EL PERDÓN

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» EL QUE ES INCAPAZ DE PERDONAR, ES INCAPAZ DE AMAR» 

(Martin Luther King)

 

 

SOBRE EL PERDÓN
EDITORIAL

En muchas ocasiones vivimos experiencias que nos han hecho sentirnos resentidos, dolidos y/o decepcionados con alguien. Esto lleva, inevitablemente a la pregunta ¿Le perdono? Perdonar a una persona que nos ha hecho daño, el acto de perdonar es una decisión.
Existen otras vías más fáciles y a las que recurrimos otras muchas veces: la venganza y el rencor . Estas producen, inicialmente, un alivio temporal pero conllevan mayor malestar a largo plazo ya que el dolor y el desequilibrio en la relación no se han resuelto.

El perdón implica tomar consciencia del daño que nos han producido y decidir abandonar el resentimiento hacia quien ha producido tal daño, cesando así la ira y otras conductas destructivas y renunciando a la venganza, el castigo o el rencor. Este proceso no implica necesariamente el abandono de la búsqueda de justicia ni dejar de defender los propios derechos, más bien se trata de no buscar en estos aspectos el desahogo emocional y la resolución del propio malestar. Es decir, mediante el perdón se restituye el daño ocasionado en el aspecto emocional ya que cuando se perdona se modifican los sentimientos hacia quien ha ocasionado el daño: ya no siento rencor, ni deseos de venganza, ni ira.

Cabe destacar que el perdón es una decisión individual y, por lo tanto, no implica a la otra persona en ningún caso. En cambio, la reconciliación, por ejemplo, sí implica un proceso de dos personas.

Pautas para perdonar:

• Analizar la situación y reconocer el daño sufrido. En primer lugar, tendremos que evaluar qué ha ocurrido y analizar las circunstancias que han llevado a la otra persona a hacernos daño, esto favorece la comprensión y el proceso de perdón. Es imprescindible reconocer y aceptar el dolor que me han causado para poder perdonar.
• Elegir la opción de perdonar. No perdonar a la otra persona nos coloca en una situación de sufrimiento y malestar generalizado. Tomar la decisión de perdón significa que renuncias a tu propio malestar y que vas a cambiar las conductas y sentimientos hacia el otro.
• Aceptar el dolor, sufrimiento y rabia. Perdonar no implica deshacernos totalmente de todas las emociones desagradables, pero sí implica no utilizar estas emociones en contra de la otra persona. Por ello, sentir sufrimiento o rabia es totalmente normal, el problema aparece cuando nos dejamos llevar por ellos en contra de los propios valores e intereses.
• Transmitir el perdón y expresar tus sentimientos. Implica la acción de expresar nuestra decisión y, a continuación, iniciar otras conductas para reconstituir o no el equilibrio en la relación con la otra persona.
• Tener claro que el perdón no es el olvido. Es un acto que hacemos por nosotros mismos para liberarnos del malestar y de las emociones y sentimientos hacia el otro.
• Somos responsables de nosotros mismos. Nosotros mismos somos los únicos capaces de modificar nuestras acciones y sentimientos, podemos percibir las cosas de otra forma y elegir cómo nos sentimos. Por ello, es importante no caer en el error de culpar siempre al otro y de otorgarle una responsabilidad que no tiene.

Editorial

UNA CONSECUENCIA DEL AMOR
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

Desde hace unos 10 años ha aumentado el interés en el estudio del perdón, tanto en psicología como en psiquiatría, con el fin de abordar una serie de procesos sobre esta actitud humana, que puede afectar a la persona física o mentalmente. Serie esta aparecida con el progreso de la vida.

Entre los valores humanos (honestidad, humildad, amor, paz, no violencia…) se encuentra el perdón. Dicho valor le sirve al ofensor para liberarse de su culpa, si sabe pedir perdón, y al ofendido, si sabe perdonar, para sentirse más dichoso por la acción llevada a cabo. Amabas acciones suelen tener consecuencias positivas para dichas personas.

            En muchas religiones se trata del perdón, del arrepentimiento, del sacrificio… Por ejemplo: en el Cristianismo, el Sacramento de la Penitencia, también es llamado de la Reconciliación o del Perdón. En el Judaísmo, el Día del Yom Kipur es la conmemoración del Arrepentimiento, del Perdón, de la Expiación. Por ello, es considerado el día más santo y solemne del año.

            Asimismo, la filosofía hawaiana, conocida con el nombre de Ho´oponopono, se basa íntegramente en el perdón.

Toda la humanidad sabe que la acción de perdonar es un hecho vital en las relaciones de unas personas con otras. A veces el ofendido se plantea la cuestión de si el individuo que le causó un daño, intencionadamente, merece ser perdonado o no, ya que, si no hay intención de dañar a otra persona, tampoco hay necesidad de perdonar a dicho ser humano. Es evidente que en la voluntad de ofender radica todo el mal de quien causa cualquier estropicio a otra persona.

            Obviamente, duele muchísimo más, si quien nos causa un daño es un miembro de nuestra familia o de nuestro entorno más o menos cercano. En estos casos, hay un abanico de posturas referentes a quien daña y al ser ofendido. En las que concierne al ofensor, nos encontramos con varias vías: 1) pedir perdón a quien dañó, 2) alejarse de él, 3) olvidar la ofensa ocasionada… En cuanto al ofendido, también hay diversos comportamientos: 1) perdonar o no a quien ofendió, 2) distanciarse de ese individuo, 3) pagar el daño causado con otro daño… “Aferrarse a la ira, refiere Buda, es como aferrarse a una brasa candente con la intención de tirársela a otro; tú eres el que se quema”. Como ya sabemos, estas palabras del fundador del Budismo van dirigidas a la persona ofendida, dañada, herida.

También hemos de tener en cuenta de que si el ofendido perdona al ofensor puede entrar en escena la reconciliación entre ambos o no dar ésta señales de vida, aunque la primera opción es la que más suele darse entre dichas personas (perdón-reconciliación). Cuando se produce el perdón por la persona dañada, pero no hay reconciliación por parte del ofensor, este proceder dice muy mal de quien hizo el daño. Asimismo, sucede también que la persona ofendida sabe que quien le causó un daño inmenso no merece ser perdonada, pero decide ella sola perdonar al ofensor. Esta actitud es sumamente plausible, valiosa y ejemplarizante.

            Es evidente que no todas las personas que piden perdón están arrepentidas. Unas piden perdón (muy numerosas) por el simple hecho de que necesitan algo del ofendido, otras (las menos) porque no pueden vivir sabiendo el daño ocasionado a un semejante y que éste no la ha perdonado.

            Hay tres tipos de perdón: 1) El episódico (cuando la ofensa es producto de una situación concreta), 2) El diádico (cuando el ofensor es un miembro de la familia), y 3) El disposicional (cuando la persona ofendida posee la grandeza de perdonar. En este caso, el perdón es un rasgo de la personalidad de dicha persona). En estos tres casos, el común denominador es la capacidad que un individuo posee para perdonar y el modo en el que decide hacerlo.

            Según la Biblia, la palabra griega “perdonar” significa “dejar pasar”. En los Libros Sagrados encontramos muchas menciones a “perdón” y a “perdonar”, entre otros vocablos con el mismo o parecido significado. Cuando uno de los discípulos le pidió a Cristo que los enseñase a orar, Él les dijo la mundialmente conocida oración del “Padrenuestro”. En una de cuyas partes dice: “…perdónanos nuestras deudas, porque también nosotros perdonamos a todos nuestros deudores, y no nos ponga en tentación”. (Lucas 11:4). Asimismo, Jesús nos dice en “El perdón de las ofensas”, parábola del esclavo a quien su rey le perdonó la deuda que tenía con el monarca y él, sin embargo, no tuvo misericordia con uno de sus compañeros, que le debía una cantidad menor. “Entonces se le acercó Pedro y le preguntó: Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces? Dícele Jesús: No digo yo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. (Mateo 18: 21-22). Cristo finalizó la parábola ya mencionada con estas palabras: “Así hará con vosotros mi Padre celestial si no perdonare cada uno a su hermano de todo corazón”. (Mateo 18:35). El perdón se basa en el amor sincero, ya que el amor todo lo perdona, no guarda el daño ocasionado, ilumina al ofendido y al ofensor… “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor”. (I Corintios 13: 4-5). Del amor de la persona bondadosa fluye el perdón, la reconciliación, la grandeza de espíritu…, en definitiva, el amor todo lo puede, todo lo perdona, todo lo inunda de luz, porque el amor es quien mueve, cuida y protege al Universo, ya que el amor es Dios y Dios es amor.

            Por consiguiente, el que sabe amar también sabe perdonar no sólo a los demás, sino a él mismo. Sin embargo, el que se odia a sí mismo no puede amar ni perdonar, porque en su espíritu sólo hay hostilidad y violencia, crueldad y rencor. Con estas armas acosa y ataca a sus semejantes, si es que ellos se lo permiten.

Tengamos, pues, siempre presente en nuestro caminar por la vida que la capacidad de amar es una virtud, y el perdón es la consecuencia del amor. Además, el amor hace libre a quien ama. “Yo no puedo decir que soy libre, refiere María E. Madrigal Uribe, porque hago lo que quiero; soy libre porque vivo llena de amor que comparto con los demás”.

    Málaga a 1 de junio de 2017

                             

TEOLOGÍA DEL PERDÓN

  Recuperación

Sigo creyendo, aunque se empecinen las fuerzas antagónicas del Universo en persuadirme de lo contrario, que a veces, una sola palabra basta… y que sólo un haz de Luz es necesario para hendir a la oscuridad… (En lenta recuperación de la desazón…)

El camino

A veces la mente me impele hacia un túnel del que se me dificulta salir. Soñolienta camino a los manotazos intentando avanzar en la bruma. Me encuentro con fantasmas y demonios que amenazan llevarme con ellos y atemorizada me escondo tras mis dudas. Más, si me esfuerzo, si trasciendo mi temor, conecto con Algo Superior y las tinieblas del túnel se convierten en corriente de agua dulce que  tibiamente me conduce hacia la Luz. Y allí me esperan, las certezas de mi Yo producidas por mi alma y los afectos a los que me aferré, para no sucumbir en la inconsciencia. Y otra vez en camino

La enmienda

Respiro profundo, suavemente, mantengo el aire en mis pulmones. Siento una opresión en mi tórax, el pulsar de la carótida en el cuello, un cosquilleo en mis pies y en mis manos. Suelto el aire, lo intento nuevamente… la emoción se disuelve entre diástole y sístole… y el pensamiento emerge nítido: nuestros actos, aunque hayan sido inconscientes, emocionalmente inmaduros o socialmente anárquicos, tienen consecuencias que debemos pagar a lo largo de nuestras vidas, incluso llegando a atravesar la vida de los que amamos. Sólo cambiando interiormente habría posibilidad de enmienda y de perdón y de eso se trata el verdadero remordimiento… no de culparse, si no de intentarlo. Vuelvo a respirar suavemente y me diluyo en el trinar de los pájaros del vecindario… el día es muy claro.

Libertad

Estoy muda por dentro y por fuera…deseo tenderme al sol y fundirme en Él. Hacerme agua después de fuego y volver hecha lluvia a caer a la tierra. Y quedarme en Ella alimentando semillitas de huertos coloridos donde fueran a alimentarse los pájaros del vecindario. Entonces, tal vez resurgiría mi voz, como otra voz, susurrándole a los duendes y a los gnomos cómo se siente ser libre, finalmente tan libre!!!

La transformación

Te he olido y escuchado rumorear todos estos días antes. En el roce de las hojas cuchicheando entre risitas presumiendoles al viento. En el temblor de las gramillas y las frutillas y las mentas en las mañanitas de la huerta. En el piar de los horneritos que te espían desde su refugio. En el chasquido seco de los techos distendiéndose al sol. Vengo esperándote llegar desde hace días para lavar mi alma de rencor en tu dulzura y poner mis pies en remojo, para aliviar mi encono y desazón. Apasionada lluvia de añoranzas llévate mis lágrimas contigo y déjame recostar tibiamente en esta calma. Tenme en ti, quiero ser agua!

La lámpara de sal

Escuchando a Shirley enciendo la lámpara de piedras de sal para que, entre la alter voz y embelesadora música, y la calidez de las iluminadas se lleven todos los presagios, las desazones, los desencuentros, los egoísmos, las tergiversaciones, las envidias, las soberbias, los orgullos, los celos y las vanidades que nos ciegan y oscurecen la vida. Y aunque hoy no brille el sol, su fuego se perciba y todas las cosas se hagan claras. Para que el agua corra y se lleve lo que no hemos de beber, y nos deje límpidos y radiantes. Y también para que algunos elfos y sílfides que estén por aquí lleven mi mensaje a otros reinos y pidan en nuestro nombre más cordura, más amplitud, más valentía, más riqueza espiritual para seguir bregando por uno y por los otros. Y amigada con todos ellos me pliego en mí misma y me acaricio, porque también es bueno quererse un poco y recordarse…

ZARZAMORA
Adriana Isabel Morán     

                                                 
 DÍA DEL PERDÓN 

     El día amanecía entre naranja y dorado, miró a lo lejos, sabía que era una fecha muy especial, hoy por primera vez se encontrarían de frente, los años se habían desplazado  como por un tobogán, ya ni siquiera podía decir con certeza, cuántos días, horas y minutos.
     Sintió dentro de sí que el corazón marcaba un compás diferente, trató de imaginarlo, pero la niebla envolvía los recuerdos.
     Se escuchó el motor de un auto, se miró en el óvalo, que devolvía su imagen, su cintura ya no era la de avispa, ni su comisura mostraba la frescura que él había palpitado cada vez que la veía.                       
     La mucama preguntó, si abría la puerta, ella contestó con un movimiento de cabeza, sus cuerdas vocales le jugaban una mala pasada.
     El amplio ventanal le permitió distinguir su figura, hasta le pareció que era más bajo, que cuando lo recordaba.
     La puerta indicó con su musicalidad de todos los días, que alguien ingresaba.
     Se  tendieron las manos y el temblor la envolvió. Sus ojos azules la traspasaron, se miraron, era mucho lo que debían perdonarse.
     Hablaron, hablaron, supo, que el perdón existía, cerrar la herida que había sangrado por tanto tiempo, le permitió recuperar la libertad en los sentimientos,  los afectos serían otros.
     Solo quedaba mirar el horizonte y tratar de imaginar un futuro diferente.

Diana Mirta Muñoz
Miembro de Número del
Circulo Literario «Letras del Andén»

POEMAS

EL PERDÓN
   
  El perdón cae como lluvia suave desde       
  el cielo a la tierra. Es dos veces bendito: bendice  
  al que perdona y a quien es perdonado.

                                             William Shakespeare

El perdón nace del amor más puro,
de ese amor impoluto y transparente
que engrandece al viajero plenamente
y al sol que desmorona cualquier muro.

Desde mis valles cálidos censuro
al peregrino que en su ser no siente
los pulsos del perdón, oh luz potente,
que alumbra, con tesón, todo lo oscuro.

De la esencia de ciertos caminantes
se eleva la bondad de quien perdona
tanto al amigo como al enemigo.

Deleite para frutos siempre amantes
de ese sol que florece y no abandona
al viajero con alma de oro y trigo.

Carlos Benitez Villodres
Málaga,30 de mayo 2017

SONETILLO A LA PALABRA PERDÓN

Perdón es una expresión
propia de seres humanos
que traspasa los arcanos
de la buena educación.

Yo Tengo la sensación
que siempre está en nuestras manos
el tratarnos como hermanos
para hallar satisfacción.

Perdonar:  bella vivencia
que nos deja en la consciencia
ambiente de bienestar.

No debe haber negligencia
para que, con pertinencia,
nos permitan practicar.

Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez
Mérida – Venezuela

SÚPLICA

Tal vez no sea esta noche
de luna almidonada
que sacude sus cabellos
en el ramaje
la que he esperado
para excusar mi culpa. Pero
te encuentro en esta noche blanca
inaugurada de presagios
de furtivos grillos y luciérnagas
en la arista misma de aquella
encrucijada
que se tragó tu sombra
al conjuro de la palabra
que debí sepultar en la garganta
antes de que su hiel te lastimara.

Ahora es preciso
que rompa el sello de tus labios
                                       el perdón
que en esta noche
de luna almidonada
                                      te suplico.

Teresita Morán Valcheff
Circulo Literario » Letras del Andén»
Villa Mercedes, S.Luis R. ( Argentina)

CARTA DE PERDÓN

Contemplo el mar…
Despierta la memoria
desenterrando lluvias.

Acuarela de luz el horizonte:
el sol asoma en flecos
en la tarde incierta.

El viento  abraza mi cuerpo
como si nada cambiara
.
En los labios la sal se vuelve miel
de sorprendidas caricias

Cuando el sol se marchó
fue perfilando en la playa
huellas profundas.

Ha quedado guardada
en silencio…la carta de perdón
y su fotografía,
alejada
del sonido de ausencias,
húmeda su piel de sombra.

Hoy la rescato
cansada
de recuerdos cautivos;
y la lluvia
               y el mar
                             y la memoria
despiertan.

Nilda del C. Guiñazu
Cìrculo Literario «Letras del Andén»

 EL PERDÓN EN MIS LABIOS

Cien clavos me  atravesaron
el cuerpo y los sentimientos,
la sangre corrió a torrentes
por todas mis latitudes.

El desprecio me arropó
junto a un puñado de trastos
y los jirones rodaron
calle abajo de mi tarde.

El sol se escondió de pronto
entre los negros heraldos
y una oscura carcajada
sembró mi noche de miedo.

Y me encaminé despacio,
limpié mi cara de espanto
y transité levantando
la cruz de mi juramento.

Y perdoné la indolencia
de haber perdido en las cartas
la apuesta de haber querido
más allá de mis sentidos.

Y le perdoné a los sueños
porque no fueron cumplidos
y le perdoné al amor
por no ser correspondido.

Y le perdoné a la vida
por este espacio bendito
donde  pude reclamar
la dicha de haber nacido.

Y completaré mi alforja
con flores de mil colores
para tender un camino
con el perdón en mis labios.

Aldo J. Calveyra
Circulo Literario » Letras del Andén»

 ENCONTRÉ LA PALABRA.

Qué poderosa palabra es el amor.
qué trágica sentencia la del odio,
qué tristeza infinita la del olvido
qué dolor cuando decimos muerte.

Qué potencia encierran las palabras
qué envergadura en la vida diaria
quiero buscar la letras totales
que formen la palabra absoluta.
Pienso. Mi pulso se acelera. Pienso.

Ya está, la encontré, poderosa palabra,
sabe a tristeza, dolor, traición
pero también sabe de amor, 
esa  palabra, es JESÚS.

Y repasé lo escrito buscando un alias
y encontré meciéndose en la vida
la palabra que destruye odios  y guerras,
alimenta el amor, cura el olvido,
sanadora y mágica luz es la palabra, perdón,
Perdón, es la palabra

Titi Otazu
Circulo Literario » Letras del Andén»

 
PERDÓN AL OLVIDO

Errante nostalgia que declina
por la salvaje pesadilla del olvido
perfidia  acechando los sentidos
condensada en el último crepúsculo.

Apretando sus manos vacías de caricias
conjugó el verbo sideral de la pena
cortó hiriente las alas a los sueños
que llevaban a la espera en vano.

Remembranzas quebradas en delirio
por el mudo adiós desprevenido
laberintos crispados de silencios
mustio corazón desencantado
.
Aún en el dolor descifrando ingratitud
sintió el eco de sus versos peregrinos
y al ver la luna mecerse en  el río manso,
conjugó el perdón a la osadía del olvido.

Carmen G. Lucero de Palma
Circulo Literario «Letras del Andén»


       
A TI, PERDÓN

Pintura de famosos que hablan de historia,
Donde el óleo participa en el silencio
Hablando en conjunto  con artistas.
Fotos de tristezas que hablan de historia
Donde la cámara participa  en el silencio.
Retratos humildes. Miradas desconsoladas…
El silencio solo acompaña  como amigo incondicional.
Manos heridas, corazones sin vida, solo del mundo cruel.
Sin  embargo el silencio ya habla… sí.
Pidiendo ¡basta! al dolor que marca.
Es historia les dice a los artistas,
Ya el perdón debe prevalecer,
No por perdonar se olvida,
Solo que por él se alivia.
Humanidad castigada  en todos los tiempos,
Documentos que avalan la historia,
El silencio acompaña y habla diciendo:
Solo pidamos perdón, en el perdón está Dios,
Y El sabrá cuantos de cuadros tristes,
Habrá miles que son solemnes,
Y sobre fotos, habrá miles  que son sublimes.
El silencio  habla con DIOS  y acuerdan en el perdón.

Grace 2017 Graciela Barroso Limina
Circulo Literario » Letras del Andén»

POEMA HILDEBRANDINO DE DOBLE RIMA

A LA PALABRA PERDÓN 

No habrá mejor ejercicio que demuestre educación
que la palabra perdón cuando de ofensa haya indicio.
Pronunciarla en el inicio de alguna conversación,
es la mejor ocasión para empezar demostrando
la humildad del que está hablando y eso da, buena impresión.

Quien ofende y no se excusa, es una mala persona;
demuestra que mal razona y que su mente es confusa.
No lo visita la musa para escribir algo bueno
porque destila veneno en todas las actuaciones,
sin que revele sus dones, ni siquiera como estreno.

Con una persona así, es difícil convivir
porque nos hace sufrir con su loco frenesí.
Yo sé que nada perdí cuando me alejé de aquella
que por sentirse una estrella era orgullosa tenaz
y por creerse capaz, propiciaba la querella.

Y no solo es el perdón lo que se debe pedir;
es preciso coincidir con quien aplique la acción.
se desborda la emoción cuando entre cultos andamos
y en el trato que nos damos priva la ponderación
porque esa es la mansión que para vivir buscamos.

Hildebrando Rodríguez
C.I.V-651.103
Mérida – Venezuela
 

PERDÓN

El perdón un don divino

tan difícil de lograr
Jesús te muestra el camino
si lo quieres transitar…

El perdonó a los ladrones
cuando padeció en la cruz
sin cuestionar sus acciones
les impartió de su luz.

A perdonar nos enseña
aunque nos hiera una ofensa
por más que el hombre se empeña
en proclamar su defensa.

Libia Beatriz Carciofetti (Argentina)

    LA GUERRA Y EL PERDÓN
Por coronel Héctor José Corredor Cuervo – Colombia

Una guerra cual temible cataclismo
estremece las entrañas del planeta. 
En tifones de crueldad y terrorismo
la libertad de los hombres se irrespeta.

Ya las trompetas se escuchan desde el cielo
de los ángeles que anuncian destrucción
y en el Éufrates por misticismo y celo
se inmolan hombres por una convicción.

En los campos, en los pueblos y en ciudades
la figura de la muerte  está presente
y la codicia con alas infernales
 vuela como una langosta el continente.

En el vórtice del odio y de violencia
la voz de Dios nos invita a reflexión
para luchar por la paz, la convivencia,
y a otorgar a  enemigos el perdón.

Paremos la guerra sucia y despiadada
con más actos de justicia y comprensión
para ver la Tierra más humanizada,
sin la pobreza, sin odio ni ambición.

Llenemos hoy los espacios de canciones
y plantemos unidos granos de amor
para que germine paz en las naciones
y se terminen los odios y el rencor.

 TE PERDONO
¿ quien soy yo para juzgarte?.
Si las noches y los días se desgranan
sin que ni tu ni yo encontremos el camino.
Insípida mazorca del destino

dejando al descubierto lo mezquino
que arrastra en su interior el ser humano.
¿ me has perdonado tu, que justificas
tu ingrato proceder con mis desvelos?

¿ acaso, no soy libre como el viento,
y  atada voy al carro de tus celos?
El amor y el respeto, la paciencia.
la entrega y la humildad, palabras fuertes.

A la deriva van en tu inconsciente.
Y en tu boca mil lenguas sin amarras
pariendo las palabras,  vociferan,
escupen las ofensas sin pensarlas.

Ay!. Si solo en un instante comprendieras
el precio que se cobran las afrentas
La falta de calor, de continencia
las caricias perdidas, los silencios.

Darías sin dudar, un paso al frente
tomando uno a uno los pedazos
del vaso del amor que se ha quebrado.
Y solo por amor , es restaurado.

María Rosa Rzepka (Argentina)

PERDÓN

PERDON madre mia por este silencio
que afrenta  ausencia  entre palabras,
de sueños verdaderos  que son nada
entre espinas que  hieren mi pecho.

Perdón si la muerte te ha llevado
separando mis brazos de los tuyos,
acercando a la luna de alas blancas
sobre el muro que  ahora te encierra.

Madre vives en mis sueños cada dia
en la deshecha soledad de mi alma,
en el lamento de la sombra  de dia
en la melancolía que grita desolada.

Perdon madre querida si solo canto
si el enigma de la muerte nos separa,
junto al viento que te  busca divina
escribiendo tu nombre denuevo.

Has dejado un papel  algo arrugado
en el se visten las palabras amarillas.
el tiempo tiene instantes de belleza
que golpean ventanas  de memoria.

Madre perdona  esta locura ciega
los sentidos que  lloran de tristeza,
tu angelica imagen  que yace suave
en el jardín de Zeus sobre mi canto..

ADY YAGUR (Israel)

“PIDO PERDÓN”…

(Lamberto Ibárez Solís).

Ni con mi sangre, cuerpo, alma y este corazón que te ama;
Dios mío, Eterno, visible e invisible; Creador he de pagarte todo…
cuanto me has regalado, los dones, mis escasas y tenues virtudes;
 así como mis múltiples defectos de carácter y físicos también
que poseo; siempre he reconocido mi imperfección y constante lucho
por cambiarlos; por redimirme y confieso que no he podido hacerlo.

Ha brotado sin miramientos lo que he considerado siempre mi verdad;
lo que veo, observo y compruebo…tal vez he ofendido a mi prójimo
y me arrepiento totalmente por una gran razón… soy imperfecto;
soy un ser humano y he errado; he fallado y cometido errores…
por ello; Dios mío te pido perdón de rodillas; sólo a ti Padre; a ti…
juré por mis principios ponerme de hinojos y lo hago redimido.

Pido perdón a mis seres queridos cuando mis palabras los hirieron;
los lastimaron; no fui afable; no fui mesurado; no fui tranquilo;
y me reventó mi inercia;  perdí el control y no pude contenerme;
pido perdón también a mis compañeros  cuando combatí airado
sus argumentos que me lastimaron mi dignidad de profesional;
pido perdón también a quienes corregí de buena fe en mis aulas.

Por cuanto he hecho; Dios mío te pido perdón y mientras esté vivo;
seguiré equivocándome: al transeúnte, al automovilista, a los niños,
a mujeres, a los jóvenes, a los ancianos; a cuanto ser humano encontré
en mi camino y mis palabras rozaron sin razón sus dignidades abiertas;
todo lo mal que uno hace en la vida se revierte y creo en esta ley;
nunca es demasiado tarde para arrepentirse y reconocer los errores.

Te pido perdón Dios mío por mis excesos; por mis diatribas; por quejarme;
por blasfemar; por mentir; por mi terquedad en cambiar lo que no pude;
por mi intolerancia; por mi falta de amabilidad y de mala educación;
le pido perdón a mi Madre Natura por si alguna vez lastime sus prados;
sus exuberantes bosques; su llanura, su mar inmenso e insondable;
el aire que he respirado y contaminado en igual; por cuanto hace y hubiera…

Pido perdón..
A quienes he ofendido de palabra, obra, pensamiento u omisión;
pido perdón; a la mujer que me regaló sus besos y su cuerpo entero;
que me complació y que no estuve a su altura para amarla y respetarla;
a quien me saludó en la calle y no lo vi; porque ensimismado estuve;
a quienes partieron al Eterno Oriente y no tuve tiempo o por mi orgullo;
les pido perdón: a Dios, a mis padres, a mis hermanos; a todo ser humano.
Pido perdón

17- de diciembre de 2016.

 TROVAS

PERDÃO

Pedi perdão ao Senhor,
por minhas horas vazias,
pelas horas sem amor,
e Ele as encheu de alegrias!

Gislaine Canales

PERDÃO
Maryland Faillace

Setenta vezes o sete
diz o princípio sagrado
O perdão que se repete,
faz-me também perdoado


Perdoar, ato de amor
que faz bem ao coração,
de quem é perdoador
e quem recebe o perdão.

Foi a montanha de orgulho
contida no coração
que removi e do entulho,
fiz um altar de oração.

       
Meu Deus! eu quero de volta
a minha infância distante
para minar a revolta
deste adulto dissonante.

  
Recolhe dantes do vento
o tempo, lá nos  varais
Depois do desfloramento
ele não volta jamais!

4 comentarios en “EL PERDÓN”

  1. Cada poema aquí publicado se adentra en el alma, revive alguna historia recóndita, nos conmueve, arranca una lágrima de nostalgia, evoca hechos donde el perdón que dimos o nos dieron fue crucial en nuestra vida. Gracias Lunasol, una vez más por publicar los textos de miembros de Letras del Andén. Un fuerte abrazo para ti Eunate, para Cristina y para todos los compañeros escritores, varios de los cuales vuelvo a encontrar en estas páginas.

    Responder
    • Así es Teresita, maravillosos poemas que nos hermanan y nos conectan, ya que todos de alguna manera o de otra hemos vivido esa divina experiencia llamada «Perdón». Felicitaciones para ti por tu hermoso poema y a cada uno de los integrantes de Letras del Andén con quienes me identifico plenamente. Gracias a todo el equipo de Luna Sol por permitirme entrar en este mágico mundo

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  2. Esta es una página memorable, atendiendo a la cantidad y calidad de textos aquí editados, subordinados a una temática que nos es tan cara; El PERDÓN. Porque el perdón se inserta en los valores más grandes que condicionan la acción de una sociedad, justamente aquellos que defienden el humanismo, la comprensión y, por consiguiente, el entendimiento entre los hombres. Porque todos erramos, y, por lo tanto, tenemos que admitir que lo mismo pueda pasar con los demás.
    Felicito a cuantos colaboran con su propia visión para dejarla como testimonio, tal como felicito a la Dirección Editorial de LunsaSol por la oportuna y feliz propuesta formulada.

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  3. Qué bonito espacio humano y literario! Ojalá las palabras se volvieran acciones y esparcieran por todo el mundo esta compasión hacia la Humanidad y hacia Uno mismo. Me perdono, te perdono… Gracias por permitirme compartir con uds este espacio y este momento. Gracias Teresita!

    Abrazo fraterno.

    Adriana Morán.

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