JAIME O. SOLÍS ROBLEDO.

BREVE SEMBLANZA DE JAIME SOLÍS ROBLEDO
Nació en un pueblo llamado Cacaohatán, en el estado de Chiapas, muy cercano a Talismán, límite con la república de Guatemala. A los 12 años abandonó su solar nativo para estudiar en la Ciudad de México la secundaria y la carrera de Profesor de Educación Primaria, en la Escuela Nacional de Maestros de la cual fue líder estudiantil en 1964. En representación de su escuela asistió al Congreso Latinoamericano de la Juventud, efectuado en Santiago de Chile, participando como declamador en tres mítines electorales del candidato presidencial Salvador Allende. Cursó también la Normal Superior en la ciudad de Puebla.
En el ámbito laboral se desempeñó como profesor de educación primaria, secundaria, bachillerato, normal, y normal superior; de 1970 a 1983 estuvo comisionado en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. En el aspecto oficial ha desempeñado varios cargos directivos. En 1987 deja la Ciudad de México y se traslada al estado de Guerrero, adonde fungió como directivo de la Educación, culminando su actuación como director de la Escuela Normal de Ayotzinapa durante el ciclo escolar 1999-2000.
Desde 1965 hasta 2014 escribió para varios periódicos de Tapachula Chiapas, México DF, así como de Iguala y Chilpancingo en el estado de Guerrero. Ha publicado los siguientes libros en forma individual:
*Primicias literarias
*Rescate para la historia.-La fuga de Genaro Vázquez Rojas de la cárcel de Iguala.
*Obregón en mis manos.-Chilpancingo, una encrucijada de la historia (novela).
*Zapata-Victorino: ¿quién traicionó a quién?
*Ayotzinapa y yo.- Anecdotario
EN COAUTORÍA:
*Summa Académica.-Altamirano: ¿desterrado o complacido?
*Enciclopedia Guerrerense (7 tomos)
*Altamirano visto por altamiranistas.-Altamirano Diplomático.
En el año 2005 obtuvo el primer lugar del concurso nacional de los Festejos de la Bandera, en Iguala, Gro., con su poema Semblanza Poética Igualteca. En 2008 fue ganador del concurso para crear la letra del himno al Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero. En este 2015 obtuvo el primer lugar del Concurso de Trova con el tema MÚSICA, convocado por la Organización Mundial de Trovadores de España. Pertenece al Cercle Universel des Ambassadeurs pour la Paix France & Suisse   y es miembro del Comité Editorial de Aristos Internacional,como Asesor Cultural
AQUÍ PUEDEN LEER  UNA PEQUEÑÍSIMA PARTE DE SU TRABAJO LITERARIO
—————————————————————————————————–
A 498 AÑOS DE LA CAÍDA DE LA GRAN TENOCHTITLAN
Por Jaime Solís Robledo (México)
Ciudad de México, 13 de agosto de 2019.
Sin poses pseudo nacionalistas, en el sentido de que España debe pedir al gobierno mexicano una disculpa por la conquista de un México, que NO existía como nación –lo cual podría iniciar la era DE LAS DISCULPAS entre todos los países actuales, ya que las invasiones de uno a otro han sido una CONSTANTE en el desarrollo de la Humanidad- comento ahora brevemente un episodio trascendental para la vida de mi  pais: la admirable y osada aventura de Hernán Cortés para ensanchar los dominios de la naciente España del siglo XVI. Y si menciono que México aun no existía como nación, es porque a la llegada de Cortés a nuestras costas en 1519, mi pais  estaba poblado por varios grupos raciales, muchos de ellos sometidos por los aztecas por ser ésta la tribu mas fuerte y mas hábil en el arte de la guerra; es decir, ni por asomo existía ese sentimiento de conformar una nación. Tan fue asi, que varias tribus vieron en El Conquistador español una oportunidad de oro para liberarse del yugo mexica. Los primeros en sumarse a Cortés fueron los totonacas y los mas numerosos y feroces fueron los tlaxcaltecas. Pero no, en mi criterio NO fueron traidores, como muchos mexicanos los califican a la ligera, sin conocer la Historia; el meollo es que vieron una oportunidad para sacudirse la explotación de la que eran víctimas. Cortés supo aprovechar con astucia esa coyuntura y el resultado fue la sangrienta caída de Tenochtitlan con el apoyo de las tribus inconformes y la enorme ventaja en armamento. No es mi propósito reseñar con detalles los avatares del cerco y la caida de la Gran Tenochtitlan, sino únicamente referirme a las últimas acciones bélicas y al momento en que el último emperador azteca –Cuauhtémoc- fue tomado prisionero.
Para mi cometido, he tomado como fuente a Bernal Diaz del Castillo, testigo presencial de los hechos. Si, ya sé que escribió su crónica a muy avanzada edad y que confunde u olvida las fechas; también sé que mucha gente dice que Bernal nada escribió y que el verdadero autor de su relato fue Hernán Cortés (aunque los estilos son muy diferentes, pues Cortés tenía estudios y Bernal no). Su ventaja de haber sido partícipe y/o testigo de los acontecimientos, terminó por convencerme. He aquí fragmentos de su relato de los momentos  culminantes de la brutal y definitiva embestida de la coalición española-tlaxcalteca después de casi 3 meses de asedio, y cortado el abastecimiento de agua y alimentos. Lo inicio con su comentario acerca del rechazo de Cuauhtémoc a una propuesta de paz por parte del Extremeño:
…”Y viendo que no quería paces ninguna Guatemuz y sus capitanes, mandó a Gonzalo de Sandoval que entrase con bergantines al sitio de la ciudad adonde estaba retraído Guatemuz con toda la flor de sus capitanes… …“y Cortés se subió en el cu mayor de Tatelulco para ver cómo Sandoval entraba con los bergantines en aquel paraje donde estaban las casas de Guatemuz; y de que se vio cercado el Guatemuz tuvo temor que lo prendiesen o matasen , y tenía aparejadas 50 grandes piraguas con buenos remeros para que en viéndose en aprieto, salvarse e irse a meter en unos carrizales y desde allí a tierra, y esconderse en otros pueblos… “e ya tenían metido su hacienda, y oro, y joyas y toda su familia e mujeres, y se mete en ellas y tira por la laguna, adelante acompañado por muchos capitanes, y como en aquel instante iban muchas canoas, llena la laguna dellas, y Sandoval luego tuvo noticia de que Guatemuz iba huyendo, mandó a todos los bergantines dejasen de derrocar casas y barbacoas y siguiesen al alcance de las canoas e mirasen que tuviesen tino a qué parte iba Guatemuz, e que no lo ofendiesen ni le hiciesen enojo alguno… “Y como un Garci Holguín, que era capitán de un bergantín, amigo de Sandoval, que era muy suelto e gran velero su bergantín, le mandó Sandoval que siguiese a la parte que le decían que iba el Guatemuz huyendo, y le mandó que si lo alcanzace no le hiciera enojo ninguno, mas que prendello… “E quiso Dios, nuestro Señor, que García Holguín alcanzó a las canoas y piraguas en que iba el Guatemuz… “e hizo como que le quería tirar con las escopetas y ballestas, y el Guatemuz desde que lo vió hobo miedo y dijo <No me tire, que yo soy el rey desta ciudad e me llaman Guatemuz; lo que te ruego es que no llegues a cosas mias de cuantas trayo, ni a mi mujer ni parientes, sino llévame luego a Malinche>…
Se da enseguida una disputa entre García Holguín, que estaba bajo las órdenes de Sandoval pero quería adornarse ante Cortéz de que él tomó prisionero a Cuauhtémoc y no quería entregarlo a Sandoval. Cortéz envió a dos emisarios y los puso en paz.- Continúa Bernal:  “Y luego vino el Sandoval y el Holguín con el Guatemuz, y le llevaron entrambos dos capitanes a Cortés, y desde que se vió delante dél le hizo mucho acato, y Cortés con alegría le abrazó y le hizo mucho amor a él y sus capitanes; y entonces el Guatemuz dijo a Cortés <Señor Malinche, ya he hecho lo que estoy obligado en defensa de mi ciudad y no puedo más, y pues vengo por fuerza y preso ante tu persona y poder, toma ese puñal que tienes en la cinta y mátame luego con él>; y esto cuando se lo decía lloraba muchas lágrimas y sollozos, y también lloraban otros grandes señores que consigo traía. Y Cortés le respondió con doña Marina e Aguilar, nuestras lenguas, muy amorosamente, y le dijo que por haber sido tan valiente y ver por su ciudad, le tenía en mucho más su persona, y que no era dino de culpa ninguna, e que antes se le ha de tener a bien que a mal, y que lo quél quisiera era que, cuando iban de vencida, antes de que más destruyéramos aquella ciudad, no hobiera tantas muertes de sus mejicanos, que viniera de paz y su voluntad, e que ya es pasado lo uno y lo otro, que no hay remedio ni enmienda en ello, y que descanse su corazón y de todos sus capitanes, e que él mandará a Méjico y sus provincias como de antes”
Y cierra Bernal Diaz del Castillo este episodio: “Se prendió a Guatemuz y sus capitanes en trece de agosto, a hora de vísperas, en dia de Señor San Hipólito, año de mil quinientos y veinte y un años. Gracias a Nuestro Señor Jesucristo y a Nuestra Señora, la Virgen Santa María, su bendita madre, amén”.
Vencidos y vencedores fueron la pasta con la que se moldeó una nueva raza, se fundieron las costumbres, religiones, y las lenguas en un solo idioma, dándole paso a dos pueblos que ahora se extienden los brazos en franca fraternidad, para irradiarla y ponerla de ejemplo hacia la Humanidad.

DIGNA POSTURA INTERNACIONAL DE MÉXICO
Por Jaime Solís Robledo
Ciudad de México, julio 15 de 2019.
Este 15 de julio se cumplieron 114 años de la renuncia al cargo de Presidente de la República de mi país, del más cruel, asqueroso y repugnante personaje de nuestra historia: VICTORIANO HUERTA, quien con el descarado apoyo del embajador de Estados Unidos, HENRY LANE WILSON y de una parte del cuerpo diplomático acreditado en México, usurpó ese alto cargo mediante un acuerdo efectuado en la embajada americana. Para cuidarse de NO quedar mal ante los gobernantes en turno, los historiadores de mi país nombraron ese acuerdo entre los sublevados contra el presidente Francisco I. Madero como PACTO DE LA CIUDADELA, cuando lo más apropiado era identificarlo como Pacto de la Embajada. Una de las primeras bestialidades de Huerta, ya ungido como presidente, fue ordenar el cobarde asesinato de Madero y del vicepresidente Pino Suárez, lo cual se llevó a cabo la noche del 22 de febrero de 1913.
Para restaurar el orden constitucional, el entonces gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza se levantó en armas contra Huerta mediante el llamado PLAN DE GUADALUPE, firmado el 26 de marzo de 1913, logrando el apoyo del estado de Sonora y de muchos militares que habían apoyado el movimiento revolucionario de 1910 encabezado por Madero. A esta etapa armada encabezada por Carranza se le conoce como la “Revolución Constitucionalista”, la cual en un año y 4 meses de sangrienta lucha logró derrocar al sátrapa Huerta. Tuvo como estrategia la conformación de tres grandes divisiones militares jefaturadas por Francisco Villa, la del Norte; Álvaro Obregón, la del Noroeste, y Pablo González la del Noreste. Su avance de norte a sur fue arrollador, llegando a las cercanías de la Ciudad de México en julio de 1914. El asesino Huerta
renuncia al cargo y huye, dejando en su lugar a Francisco Carbajal quien inicia las negociaciones para la entrega de la capital del Pais. Fue en esos avatares cuando se da un suceso que vale la pena recordar a más de cien años de distancia. Se da cuando el embajador de la república del Brasil, Cardoso de Oliveira insiste y logra una entrevista con Carranza, quien fungía como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. He aquí la narración que dejó el Gral. Juan Barragán, en aquellos dias juvenil colaborador de Carranza: “En representación de mis colegas exijo de usted amplias garantías para los extranjeros y para los nacionales de la ciudad de México. Si usted se compromete formalmente a otorgarlas, yo pondré toda mi influencia para que se rinda la capital”
-Un momento señor Ministro, -interrumpió el señor Carranza-; puede usted contar con toda clase de garantías para los extranjeros que viven en la ciudad de México; pero respecto a los nacionales, no le reconozco a usted ningún derecho para venir a pedir garantías, ni para que en su calidad de representante extranjero venga usted a inmiscuirse en asuntos que son únicamente de la competencia de nosotros, los mexicanos”.
“Como el señor Cardoso de Oliveira tratara de insistir, el Primer Jefe lo
interrumpió diciéndole;Hemos terminado la conferencia, señor Ministro; Y el señor Carranza se levantó de su asiento, lo que obligó al impertinente diplomático a retirarse”.
El general Álvaro Obregón, en representación de los revolucionarios firmó lo que se ha llamado “Los Tratados de Teoloyucan” y tomó posesión de la Ciudad de México el 15 de agosto de 1914; el 20 hizo su entrada triunfal don Venustiano Carranza, quien entre sus rasgos distintivos tuvo el de ser un férreo defensor de la soberanía nacional de México. Tristemente, en estos días el prepotente y agresivo Donald Trump parece estar dictando al gobierno de mi país, la estrategia específica para enfrentar el problema migratorio.
UNA CITA MARAVILLOSA
Arturo daba los últimos toques a su arreglo personal ese viernes en que asistiría a la cita mas importante de su vida. Como rayo pasó por su mente la frase de Séneca: “La vida no es mas que un viaje hacia la muerte”. Camisa color rosa, pantalón azul marino, calcetines azules con zapatos negros muy bien lustrados; uñas de manos y pies debidamente arregladas. Sólo le faltaba el aseo bucal, después de un desayuno abundante. La cita era a las 12 del dia pero deseaba llegar con buen tiempo de anticipación; eran las 8.30 y de su casa a la Clínica sólo ocuparía 15 minutos caminando a pie. Al reaccionar en que tenía buen espacio de tiempo disponible, se sentó cómodamente en un sofá reclinable y… de inmediato soltó la parvada de recuerdos.
Lo que ocupó mas su pensamiento fue la capacidad prospectiva que distinguió a su caminar por este planeta, pues en todas las etapas de su vida estuvo adelantado a su tiempo. Eso no le permitió –decía con frecuencia- gozar en toda su plenitud las ráfagas de felicidad que la vida nos regala cotidianamente. Una leve sonrisa de satisfacción asomó a su rostro al recordar que mas de 20 años atrás llegó a escribir lo siguiente: “¿Por qué la Ley no permite que decidamos el dia, la hora y el cómo queremos morir?  ¿Por qué la muerte nos tiene que tomar por sorpresa, cuando bien podemos salir al encuentro amistoso con ella?”  Claro, los calificativos de loco que entonces le endilgaron, no se los pudo quitar de encima.
Pero ahora, al iniciarse el tercer cuarto del siglo XXI, aquel sueño estaba realizado. Gobernantes, legisladores y sociedad en general comprendieron al fin que asi como tenemos derecho a la vida, también tenemos un derecho a la muerte. Veía y concluía que este segundo derecho está vinculado y se deriva del primero. Veamos: Si tengo derecho sobre mi vida, en consecuencia tengo derecho a hacer con ella lo que me venga en gana; claro, respetando en todo momento el derecho y tranquilidad de los demás. Ahora están ya creadas en las principales ciudades del Pais las CLÍNICAS DEL BIENMORIR, a las que pueden acudir las personas que desean abandonar este mundo en el momento que lo decidan. No es necesario estar sufriendo alguna enfermedad terminal, o lacerantes dolores morales para ser atendidos. Es mas, en esas clínicas no les interesa los motivos que la persona tenga para solicitar que le apliquen una inyección letal. Además, mediante una módica aportación económica, el gobierno puede proporcionar auxilios adicionales para un feliz encuentro con la muerte. Bueno, a los jubilados hasta un descuento se les hace.
¿Cuáles son esos auxilios adicionales que el gobierno ofrece para un feliz encuentro con la muerte? A saber:
  1. Que escojas la duración de tu agonía, a partir de que te apliquen la inyección letal
  2. Que mueras en sala general o en habitación privada
  3. Si es en habitación privada, podrás escoger las imágenes que tu decidas ver mientras dura tu agonía
  4. Que te reproduzcan las melodías instrumentales o cantadas de tu preferencia, previa entrega de un listado de ellas y/o materiales al respecto
  5. Que te sirvan dos copas de vino y algunos bocadillos, si asi lo deseas.
En el caso de Arturo todo estaba ya acordado. Su agonía tendría una duración de siete horas a partir de recibir la inyección respectiva. Tenía contratada una habitación privada con su descuento de jubilado y solicitó que le exhibieran videos con imágenes que lo cautivaron desde su niñez:   rios, lagos, mares, montañas, árboles y arbustos de selva tropical, animales salvajes, aves multicolores y, en fin, todo lo que muestre belleza natural. Referente al aspecto musical larga fue la lista y nutrido el paquete de música grabada que él entregó con intérpretes de su agrado. Traje música para agonizar durante un mes –había comentado al director operativo de la Clínica. Enlistada iba Perfidia, con la marimba de los Hnos. Domínguez, asi como Comitán, y Cacahoatán con otras marimbas; de Guerrero figuraban las canciones Cajita de Olinalá, La Vida se nos Va, Camino de mis Amores, Chilapa (de Héctor Cárdenas), las chilenas Pinotepa, La Soteña, y La Mamachita; desde luego Rio Azul no podía faltar. En cuanto a la música istmeña figuran sones instrumentales y boleros como Celosa, Rio Tehuantepec, La Martiniana, La Ixhuateca, El Penúltimo Beso, Tehuana, y no podía faltar La Última Palabra. En cuestión de boleros es tan larga la lista, que me llevaría mucho espacio mencionarlos. Por eso decidí dar a conocer ese listado como un anexo de esta narración.
Tal como fue su costumbre, los momentos de ingerir alimentos debían tener un fondo musical; en esta ocasión superespecial se inclinó por la música instrumental. Dos copas de vino tinto riojano servirían para gozar en toda su plenitud el Concierto de Aranjuez, la Fantasía Improntu, Variaciones sobre un Tema de Paganini, el vals Muzzeta, Bajo el Cielo de París, La Vida en Rosa, Madmoiselle de París, Mattinata, Torna a Sorrento, O Sole Mio, Medianoche en Moscú, Noches del Paraguay, Samba de Los Angelitos (con Atahualpa), Luna de Xelajú, y el Intermezzo, de Ponce, sin faltar Samba para Ti, con Santana.
A las 11 horas emprendió su caminar a paso lento, sin prisas, y en 20 minutos había llegado al lugar de aquella cita maravillosa que 20 años atrás la gente no imaginó pudiera ser legalizada y oficializada. El recibimiento fue impactante por la enorme gentileza del personal administrativo directivo y de limpieza, coronado con una bella parafernalia de aquel lugar. Se procedió al papeleo respectivo, y 15 minutos antes de las 12 del día estaba ya vestido con una bata blanca e ingresado al cubículo privado que se había pactado. Una enfermera impresionantemente bella lo auxilió para que se sentara en un reposet aterciopelado y con respaldo movible. “La belleza siempre estuvo cerca de mi; no sólo física sino también espiritual” –pensó con alegría.
-¿Está usted listo? Dijo con melodiosa voz la enfermera
-Estoy listo para todo lo que usted quiera hacer conmigo –replicó Arturo poniendo un tono picaresco y con un rostro sonriente.
A las 12 en punto, ya con videos y música inundando de alegría aquel límpido y bienoliente lugar, vi como la enfermera aplicaba la inyección que llevaría a mi amigo hacia otro planeta (como él solía decir). Lo tenía yo a escasos 5 metros, separados por un grueso pero transparente cristal. Alzando la mano le dije adiós y él correspondió levantando los dos pulgares de sus manos. Era viernes –como Arturo decidió- ya que nuestra verdadera despedida nos la dimos el dia anterior en que paladeamos un exquisito pozole verde con su respectivo “amargo”, como siempre fue su deseo. Amablemente me indicaron que debía yo abandonar el lugar.
En mi corta caminata adonde había dejado estacionado mi auto, reflexioné en aquella frase que mi amigo Arturo repetía con frecuencia: “Deseamos vivir muchos, muchos años, pero nos desagrada la idea de llegar a viejos”. A él le aterrorizaba convertirse en un viejo inútil, que no pudiera valerse por si mismo y, en consecuencia, ser una pesada carga para sus familiares y un motivo de lástima para la sociedad. En esto comparto su opinión y estoy de acuerdo con su determinación de haber pactado esta cita maravillosa…
León, Guanajuato, 2 de noviembre de 2017
PINCELADAS ACERCA DE MI LIBRO ZAPATA-VICTORINO: ¿quién traicionó a quién?  JAIME SOLÍS ROBLEDO.
  (1ª. parte)
De entrada, algo que me narró un participante directo de una charla entre amigos historiadores, hace 7 u 8 meses:
“Yo estimo a Jaime Solís, y me gusta como escribe, pero su libro acerca de Zapata no lo he leído ni lo leeré. -¿Y eso por qué?  Expresó otro de los departientes.
-El nombre de su libro me lo dice todo. Para mi Zapata nunca traicionó a nadie  -afirmó contundente “el que me estima”. (Que en mi criterio, quiso decir: “Zapata nunca traicionó A ALGUIEN;  o “Zapata a nadie traicionó”). Bueno, pero se le entiende.
No riño con que cada quien tenga una religión, partido político, artista o personaje histórico al que profesa admiración. Lo que no me convence es que esa admiración se convierta en fanatismo y NO ACEPTE lo positivo de algo o alguien diferente al de su devoción. Lo que admiramos generalmente nos arrastra a ver en ese alguien nada mas cualidades, sin siquiera detenernos a reflexionar en que como seres humanos, todos tenemos cualidades y defectos. Nadie es perfecto.
En mi opinión el verdadero crítico está obligado a ponderar lo positivo y lo negativo de algo o alguien, analizándolo con objetividad y sin prejuicios, para en su momento expresar opiniones fundamentadas. Pero lo que a menudo sucede es que si una persona señala algún defecto de alguien, eso basta para que los respectivos seguidores lo consideren como enemigo de aquel a quien ellos admiran. Curioso pero cierto: un dia en charla de amigos aficionados al futbol expresé que el jugador conocido como “EL CHICHARITO” es un gran deportista que le ha dado prestigio a México; dije que juega muy bien, aunque a veces comete algunas pifias de principiante. Esto último bastó para que uno de sus admiradores fanáticos se molestara y me tildara de ser ignorante en materia de futbol.
Lo anterior viene al caso porque con Emiliano Zapata he aplicado el mismo criterio. Dejo muy claro que lo reconozco como una gran figura en la historia de México; que fue un destacado lider social muy sensible a las necesidades y carencias de los campesinos; un hombre valiente y osado que dedicó su vida a luchar contra gobernantes corruptos y hacendados ladrones que despojaban de sus tierras a los hombres del campo. Para mí Zapata fue firme en su ideología. Pero de eso a considerarlo como un dios inmaculado –como muchos historiadores y millones de mexicanos lo consideran-  hay mucho trecho.
Fue mi pasión por la historia de México lo que me hizo leer las cartas que se cruzaron Zapata y Jesús María Guajardo, su presunto asesino; pero no las busqué sino que alguien me las obsequió. Las leí con mucho detenimiento y me atrajo en forma especial que de 4 cartas que Emiliano envía a Guajardo, en 3 de ellas le pide que le entregue de inmediato a un tal VICTORINO BÁRCENAS, nombre que jamás había escuchado o leído. Me quedó la espina clavada del porqué la insistencia de Emiliano en esa petición. En la primera carta no aborda ese tema porque el objetivo principal era invitar a Guajardo a que se rebelara contra el gobierno de Carranza y se pasara al bando zapatista.
Pasaron dias y meses, y la espina me seguía punzando. Por casualidad comenté el asunto a mi dilecto amigo JULIO CÉSAR LÓPEZ URIZA, quien me habló de un libro escrito por su ancestro ARTURO FIGUEROA URIZA, con el tema de Victorino Bárcenas. Me lo prestó, lo fotocopié y me puse a leerlo con detenimiento. Debo aclarar que Figueroa Uriza anduvo en las líneas de fuego revolucionarias y que es autor de otros libros que han servido como fuente de información a escritores de renombre, como Jhon Womak y Jesús Sotelo Inclán. El tema me apasionó tanto, que provocó en mi la idea de escribir algo acerca de Bárcenas. López Uriza me animó y me di a esa tarea. Poco tiempo después Julio César me guió a Tlapala, lugar adonde nació Victorino, y de alli nos dirigimos a Huitzuco en busca de ALFREDO BÁRCENAS REYES, bisnieto del amigo-enemigo de Emiliano Zapata.
PINCELADAS ACERCA DE MI LIBRO ZAPATA-VICTORINO: ¿quién traicionó a quién?  (2ª. parte).  JAIME SOLÍS ROBLEDO.
El libro me dejó asombrado, pues descubrí que DEMESIO VICTORINO BÁRCENAS BÁRCENAS fue un hombre muy valiente y de mucho temple; astuto y excelente guerrillero. Alto, varonil, bienparecido, magnífico jinete; en la primera entrevista impresionó tanto a Emiliano que éste de inmediato lo nombró capitán; esto sería alla por marzo de 1912. Hizo muy buena pareja con el famoso zapatista Chon Díaz, oriundo de Mayanalán, tanto en las acciones de armas contra el ejército huertista, como para los saqueos, violación de mujeres y devastación de comunidades. Pero… en la Revolución ¿quién no lo hizo? Por cierto Chon Díaz y Victorino, desobedeciendo órdenes superiores, se adelantaron a la  toma y saqueo de Chilpancingo en marzo de 1914. En mi libro presento un historial de los hechos militares de Victorino, el cual comprueba sus altos méritos en el ámbito de las armas. Pero no sólo eso: hábilmente logró ubicarse como hombre muy cercano a Zapata, quien le dio varios encargos muy especiales, entre ellos asesinar al propio Chon Díaz y a otro joven general oriundo de Iguala, llamado Guillermo Santana Crespo. Oportuno es mencionar que en el caso de Chon, existe también la versión de que éste recibió órdenes de Emiliano para aniquilar a Victorino, que fue a través de un mensaje escrito pero como Chon no sabía leer, al indagar su contenido dio pie para que Bárcenas se enterara y lo fusilara en julio de 1916.
La gran confianza y amistad entre Zapata y Bárcenas empieza a declinar en 1917 y llega al rompimiento en diciembre de 1918. El motivo mas conocido es el mismo que Emiliano achacó a otros de sus colaboradores, incluyendo al profesor Otilio Montaño: rumores de que iban “a traicionar al movimiento”; chismes de que iban a rendirse al gobierno. Pero releyendo las páginas del libro de Figueroa Uriza, encontré otro motivo, éste de sí de mas peso: Victorino se rebeló a las disposiciones de Zapata (que se habían convertido en costumbre) en el sentido de obligar a los habitantes de Buenavista de Cuéllar al envío de víveres y ganado al cuartel general zapatista, ubicado en Tlaltizapán, Morelos. Pero se dio el caso de que ante la escasez de alimentos y ganado, los de Buenavista empezaron a retrasar los envíos los cuales era cada vez menores. Al pasar un dia Victorino por ese lugar y escuchar las súplicas de ayuda de los lugareños, Bárcenas ordena que una remesa procedente de Chaucingo y con destino a Tlaltizapán, fuera regresada a sus dueños originales.
Zapata por un tiempo calla, pero se la tiene guardada a Bárcenas. Tal como éste suponía, a fines de diciembre de 1918 fue llamado por el Jefe Suriano. Cuatrocientos hombres acompañan a Victorino, quien los distribuye en partidas que ubica cerca de Pozo Colorado, uno de los escondites de Emiliano. Para comentar ese episodio cedo la palabra a Figueroa Uriza:
“Nadie fue testigo de esta entrevista que se efectuara a puerta cerrada, pero con el tiempo será conocida. Zapata apenas invita a Bárcenas a sentar y dice en tono grave <¿por qué no cumples mis órdenes y mandas el ganado y maíz que tanto se necesitan?>  Bárcenas contesta: <ese ganado y ese maíz les hacen falta a la GENTE DE MI ESTADO y a los propios hombres que comando; de ahí comemos todos; no queda ya casi nada para enviar<  Zapata redarguye:  <¡Tú eres contrario a la causa!>  -¡No lo soy! Interrumpe con viveza Bárcenas. <Sabes que he peleado y lo seguiré haciendo, pero no a costa de matar de hambre a mis soldados y a sus familias>
“Esta fue la conversación; no hubo rodeos, afectaciones ni cortesías. Dos rancheros, hombres sencillos han departido con naturalidad y franqueza, nada más; y al no haber otro asunto que tratar, ambos se levantan de sus asientos al mismo tiempo”.
PINCELADAS ACERCA DE MI LIBRO ZAPATA-VICTORINO: ¿quién traicionó a quién?  JAIME SOLÍS ROBLEDO.  (3ª. parte)
Después de su áspera entrevista con Zapata (dic. 1918), Victorino se enfila hacia Guerrero, pero se entretiene dos dias en Tierra Verde; ahí le llega el aviso de que “El Jefe” acaba de dar órdenes a uno de sus subalternos para aniquilarlo antes de que abandone tierras morelenses. En vez de huir decide jugar el todo por el todo y regresa a Pozo Colorado; para eso explica a su gente que el problema con Zapata es personal y no quiere involucrarlos. Sólo una reducida escolta lo acompaña y queda vigilante a cierta distancia del campamento. Dejo la narración de este interesante pasaje a Figueroa Uriza:
“Por el tropel de caballos, célere y ruidoso, o por mera coincidencia, el General en Jefe ha salido en ese preciso momento al portón de su cuartel, y descubre a escasos 30 metros a Bárcenas que se acerca montado, asiendo el rifle. Tres o cuatro hombres que constituyen la guardia deambulan vagorosos y permanecen indiferentes al identificar al recién llegado, correligionario y amigo.
“La escolta, con los rifles en descanso sobre la montura, hace alto y sólo el jefe avanza con dirección a Zapata. A distancia de diez metros, con el caballo en continuo movimiento, Bárcenas grita con voz ronca y autoritaria: <¡Emiliano, sé que me quieres matar; aquí estoy!>  Zapata contesta: <Víctor, eso es mentira, desmonta y aquí adentro hablamos> Bárcenas, a voz en cuello le dice: <¡No me bajaré! Cerca de aquí está mi fuerza; sal con la tuya y nos la jugamos; o anímate acá mismo!>
“La guardia, sin órdenes que obedecer, observa atónita la desapacible escena; la escolta a su vez, también inactiva, sólo atestigua el altercado. Está bien claro, ¡es ajuste de los jefes! Bárcenas arranca y encabrita su caballo; cubre de polvo el cuerpo de Zapata y le grita por último: <¡Eres cobarde y un hijo de la chingada!> Vuelve grupas y ordena a sus fieles seguirlo. Nace así UN ODIO FEROZ, terrible, entre estos dos hombres, tan amigos antaño, y que ahora LUCHARÁN A VIDA O MUERTE. EL DUELO HA COMENZADO”. Las mayúsculas son mias porque precisamente  -en mi opinión-  ese odio llevaría a la tumba a Emiliano, si fue él quien murió en Chinameca.
Resultado del fuerte choque Zapata-Victorino fue que las tropas de éste aceptan la amnistía del gobierno y el 2 de enero de 1919 entregan sus armas. Bárcenas recibe el mando de un pequeño grupo de soldados rurales y se retira a su natal Tlapala. En tanto, el gobierno de Carranza ha lanzado una orden bestial: acabar con Zapata adonde se le encuentre, sin derecho a juicio. Pero no logran ubicarlo porque tienen escondites y veredas que sólo sus cercanos conocen. Ante esa dificultad tan grande, voltean hacia Tlapala y buscan al hombre que conoce bien las guaridas y el temperamento de Emiliano; saben, además, que se odian a muerte. Por eso lo invitan a unirse a la campaña militar contra Zapata, y él acepta gustoso. En pocos dias levanta un numeroso contingente y marcha hacia Morelos. Antes de recibir órdenes precisas va en busca de Emiliano a dos de sus escondites; no lo encuentra, pero en breve plazo derrota a partidas zapatistas, algunas de ellas con jefes de renombre. Eso –deduzco- aumentó el odio que ya le profesaba El Caudillo del Sur.
PINCELADAS ACERCA DE MI LIBRO ZAPATA-VICTORINO: ¿quién traicionó a quién?  JAIME SOLÍS ROBLEDO. (4ª. parte)
Bárcenas es llamado para que se ponga a las órdenes de uno de los MAS SANGUINARIOS PERSEGUIDORES de Zapata: el coronel Jesús Ma. Guajardo, quien en 1916 estuvo a punto de atraparlo en Tlaltizapán y en represalia hacia los habitantes que lo protegieron, fusiló a 180 de ellos incluidos mujeres, ancianos y niños. Ahora –marzo de 1919- enterado Emiliano que Guajardo tuvo serios problemas con su jefe, Gral. Pablo González, le envía una invitación para que se una al ejército zapatista. Guajardo, siguiendo el plan trazado por su jefe acepta. A partir de la 2ª. carta de Emiliano, hasta hacer un total de 4, éste solicita que le sea entregado Victorino Bárcenas y sus soldados que comanda, en su mayoría guerrerenses.
Ante la insistencia de Zapata para que le entreguen a Victorino, Pablo González ordena a Guajardo que se “rebele contra el gobierno” el 9 de abril de 1919 y que “ataque” Jonacatepec, adonde está comisionado Bárcenas y a quien deberá avisar para que escape con antelación, dejando a sus soldados y oficiales para que sean entregados a Emiliano. El simulado combate se efectúa temprano y en menos de una hora la plaza queda ocupada por “los sublevados”. Victorino escapa en la madrugada de ese 9 de abril. Sin embargo el objetivo se cumple: demostrar al Caudillo Suriano que Guajardo realmente está sublevado, y orillarlo a que acepte una entrevista; se citan en la estación El Pastor, la tarde del mismo 9 de abril. Cada quien asistirá con 30 hombres; Emiliano cumple pero el coronel Guajardo llega con 600 elementos. Esto último me hace pensar que El Coronel temía que Emiliano lo tomara preso. Esa tarde se efectúa el encuentro; Zapata felicita efusivamente a Guajardo y éste le obsequia un caballo muy fino llamado “As de Oros”. Al preguntar por Victorino el “sublevado” responde que logró escapar dejando a 59 de sus subordinados, mismos que están bajo rígida vigilancia. Todos son fusilados excepto uno que logró escapar y cuyo nombre y domicilio cita Figueroa Uriza. Ante la versión de algunos jefes zapatistas que señalan a Guajardo como el verdugo, cabe recordar que éste ya actuaba bajo las órdenes de Emiliano. Figueroa Uriza afirma que el propio Caudillo Suriano ordenó la masacre, regocijándose por destrozar con las patas de su caballo el cráneo del oficial  llamado Margarito Ocampo, oriundo de Mezcala.
Ante el gusto por “el triunfo de Guajardo”, Emiliano lo invita a cenar en compañía de otros jefes zapatistas; el recién “sublevado” pretexta tener molestias estomacales, asi como la preocupación de que el ejército carrancista ataque su cuartel en Chinameca y se apodere de víveres, armas y municiones. En reciprocidad Guajardo lo invita a celebrar el triunfo al otro dia en Chinameca. Este otro desaire de Guajardo me confirma su desconfianza en Zapata, lo mismo que de éste hacia aquel. Si en algo exageró Zapata fue en ser desconfiado al extremo. Para mi que ambos se estaban midiendo.
PINCELADAS DEL LIBRO ZAPATA-VICTORINO ¿quién traicionó a quién?   JAIME SOLÍS ROBLEDO   (5ª. parte)
Como NO CREO EN EL ZAPATA INGENUO que nos presenta la historia oficial en el pasaje de su muerte, en la 2ª. parte de mi libro abordo la versión de que Emiliano Zapata NO FUE el que murió asesinado el 10 de abril de 1919, en Chinameca, Morelos. Para ello me baso en las entrevistas que periodistas e historiadores tuvieron con zapatistas, o descendientes de zapatistas hasta bisnietos, en diferentes épocas, quienes afirmaron que Emiliano no fue el muerto, sino un compadre suyo “que se le parecía mucho”, cuyo nombre fue AGUSTÍN CORTÉS, nativo de Tepoztlán, Mor. Cito ahora la declaración textual que JESÚS SOTELO INCLÁN nos ofrece en su libro RAÍZ Y RAZÓN DE ZAPATA: “Según me contó su hermana María de la Luz, <Miliano tenía una manita grabada en el pecho, como una marca hundida en la piel>… “Esta manita fue una de las señas que sus familiares buscaban para identificar su cadáver en 1919. Al decir de otra hermana, María de Jesús, no la vieron por lo que se afirmaron en la creencia de que el muerto no era Emiliano”.  La NO MUERTE de Zapata en Chinameca no es invento mio ni del gobierno; son los propios zapatistas quienes la han difundido desde el 11 de abril de 1919.
Además de las razones que da su hermana María de Jesús de que “Miliano no fue el muerto”, hay que agregar las declaraciones de algunos jefes cercanos a él, en el sentido de que a su jefe le faltaba un pedazo del dedo meñique, y el cadáver tenía los dedos completos, además de no presentar una verruga o lunar que él tenía en la mejilla derecha. Sin embargo, hay una opinión de mucho peso –que inicialmente me causó risa-  la cual me fue expresada por el anciano Jacobo Ocampo, en marzo de 2013 que visité Chinameca:  “Entonces qué Jacobo, ¿Guajardo engañó a Zapata y lo mató aquí en Chinameca?
.¡Cómo vas a creer eso! ¡Mi general NO ERA TAN PENDEJO para dejarse engañar por ese güey!
Con base en lo expresado por Jacobo Ocampo, respondo a quienes dicen que menosprecio a Zapata al exponer mi hipótesis de que él no fue el muerto de Chinameca. Quienes lo menosprecian son aquellos que juran y perjuran que Emiliano le dio TODA SU CONFIANZA a Guajardo en solo 10 dias (y por carta) y el jefe carrancista lo engañó como a un niño para asesinarlo brutalmente en su cuartel.
León, Gto. noviembre de 2017.         
EPÍLOGO DE MI LIBRO OBREGÓN EN MIS MANOS.- Con mi deseo ferviente de que Natalia Estrada recupere pronto su cabal salud.  
Después de dos años de dialogar casi a diario con «el aparecido» Esteban Estrada, Demian se despide de él comentándole que dejará de vivir en Chlpancingo; también comenta su decisión al amigo de sus correrías en esta aventura, David Salgado, a quien entrega todo el material producto de su invstigación documental y sus entrevistas. David, como último recurso me busca a mí pidiéndome apoyo para hacer un libro. Aquí entro yo como narrador:
«Por lo demás, nada he agregado, suprimido o modificado a los diálogos y monólogos que se desarrollan a lo largo de esta emocionante e ilustrativa narración; tampoco me atreví, ni me atrevo a juzgar la afirmación del profesor Demian, en el sentido de que platicó repetidas ocasiones con el difunto Esteban Estrada Meléndez, quien falleció el 5 de diciembre de 1961 a las 16.40 horas, en el Hospital Central Militar de México, Distrito Federal. No seré yo quien niegue o rechace con pruebas contundentes la veracidad o falsedad de su aseveración, tan lejos de la lógica, pero tan cerca de amplios sectores de nuestra población, sin distingo de nivel cultural.
«Lo que sí puedo afirmar, respetable lector, es que al amanecer del sábado 15 de septiembre de 2007, a las dos de la mañana para mayor precisión, desobedeciendo la recomendación de las autoridades municipales en el sentido de que no salgamos de noche, me dirigía a mi domicilio después de haber asistido a una reunión literaria en la calle Teófilo Olea y Leyva. Para ello me fui caminando sobre la acera sur de la calle Madero, con rumbo a la Plaza Cívica; crucé la Av. Juárez, y al ver hacia adelante, sobre la acera contraria pude distinguir la figura de una persona sentada en el umbral del hotel Cardeña. <Ya algunos empezaron los festejos patrios>, pensé, mientras llegaba a la puerta de la casa adonde vive el distinguido chilpancingueño Ramón Carreto Soto, precisamente frente al mencionado hotel. Me quedé observando unos segundos aquella silueta humana y, en medio de la penumbra pude distinguir claramente el cuerpo de un hombre con uniforme militar, sentado en la grada que da acceso al hotel, con un ramo de flores en las manos.
«Sentí una pequeña descarga eléctrica en mi cuerpo, la cual provocó un ligero escalofrío que subió y bajó mi temperatura corporal, erizándome la piel. Llegué a la esquina, y apresurado doblé hacia el sur para entrar a la Plaza Cívica, la cual crucé en diagonal para tomar la calle Altamirano y enfilarme sobre la de Mina, misma sobre la cual subí en dirección oriente; al llegar al barrio de San Antonio -mi barrio- me quedé extasiado admirando su quiosco y, como entre broma y en serio dije silenciosamente: <Estrada, ya descansarás en paz; el libro anhelado por tu amigo Demian, no sé cómo… pero habrá de publicarse».
APROVECHO ESTE MEDIO PARA REITERAR MI PROFUNDO Y PERMANENTE AGRADECIMIENTO A LA FUNDACIÓN JAVIER IBÁÑEZ SANDOVAL, QUE EN SU MAYOR GRADO SOLVENTÓ EL COSTO DE LA PUBLICACIÓN DE MI MODESTA PERO ACUCIOSA Y REALISTA OBRA.
Publicado en la revista Aristos Internacional 21 Octubre 2017
De mi novela OBREGÓN EN MIS MANOS extraigo este diálogo entre DEMIAN y el «aparecido» Esteban Estrada:
Publicado en la Revista ARISTOS INTERNACIONAL 17 octubre 2017
«Mira Esteban, durante el tiempo que hemos compartido y con base en la investigación que he realizado de tu trayectoria, he detectado una similitud de pensamiento y de SENTIMIENTOS entre tu y yo. Dentro de esa similitud sobresale nuestro apego a la democracia, a la justicia, honradez, lealtad y generosidad, además de nuestra capacidad de resistencia para enfrentar las adversidades. Tu y yo pertenecemos a esa clase de seres humanos que preferimos aguantar el hambre y ver a nuestros hijos carecer de lo elemental, a poner en subasta nuestra dignidad..»
.
«-Gracias por tus conceptos Demian, créeme que eso me llena de paz y tranquilidad; por mi parte debo decirte que en todo este tiempo de mi eventual retorno al mundo terrenal, a través de tu plática, periódicos y libros que he leído mientras esperaba tu llegada a casa, me he dado cuenta de que el País ha logrado grandes avances en los terrenos científico, educativo, tecnológico, cultural, deportivo, político y en la asistencia social; pero en lo que no veo avance sino mas bien retroceso, es en el aspecto moral. No creo exagerar si te digo que EL MAS GRANDE PROBLEMA DEL MÉXICO ACTUAL, ES DE CARÁCTER ÉTICO.

«Hoy, muchos funcionarios públicos tienen un admirable nivel académico, logrado muchas veces en el extranjero. Pero…¿De qué sirve esto a los mexicanos si esos genios no tienen los elementales principios éticos? ¿Por qué los partidos políticos no se democratizan internamente y MANEJAN CON CLARIDAD SUS PRESUPUESTOS? ¿Por qué funcionarios públicos y representantes populares se preocupan mas por ver qué se roban o qué negocios turbios efectúan aprovechando su cargo, en vez de servir a la sociedad? La respuesta es una Demian: por falta de ética. Y algo mas: ¿por qué nos esmeramos tanto buscando la forma de evadir las normas legales establecidas? Por la misma razón Demian: por el desapego a los valores morales.

«Esa exigencia ciudadana al gobierno, en el sentido de que éste acabe con la corrupción, es en gran parte una simulación porque finalmente, en muchos casos justificamos la corrupción si ésta nos beneficia, y la condenamos cuando otros son los favorecidos. Aquí cabe una una opinión de Francisco Martín Moreno que dice: <gobierno y gobernados son igualmente corruptos y corresponsables de la condición desastrosa de la Nación»

Publicado en la revista ARISTOS INTERNACIONAL 16 OCTUBRE 2017
Hace diez años se publicó mi novela OBREGÓN EN MIS MANOS. En ella le doy vida al mayor Esteban Estrada Meléndez, quien en abril de 1920 y a sus 25 años de edad, estuvo al filo de fusilar al Gral. Obregón en Chilpancingo, Gro. Una noche de 2006 en que DEMIAN no podía dormir, se le apareció Estrada y se dio el diálogo siguiente:

«Qué tanto balbuceas, Demian? ¿A qué se debe tu insomnio?

«-Hola, Estrada. Aquí me tienes tratando de dilucidar si la mejor estrategia para un partido de oposición es pronunciarse contra todo proyecto de gobierno, o si es válido y redituable apoyar aquellas acciones que tiendan hacia el beneficio popular, aunque sean iniciativas de otro partido. Quisiera saber si es demasiado utópico de mi parte pensar en que ya pasó la época de estar contra todo y en favor de nada; que el método de la descalificación sistemática y de la crítica malsana debe ceder el paso a la crítica propositiva… La propia Constitución requiere con urgencia de reformas que la hagan mas acorde a las circunstancias actuales…
Es tiempo de que los partidos políticos hagan una tregua patriótica, y haciendo a un lado sus diferencias y pleitos por el poder, busquen puntos de coincidencia y se unan en la operación de proyectos que impulsen a nuestra nación…
«- Mira Demian, piensas asi porque no tienes partido político; si lo tuvieras, seguro estoy que pensarías diferente.

«- Pues no milito en ninguno porque todos adolecen del mismo mal: la falta de democracia interna, además de que no buscan elevar el nivel de educación política del pueblo, sino mas bien se desviven en ganárselo como cliente; lo único que les importa es el voto y hay que asegurarlo como sea. Por otra parte, mi apartidismo me permite palpar con objetividad lo positivo y negativo de las agrupaciones políticas. Por cierto, recordando al que le perdonaste la vida en 1920, pienso que aunado a sus errores y debilidades, México le debe al Gral. Álvaro Obregón el haber rencauzado su marcha revolucionaria.
«- Y también su marcha antidemocrática. Recuerda que en 1924 impuso a Plutarco Elías Calles como presidente de la República, aplastando con balas la inconformidad popular; por si eso no fuera suficiente, lo convenció para que reformara la Constitución a fin de regresar a la silla presidencial en 1928, después de acallar una vez mas a sangre y fuego, la inconformidad popular. Si revisas bien la historia, Demian, te asombrarás de la cantidad de crímenes ordenados por el Caudillo Sonorense en su obsesión de alcanzar el poder y sostenerse en él. Por algo dice Francisco Martín Moreno: <Obregón aplastó cualquier simiente de desarrollo político y democrático en México, con todas sus funestas consecuencias. El ejemplo de Obregón de ninguna manera debe emularse».

VILLA CONTRA OBREGÓN, CHOQUE DE GENERALES INVICTOS
Por Jaime Solís Robledo
En mi anterior colaboración reseñé la sangrienta etapa marzo 1913-agosto 1914 de la historia de México, en la cual Venustiano Carranza encabezó la guerra contra el usurpador Victoriano Huerta, asesino del presidente Francisco I. Madero. Dije que para tal fin Carranza se valió militarmente de la División del Norte jefaturada por el ya renombrado Gral. Francisco Villa; la del Noreste, al mando del Gral. Pablo González, y la del Noroeste, encabezada por el Gral. Álvaro Obregón. En el sur Emiliano Zapata, hasta  cierto grado independiente, causaba descalabros al ejército huertista. Huerta huye de la C. de México en julio de 1914, misma que es ocupada por el ejército Constitucionalista a mediados de agosto de ese año.
Fuertes diferencias entre Carranza y Villa provocan una honda división entre las filas revolucionarias cuyos jefes fijan su postura: Villa y Zapata desconocen a Carranza como encargado del poder Ejecutivo y apoyan al Gral. Eulalio Gutiérrez nombrado para ese cargo en la Convención de Aguascalientes; los generales Obregón y Pablo González permanecen fieles a Carranza. A fines de noviembre de 1914 los carrancistas abandonan la capital del Pais y se dirigen a Veracruz; Villa y Zapata se entrevistan el 6 de diciembre en Xochimilco para enseguida visitar Palacio Nacional.
En enero de 1915 Obregón inicia una asombrosa campaña militar avanzando de tierras veracruzanas hacia la capital de mi pais; derrota a los zapatistas en Puebla y dias después los hace huir de la Ciudad de México. Sin embargo el principal objetivo de Obregón no era Zapata, cuyo ejército evidenciaba falta de capacitación y disciplina, sino de una vez por todas medirse en el campo de batalla con la famosa y hasta entonces considerada invencible División del Norte, jefaturada por Villa. Gran parte de esta fuerza militar se encontraba acampada en El Bajío, región central de la república mexicana; hacia allá dirige sus huestes Obregón los primeros dias de 1915. Pronto ocupa San Juan del Rio y la ciudad de Querétaro, para enseguida estacionarse en Celaya, estado de Guanajuato. Villa concentró sus fuerzas militares en Irapuato, dentro del mismo estado. Los dos colosos frente a frente; sus ejércitos decidirían el futuro de México. Era el inicio de abril de 1915; Villa decide atacar Celaya custodiada por Obregón.
Me llevaría mucho espacio comentar los apasionantes combates entrambos ejércitos, matizados por verdaderos actos de heroísmo, pero sería abusar del tiempo de mis lectores; sin embargo, a quienes se interesen en este tema les recomendaría la crónica que plasmó el propio Obregón en su libro Ocho mil kilómetros en campaña; en la reseña que hace Paco Ignacio Taibo II en su libro biográfico acerca de Francisco Villa; asi como (¿por qué no?) en  el sencillo pero emocionado comentario que al respecto figura en mi libro Obregón en mis manos publicado en diciembre de 2007 por Editorial Los Reyes. El 5 y 6 de abril, asi como 14 y 15 de ese mismo mes en Celaya, Guanajuato, quedó definido con mas claridad el destino de mi México: La temible División del Norte fue derrotada en todas sus líneas por la fuerzas Constitucionalistas al mando del astuto, valiente e intuitivo general Álvaro Obregón Salido.
Villa repliega sus tropas hacia Salamanca y luego a Silao, dentro del estado de Guanajuato. El 3 de junio en un choque sangriento suscitado en la hacienda de Santana del Conde, en un lugar llamado La Trinidad, muy cercano a la ciudad de León, dentro de la misma entidad federativa,  Obregón pierde su brazo derecho.  Hago aquí una pausa para comentar el error histórico (entre muchos) que se comete en México al identificar a Obregón como El Manco de Celaya cuando en realidad debiera ser El Manco de Santana del Conde, o de La Trinidad; pero no de Celaya, puesto que en los dos tremendos encuentros Obregón salió  victorioso y sin heridas. La idea no es de mi autoría; la reflexión es de Paco Ignacio Taibo II y me parece acertada. Tres dias después los villistas son expulsados de León y un mes después son derrotados en Aguascalientes para huir en desorden hacia el Norte. De aquí en adelante sólo habrá pequeños grupos de villistas asaltando poblaciones desprotegidas; el mas fuerte de ellos, comandado por el propio Centauro del Norte, no dejaría en paz a los gobernantes en turno hasta que acepta amnistiarse en 1920. En julio de 1923 Villa es cobardemente asesinado.
Dueño ya de la situación, Carranza convoca a elección de diputados con vistas a efectuar un Congreso Constituyente el cual deliberó durante diciembre de 1916 y enero de 1917; el 5 de febrero de ese año se promulga la Constitución Política que actualmente (¿rige?) la vida de los mexicanos. Es una de las constituciones mas avanzadas en su época y en nuestros dias, pero que los gobernantes de mi Patria se han encargado de violentar y prostituir durante 99 años.
Ratifico aquí, en las alentadoras y hermosas páginas de la revista Lunasol, mi confianza en que las nuevas generaciones de mexicanos sabrán encontrar la fórmula para adecuar la Constitución de nuestro pais a las exigencias actuales, pero –por sobre todo-  lograr el consenso para que gobernantes y gobernados respetemos y apliquemos sus postulados.
         Ciudad de México, abril 15 de 2016.
PINCELADAS DE UN VIAJE INOLVIDABLE
Por Jaime  Solís  Robledo.
Es muy difícil resumir en pocas líneas la inmensurable emoción que se siente al visitar el terruño que nos vio nacer, después de varios años de ausencia. Es por ello que de mi reciente viaje a Cacahoatán, Chiapas, solamente plasmaré unas pinceladas. De entrada debo decir que mi pueblo natal, aquel de las calles empedradas en las que merodeaban muchos perros y zopilotes; aquel de las casas de madera, con sus huertas contiguas en cuyos árboles canturreaban pajarillos de muy variados tamaños y colores, ha modificado su imagen en unas cuantas décadas. La Calle Real pasó a ser la avenida Central, los perros callejeros y los zopilotes casi ya no se ven, y los pajarillos, en menor variedad, sólo se ven en las orillas de este bello lugar que tiene como fondo al majestuoso volcán Tacaná, límite natural entre mi país y Guatemala. Cacahoatán está saliendo del cascarón para convertirse en ciudad con un futuro muy promisorio. La mayor parte de sus calles están pavimentadas, así como sus carreteras hacia varias comunidades a las que hace todavía cuatro décadas, sólo podíamos llegar a lomo de bestia o caminando. Olvidaba comentar que en mi pueblo natal soy admirablemente desconocido.
Pero hay amistades y algunos familiares de antaño que todavía comparten conmigo los recuerdos del Cacahoatán que se nos ha fugado en busca del progreso, sacrificando algunas costumbres tan bonitas en aras de la modernidad. Aquí cabe recordar al gran José Alfredo Jiménez cuando escribió: “Las distancias apartan las ciudades, y las ciudades destruyen las costumbres”. Sin embargo, la costumbre de amenizar las fiestas familiares con marimba sigue en pie, a pesar de la andanada de música e intérpretes desechables que radio y TV lanzan a cada momento hacia la mente de niños, jóvenes y adultos. En esa odisea por defender y fomentar la tradicional música de marimba, destaca el actual presidente municipal Rolfy Gómez Robledo, cuya comuna paga la primera hora a quienes contratan la portentosa MARIMBA MUNICIPAL CACAHOATÁN, cuya calidad artística está a la altura de las mejores marimbas de Chiapas y de Guatemala.
Al festejo cumpleañero de Pepina González tuve la suerte de ser invitado y, aparte de saborear un sabroso “cochito” (lechón horneado, para que los calentanos no se confundan), dimos reanimante apapacho a la mente y al espíritu escuchando y admirando la magistral destreza y talento de los integrantes de la Marimba Municipal, dirigida por el maestro Baldomero de León, quienes complacieron a la concurrencia con variadas melodías. Por mi parte, fui complacido con la famosa Luna de Xelajú, Blancas Mariposas, Mía Nomás, Comitán y el danzón Cacahoatán. Mi cuñada Amandita casi llora al escuchar El Jibarito. Tarde de alegría, de fraternidad, propicia para desmadejar las bolas de bellos y añejos recuerdos. Desde Chilpancingo, tal como lo prometí, y a través de nuestro VÉRTICE que seguramente enviaremos a Cacahoatán, va nuestra emocionada felicitación para Rigoberto Ramírez, Terencio Méndez, Narciso Pacheco, Irán García, Romeo Hernández, Ramón Agustín Herrera, Carlos Chávez y Jorge Luis Ramírez, integrantes de esa marimba orquesta que le da brillo y prestigio al arte musical cacahoateco. Entre los asistentes al citado ágape pude reconocer a Rubén Ley e Hilda, Roberto Ley y Zulema, Manuel Juan, Jorge Hernández y Doris, Sugey Ley, Juan Alonso Ávalos, Carlos Muñoz y Sra., Amanda González Mejía, Rosalinda Santana y desde luego los anfitriones Roberto Ley y la festejada Josefina González.
Desde esta tribuna, ratifico mi reconocimiento a los agentes de tránsito a quienes en diferentes días felicité verbalmente por la rapidez, amabilidad y ENERGÍA para despejar los autos mal estacionados en la Av. Central, que es la mas transitada. Nada de discusiones: el automovilista quitó de inmediato su auto, y en otra ocasión el manejador aceptó convencido la sanción correspondiente. Algo que me asombró fue la prohibición del APARTADO DE ACERA para asegurar estacionamiento; la vía pública es eso: es de todos. (cualquier parecido con Chilpancingo es mera coincidencia). Sólo en dos banquetas –de tantas que hay-  observé obstrucción por parte de comerciantes establecidos; los ambulantes se limitan a ocupar banquetas aledañas al mercado municipal, pero sin invadir las calles. Sin embargo, cuando dejé Cacahoatán las autoridades municipales estaban ya negociando la liberación de esas áreas.
Muchas personas conocidas mías emprendieron el viaje sin retorno, incluidos algunos compañeros de escuela; incluida ella: Martha, La Cochera, primer amor de mi vida, que no pasó del intento, como diría el poeta Alberto Cortéz. Por lo contrario, otras personas me dejaron pasmado porque las recuerdo de niño ya como personas adultas, y las encontré asombrosamente conservadas, como son los casos de la gran Chata Ley; la admirable señora de mirada esmeraldina –como dijera el poeta Hermilo Castorena- Adelina de Juan, quien estaba de visita en mi casa aquel dia de abril de 1957 cuando abandoné el solar nativo, con mi poca ropa en una caja de cartón; la bella y diligente Matilde Acosta, asi como el que fuera uno de mis ídolos futbolísticos: Gustavo de León, quien a sus 80 años sigue practicando ese deporte. Nunca olvidaré el caldo de pata y las exquisitas botanas que Gustavo, su esposa Berta y la Paty Chapoy de Cacahoatán, la Nena Calderón, nos brindaron a Rosalinda, Amanda y a mi, rodeados de hermosas flores y tupidos árboles frutales. Fueron momentos en que desee que el tiempo se detuviera, para que la marimba siguiera desafiando al aire, como escribiera con el corazón Enoch Cancino Casahonda.
Cacahoatán, lugar del cacao, tierra selvática adonde me soñé Tarzán, y adonde supe lo que era tapizcar el café. Hoy luce ya su OXO; en unos dias mas, su Bodega Aurrerá y su tienda COPPEL… y yo seguiré rumiando los arcaicos recuerdos de la Poza de San Andrés y del cine Montecarlo; de Julio, el cerrero; del equipo de futbol Impacto y de las marimbas de don Luis Montes, de los Ortiz y de los hermanos López; del comandante Manuel Quintana y de doña Felipa, que lloraba por las calles; del Cadejo y la Llorona y tantos otros que ya escribiré con calma.
                                   Chilpancingo, Gro., 29 de marzo de 2009.  

SABOREANDO LOS RECUERDOS CON UN BUEN CAFÉ
Tenía mas de 28 años de no saborear un buen café en El Gran Premio. Antes de irme a trabajar al estado de Guerrero -lo cual se dio en 1987- era cliente asiduo de este establecimiento comercial, el cual estaba ubicado sobre esta misma avenida llamada Antonio Caso, pero en la acera de enfrente, unos metros hacia el oriente, es decir, hacia la Av. Insurgentes. Asistía yo con diferentes amigos, pero en especial recuerdo al Lic. Juan Tapia Ocampo, de quien disfrutaba –y aprovechaba- sus amenas e instructivas charlas. Las mejores relaciones se hacen en las buenas cafeterías y cantinas -me decía en repetidas ocasiones. A sugerencia e invitación de él me atreví a entrar en la famosa cantina “La Castellana”, ubicada en la esquina de Insurgentes y Antonio caso, en la siguiente calle de donde me encuentro hoy. Allí me presentó en alguna ocasión con el ícono de los grandes catedráticos que tuvo la facultad de Derecho de la UNAM, el Dr. Celestino Porte Petit. Ahora la cantina luce muy bien remodelada y ampliada. Lamento estar con dieta rigurosa, lo cual me impide entrar a disfrutar un excelente brandy español. No sé si viva el dueño que mi amigo Tapia me presentó; pero recuerdo era un español que me dejó impresionado por su gran amor a México, pais al que llegó cuando era niño y su padre venía huyendo de la sangrienta dictadura franquista.
Mis visitas frecuentes a El Gran Premio se debían a que mi domicilio estaba (¿está?) a 40 o 50 metros de donde se ubicaba la cafetería; para ser precisos es el número 83 de esta calle Sadi Carnot. En el departamento # 6 compartía la vida de soltero con el Lic. Tapia y cuatro amigos mas, distribuidos de dos en dos, en las tres recámaras respectivas. ¡Qué etapa tan bella de mi vida, a pesar de las carencias y otros problemas derivados de vivir alejados de nuestras familias. Embelesado y conmovido recuerdo hoy ese periodo de 1966 a 1969, año éste en que me separé de mis amigos para contraer matrimonio.
Como en película a todo color, van pasando por mi mente muchos recuerdos durante una hora de espera para reunirme a las dos de la tarde con mis amigos cuya sede se ubica a escasos 25 o 30 metros de la casa que habitábamos, caminando hacia el norte sobre Sadi Carnot, es decir hacia la Av. Ribera de San Cosme, misma que recorrió Hernán Cortés una noche de 1520 al ser atacado y expulsado por los aztecas, de lo que actualmente es el zócalo de la Ciudad de México. Al caminar con sus tropas maltrechas hacia el poniente, se detuvo a rumiar su derrota inesperada en lo que ahora es la estación Popotla del Metro, justo adonde se ubica lo que los mexicanos bautizamos como “El Árbol de la Noche Triste”. Y… qué mutaciones hay en nuestras vidas: antes sentía una especie de odio hacia Cortés y actualmente lo admiro.
Bueno, pues dentro de esas vivencias románticas, chuscas, alegres y a veces dolorosas, recuerdo que en mi rabia e impotencia de nuestra lucha clandestina contra el gobierno sangrientamente represor de la década 60, a menudo salía en las madrugadas a las calles aledañas a mi domicilio, para destruir los aparatos telefónicos públicos. Sin ser llamadas, aparecen en mi mente imágenes de aquella madrugada septembrina de 1968, cuando en compañía de mi amigo Gerardo salimos a disparar unas balas contra el edificio que ocupaba un periódico de circulación nacional. No le causamos daño debido a la gran distancia de la cual disparamos y al risible calibre de la pequeña pistola que habíamos conseguido. Fue mas grande nuestro susto que la consecuencia de nuestro acto “terrorista”. En esos dias el movimiento estudiantil estaba en su apogeo; dos o tres semanas después llegó a su fatal desenlace el 2 de octubre del trágico 1968.
Recuerdos, y… mas recuerdos. Nuestro cerebro es un enigmático y asombroso almacén en que los guardamos, y a veces afloran sin que nos lo hayamos propuesto. El saludo amable de doña María Ortiz, veterana de El Gran Premio, me ha traído de nuevo a este planeta ya que muy gentilmente ha truncado la cascada hermosa de mis recuerdos juveniles. Ella se acuerda de mi rostro, pero no de mi nombre. ¡Ah, sí, ya recordó que iba yo al anterior inmueble, con el Lic. Tapia. Confirmo que “recordar es volver a vivir”…
México, DF, noviembre de 2015.  
VISITA RELÁMPAGO A CHILPANCINGO
Eran las 8.10 de esa mañana soleada en Chilpancingo; la tarde del dia anterior en que arribé, estuvo nublada. Consulté la hora porque mi gran amigo Rigoberto Pérez me había citado para vernos en su casa, a tan solo 5 minutos caminando. Con mi mochila a cuestas me introduje a su Plaza Cívica y mi espíritu recobró vitalidad al respirar su aire fresco: al rumiar su añejo sabor a Historia; al beber un poco de su romanticismo de antaño y recrearme en la belleza inmarchitable de sus enormes árboles de Trueno y de su legendario Laurel.
Esta plaza chilpancingueña no puedo pisarla sin profundizar en la enorme visión prospectiva del inmortal José Ma. Morelos, quien en este lugar le diera una formal dirección político-ideológica al la guerra por nuestra Independencia, al organizar y efectuar aquí el Congreso de Anáhuac, con la participación de las provincias liberadas en esos dias del dominio español. Aquí, el 14 de septiembre de 1813 y a través de Juan Nepomuceno Rossains, Morelos presentó ante el mundo su documento llamado SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN, en clara demostración de su cualidad de gran estadista.
 Qué rara sensación sentí al cruzar esta sencilla pero acogedora Plaza, deteniendo por momentos mi paso para recrearme con su Catedral y el fondo azulado de sus torres; con el ejército de blancas y plomizas palomas comiendo el arroz que generosamente una anciana esparce en el piso. Siento una mezcla de júbilo y nostalgia. Júbilo por pisar otra vez este heroico suelo; nostalgia por los bellos recuerdos de 28 años vividos esplendorosamente en él… y tristeza porque mañana, 21 de octubre, emprendo el retorno a la capital de mi pais, hoy teñido de un rojo espeluznante.
Al abandonar Chilpancingo hace cuatro meses, cerré una considerable etapa de mi raudo paso por este planeta. Evité también la tristeza y coraje de ver ya una ciudad tan diferente a la que encontré en 1987: la impresionante cantidad de vehículos; la falta de organización y orden en el tráfico; la impresionante cantidad de puestos ambulantes; la despectiva imagen de basura por doquier; la incomodidad de los cierres de calles, oficinas y de la misma autopista, por grupos inconformes; y la rara sensación de inseguridad personal que ya venía sintiendo…
Hoy, nuevos horizontes brillan en mi vida; nuevos proyectos incentivan mi andar. En mi mente, muy jubilosos veo que se conjuntan los nombres de personas y lugares que desconocía y ahora me parecen tan cercanos.Ahora son los mágicos resortes  que me motivan para caminar otro rato por este mundo tan violento, herido de muerte por el amor al dinero y por el egoísmo humano.
Chilpancingo, Gro., octubre de 2015.  
MI RELACIÓN CON EL GUERRILLERO LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS
Por Jaime Octavio Solís Robledo
En septiembre u octubre de 1963 me contactó un destacado integrante del Partido Comunista Mexicano -que en aquella época actuaba sin registro legal- para que en mi calidad de dirigente estudiantil de la Escuela Nacional de Maestros, me incorporara a los trabajos del CONGRESO PREPARATORIO que buscaría la participación unificada de los jóvenes mexicanos en el Congreso Latinoamericano de la Juventud, mismo que se efectuaría en Santiago de Chile del 4 al 8 de marzo de 1964. Yo no pertenecía al PCM pero actuaba como tal, debido a la influencia que sobre mí ejercía el camarada Inocente Miramar, audaz y valiente dirigente comunista, quien actuaba con mucha eficacia en la clandestinidad. Contaba yo entonces con 18 años de edad, y mi amigo Inocente andaría aproximadamente en 24 o 25, desempeñándose además como profesor de primaria en el entonces Distrito Federal.
Para mi compañero (hasta la fecha muy apreciado amigo) Arturo Aparicio Ponce y para mi era una experiencia nueva como dirigentes del Comité estudiantil. En las reuniones participaban líderes juveniles de organizaciones estudiantiles con mucha fuerza, como la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FENET), la Universidad Autónoma de Baja California y alguna otra que quizá se me escape. También asistían los dirigentes juveniles del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Popular Socialista (PPS) y de dos sin registro legal: Partido Comunista Mexicano (PCM) y Frente Electoral del Pueblo (FEP). Recuerdo también al representante de la Unión Nacional Sinarquista y de una agrupación manejada por el Gobierno a la que por muchas décadas se conoció como Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM). Todos muy avezados en la práctica política, maliciosos y audaces para los acuerdos en corto, asi como para la traición a tales acuerdos. En realidad Aparicio y yo éramos inexpertos y hasta ingenuos, sin compromiso con algún Partido, Agrupación o personaje políticos. Curiosamente esto nos favoreció, pues después de varias reuniones por mayoría fuimos elegidos como coordinadores de los trabajos del citado Congreso Preparatorio, y a nuestra escuela como sede de las reuniones.
Después de algunas asambleas hizo acto de presencia un joven moreno, bajo de estatura, ojos un poco rasgados y con una oratoria incendiaria y de muy buen nivel. Sus intervenciones tenían un profundo sentido ideológico de tinte socialista y, en lo general eran acertadas. Un solo “pero” le veíamos Aparicio y yo: su repetitiva condena a “los ricos”. Ambos coincidíamos con él en el fondo,  no asi muchos de los participantes quienes rebatían con rudeza sus argumentos y expresiones; fueron varias las asambleas perdidas por el significado de una sola palabra. Por esta causa el tiempo se nos vino encima y no llegábamos a las coincidencias que le dieran soporte político-ideológico a la Delegación mexicana que viajaría a Chile.
En una ocasión, presidiendo Aparicio y yo los trabajos (como era  costumbre), en una tarjeta le pedí que investigara el nombre de aquel joven tan fogoso e intransigente. Después de algunos minutos volvió Aparicio, se sentó de nuevo a mi lado y con discreción me entregó una tarjeta con la siguiente anotación: SE LLAMA LUCIO CABAÑAS Y VIENE DE LAS NORMALES RURALES. Aparicio y yo representábamos a la Escuela Nacional de Maestros, con sede en la Ciudad de México.
Mi amigo Miramar, quien habitualmente me visitaba a medianoche o en la madrugada, pues lo vigilaban de cerca agentes policiacos, me dijo que el tiempo se agotaba para elaborar y publicar en los medios informativos un PRONUNCIAMIENTO unificado, y para elegir a los delegados que llevarían la representación de los jóvenes mexicanos. Al comentarle que los trabajos se atoraban por la postura sectaria de uno de los delegados de nombre Lucio Cabañas, me dijo que éste pertenecía a la Juventud Comunista y que lo llamarían para “darle línea” de que se coordinara conmigo. A partir de esto Lucio flexibilizó su postura y el Congreso Preparatorio pudo cumplir sus objetivos. No sólo avanzamos, sino que la nueva estrategia me permitió entablar una franca amistad con Lucio Cabañas Barrientos quien al inicio de 1964 dejó de ser el dirigente de las normales rurales por tener que desempeñar su plaza de profesor de primaria.
Dato curioso: Aparte de cumplir los mandatos del Partido Comunista a través de mi amigo Miramar, yo asistía a reuniones clandestinas de la llamada Liga Comunista Espartaco, preparándonos para derrocar al gobierno por la via de las armas. Esto nadie lo sabía, aparte de mi; todos los militantes teníamos nombres ficticios. El Partido Comunista NO ACEPTABA la via armada como método de lucha, en consecuencia Lucio no era partidario de la via armada en tanto que yo sí lo era, pero eso no se decía. Tres años mas tarde Lucio se inclinó por la via armada, cuando yo ya era –y sigo siendo- un convencido de que la via electoral es el camino para alcanzar la profunda transformación social que México necesita con urgencia.
Mi ida y permanencia en Chile por casi un mes (me quedé mas de 20 dias al terminar el Congreso); escuchar de cerca al Dr. Salvador Allende y palpar de cerca el grado de consciencia política de la juventud chilena, marcaron mi vida para siempre. Por eso se dio esa mutación en mi postura ideológica de buscar el cambio social por la via pacífica, mientras Cabañas se remontaba a la sierra de Guerrero para formar el primer grupo guerrillero formal del siglo XX, con una sólida plataforma ideológica y militar para instaurar en México un gobierno socialista teniendo como punta de lanza a los campesinos.
Lucio Cabañas Barrientos, egresado de la escuela normal rural de Ayotzinapa, cayó en combate en diciembre de 1974. Fue un luchador social congruente con su ideología y su método de lucha; lo considero un verdadero guerrillero. Yo sigo batallando –ya viejo pero no cansado- por elevar el grado de consciencia política de mi pueblo para transformar al sistema económico-social que nos lacera, congruente también con el camino que escogí desde mis 20 años de edad. Tal vez no vea el cambio, pero vivo con mi conciencia tranquila.
Ciudad de México, noviembre 23 de 2016.       
  
¿MURIÓ O NO EMILIANO ZAPATA EN CHINAMECA?
Por Jaime Solís Robledo
A raiz de la investigación histórica que realicé para redactar mi libro ZAPATA-VICTORINO: ¿QUIÉN TRAICIONÓ A QUIÉN?, publicado en el año 2014 por Editorial Los Reyes, topé –sin proponérmelo- con “la segunda versión” acerca de la muerte del gran lider agrario Emiliano Zapata, oficialmente declarado muerto el 10 de abril de 1919, en la entonces hacienda de Chinameca, en el estado de Morelos, habilitada en esos dias como cuartel militar del coronel José María Guajardo, el mas despiadado perseguidor de Zapata por parte del gobierno carrancista, y artífice del ardid para asesinarlo haciéndolo creer el Coronel, que se había sublevado contra el gobierno para pasarse al bando zapatista.
¿Cómo surgió esa “segunda versión? ¿Por qué decidí abordarla? En mis indagaciones acerca de la gran amistad Zapata-Victorino Bárcenas y las causas de su rompimiento y posterior odio recíproco leí, y escuché en vivo, aproximadamente 50 testimonios de ZAPATISTAS, asi como de HIJOS, NIETOS Y BISNIETOS de zapatistas (recogidos en diferentes épocas) en el sentido de que Emiliano no fue el muerto en Chinameca, sino uno de sus compadres «que se le parecía mucho».  En mi libro solamente cito 15 de esos testimonios.
Debo confesar que esa “segunda versión” la escuché hace casi 40 años en un lugar llamado Axochiapan, del estado de Morelos, por parte de unos ancianos no menores de 70 años (en esa época), durante una fiesta a la cual fui invitado por mi hermana quien fungió como madrina de una boda. Expresé “durante una fiesta” porque asi fue: durante todo el tiempo que duró la fiesta nos la pasamos comentando pasajes revolucionarios, hasta centrarnos en la lucha agrarista del ilustre Emiliano Zapata. Por mi gran afición a la Historia no sentí el correr del tiempo que cargó con las sombras de la noche y nos iluminó de nuevo con los rayos del sol. Fue cuando escuché por vez primera, casi al unísono, la versión unánime de 7 u 8 excombatientes zapatistas, en el sentido de que quien acudió a Chinameca no fue el Caudillo del Sur, sino “un compadre que se le parecía mucho”. La versión me conmovió y me hizo comprender y justificar el sentimiento popular, que tiende a no aceptar la muerte de aquéllos a quienes profesa admiración y cariño. Pero  en el fondo me pareció una versión absurda, aunque no exenta de buena fe y enorme gratitud hacia su líder.
Sin embargo, al pasar los años y encontrarme tantas referencias a la NO muerte de Zapata, concluí que es un tema evadido por los historiadores profesionales porque les parece risible, o porque lo califican como una simple ingenuidad de quienes siguen admirando a su líder moral, como lo es Zapata para cientos de miles de mexicanos. Al considerar que este asunto merece ser tratado con seriedad y profundidad, con una metodología científica, objetiva y exenta de idolatrías o fanatismos, decidí agregar una segunda parte a mi libro en la cual comento el tema, aventurándome a exponer mi personal hipótesis. ¿Cuál es ésta? Enseguida la explico.
Mi hipótesis es en el sentido de que ES FACTIBLE que Zapata, el 10 de abril de 1919 efectuó una verdadera jugada maestra al enviar a su compadre a una tercera entrevista con Guajardo, la cual tuvo como desenlace la emboscada que éste urdió para asesinar a Emiliano. En apoyo de mi hipótesis seguí la pista y encontré los antecedentes del “doble” de Zapata llamado Agustín Cortés, nativo de Tepoztlán, cuyo parecido físico dejó asombrado al propio Caudillo del Sur quien, desde que lo conoció años atrás, lo nombró su asistente personal. Mi tesis es que Zapata llegó temprano a Chinameca (8.30 am) e inició pláticas con Guajardo bebiendo cerveza; momentos después Guajardo echó a correr la versión de que se acercaban tropas enemigas y propuso a Emiliano salir ambos y otros jefes zapatistas a inspeccionar los lugares aledaños a Chinameca. Mientras Zapata y su gente salieron a cumplir su cometido, Guajardo se introdujo en su cuartel para preparar la emboscada mediante la cual asesinaría al Líder Agrarista, cuando éste regresara al lugar.
Es aquí cuando se da la jugada maestra de Emiliano, pues al vislumbrar desde La Piedra Encimada que lo de las tropas enemigas fue invención de Guajardo, determina NO regresar a la hacienda y enviar a su compadre Agustín para que continuara las pláticas con Guajardo. Para tal fin, Emiliano y su compadre intercambian ropas y caballo de lo cual no se dan cuenta la mayoría de los propios soldados zapatistas que los acompañaban. Guajardo ya no ve al falso Zapata porque éste llegó a departir con sus compañeros afuera de la hacienda; entonces el Coronel manda un emisario para invitarlo a que pase al interior del cuartel y beber otras cervezas. En principio el “doble” de Emiliano se resiste, pero ante la insistencia del enviado de Guajardo, acepta entrar acompañado por diez elementos. Es asi como se consuma el crimen que sacudió a todo México. Serían aproximadamente las 2.15 pm de ese fatídico jueves 10 de abril. Los fundamentos de mi hipótesis son:
  1. María de Jesús Zapata expresó al maestro Jesús Sotelo Inclán, autor del voluminoso y muy bien documentado libro RAÍZ Y RAZÓN DE ZAPATA, que al acudir a Cuautla para reconocer el cadáver, se percataron que el muerto NO era su hermano Emiliano, ya que éste desde que nació tenía un lunar en el pecho en forma “de una manita” y el muerto no lo tenía
  2. Desde su juventud, Emiliano perdió un pedazo de su dedo meñique al lazar un toro, y el cadáver tenía los dedos completos3.
  3. Zapata tenía un lunar muy visible en la mejilla derecha, y el muerto no lo presentaba.
Pero entre todas las versiones de la NO MUERTE de Zapata, la mas convincente para mi fue la respuesta que me dio un anciano de nombre Jacobo Ocampo, al entrevistarme con él en Chinameca en marzo de 2013:
«Entonces qué Jacobo: ¿Guajardo engañó a Zapata como a un niño y lo mató al entrar a la hacienda?
– «¡Cómo vas a creer eso! Mi general Zapata no era tan pendejo para dejarse engañar por ese buey»…
Alicante, España, abril 2017.
DATOS IMPORTANTES ACERCA DE LA SEDE DEL CONGRESO DE ANÁHUAC
  1. Morelos escogió Chilpancingo como sede del Congreso por su estratégica ubicación geográfica, previendo un ataque del ejército español, así como por la gran disposición de las mujeres para preparar y dar alimentación a los congresistas. Esto último evidencia una actitud admirable de la mujer suriana, por su temple y apego a la Libertad.
  2. Al improvisar la iglesia como recinto del primer Congreso Legislativo, de hecho este inmueble se convierte en la sede de la primera Cámara de Diputados de nuestro país, lo cual puede interpretarse en el sentido de que Chilpancingo fue la primera Capital de lo que hoy es la República Mexicana.
  3. A la entrada de la Iglesia los delegados dejaban sus armas por respeto al lugar, y enseguida pasaban para acreditarse como tales. Esto sucedía el 13 de septiembre de 1813. Al otro dia Juan Nepomuceno Rossains dio lectura al documento denominado “Sentimientos de la Nación”.
  4. Por esta razón el 13 de septiembre de cada año el H. Congreso del Estado sesiona en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, dándose el insólito caso -único en nuestro país- de que un recinto religioso se convierte en Sala de Sesiones del poder Legislativo.
  5. Los documentos mas importantes aprobados por los congresistas fueron:
  6. a) Sentimientos de la Nación (14 de sept. 1813)
  7. b) Decreto de abolición de la esclavitud (5 de oct.)
  8. c) Acta de Independencia de la América Septentrional (6 de nov. 1813).
  9. Podemos decir que en Chilpancingo, el movimiento armado iniciado por don Miguel Hidalgo en 1810 tomó un rumbo ideológico mas definido, pues a partir de aquí quedó muy claro que no se luchaba para que el rey Fernando VII viniese a gobernarnos, sino para liberarnos totalmente del dominio español.
    RECORDANDO AL CONDE DE VILLAMEDIANA
    Esa tarde, cuando empezaba a oscurecer, salí de la Plaza Mayor de Madrid y al tomar la Calle Mayor apareció en mi mente aquella escena sucedida el 21 de agosto de 1622, cuando cayó abatido el Conde de Villamediana, de certero ballestazo “con impulso soberano”, como maliciosamente escribió el inmenso Luis de Góngora. Mi reacción coronó la evocación que hiciera de su persona horas antes, cuando escuchaba a un viejo acordeonista y paladeaba un vino riojano, sentado en uno de los extremos de la añeja Plaza, tan empapada de historia.
    Juan de Tassis y Peralta, segundo conde de Villamediana y Correo Mayor del rey Felipe IV, será para siempre motivo de polémica: para unos, sensible y fino poeta de la melancolía y la sátira, para otros un vicioso y degenerado integrante de la corte del Rey. Su trayectoria biográfica suele ser apartada friamente de la literaria y, en mi opinión, de alli nacen las tergiversaciones. Lo que queda claro es que de ese batidillo surgió y sobrevive una leyenda.
    Sin embargo, de tantas opiniones confrontadas, obtengo un común denominador: el Conde estuvo realmente enamorado de la esposa del rey Felipe IV. En eso coinciden la mayoría de sus tratadistas, aunque alguno de ellos afirma que no fue de la reina Isabel sino de una de las mal llamadas “amantes” del Soberano, a quien se identificó con el nombre ficticio de Francelisa. Tengo en mi criterio que quienes han investigado acerca de la vida y obra poética de Villamediana, lo han hecho rigurosamente CEÑIDOS a la investigación histórica unos, y a la investigación literaria, los otros. Lo certero sería que los historiadores leyeran con detenimiento la poesía del Conde, y los literatos se adentraran en el campo de lo histórico. Por mi parte, no dejo de percibir en él a un poeta enamorado de lo imposible, y ante esa frustración, se sintió motivado para escribir inspirados sonetos, asi como para asumir actitudes suicidas en su vida cotidiana.
    Muy divulgada es la versión de que en una fiesta en el palacio real, deslumbró Villamediana a los asistentes al arribar vestido con una capa cubierta de monedas de oro (algunos dicen que de plata), y con esta frase escrita: “Mis amores son reales”. Esto expandió el rumor que ya circulaba, en el sentido de que el Conde estaba enamorado de la reina Isabel y que a ella dedicaba muchos de sus versos. Amplia también es la información de que el Conde organizó la presentación de una de sus comedias, llamada La Gloria de Niquea, a la cual la reina Isabel fue invitada de honor y complació a Villamediana con su presencia. Durante el desarrollo de la obra sucedió un incendio, lo cual dio pretexto al Conde para sacar en sus brazos a la Soberana y, según declaración de un criado, acariciarle un pie. En esa época tocar a la reina era causa de ser condenado a muerte. Los especialistas en Villamediana no se ponen de acuerdo si el acontecimiento se dio en el coliseo de Aranjuez, en el palacio real o en la casa del Conde. Pero aceptan el hecho. Tampoco hay acuerdo en cuanto a opinar si fue accidente, o un ardid del Conde para tener la fortuna de tocar a la dueña de sus sueños.
    Bueno es recordar –al especular sobre las causas de su muerte-  que Villamediana ridiculizó a personajes importantes allegados al rey Felipe IV, burlándose de ellos en picarescos versos. El alguacil Pedro Vergel, a quien la esposa le ponía los cuernos y era vox populi su incómoda situación, fue uno de esos personajes. Es muy conocida la anécdota de una fiesta en palacio a la cual llegó Vergel con una diadema de diamantes, causando asombro, para que de inmediato el Conde lo satirizara con este epigrama:  “Qué galán llegó Vergel/  con cintillos de diamantes,/  diamantes que fueron antes/  de amantes de su mujer”. En razón del descaro con el que Villamediana atacaba a muchos personajes, se especula con la tesis de que alguno de ellos, o un marido engañado gracias a los servicios del Conde, haya cobrado venganza planeando su asesinato.
    Largo sería este artículo si entrara yo en mayores detalles de la escandalosa vida de Juan de Tassis y Peralta, y en razón de ahorrar espacio les doy a mis lectores nombres de autores que pueden consultar si desean saber mas acerca de su vida y obra: Emilio Cotarelo y Mori, Juan Manuel Rozas, Luis Rosales, José Fco. Ruiz Casanova, Narciso Alonso Cortés, Lidia Gutiérrez Arranz y Gregorio Marañón, entre otros. Sólo quiero agregar que  en aquella época fue muy difundido el rumor que quien ordenó ajusticiar al mujeriego, jugador de gallos y naipes, aventurero y ostentoso conde de Villamediana, fue el rey Felipe IV, antaño su protector. De alli nació el siguiente epigrama escrito por Góngora:  “Mentidero de Madrid, decidnos/  ¿quién mató al Conde?/  ni se sabe ni se esconde, sin discurso discurrid:/  dicen que lo mató el Cid/  por ser el Conde lozano;/  ¡disparate chabacano! La verdad del caso ha sido/  que el matador fue Bellido/  y el impulso soberano”.
    Por otra parte, transcribo la siguiente composición de don Antonio Hurtado de Mendoza:  “Ya sabéis que era Don Juan/  dado al juego y los placeres,/  amábanle las mujeres/  por discreto y por Galán./  Valiente como Roldán/  y más mordaz que valiente;/  más pulido que Medoro/  y en el vestir sin segundo,/  causaban asombro al mundo/  sus trajes bordados de oro…”/  “Tal fama llegó a alcanzar/  en toda la Corte entera,/  que no hubo dentro ni fuera/  grande que lo contrastara,/  mujer que no lo adorara/  y hombre que no le temiera”.-  Por mi parte, después de disfrutar 30 o 40 sonetos de Villamediana, percibo en él un matiz de poeta enamorado de lo imposible. Y como alguna vez pasé por ese trance, le dediqué el siguiente poema:
    “Yo como el conde de Villamediana/  también me enamoré de lo imposible/  sin la esperanza que tal vez mañana/  pudiera yo gozar de lo inasible. /  ¿Por qué la ingenua calidad humana/  nos conduce a laberintos de tortura?/  Yo sufro y gozo esta ilusión que es vana/  y me deleita la miel de la amargura. /  En las dolientes veredas de mi historia/  no pensé que en la etapa del invierno/  paladeara el acíbar de la gloria/  y gozara las llamas del infierno. /  La gloria siento al tenerla cerca/  y me quema el infierno al no abrazarla,/  dulce motivo de actitud tan terca/  es mi loca obsesión de contemplarla. /  Con el ilustre Conde compartimos/  el amar en silencio a quien amamos,/  y también por azar ambos sufrimos/  la frialdad de la reina que adoramos. /  Dinos Creador si es falta de cordura/  el gozar y sufrir un cruel tormento,/  pues al tener muy cerca su hermosura/  es vivir y morir al mismo tiempo”.
    Ciudad de México 2 de mayo de 2017.           

    ALGUNOS POEMAS DE SU AUTORIA
LA LUZ DE PRIMAVERA
Cuando el sol
se eclipsaba por mi vera
llegó la luz,
una luz de primavera.
Es poema musical
que me invade de alegría,
bello canto celestial
que me inunda de ambrosía.
Es también canto de amor
mensajero de ternura
llena el alma de candor
con sus notas de dulzura.
Irradia fraternidad
ese mensaje
que das a la Humanidad
¡oh preciosa Biennacida!
Cuando el sol
se eclipsaba por mi vera
llegó la luz,
una luz de primavera…
México, DF, 15 de julio de 2015
A LA PAZ  LACERADA
Eres la mas hermosa melodía
que la Humanidad compuso
entrelazando sus disímbolos tonos
de por sí discordantes.
Tienes del Gran Creador la mirada
tierna, apacible y piadosa
que reconforta las almas
y endulza al corazón.
Llevas dentro de ti el suave canto
de un arroyo cristalino
que nace y se alimenta
de un claro manantial.
Irradias fe, fraternidad y esperanza
para que caminemos tranquilos
en busca de la felicidad.
Mas si eres milagrosa creación
de nuestros nobles sentimientos;
si fue nuestra voluntad engendrarte,
conservarte y protegerte con cariño y esmero
¿por qué te laceramos con tanta crueldad?
¿Por qué destruimos nuestra propia creación?
¿Por qué la intolerancia, egoísmo y envidia
han de orientar nuestros pasos?
Quienes amamos la vida,
creemos en ti y te valoramos,
elevamos nuestro canto cotidiano,
nuestros versos y sentidas oraciones
para que el mundo reoriente su camino
con la luz refulgente y generosa
de tu mágico renacer
Mexico, may0 2016.
ANSIEDAD
Soy noche oscura
sedienta de estrellas refulgentes,
arena ansiosa de un mar
que la acaricie,
cauce deseoso de un río
cristalino que le cante,
flor necesitada con urgencia
de una aurora radiante
para abrirse hacia el sol.
Soy una boca
que irremediablemente
se marchita
esperando irreverente
un beso tuyo…
para seguir viviend
RECORDANDO A CHILPANCINGO
Al Lic. Juan Pablo Leyva y Córdoba, el poeta de la Política
Hoy que estoy lejos mi Chilpancingo
te extraño más
y por mi mente brotan las quejas
del corazón;
quiero me escuchen todos sus barrios
que lindos son
y el suave viento sea el mensajero
de mi canción.
Llevo en el alma las campanadas
de  La Asunción,
que modelaran en cuerpo y alma
a mi Nación;
el gran Morelos fue el arquitecto
de esa creación
y tú Preciosa, la dulce madre
que la alumbró.
El aire fresco que por las tardes
vida te da;
la algarabía en todos tus jueves
de  ensoñación;
la bella forma en que nos hermanas
con tu Pendón
serán recuerdos que alienten siempre
a mi corazón.
Cuando al llamado de otra galaxia
acuda yo
y que mi polvo regrese al polvo
del  que surgió,
he  de llegar en el fresco viento
de  Navidad
a  tu gran Feria, la mas grandiosa
en  fraternidad.
Chilpancingo, Gro., marzo de 2015.
COMODINA AÑORANZA
Aquí estoy Che…
Recordándote todavía;
escuchando solitario
al gigantesco Atahualpa.
Qué forma tan comodina
de recordarte Che; 
ya no con mi verbo incendiario
de hace cuatro décadas;
ni con el alma inflamada
por tu ejemplo
de hacer la Revolución
dondequiera que estemos.
No, camarada. Hoy te recuerdo
en lo apacible de mi cuarto,
sumergiéndome en el claroscuro
de este hermoso ron cubano;
redescubriéndote
y reviviéndote
en la Luna Tucumana,
en la canción de Neruda
y en la Chacarera de las Piedras.
Me estoy haciendo viejo, Che,
y todavía te recuerdo
entrando a Santa Clara;
escribiendo una carta a tu Aleidita
y despidiéndote de Fidel.
Hoy te revivo agonizando
en la rural escuelita
del viejo Ñancahuazú.
Moriste con la seguridad
de que el Estado velaría
por el bien de tus hijos.
Yo moriré sin dejar a los míos
algún patrimonio material,
en esta selva maldita
de sangre y mercadotecnia,
seguro de que el Estado
les seguirá obsequiando
un mundo de corrupción
y miseria interminables.
Pero me iré tranquilo, Che,
por haberlos amado intensamente
con profundidad insondable;
y por haberles marcado
el difícil camino
del legítimo orgullo.
A LAS CASCADAS DE ACATZIZIMITLA
(Atoyatempan, Puebla)
Yo quisiera saber Tlilac
cómo se conjuntó en ti tanta belleza
si hay muchos pueblos en la Patria mia
que al capricho de la Naturaleza,
pareciera que están en agonía.
Me solazo en el verde de tus campos
y pienso en los eriales mexicanos;
escucho el canto de tus mágicos riachuelos
que corren por debajo de las hierbas                  
y recuerdo la sed de mis hermanos.
Me interno en tus múltiples veredas
y siento la mirada de las flores;
me extasío en el cañón que formó el rio
penetrando a la tierra sin dolores,
que para el hombre es bello desafío.
Sediento voy en busca de tus pozas azuladas
adonde lanza mi alma su clavado ansioso,
solamente este rio en su nobleza
a veces calmo y en otras impetuoso,
les dio la perfección y la belleza.
Mi vista vuela por tus alrededores
acariciando el lomo de tus montes
fundiéndome en tu aire, bebiéndome tu cielo;
deseando que al morir, si es que no tengo,
me obsequies un pedazo de tu suelo.
Acudiré por siempre a ti para admirarte,
a confesarte mis quejas y mis yerros
porque sé que tus cascadas y tus cerros
se fundirán conmigo al contemplarte
y al llorar por nuestro pueblo tan sufrido.
Te pregunto, Tlilac de mi encanto:
por dónde no te brotan aguas silenciosas
para formarte otra cascada… con mi llanto.
        Puebla, 1975.

Deja un comentario