POEMAS DEL OTOÑO EN ESPAÑOL

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POEMAS

  TU HOJA, YO VIENTO
Antonio Camacho
Santa Fé ( Argentina )

Soy una libélula
de color esperanza
en un lejano islote
de mármol negro;
un rayo de mil soles
en pórtico de espinas
y un arco de silencio
nimbando la amargura.

Mi sangre es cuadriga
de potros desbocados
rodando en el estadio
oculto de la vena,
y  agrietada columna
perdida en las ruinas
donde habita la hiedra
dolorida y helada.

El mar muy verde ayer
es hoy angustiosamente azul
y  ha rasgado mis vestiduras
arrojándome su melancolía.

Se ha tronchado la flor
de tu mirada misteriosa
acuchillando mis deseos
y el orbe siempre ajeno
sigue siendo vida,
y ya no escucho el repique
de las campanas matinales,
ni la esquila sonora
en la campiña que despierta,
y aunque habito un abismo
de espectros y sonidos,
sólo siento tu huida
de pájaro asustado
y una mano de hierro
en mi garganta desierta.

Del libro TIEMPO SIN ALBA – Ediciones Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe, Argentina) –
Con prólogo del Dr. Juan Nasio, Premio de la Academia de Medicina de París (Francia). Noviembre 2006.-

MI AMIGO EL OTOÑO.
Angelina Sara Baca ( México)

Mi amigo el,otoño
vino a visitarme
trayendo en su alforja
una sola rosa;
y me dijo, triste:
¿ quieres deshojarla?
no sé si te deje
alegría o congoja;
piénsalo un instante,
porque ya no hay otra.

Yo miré la rosa;
que junto al otoño,
de rostro marchito
y manos rugosas
resaltaba fresca, 
lozana y hermosa
con sus verdes tallos
y hojas milagrosas.

Y tentada estuve
de estrecharla fuerte
aunque sus espinas 
fueran dolorosas;
d e gustar su aroma
y embriagarme toda
con esa belleza
que tienen las rosas.

Mas brotó mi llanto
silenciosamente
y cubrió de escarcha
los pétalos rojos;
Llegaste muy tarde
-dije entre sollozos-
yo estoy ya marchita
y llena de abrojos.

Y se fue el otoño
cansado y silente
y llegó el invierno
con su tez huesosa;
al verlo recuerdo
al querido ausente
que un día me ofreciera
su última rosa.

Y me digo quedo:
yo debí aceptarla
y deshojar lento
sus preciosas hojas;
guardaría el recuerdo
de risas y llanto
peto mis heridas
serían olorosas.

Yo no sé qué diera
por volver a verlo
tocar a mi,puerta
con aquella rosa;
en lugar de llanto
hallaría sonrisas
y algunas caricias
tiernas y amorosas.

Pero ya no vuelve
ni me trae su rosa
ni prende a mi pecho
bella mariposa;
se marchó por siempre
y lo miro en sueños
repartiendo flores,
tristes; ¡ pero hermosas.!

EL OTOÑO
Carlos Benítez Villodres
(Málaga) España

Silencio. La mirada de panales
colmados de huracanes entristece
esa niebla sutil que desvanece
la luz de las esencias capitales.

Las nubes encriptaron los corales
ante la voz del lirio que enternece
a la vida otoñal, donde florece
la clepsidra que tala los glaciales.

Silencio. Cultivad, en vuestros huertos,
el amor que no cree en los desiertos
cerrados a los ríos de alegría.

Silencio. Huye el rencor hacia el abismo,
donde de hiel se nutre el pesimismo
existencial de la melancolía.

NIEBLA DE OTOÑO
(María Beatriz Bolsi- Argentina)

Temprano resplandor
roza los párpados de los álamos viejos.

La niebla trepa su silencio blanco
   sobre el rumor del río
sobre el sueño sutil de los tejados.
Borrados de distancia, los muros, los guijarros.

Va despertando mayo
su otoño de cielos amarillos,
va creciendo horizonte de hojas ámbar
   y pedernal de escarcha.

Ser uno más, quisiera,
en el ambiguo sitio de la niebla.

Derramar
hacia adentro
     los pájaros en sombra.

Lejano mediodía.
Nada anticipa el resplandor y el vértigo.
Apenas, la débil luz que roza los párpados
 de los álamos viejos.

Guardar la niebla con el alba.
Con su cielo de otoño.
Con su silencio blanco.
Y dolerse
    de efímero tiempo congelado…

OTOÑO DE MI BALCÓN
Alicia Borgogno
(Argentina)

                                                      Acodado al balcón
                                                      veo esa lejanía tan próxima.
                                                                              Octavio Paz

                  Gasté mis pies sobre la tierra
                  para verte despacio
a la hora en que el sol palidecía.

A la distancia,
lejos de tus barrotes inmóviles
                  me sentí suelta.
En el mismo instante recordé
      cuando te transitaba,
      cuando me asomaba al vuelo de los pájaros
                       con la piel secretamente abierta,
                             sintiéndome  pequeña
                                en tu hondura inmóvil.
Eras la antesala a la libertad,
                          al lugar puro de todo tiempo.

Cuando escapé
                      con los pies helados,
                              con los dedos temerosos,
                             con los brazos apretados,
percibí tu abrazo de piedra
detrás de las puertas, sobre el muro.

                  Doliéndome
       se relajó mi carne lentamente
                        y  pude sonreírte…
                   otoñando momentos de otro espacio.

HOJAS EN OTOÑO
Inés Blanco ( Lunas de Abril)
Santiago de Chile.

En el otoño las hojas caen…
leves, danzantes, sometidas
al impulso del viento
que indolente las arrastra
por calles, aceras y parques.

A sus  cuerpos indefensos
los pisotean   zapatos,
 botas,  llantas de  autos,
 perros, gentes, niños,
bicicletas y fantasmas.

Sus colores ocres y naranjas
llevan  en  la memoria 
el  recuerdo vivo  de las ramas;
de canto, de nido, de plumas
y de pájaros en  vuelo suspendidos.

A fuerza de rodar se  quiebran.
 El ocaso les ciega la mirada.

Desfallecen en medio
de juegos, risas, ladridos
y voces infantiles.

MI LOCURA DE OTOÑO
Libia Beatriz Carciofetti
Argentina

Llegó el otoño a mi país
y con el, el caer de las hojas.
Dejando al desnudo
de los árboles sus copas.

Me encanta el color
amorronado terracota.
Y el olor que despiden al caer
como lluvia, gota a gota.

Así es nuestra vida
que con cada año se deshoja.
Llegará el invierno un día
y no habrá nada que brota.

Mientras tanto te siento
y ansío, que me bese tu boca.
Por la ventana te miro
y tú te me asomas.

Desvío la mirada;
pero estás allí y provocas.
Si extiendes tus brazos
Seguro… ¡Me tocas!

Mi árbol tiene frutos
¡Ven! y bebe de mi copa.
El otoño desnuda al árbol
Pero yo conservo mi ropa.

Mágico otoño que llegas
de puntillas, pero con mariposas.
¡Cumple tu promesa! ¡Ven!
Perdí mi razón, pero no estoy loca.

HAIKUS DE OTOÑO
LIANA FRIEDRICH (Argentina)

En la alta noche 
el eco del silencio 
hondo resuena.

Llovizna azul 
empapa la hojarasca.
Fresco acolchado.

Sueña el otoño 
agonía de trinos.
Es madrugada.

Velo de nubes 
enmascara los rayos.
Bosteza el día…

MUJER OTOÑAL
Jaime Hoyos Forero
Colombia

La mujer en su otoño es más hermosa.
Guarda el perfume de la primavera.
Quemó ya sus excesos en la hoguera
pero intacta quedó su alma ardorosa.

No hay ni puede existir ángel ni diosa
que siendo estrella sea a la vez palmera;
que en su cuerpo nos dé la vida entera
al entregarse amante y voluptuosa.

Hay en su piel carbones encendidos;
hay leche y miel como en la historia bíblica,
y vinos en sus besos, contenidos.

La mujer otoñal tiene en su seno
un rojo fuego de pasión erótica
y un cielo azul de amor, dulce y sereno.

OTOÑO
Teresa Fonseca Oropeza
(  Holguín,Cuba)

Llega el otoño, funde sus albores
al girasol que con pasión sembraste
y dentro de su pecho saludaste
el calor que irradiaba los olores.

Llega el otoño, junto a los loores
afirma la esperanza que alternaste
dentro de la estación le colocaste
una gama asombrosa de esplendores. 

Llega el otoño lento de los años
descubre la experiencia del sentido
para impulsar feliz la lucidez,

las hojas secas de los desengaños
afirmará del pulso su latido
para traer por fin la madurez.

LOS OJOS DE OTOÑO
Tuky Carboni ( Argentina)

Vivamos este otoño;
entremos a su tiempo sensitivo,
donde parece que la luz pensara
un íntimo epitafio
para la lenta muerte del estío.

Está la fronda en paz,
en una niebla rosa, con los oros apenas encendidos
y una serenidad que viene desde adentro:
está como soñando en amarillo.

Entremos al bronceado resplandor
del alma del otoño.

Entremos a su místico silencio;
porque acaso no es llanto este rocío
que nubla las pestañas de la hierba,
ni se apague, en los cobres de la luz
la reciente memoria del estío.

Acaso es simplemente que el otoño
nos presta su mirada
y vemos el paisaje
con sus ojos de miel recién nacidos.

                               SOLEDAD OTOÑAL                            
Washington Daniel Gorosito Pérez    

Llora la tarde en su grisura,
la melancolía otoñal
vive entre hojas oxidadas
y árboles de brazos pelados.

La brisa refresca el alma
produce la sociedad, hojarasca- viento
vuelo errante
de golondrinas de alas largas muy largas
buscando un abre mañana
y cierra ayer.

Cae un poco de llovizna
unos versos laten
tiritan
las mojadas metáforas.

Versos engarzados en nostalgias
cubiertos por su abrigo de soledad.
 

OTOÑO
José Luis Moreno ( México )

En los rumores del camino: advierte,
un viento soso, el temporal de tirio.
Lo pienso triste por aquel martirio
y siento miedo al caminar lo inerte.

Con mil crujidos de olvidada suerte,
mi mente calla en languidez de lirio…
El tiempo es cruel, en su apagado cirio,
¡de aquellos suelos que anunciaban muerte!

A cada paso que mi cuerpo apura
se ve la danza de las hojas secas,
lo que era fresco, en su final tritura

el paso, fósil, con mis tristes muecas.
El tiempo escapa sin hallar cordura
en los silencios de sus voces huecas.

CÍRCULO LITERARIO LETRAS DEL ANDÉN, DE VILLA MERCEDES,  SAN LUIS, ARGENTINA.
PARA ARISTOS INTERNACIONAL, ESPAÑA

BRISAS DE OTOÑO
Teresita Morán Valcheff
            A Luis Eduardo Molina Olmos

Retomo el camino
que  ayer me llevaba
a la casa aquélla
tan solo por ver en lo alto
los rojos pendones
de nuestra bohemia
la feliz bandera de las utopías.

Y eran estos árboles
vigías de la prisa loca
por ganarle al tiempo que pasa
tan raudo
gastando la magia
la risa
y herrumbrando el cárdeno fuego
de la sangre
ayer rama verde
hoy yerta ceniza…

Al mirar el cáliz puro de sus copas
en tardías brisas de otoño mecidas
escuché tu nombre vibrando en el aire.

EL OTOÑO
Nilda del C Guiñazu

¡Ha  llegado el otoño!
Con la tibieza de la tarde malva
va pintando rubores
en  frágiles hojas.

La melancolía del crepúsculo
trae  llovizna de frondas,
bálsamo  íntimo  en el susurro perezoso
de los árboles.

Y siento ese abrazo
que brinda  a mis ojos
su  bello paisaje.

Ensueño en el ocaso
donde  esconde  la gema
de un otoño bermejo.

Corazón nostálgico
sombrío esplendor
de perfiles borrosos.

Esta tristeza mía es como el tiempo
y no saber  si es su dolor o el mío.
Este  es el juego de la vida,
se nace, se pierde y se renace.
Mientras el sol  alumbre las colinas
seguiremos  abrigando los fríos del otoño.

AROMAS DE OTOÑO
Titi Otazu

El otoño fue trepando por la columna azul
del calendario con sonidos de aleteos
que partían, con el adiós de picos naranjados
buscando el sol de otras ciudades.

Ellos saben que quedan sin cobijas,
sin protección, sin casa,
saben que la noche será larga
y también saben que Dios a sus espaldas,
cuidará en silencio de sus vidas.

Con el viento, una lluvia dorada pintará
la noche y aun con restos del verano,
lucirán  como mullida alfombra las hojas
húmedas de rocío mañanero.

Un ventanal abierto deja escapar
aroma a pan casero,
el sol no se decide a salir,
el universo cumple su mandato y declara
al otoño como la más feliz propuesta de la vida.

MARZO
Rosaelvira Soda

Marzo enhebra los encantos del verano
con el oro brillante del otoño.
Ha bajado la savia y se relaja
el fragor de la sangre palpitante.

Una luz cegadora me seduce
con un cántaro de recuerdos exquisitos.
Un derroche de colores se despliega
salpicando pinceladas multiformes.

Mariposas primorosas se confunden
con las hojas que planean por el aire.

Y al mirar ese paisaje que enamora
se me estruja el corazón
porque hay momentos
que despiertan en mi cuenco luminoso.

Son las horas de otro tiempo atesoradas
en la flor de los naranjos que prometen,
en el charco donde yace una magnolia
y en el dulce murmullo de la lluvia.

todo late en el ambiente, nada muere,
se renueva la vida en cada ciclo
y yo estoy como el árbol contemplando
el eterno resplandor y su misterio.

Y al mirarme en el espejo más perfecto
yo me observo a mí misma, soy otoño
tengo el alma desbordada de belleza
y se caen las hojas de mi huerto.

Es la dicha de estar viva y ser consciente
del eterno devenir y ser milagro.

SONIDOS DEL SILENCIO.
     Aldo Javier Calveyra

La hojarasca invencible
de vestigios amargos
desmiente los  vocablos
opacos como el viento.

Es acaso este ocaso
que no se reproduce
y provoca un efecto
similar al silencio.

Es el mismo silencio
que golpea las hojas
sobre el portal dañado
de la casa de piedra.

Y este carmín perpetuo
de un otoño marchito
de encuentros atrevidos
y pájaros ausentes.

Y el carruaje oxidado
me traslada los ocres
junto a los admirables
sonidos del silencio.

DESPEDIDA DE OTOÑO
María Verónica Sevilla

Sobre cabellos teñidos de otoño
se acuesta el sol,
frágiles caen
y se enredan entre grises
piernas de ciudad.

Copas de naranjos
se avecinan… curiosas florecillas
tapizan  veredas
de verde somnolencia.

La astuta primavera
seduce a la noche
y oculta
bajo la falda de la tierra
su medalla de fuego.

2 comentarios en “POEMAS DEL OTOÑO EN ESPAÑOL”

  1. Gracias nuevamente querida Eunate,
    por esta hermosa edición de Aristos Internacional. Gracias también a todos tus colaboradores. Un abrazo del alma en nombre de Letras del Andén.

    Responder
  2. Que inspirador es el otoño! Cuantos bellos versos…
    Gracias Eunate por publicarlos
    Un abrazo que cruce el Mediterraneo como dices tú.
    besitos y bendiciones para todos
    liby♥

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