POEMAS EN ESPAÑOL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COLABORAN: Angelina Sara Baca (México)…Inés Blanco (Colombia)…Antonio Camacho Gómez (Argentina)…Libia Beatriz Carciofetti (Argentina)…Jerónimo Castillo (Argentina)…José Álvaro Crespo Rodríguez (Pinar del Río-Cuba)…María Cristina Fervier (Argentina)…Eugenio de Sá (Portugal)…Jaime Hoyos Forero (Colombia)…José Lissidini Sánchez (Uruguay) …Marga Mangione (Argentina)..Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano…José Luis Moreno (México) Hildebrando Rodríguez (Mérida-Venezuela)…Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez (Mérida, Venezuela)…Carlos E. Rodríguez Sánchez (Estados Unidos)…María Rosa Rzepka (Argentina)…María Sánchez Fernández (Úbeda-España)…Jaime O: Solís Robledo (México)…Thalma Tavares (Brasil)…Ady Yagur (Israel)

 

LOS PODEROSOS DEL MUNDO.
Angelina Sara Baca (México)
Los poderosos del mundo
olvidan que no son nada:
¡ Una triste llamarada…!
Con su vivir tan fecundo,
el pensamiento, errabundo;
sentados en la gran silla
no miran hacia la orilla.
La Paz, se queda esperando…
la humanidad, sollozando,
¡ Ay…! ¡ qué historia tan sencilla…!

ME DEBO
Inés Blanco (Luna de Abril)
Me debo una calle ancha
por donde los sueños
transiten jubilosos
y la lluvia caiga
en líquidos racimos.
Me debo el canto
de los pájaros,
el vaivén del mar,
la roja arena
y una puesta de sol
entre el verde
de palmeras.
Me debo la verdad
en el amor, el azul del fuego
entre los brazos;
un llanto feliz
en las mejillas,
la piel sin agujeros
y el alma sosegada.
Me debo la luz de la mañana,
la luna colgada de la noche,
una estrella fugaz
entre los dedos
y los aromas de Oriente
navegándome.
Me debo, quizás,
tus manos de verano,
que no se apaguen
en invierno,
que tornen verdes
las hojas del otoño,
y den color a las primaveras
inconclusas.
FUENTE VAQUEROS 
A Antonio Camacho, singular poeta y rapsoda,
canto de García Lorca en la Argentina.
Porque sabes Antonio, que fue en Fuente Vaqueros
Bajo un cielo traslúcido de azules apagados,
Un cielo sostenido por nubes, palio de atardeceres
Donde viera el Poeta su aciaga luz primera.
Era un tranquilo pueblo, feliz con su arribada.
¡Ay, Federico puro, quien dijera
Que la sal de tu entorno se trocara
En amarga aventura de tu sino!
Paseo por sus calles porque, ¿sabes, Antonio?
Es un lugar feliz que ya no llora
Pues de tanto llorar perdió la cuenta
Y hoy vive, resucita, ante el amparo noble.
De sus gentes, que vibran venciendo su nostalgia.
Hay calles y plazuelas donde el olor a nardos
Revive la esperanza que el poeta soñara
Y casas y rincones que recuerdan.
Aquellas bienandanzas de la luz y el amor.
Deja allá tu Argentina, ven conmigo,
Y asido de mi brazo verás a Federico.
Por doquiera que andemos
Al sabor de sus calles y sus muros
Escuchando al Poeta desgranar sus canciones…
CAMBIANDO DE ANDÉN
Libia Beatriz Carciofetti
-Argentina-
 .Tocas a mi puerta y no puedo creerlo
pensé en tu olvido o que quizás estés muerto
era tanto el orgullo que llevabas dentro
que no mediste palabras , ni espacios, ni tiempos  
Llevaste si contigo, mi maleta de sueños
y me dejaste a cambio un pasaje abierto
que no utilicé por temor a lo incierto
y el andén de mi vida, se llenó de recuerdos .
Allí permanecen, dormidos, en silencio
esperando este día ansiando tu regreso
pero ahora que llegas ¡el boleto no encuentro!
ni palomas se agitan ya dentro de mi pecho . 
Se me murió el amor y por ti pena siento
pues no supiste que hacer con mi maleta de sueños
la traes ajada, y yo … yo ya no la quiero
me cambio de andén y compro otro boleto. 
Me di cuenta que valgo por lo que llevo dentro
me apuraré a cruzarme pues no quiero perderlo
es el tren de la vida, que ya está saliendo
me iré sin maleta pero llena de sueños.
Llevo a Dios de mi brazo, como fiel compañero
el me da fortaleza y pondré gran empeño
en comenzar a luchar, aunque sea de cero
no será fácil tarea , pero estoy segura que puedo. 
Tu sigue llamando, que yo estaré lejos
en los brazos de alguien que me diga ¡te quiero!
que me mire a los ojos y que yo vea en ellos
que es verdad lo que dice … y me lo comeré a besos .
GUITARRA
Jerónimo Castillo
(San Luis-Argentina)
Mujer seis veces trino por tu boca
se escucha el corazón de quien te aprieta.
El alma vegetal, vivaz, inquieta,
piruetas de sonidos danza loca. 
La noche es compañera de tus citas
y el vino en amistad te signa el paso.
Te entregas en el canto y en el vaso
y sabes de cariños y de cuitas.
Le das al bravo temple en su coraje,
al ciego le das luz con tu sonido;
al que ama, la ilusión de ser querido
y paz al que la busca en tu cordaje. 
Lugar te dieron siempre en el cariño
que guarda el carromato del gitano,
y aún te sientes tibia por la mano
que apenas te pulsaba, de aquel niño. 
Contienes los misterios seculares
que Música escondió para el futuro,
mas abres tus entrañas y es seguro
que arrullas el Cantar de los Cantares. 
Viajó tu corazón por el desierto;
viajó tu sencillez al Nuevo Mundo.
El llano te dio el sí franco rotundo
con ese candoroso desconcierto. 
Y finas resonancias de las pampas
heridas por la mano de su viento,
curvaron tu sonido sentimiento
en aires de milongas y de estampas. 
Las piedras de los Andes memoriosos
vibraron con un eco diferente
y fueron repitiendo lentamente
aquellos, tus requiebros amorosos.
Así te recibieron las miradas
genuinas del cantar de piedemonte,
y fuiste en este Cuyo un horizonte
transido de emociones y tonadas.
Al ver la caravana compungida
llevando al prematuro en su mortaja,
tu voz se suavizó como la caja
golpeada de la triste despedida.
Y aquel litoraleño que sabía
copiar de su gran río el pensamiento,
juntó sus apetencias con el viento
pulsando en tu cariño el nuevo día.
Lo dice la canción: te armó el ingenio
en tanto que el monarca dubitaba
en dar consentimiento. Si lo daba
no más laurel, mas si después proscenio.
Entonces fuiste Madre vuelta fruto
por ser más luego el árbol cuyo tronco
que alberga un vegetal gemido ronco,
cediese al fin sonido en atributo.
El pino, el algarrobo americano
juntaron en sus fibras y  sus vetas
las notas más audaces e indiscretas,
y el ébano fue el toque soberano 
Las manos que te pulsan, algún día
te hicieron del amor y la inocencia
con una sobrecarga de paciencia,
y un cofre de herramientas de armonía. 
Y así las lentejuelas de la luna
te vieron con sus ojos color plata
en noches de fandango y serenata,
beberte las estrellas una a una. 
No tiene más estirpe y más hazaña
tu esencia de madera adormecida,
que haber creado vida de la vida
de canto que gestó la vieja España.

SENCILLAMENTE, LA ESPERANZA
José Álvaro Crespo Rodríguez
Pinar del Río-Cuba

Se lucha por amaneceres  y mejores  mañanas,     
anocheceres y crepúsculos de amor.
Por Auroras Australes o Boreales equilibradas, iridiscentes
sin contaminaciones  ambientales…
Se discuten generacionales existencias
desaparecidas unas en franca extinción, otras
¨ por la rápida y progresiva liquidación,
de sus condiciones naturales de vida ¨…
Asambleas y foros en toda latitud  debaten  esperanzas,
sobre esperanzas y alzan  símbolos, escudos, tradiciones, saberes
fe, en presentes o  futuros emblemas,
paradigmas de  un Universo solidario,  justo,  luminoso,
ambientalmente   sano…
Qué serían de la multitud de  virtudes y actitudes humanas,
sin sus millonarias multiplicaciones individuales,
sociales, comunitarias….qué serían las orientaciones in LOVE
sin fe, ni para fe desde él.
Qué serían las evocaciones
de fraternidad,  sin el concurso de  las mil formas de amor,
desde nosotros mismos que  pueden  intercambiarse    
y enriquecernos….. sin denigrarse
Qué fácil  sin embargo hermanas ,hermanos, amigos(a), camaradas,
la solidaridad, compartir  fraternal modestamente ,humanos sacrificios
diálogos y saberes,
entre  propios manantiales, de  amistad
y esperanzas…
Qué fácil el sentido primaveral  de intrépidas luminarias,
direccionando  nuevas sendas  fructificando,
en naturalezas  y herencias
la vida misma
Qué fácil  hermanas, hermanos…abrazar  al  mismo Cristo en cualquier latitud
 no importa el Nombre y  en  su  Espíritu  Verdad   y  Vida
ver  el CAMINO, Sencillamente,  LA ESPERANZA.

DESPUÉS DE TI
María Cristina Fervier
(Argentina)
Regreso desde la otra orilla,
tierra de nadie, páramo imperfecto,
donde colgué tu sombra
con la tensa cuerda del olvido.
En la distancia gris del silencio
quedaron sepultadas las palabras
gastadas de tanto callarlas.
Después de ti quedé inmersa
en la niebla de la soledad,
perdida en mis propios laberintos
atravesé el límite del dolor y del querer,
y regreso, desde la ribera de la nada,
con mi esencia renovada.
Sin esgrimir el arpegio de su trino,
después de ti, a mis pies,
yace tieso el gorrión de un sueño
que no pudo ser vuelo.
CARTA POÉTICA
Eugenio de Sá (Portugal)
A ti, mujer, que  tu vida abriste
Para consolar esta alma amargada,
A ti, que en mi pecho ya dormiste
Y allí te sientes en calma y sosegada.
A ti, amante querida y desvelada
Que me velas el sueño de poeta
Y cuidas que en la ascética morada
 Residen las memorias más electas;
A ti, que me deslumbras los recantos
Donde la poesía en mi ser se esparce,
 Quiero decir que me nutres de encantos;
Con  tu ternura, los males me apartas
Que de otros horizontes son quebrantos
Volatizados en amor con que me hartas.

MUJER, LA NOTA MÁS ALTA
Jaime Hoyos Forero
(Colombia)
Tú sí sabes amar…
No solo con el alma. Conoces el alcance
de los sentidos todos de tu cuerpo.
Y al entregarte,
llenas mi ser en cada movimiento
derramando tu vida entre la copa
ávida de lujurias de mi carne.
Mujer, nadie te ha dicho aún estas palabras:
Creas todo el placer entre tu cuerpo
como creas la vida en tus entrañas.
Eres la playa inmensa
donde cae la furia de mis olas.
Eres la redondez de la montaña
por donde ruedan todas
las ascuas y las chispas de mi lava.
Naciste para amar…No hubo maestro.
Naciste como Venus brotando de las aguas:
con el amor prendido en tus entrañas.
Tú, mujer de mis noches y mis días:
lira siempre sonora,
ave, la de los vuelos encumbrados,
árbol, el de los frutos tentadores,
río, el de los cauces desbocados,
cuerda templada que al pulsarse emite
la nota más ardiente y la más alta.
Herida al goce abierta,
realidad de mis sueños,
sueño de realidades,
alta de gracia,
llena de armonía,
sapiencia sobre el lecho derramada.
Óyeme dos palabras
muy simples y muy ciertas:
¡Sabes amar!.
¡Oh dulce dueña mía,
hábil conquistadora
de las islas perdidas de la noche!.
Hacedora de sueños;
rosa, la de perfume sin espinas,
violeta por los ángeles sembrada,
¡antorcha griega de la carne en llamas!.
Mujer que hubiera sido
por un ángel dulcísimo violada.
Nadie te ha dicho aún estas palabras:
¡Creas todo el placer entre tu cuerpo
como creas la vida en tus entrañas!.
BALCÓN DEL SUR
José Lissidini Sánchez
(Uruguay)
Mi alma no es tan blanca
cual jazmín.
Mi vida, para nada
es un jardín.
Lo que pase mañana
es un albur.
Yo espero en mi balcón
del sur.
Si bien mi niñez
fue toda luz,
el crecer me confrontó
con la cruz.
Así con corazón de Santo
y de tahúr,
yo vivo desde mi balcón
aquí en el sur.
La paz de verdad,
no es espejismo,
sí, podemos alejarnos
del abismo.
No es necesario
ser augur,
Lo creo desde mi balcón,
aquí en el sur.
Me conforma la vida
a veces fiesta, otras rencilla,
a veces mala , otras buena,
pues no es oro todo lo brilla.
No ambiciono París
ni Singapur,
solo ser feliz en mi balcón
del sur.
Mi América latina
es caprichosa,
tan joven, prometedora
y hermosa.
Espero ver su destino
de glamour,
desde mi balcón
aquí en el sur..
SOY MUJER
Marga Mangione
Berasategui-Argentina
Soy mujer: desde que vi la luz,
quise atrapar la vida entre mis manos.
Asirme de su esencia, sentir su aliento,
y de una bocanada, ¡beberme el tiempo!
Los desengaños golpearon a mi puerta
trayendo la desdicha entre sus dedos.
La encontraron abierta, ¡jamás la cierro!
Porque sé que el destino, que es muy artero,
llega infalible al sitio donde te halles,
detrás de siete llaves, o a cielo abierto.
Amé. Fui amada.
Parí hijos con dolor y fui dichosa.
Bajo mis alas cobijé nidos de rosas.
Con mis manos brindé caricias nuevas,
a esos hijos que hoy, con sus amores,
han cubierto con creces mis ilusiones.
Mi esperanza de ser mujer amada,
de crecer, de perdurar en otras almas,
la he encontrado en los nietos que adoro,
que son todo mi orgullo,
mis ansias de vivir, mi fe y mi calma.
La muerte con su rostro demudado,
impávida y feroz, entró a mi casa.
Dejé partir amores que nunca olvido:
mi corazón, quebrado en mil pedazos,
hoy guarda en su interior, dolor y llanto.
Pero aterido y triste, sigue latiendo,
a la espera de hallar amores nuevos.
Amores puros. Amores bellos.
Que mitiguen su pena y le den consuelo.
Abierta al mundo entero: ¡sigo viviendo!
Aunque me han atacado las decepciones,
jamás bajé los brazos, ¡yo no me arredro!
Aparté piedras, crucé torrentes.
Vientos aullaron, lluvias cayeron;
pero en mañanas y atardeceres,
nuevos soles radiantes, para mí ardieron.
Soy mujer: Nací fuerte y audaz.
¡Me alegro de ello!
Y aquí estoy: con mi mano tendida al universo.
Dame la tuya hermana, que un puente haremos
para animar a otras con nuestro aliento.
¡Dame la mano hermana! Juntas iremos,
a rescatar a aquellas que están sufriendo.
Y cuando haya en sus rostros una sonrisa,
sobre tierras y mares nos alzaremos,
las alas desplegadas en el intento.
Volando en una danza que iniciaremos,
con música de pájaros, de lluvia y viento:
Todas, en infinito abrazo eterno.
Dame tu mano hermana… ¡ya estoy partiendo!
DÉCIMA ESPINELA
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Cuando nos llegue el crepúsculo
y yo, ya no esté a tu lado
¿Donde? atajo  caminado,
sabré, siempre fui minúsculo.
Este será breve opúsculo
que al epitafio convierte
y donde el amor trasverte
¡contigo!  es fresca la brisa,
y mi fuerza tu sonrisa.
Que guardaré hasta en la muerte.
Otoño
José Luis Moreno
(México)
En los rumores del camino: advierte,
un viento soso, el temporal de tirio.
Lo pienso triste por aquel martirio
y siento miedo al caminar lo inerte.
Con mil crujidos de olvidada suerte,
mi mente calla en languidez de lirio…
El tiempo es cruel, en su apagado cirio,
¡de aquellos suelos que anunciaban muerte!
A cada paso que mi cuerpo apura
se ve la danza de las hojas secas,
lo que era fresco, en su final tritura
el paso, fósil, con mis tristes muecas.
El tiempo escapa sin hallar cordura
en los silencios de sus voces huecas.
SORTILEGIO
Hildebrando Rodríguez
Mérida-Venezuela
La luz de tu mirar
me está quemando el alma;
después que te fuiste pensé
que no te vería más
y ha sido un sortilegio para mí
tenerte frente a frente como ayer,
como la tarde aquella que te vi
la primera vez.
Acaso el raro encuentro de los dos
ha sido el ente contra la razón
que nos induce a actuar como mejor
ordena el corazón.
Por eso, aunque me queme tu mirar
y te parezca absurdo nuestro amor;
que el momento vivamos, sin tardar,
será mejor.
MEDITACIÓN 
Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez
Mérida, Venezuela
Meditar es un acto silencioso,
las palabras no salen de la mente
pero al juntarse en forma diligente
el idioma las lanza vigoroso.
Cuando son agradables, son mi gozo
y siempre las disfruto plenamente,
pues claras como sol resplandeciente
alumbran mi camino venturoso.
Como tanto me agradan tus acciones
rienda suelta le doy a mis canciones
para que te motiven en la vida.
Por ser el centro de mis emociones,
a Dios le pido muchas bendiciones
y a sus palabras doy la bienvenida.
EN ESPERA DE TU AMOR
Carlos E, Rodríguez Sánchez
Estados Unidos
No quiero detener mis ilusiones
al recorrer tu senda para amarte;
más bien las armonizo con canciones
que voy a interpretar al encontrarte.
Sigo, sin que me importen condiciones,
transitando caminos para hallarte,
pues el impulso de mis emociones
motivan este anhelo de buscarte.
Yo no puedo caer en aflicciones
que detengan tu paso al acercarte;
quiero el amor que fluye sin presiones.
Mucha felicidad yo quiero darte
cuando conozcas todas las razones
que me llevan a ti para adorarte.
BAJO UN CIELO DE ESTRELLAS
María Rosa Rzepka
Argentina
Bajo un cielo de estrellas tu inocencia,
gambetea el dolor en cada esquina.
Inventando un porqué pa los fracasos.
Purrete abandonado, sin salida. 
Que Dios puede pedirte que comprendas
el valor del estudio, de la vida.
Si solo te acompañan las preguntas.
Las respuestas son solo hipocresía. 
Sobre un manto de piedras y de ausencias,
van tus pasos esquivando las heridas.
No hay tiempo para juegos de pebete
cuando faltan el techo y la comida. 
Que angustia recorriendo tus pupilas
viste burlona el traje de la melancolía
 Sordera voluntaria a los insultos;
desgarran tus oidos el desprecio y la ira. 
Decime vos purrete abandonado
contame tus urgencias , tus fatigas
Me asfixio de vergüenza si mis manos
no alcanzan pa aliviar  tanta desidia.
UN MADRIGAL AL OLIVO
María Sánchez Fernández
(Úbeda-España)
¡Cómo danzan los rayos de la luna
ceñidos a las ramas del olivo!
Y ríen entre verdes de aceituna.
Y miran a un lucero muy altivo
que envidia la fortuna
de ser del olivar su fiel cautivo.
La danza ya ha cesado.
Los rayos de la luna se han dormido,
y en un lecho encantado
de ramajes de plata hace su nido
un jilguero, que canta enajenado
porque el amor lo ha herido.
¡Ay jilguero que cantas desamores
bajo el manto del alba ya nacida!
No sientas más temores,
que en esta amanecida
las ramas del olivo ríen flores
y sosiegan al alma malherida.
¡Ay risa plateada,
mis versos se han perdido en tu enramada!
AROMO
Hilda Augusta Schiavoni
(Argentina)
Aromo que  te entronaste
sobre el cielo transparente
y sereno murmuraste
como pájaro en la fuente.
Me regalaste tu ramo
de pompones chiquitos,
estrellas emplumadas
como mi corazoncito.
Alegría de mi infancia,
juventud de mis tíos,
polvillo de añoranza
que se borra en el olvido.
¡Magnánima belleza
bajo el cielo desplegada!
Eras parte del Edén
que aquí te desgranabas
LA LUZ
Jaime O Solís Robledo
(México)
Cuando el solo  Cuando el sol
se eclipsaba
se eclipsaba por mi vera
llegó la luz,
una luz de primavera.
Es poema musical
que me invade de alegría,
bello canto celestial
que me inunda de ambrosía.
Es también canto de amor
mensajero de ternura
llena el alma de candor
con sus notas de dulzura.
Irradia fraternidad
ese mensaje de vida
que das a la Humanidad
¡oh preciosa Biennacida!
Cuando el sol
se eclipsaba por mi vera
llegó la luz,
una luz de primavera…
LA PROTESTA DE MIS MANOS
  (Cuento poema)
Thalma Tavares (Brasil)
Con el lenguaje insólito del tacto
mis manos me dicen
sorprendentes cosas como éstas
  – No tuvimos infancia.
Temprano nos diste trabajos adultos.
En lugar de juguetes
una pluma pusiste en nuestros dedos
y nos mandaste a la mecanografía
Atónito, las miro
con mi ancestral mirada indefinible,
mientras la mano izquierda, exaltada,
extiende el índice y reclama:
¡Queremos libertad,
huir al sedentarismo de tus brazos.
Esclavas siempre fuimos en la diaria labor
de tus yermos cuentos y poemas!
La mano derecha, más comedida,
dice a su vez
– Tu egoísmo nos ha prohibido
cositas sencillas como coger los higos
en la higuera, jugar cartas,
hacer veletas con cartulinas,
acariciar los cabellos de tu mamá
o dibujar sin compromiso sobre el papel
en que nos pones a escribir
y escribir sin descanso.
Yo las miro otra vez con mi ancestral
mirada indefinible y pienso:
Me quieren abandonar…Pero me duele saber
que nunca las deje jugar como hacen
las manos de los niños libres.
Tienen razón, les digo. No he sido más
que un egoísta por haberlas llevado
siempre encarceladas a mi voluntad,
pero puedo reparar los daños.
Les prometo, entonces,
que por un largo tiempo
nos las molestaré con mis literaturas.
Estarán libres para coger
los higos en la higuera,
para hacer veletas, jugar cartas
y hasta tocar mi viejo bandolín
Sorprendidas y felices, ellas me dicen:
– ¡Que esto sea luego, antes que la vejez
nos venga a molestar con sus temblores!
En seguida se yerguen sonrientes y las beso.
Con renovado afecto descubro, entonces,
la inmensa ternura que guardan mis manos…
¡Mis queridas manos!
¿ POR QUÉ ?
Ady Yagur
(Israel)
¿Por qué lloras mujer?
Mira la belleza del la tarde,
escucha el murmullo de grillos
mirando la luna argentada.
El corazón se apercibe,
sueña que tiene alas,
es horizonte escondido ,
junto al vuelo de pájaros.
Ángeles despiertan sueños,
circulan entre nidos,
parecen vestidos de blanco,
con su ritmo apocalíptico.

¡Oh!

Imaginación sagrada,
tarde violeta encantada,
música camino alado
vida flotando en el rio.

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