CRÓNICAS,ARTÍCULOS Y ENSAYOS

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Septiembre  2.020  nº 35

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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

 

LA INDIFERENCIA
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

Hay muchas agresiones psicológicas entre dos o más personas. Una de ella es la indiferencia. Esta consiste en transformar a alguien en intangible, es anularlo emocionalmente y vetar su necesidad de conexión social para llevarlo a un limbo de auténtico vacío y sufrimiento. Dicha práctica abunda en exceso en muchos de nuestros contextos: la vemos en centros de enseñanza, en relaciones de pareja, familia e incluso entre grupos de amigos.

            Ciertamente, en la indiferencia hay falta de comunicación, evitación, hacer el vacío de forma expresa, frialdad de trato… El efecto de la indiferencia es siempre el mismo: dolor y sufrimiento. “Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia, refiere Elie Wiesel. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. A su vez, lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte”. La indiferencia indica falta de interés, de preocupación, de nulidad de sentimientos positivos., por lo que es sumamente traumático para la persona que sufre la indiferencia.

            Esta desafección o distanciamiento impide a la persona comunicarse, ser aceptado, valorado y estimado. Por consiguiente, pierde su autoestima y su identidad. La indiferencia origina una fuerte tensión emocional, y a quien percibe esta actitud fría, le provoca ansiedad, estrés, desasosiego…

            Asimismo, la indiferencia detiene la máquina de acción y de reacción. Cada vez que actúa una persona de una cierta forma, espera que la otra persona reaccione, tal y como ella procede. Si no responde de la manera esperada, la comunicación entre ambas es imposible. Según esta forma de actuar, la confunde y la abisma en un estado de suma preocupación y sufrimiento.

            En los periodos de formación de la personalidad, esta indiferencia afecta inmensa y profundamente en la autoimagen. La persona, que padece indiferencia en estas etapas, tiene una fortísima inseguridad y, además, si percibe silencios, vacíos, frialdad, despreocupación… es consciente de que ya no es amada, apreciada, precisa.

            Es evidente que nadie merece vivir en la indiferencia, ni sentirse invisible en ningún estrato social (hogar, trabajo, amigos, etc.). Ella es una forma de maltrato, que genera sufrimiento, angustia y dolor, que trasciende las emociones e incluso daña al cuerpo. “Que hablen de uno es espantoso, manifiesta Óscar Wilde. Pero hay algo peor: que no hablen”.

            A la persona, que sufre la indiferencia, le urge demoler los muros de este ultraje, renunciar a tener relaciones con las personas que procrean este desdén y buscar la proximidad con otras, para quienes sea estimado y visible, importante y valorado.

MENTES POSITIVAS, MENTES BRILLANTES
Lola Benítez Molina
Málaga (España)

Hoy, en estos días, donde el recuerdo adquiere grandes dimensiones por lo que fue y por lo que perdimos, en décimas de segundo, y que daríamos cualquier cosa porque volviese a instaurarse el ayer, el título de tu novela “En busca del tiempo perdido” es ampliamente sugerente y, se convierte en nuestro mayor deseo. Sí, así es, inmortal Marcel Proust (París 1871-1922). En ella te metiste de lleno en tu mundo interior, te dejaste llevar por los caprichos a los que nos somete ese recuerdo, con el deseo de aferrarte a los instantes. Eres capaz de recrear cómo un sabor te puede transportar hasta tu niñez y te adentras con sabia maestría en un laberinto donde las digresiones o saltos en el tiempo solo son factibles.

            Quizá, si te hubieran dicho que tus luces y tus sombras darían paso a la luz, no lo hubieses creído pero el Kosmos, palabra griega que, a su vez, se relaciona con el orden, así lo estimó oportuno y así te llevó a frecuentar los salones de la princesa Mathilde, de Madame Strauss y de Madame de Caillavet, donde conociste a Charles Maurras, Anatole France y León Daudet, entre otros. En un primer momento, tuviste que sufragar los gastos de tu primera edición. Creíste en ti y como afirmaste: “La literatura comienza donde termina la opacidad de la existencia”.

            En 1896 Marcel Proust publicó “Los placeres y los días”, colección de relatos y ensayos.

            En 1905, tras la muerte de su madre, comenzaría esa búsqueda interior que lo llevó a la fama y así creó “En busca del tiempo perdido”. Fruto de ese trabajo sería “Por el camino de Swann (1913), cuya publicación tuvo que costearse él mismo. El segundo tomo “A la sombra de las muchachas en flor” (1918) le valió el Premio Goncourt. Los últimos volúmenes de la obra fueron publicados por su hermano Robert, después de su muerte. En dicha novela el escritor trata de reconstruir su vida a través de lo que él mismo llama la “memoria involuntaria”.

            Como dice Antonio Gala: “La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre”. Estoy segura de que Proust intentaba adaptarse a la situación que le tocó vivir, como tantos otros.

            Arthur Schopenhauer en “El arte de ser feliz” afirma que “Al menos nueve décimos de nuestra felicidad se basan únicamente en la salud”. Y frase colosal es la dicha por el mismo Marcel Proust: “Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”.

CAMBIOS
Hugo L. Bonomo
Santa Fe -Argentina

Nuestra nave ha ido tocando distintos puertos, pero siempre, y desde hace ocho años, con rumbo al bien común. Hago esta aclaración para que se entiendan mis dudas, y encuentre alguien que aclare mi concepto.

Todos escuchamos hablar de violencia de género; que se define como cualquier acto o agresión, de un hombre hacia una mujer. De allí deduzco que existe el género femenino y el masculino. Y, yendo a cosas más profundas que los términos excluyentes y banales, que se quieren imponer, como todes, les, diputades, Etc., creo que cuando se habla de igualdad de género, se consideran iguales a la mujer y al hombre.

¿Puede ser que, en todas las funciones, tenga que haber 50 % de cada sexo?

¿No implica discriminar que el acceso de las mujeres se tenga que decretar?

Me parece fundamental la paridad, en cuanto a la participación; sobre todo en funciones en las que prima la capacidad intelectual, y la inteligencia. Es decir; todos los seres humanos tienen el mismo derecho a participar en cualquier actividad que ellos decidan, pero la ecuanimidad de sus decisiones, es algo personal.

La mujer y el hombre, son distintos, y, en la mayoría de los deportes, la mujer está en inferioridad de condiciones. Lo mismo para cualquier actividad que solo requiera fuerza física. No puede haber igualdad; aunque este criterio pueda ser elegido por algún interés privado, en que los resultados, buenos o malos, favorezcan, o perjudiquen, solo a sus intereses particulares. Lo que puede suceder en un partido político.

Pero todo cambia cuando se trata de cubrir una función pública, y está en juego la actividad del estado, los intereses de una nación, el progreso de un pueblo y el bien común.

Allí, en principio, debe haber, fundamentalmente, igualdad de derechos, sin distinción de sexo ni restricción alguna, para acceder a cualquier cargo, pero aquí se involucra la ética y la capacidad que garanticen la mayor eficiencia en el desempeño de sus funciones, por lo que deben seleccionarse los mejores, ya que los resultados trascienden la sexualidad, y los intereses de la patria son responsabilidad de todos sus habitantes.

Libertad absoluta para la presentación pero, quienes accedan a los cargos, deben demostrar, en examen riguroso, ser los más idóneos, independientemente de su condición sexual. No importa mayoría de mujeres o de hombres; pero,siempre, los más capaces.         

LIBERTAD Y DEMOCRACIA
Por Antonio Camacho Gómez
-Argentina-

   Para entrar adecuadamente en el tema corresponde definir la palabra libertad, del latín «liberta», desde el punto de vista académico. Entre las múltiples elijo la » facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos». ¿ Y quiénes son los que tienen la mayor responsabilidad, más allá del terrorismo, el comercio de armas, drogas y sexo, entre otros desmanes éticos y morales? Los poderes de cualquier índole, sean estatales- ejecutivo, legislativo y judicial- o privados, con enormes capitales e influencias perniciosas, aunque no todos. Lo cual ha movido, en las transformaciones políticas, económicas y sociales a levantamientos y revoluciones desde la primera agraria romana por los monopolios de los patricios sobre las tierras o la inglesa del siglo XVII, en la que Cromvell se opuso a la soberanía absoluta de los reyes y abrió el camino a las modernas democracias constitucionales. No está de más subrayar la independencia de los Estados Unidos, cuyas ideas se adelantaron a las expuestas en la Declaración de los Derechos del Hombre de 1973. ¡ Qué grandes fueron Washington y Lincoln y qué pequeños muchos de los que ocuparon tan alta dignidad hasta llegar al actual presidente Trump, sin que se hayan terminado las odiosas discriminaciones contra los negros; la xenofobia, los crímenes policiales y las tremendas desigualdades tras la contienda por la Independencia contra los ingleses y luego una espantosa guerra entre norteños y sureños, la de Sucesión. ¡ Cómo no evocar en el siglo XX los asesinatos de Luther King y los hermanos Jhon y Robert Kennedy, máxima autoridad el primero y ministro de Justicia, el segundo.         

  Lo ocurrido en la historia estadounidense ha tenido, en parte, réplica en casi todos los países del mundo. El emblema de la Revolución Francesa, luego de la toma de La Bastilla el 14 de julio de 1789 por efecto de la miseria, el absolutismo monárquico, la inmoralidad de las costumbres y los privilegios feudales, entre otras causas, de libertad, igualdad, y fraternidad, no se aplican ni se aplicaron. Marat, Robespierre, Danton, el primero asesinado por Corday, al margen del rey Luis XVI y de la reina María Antonieta y millares de ciudadanos cayeron bajo la guillotina. Allende las independencias latinoamericanas, ¿ fue inútil la francesa? No, pues constituyó el triunfo de la clase media, la burguesía y el gobierno preponderante sobre las demás clases sociales. Y algo fundamental: la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, compendio admirable en materia de beneficios, de respeto humano.  

Sin embargo, no obstante tan altas, justas y oportunas expresiones europeas y norteamericanas, dos guerras mundiales y un organismo jerarquizado como la ONU ( antes Sociedad de las Naciones), el juego de intereses económicos y políticos sigue, tras el colapso de la Unión Soviética; y con el G-20 y el G-7, sin conseguir que la libertad salve del hambre y de la muerte a millones de niños, mujeres y ancianos, sobre todo, en África, Asia y América latina. En este caso el eminente politólogo Francis Fukuyama, el mismo que pronosticó el «fin de la historia», está preocupado por la supervivencia del Estado de Derecho, acosado por el populismo de derecha y una izquierda intolerante. 

  ¿ Y la democracia ? Veamos. Es un vocablo griego que se compone de dos términos, pueblo y autoridad, el primero predominando en el gobierno político de un Estado. ¿ Sucede? Se pretendió en la Unión Soviética, donde la doctrina de Marx fue sólo eso.  

 ¿ Interviene en las monarquías y los parlamentalismos? Olvidemos a los gobiernos autoritarios y absolutistas, que abundan. Mientras en los centrales las huelgas, manifestaciones y descontentos son frecuentes, en tanto que en los subdesarrollados las calamidades, los descontentos, las injusticias y los abusos de todo tipo son tan frecuentes, como criticables; por más elecciones que se realicen y se vote periódicamente, tachando aquéllas, por lo común y por los perdedores, de fraudulentas. 

  El asunto da para mucho más. Pero, concluyo considerando al creyente y el estudioso de la Bíblia, señalando a los profetas exterminados, el pueblo sufriente, cautivo y levantisco y un Cristo que se erige como tabla de salvación. 

DE LA SIGNIFICACIÓN DEL “DÍA DEL AMIGO EN ARGENTINA
20 JULIO” (EFEMÉRIDES DEL ALUNIZAJE DEL HOMBRE –  MISIÓN APOLO XI) y
“DÍA INTERNACIONAL DE LA AMISTAD (30 DE JULIO – UNESCO)

Adrian N. Escudero
Santa Fe -Argentina

“Nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a las ideas sino a las personas”
(Papa Francisco – La Habana, 21-09-2015)
“Los amigos se cuentan siempre dos veces: En las buenas para ver cuántos son…
Y en las malas para ver cuántos quedan…” (AA).

CONTINUACIÓN (Viene de PARTES II/III) – AGOSTO 2020)
PARTE IV/IV (Con siete referencias al pie)


(…) Utopía (cit. Tomas Moro) cuya posibilidad de realismo cierto e indubitable tiene sólidas y suficientes bases de sustentación y viabilización en las formidables contribuciones que viene realizando de continuo la Iglesia Católica, por ejemplo y más allá de sus fallas informadas por la leve vajilla de la «condición humana» (cit. A. Malraux), y discernidas desde 1892 por su concreta -a no dudar, y evangélica Doctrina Social; conjunto de directrices que, ajenas a partidismo e ideología alguna, a la par de respetar los ineludibles ethos culturales geotemporales y espaciales, motiva al individuo a realizarse en la medida en que la comunidad se realiza, pero sujetando el progreso comunitario a la innegociable dignidad de cada persona desde su concepción: fomento, pues, de la aquella humanización ecuménica de intereses y satisfacciones personales y colectivas a la que aspiramos, y que sólo lograremos en cuanto nuestra alma suspire y acepte a Dios como Bonnus Pater Familiae «Humanae Vitae» (cit.: encíclica HV – Pablo VI, 25 de Julio de 1968).

Mundo «utópico» acuciado sólo por su Creador (sic) a la perfección de lo «posible» (y que no lo inhibe a su infinita persecución, ya que cada meta alcanzada se transforma en la dinámica creativa de la que ha sido dotado en un objetivo siempre  a superar, y en orden a la innata curiosidad que le deviene a la dicha “condición humana” de sus dones gratuitos y sacramentales).

 Búsqueda de la perfección motivada por el mismo Cristo cuando pidiera a sus discípulos: «Sean perfectos como lo es su Padre que está en el Cielo». Búsqueda afín a una estirpe sustentada en su divina habilidad creativa, y donde el hombre se recibirá de «ciudadano del mundo» (Sócrates), y hasta la cuestión religiosa -inmersa en todo ethos cultural-tenderá -hasta el fin de los Tiempos- a fundarse en la Verdad verdadera del Amigo Verdadero de verdaderos amigos, pues la razón alcanzará la luz de la fe, y la fe se fundará en la inteligencia espiritual de la razón, mediante la permanente actitud y aptitud de diálogo y comprensión evaluativa y evolutiva positiva de las distintas expresiones humanísticas de la Tierra. Por lo demás, en los signos de esos tiempos que avanzan hacia su Final, prevalecerá incólume para creyentes y no creyentes la idea de que «Tendremos un gobierno mundial». 

Pero como Unión Fraterna Universal, ajena totalmente y en las antípodas de los postulados que sedimentan la actual política de globalización neoliberal y/o neomarxista… Unión o Sociedad Fraterna Universal que transcendería el concepto de “Patria” o “Nación”[1], del griego etnos y de latín natio: designación, prima facie, de pueblos ajenos a un medio determinado  –feudalismo y comienzo de la edad moderna-, trastrocado luego desde las monarquías nacionales y aristocracias unificadoras de lengua y religión de un conglomerado humano asentado en un suelo determinado, y evolucionado hacia el actual concepto de Nación como resultado  del pueblo todo, o fruto de quienes participan de un ethos o idiosincracia específica y diferencial de los “otros” seres humanos; y que nos lleva dos necesarios interrogantes en orden a superar a la dicha institucionalización ethiana:

1º) ¿Qué “Patria” o “Nación”, como de antiguo las tribus aborígenes, los imperios, los feudos, los reinados, etc., no fueron y son sino barricadas o fronteras de alambre o de piedra o de gendarmes armados y ejércitos de aire, tierra y mar, instalados en un pedazo de tierra ganado por hombres que, tras el maquillaje de nobles ideales –desvirtuados siempre, ya que el fin no justifica los medios-, en ninguno de los casos dejó de aplicar la violencia y el tendal de inocentes nutriendo al orden –desordenado- natural del acogedor planeta azul, ya consentidos y justificados en ataque o en defensa de propios intereses de poder o gloria, la mayoría de las veces encontrados con el Bien Común de los seres humanos que decían sostener;

2º) ¿O acaso la historia del hombre no aparece sino amasada por la historia de las guerras del hombre contra el hombre, o la aparente e inacabable historia del “hombre lobo del hombre”[2])…  … Unión o Sociedad Fraterna Universal que trascendería ese último encasillamiento separatista cuando no, fundamentalista, para alcanzar el carácter de una alianza forjada en la comprensión, justicia y solidaridad humanas, y sustentada por las máximas virtudes éticas y morales impresas en la conciencia del hombre fuere la condición física o espiritual que lo distinguiera en el cosmos de la especie humana: el amor y la paz…  

… Unión o Sociedad Fraterna Universal que sustentaba tanto un pensador de la estatura del escritor argentino Jorge Luis Borges, ateo finalmente converso al Misterio de los misterios, así como el más grande de los científicos del siglo pasado, el físico y humanista Dr. Albert Einstein (1879-1955), quienes se veían como “ciudadanos del mundo”. Tesitura gregaria ésta sostenida igualmente por poetas contemporáneos de la talla del entrerriano (argentino), Prof. Edgardo Gabriel Schaller[3], a quien alguna vez le escuché, gozoso, afirmar que: “La Patria es el lugar donde a uno lo tratan como verdadero ser humano”; una afirmación que ha cobrado gran actualidad ante el flujo migratorio[4] que acontece ahora a nivel mundial, y que ha hecho plantear a The Economist[5] que “un mundo sin fronteras laborales sería el doble de rico” y que, hoy día, según Gallup, “el 13% de la población mundial migraría de país si pudiera hacerlo”; o como sostuviera asimismo el inquieto vate y periodista argento-andaluz (almeriense radicado en Santa Fe, Argentina, desde muy joven), Antonio Camacho Gómez, cuando al referirse a los pormenores de la actual problemática de engrietamiento de España[6] de su “patrian natal”, y merced a los movimientos separatistas que apuestan a su desgajamiento como país, al afirmar sin más: “Los nacionalismos van a contramano de un mundo globalizado, con fronteras permeables para ciudadanos de diversos países”. Tendencia a la que supone agregar, inexorablemente también, el inquieto interrogante que apunta mordazmente Paul Warbur: 

«La única pregunta será si será creado por conquista o consenso»

Apostamos con profunda convicción a lo segundo  y tal como fuera expresado ut-supra…, y porque ya que como señalara el traciano Demócrito (“Escogido del Pueblo”-

  1. 460 a. C. / c.370 a. C.):

“La patria de un alma elevada es el universo”

Eso sí, no les va a faltar banderas ni escudos ni gallardetes a ninguno de esos intentos… Pero el Hombre en y de Dios, será siempre más importante que el Poder y sus símbolos y sus ritos; pues, como alertara el Papa Francisco al principio de este ensayo, no se sirve a las ideologías sino a las personas… De todos modos, no estaremos ni Ud. ni yo para contarlo. ¿Ciencia Ficción o Ficción Conjetural? Parece, pero no es lo mismo (aunque el tema pueda ser motivo ferviente de otra reflexión).[7]

[1] Andino, Mario Daniel (Lic. En Historia) – Libro “Idea de nación en la historia argentina. Consenso y conflicto (1810-1983) – Editorial Universidad Católica de Santa Fe (Argentina) – Julio 2017.-

[2] Nota: l”Homo homini lopus”, locución creada por el comediágrafo Plauto (254-184 a.C.) en su obra “Asinaria”, y recogida por León XIII en la primera encíclica papal sobre Doctrina Social de la Iglesia (Rerum Novarum, 1892).

[3] Schaller, Edgardo Gabriel – Nacido en Paraná (Provincia de Entre Ríos) (1939) – Poeta, cantautor y músico director de coros. Ganador del Premio Provincial “Fray Mocho 2012”, con su libro de poemas “De fulgores y sepias”.-

[4] Informe de la ONU – Nuevo Récord de 65,6 millones de refugiados en el mundo – Diario “El Litoral” (Santa Fe, Argentina), 19de Julio 2017, pág. 19.-

 [5] Diario “La Nación” – Sección “Crónicas del Mundo”, págs. 16/17 – Buenos Aires, Argentina), 17 de Julio 2017.-

[6] Camacho Gómez, Antonio (Almería-España, 1930) – Poeta, narrador y periodista – Artículo “El despropósito catalán” (Para diario EL LITORAL – Santa Fe, Argentina) – 20 de Julio de 2017.-

 [7] Adrián N. Escudero (Santa Fe, Argentina) – 21-07-2015 (T.a. 20-07-2017; 20-07-2019: Día del Amigo y 30-07-2020: Día Internacional de la Amistad-UNESCO; y 12-08-2020: SAN PEDRO DE BARCO). –

UN PENSAMIENTO
José Lissidini Sánchez
Uruguay

Un pensamiento. Un pensamiento recurrente, devenido en estos tiempos de crisis, tiempos que corren difíciles, que radica en lo que personalmente denomino: EL GRAN DESAFÍO FUTURO. El cual, sin dudar, refiere a LA VIDA. La vida de las próximas generaciones.

Hoy nos cabe hacernos cargo de la responsabilidad de ser guías, transformadores, generadores, de trazar caminos. Caminos sustentados en la VERDAD, la LIBERTAD, la JUSTICIA, la IGUALDAD, la EQUIDAD, la SOLIDARIDAD, la CULTURA, la EDUCACIÓN, sembrar pautas para avanzar y generar oportunidades para quienes nos van a continuar, en un mundo absolutamente distinto, con mayores y diferentes desafíos para su permanencia, y el cual va a necesitar de líderes responsables y con sentido común, las naciones son y serán lo que sus líderes, ya que una nación se mide por sus líderes. Partiendo de irrefutables verdades, como las que han probado sobradamente que el MIEDO, la IRA, y el ODIO, son herramientas en contra de la PAZ y que el color del hombre, solo es una ilusión, a pesar que los medios de difusión o Prensa ( los que más  acertadamente hoy día deberían ser llamados,” Miedos de difusión”), yacen en manos de sus dispensadores, quienes  trazan el destino de las sociedades y son denominados    “ benefactores ”, irónica y hasta sarcásticamente, porque son los mismos que liberan los perros famélicos de las atrocidades y el terror, los que los azuzan provocado  inhumanidades y barbarie, los sofisticados esclavistas modernos, que no encadenan pies ni manos sino mentes y voluntades, los que  también asesinos en masa,  hacen dudar de su condición humana, incurriendo en actos realmente extraños a lo que debería ser la naturaleza humana, Nos compete y obliga, la honestidad moral , la misión fundamental de la búsqueda  y práctica  de  la verdad , para salir definitivamente de la caverna, para dejar de ser prisioneros de cualquier élite y establecer, el conocimiento y conciencia clara de que la humanidad no es una Empresa, Industria o Fábrica, ni cada hombre un más ladrillo en la pared.

Ello habla de cambiar la manera en que pensamos, para revaluar la realidad. Más aún, cuando hay tantas preguntas por contestar y que exigen argumentos válidos y contundentes como lo son: la realidad sobre Dios; la razón de nuestra existencia; el amor y el mal en el mundo, Democracia y Libertad; bien común, lo Justo y lo Injusto, nuestras responsabilidades y compromisos, con el resto de los seres vivos, la naturaleza y el planeta; la verdad sobre un cambio climático; el feminismo; el Bullying; el consumismo feroz, el fanatismo y el fundamentalismo, los nacionalismos; los extremismos  etc.

Enfrentados a desafíos intensos, uno de ellos, la erradicación de la existencia precaria, no asistiendo, sino generando oportunidades , hoy somos llamados a marcar la diferencia. La elección de cada uno, en la presente más que en ninguna otra época, realmente importa, tanto como el afirmar rotundamente, que solo por la fusión del AMOR, UNIDAD ( en la que todos deben ser contemplados y todos deben de participar), MISERICORDIA, JUSTICIA Y LIBERTAD, lo que exige una gran TRANSFORMACIÓN, del ser humano, se podrá alcanzar la PAZ. Pero, los elementos claves para lograrlo, y que aún no hemos entendido son , el Educar y el avanzar juntos respetando y aceptando las diversidades, que es respetar los Derechos Humanos.

DEMOCRACIA
jorge Bernabe  Lobo Aragón
Tucumán-Argentina

Si existe un término en la lengua política de nuestra civilización que ha pasado a convertirse en un santo y seña ideológico, es el de democracia.Era imposible que un Pontífice pudiera usarlo en una acepción más o menos tradicional sin provocar numerosos malentendidos o una universal agresión publicitaria. Pío XII lo pronunció en algunas ocasiones y trató de colocarlo, de la mejor manera que pudo, en el elenco de las nociones políticas que tienen un sentido preciso. Mi modesta y humilde opinión es que perdió lamentablemente el tiempo, o nunca fue entendido literalmente, porque el término democracia está inevitablemente impregnado de ideologismo y su significación es tan variable y antojadiza como la propaganda de la cual depende de un modo fundamental y necesario. Uno de los principios fundamentales hace que no se pueda actuar en política sin conseguir, en alguna medida y de alguna manera, el apoyo del pueblo a la gestión de sus gobernantes. Es indudable que para tener una clara comprensión de este hecho hay que distinguir con claridad entre lo que sucede con un pueblo y aquello que puede acontecer en una sociedad de masas. Un pueblo histórico, en la medida que despliega su dinamismo social conforme a un ritmo de crecimiento natural y espontáneo, se reconoce siempre en las clases dirigentes con que lo provee la historia. La sociedad de masas es hija de la publicidad e incumbe a ésta convencerla de que efectivamente participa en el gobierno porque se la convoca, de vez en cuando, a elegir los candidatos seleccionados por la misma propaganda. De acuerdo con el espíritu de la filosofía práctica tradicional, Pío XII distinguía entre pueblo y masa y asignaba al pueblo el hecho de ser una realidad histórica con vida y modalidad peculiares. Un pueblo poseía una estratificación social que era el resultado de un orden secular de convivencia en un territorio determinado. Tanto sus individuos como sus clases habían alcanzado diversas situaciones en una relación viviente con sus méritos, sus trabajos, sus ambiciones o sus abandonos. Todas las desigualdades prohijadas por el temperamento, la inteligencia, la laboriosidad, la simpatía, la astucia, el dolo o la honestidad tienden a fijarse y a mantenerse en los niveles logrados gracias a los usos, las costumbres o los prejuicios que favorecen la conservación familiar de las fortunas y los méritos. Los ideales educativos aparecen para que tales desigualdades prohíjen obligaciones, deberes y actitudes en consonancia con la posición alcanzada en la sociedad. Una comunidad humana se convierte en masa cuando desaparecen las jerarquías impuestas por la historia y, bajo el pretexto de una igualación de oportunidades, se destruyen los esfuerzos familiares y nacen en las tinieblas los poderes ocultos del dinero o los más ostensibles del mérito subversivo y en la actualidad la “Pandemia” en donde el primer mundo con Alemania a la cabeza está haciendo sentir y dar cuenta sobre el “poder oculto”. En este clima es que surge la democracia moderna, es decir, las masas convocadas por los poderes anónimos para enmascarar su propio dominio. En un discurso de 1946 el Papa hacía una seria advertencia a las clases dirigentes de la sociedad, señalando las exigencias que les imponía la promoción del bien común y el cuidado de todos aquellos puestos bajo su dirección. No había en sus palabras la menor concesión al espíritu demagógico que imponía siempre el halago a la muchedumbre. Por el contrario, suponía que “la multitud innumerable, anónima, es presa fácil de la agitación desordenada, se abandona a ciegas, pasivamente, al torrente que la arrastra o al capricho de las corrientes que la dividen y extravían. Una vez convertida en juguete de las pasiones o los intereses de sus agitadores, no menos que de sus propias ilusiones, la muchedumbre no sabe ya asentar firmemente su pie sobre la roca y consolidarse así para formar un verdadero pueblo, es decir un cuerpo viviente con sus miembros y sus órganos diferenciados según sus formas y funciones respectivas, pero concurriendo todos juntos a su actividad autónoma en el orden y la unidad”. En ocasión de este discurso aparece otra vez en boca del Papa la noción de democracia, pero ahora como un claro sinónimo de “res publica” en el sentido preciso y tradicional del término. De otro modo no se podría entender por qué razón alude a la necesidad de que en los pueblos civilizados exista el influjo de “instituciones eminentemente aristocráticas en el sentido más elevado de la palabra como son algunas academias de extenso y bien merecido renombre”. “También la nobleza -añadía el Papa- pertenece a este número; sin pretender privilegio o monopolio alguno, la nobleza es, o debería ser una de esas instituciones tradicionales fundadas sobre la continuidad de una antigua educación”. Exhortaba a los nobles que todavía quedaban en Italia a que merecieran su posición mediante el esfuerzo y el trabajo sobre sí mismos. “Tenéis detrás de vosotros -les decía- un pasado de tradiciones seculares que representaban valores fundamentales para la vida sana de un pueblo. Entre esas tradiciones de las que os sentís justamente orgullosos, contáis en primer lugar con la religión, la fe católica, viva y operante”. Al final de su alocución a la nobleza tocaba la nota paternalista, que tanto ofende al espíritu democrático de nuestra época y que coloca su prédica en la justa línea en que estuvieron todos sus predecesores frente a la demolición revolucionaria. Dios, padres y paternidad es la forma justa en que se desarrolla y se expresa la madurez del hombre. La única protección que pueden tener los débiles en el seno de una sociedad tiene que nacer del espíritu paternal de los fuertes. Ya no se cree en el espíritu ni en los buenos hábitos formados a la luz de la Doctrina Cristiana. Los que gobiernan consideran más ventajosos los expedientes hipócritas por los que se hace creer a las masas que gobiernan ellas. Se las halaga y se las nutre espiritualmente con utopías, para explotarlas mejor y envilecerlas sin remordimientos.

¿CREE USTED QUE…?
Ángel Medina
Málaga/España

100 españoles y Dios” es el título de un libro de Gironella, en el que encuesta a diversas personalidades del mundo cultural, artístico, político y científico – excluye el religioso, por cuestiones obvias. – ofreciendo un abanico que va desde las afirmaciones a las negaciones.

Las preguntas son básicamente tres. ¿Cree usted en Dios? ¿Cree usted que hay algo en nosotros que sobrevive a la muerte? ¿Cree usted que Cristo es Dios? Tres interrogantes que pueden afectar al hombre de cualquier lugar y tiempo, pues, a pesar de la “modernidad”, piense el lector por sí mismo si no se las ha hecho en alguna ocasión.

Existen tres ramas en el conocer, que son la ciencia, la filosofía y la teología. La primera afirma aquello que puede experimentar. La segunda lo contempla la inteligencia humana, hasta donde da de sí. La tercera interpreta las verdades reveladas, más allá del alcance de ciencia y filosofía.

¿Es posible “razonar” estas preguntas, utilizando un lenguaje lo más asequible al entendimiento?

“Nadie lo vio jamás” (Jn 1,18). Sin embargo, cuando se ve humo, habrá de preguntarse por la existencia del fuego.

Puntualicemos. La evolución no es creadora, pero la creación sí es evolutiva. Respondámonos: ¿es el Universo producto del azar?

Todo tuvo su origen en una esfera del tamaño aproximado de una manzana, que todavía hoy continúa expandiéndose tras la gran explosión. Esto fue lo que en la segunda década del pasado siglo demostró Lemâitre, denominándolo “hipótesis del átomo primigenio”. Todo lo que existía y existe es materia, cuyas propiedades son cuatro fuerzas: gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y débil. De ellas proceden todas las reacciones químicas que dan lugar a la vida, desde el pequeño átomo a los 100.000 millones de galaxias, cada una de las cuales alberga a su vez 100.000 millones de estrellas o soles, estando todo ordenado en función a la aparición del hombre. De tal manera, que, la más mínima alteración en los cambios que se van dando en la evolución, habría hecho inviable la existencia humana.

Dicho esto, es fácil preguntar, ¿qué había antes?  ¿Antes de qué?  Pues, si no hay materia, tampoco puede haber tiempo. Y también, ¿dónde ocurrió el Big Bang, que dio lugar a todo lo que hoy existe? En ninguna parte y en todas partes a la vez, pues no había espacio ni tiempo. Esto es lo que dice la Ciencia.

Por su parte, la Filosofía nos dirá, que lo que no existe no puede darse la existencia a sí mismo. Entonces, ¿queda algo que no sea apelar a la Creación?

En cuanto a la Teología, viene a decir algo rotundo: toda la creación está hecha para el hombre.  El ordenamiento de la evolución ha sido diseñado en función de la aparición del ser humano. Y esto la Ciencia lo confirma en lo que se llama “Principio Antrópico”, indicando que, si se estudian las características del Universo, sus fuerzas y la evolución, se llega a la conclusión de que no puede cambiarse prácticamente nada sin que las leyes físicas inmediatamente nos digan que no podríamos existir.

Somos el resultado de una evolución procedente de un programa original. Por analogía, pensemos en un ordenador. ¿Podemos decir- ni siquiera pensar- que el ordenador está en la mesa “porque sí”, que “se ha hecho a sí mismo”, y “que ha diseñado su propio programa para arrancar a funcionar? ¿Resultaría esto creíble? Alguien tendrá que escribir un programa y diseñar un código para que ese programa obligue a las corrientes eléctricas a hacer algo, de lo cual el ordenador ignora todo. ¿O no?

De acuerdo, la materia está en todo lo creado. Pero, si todo es materia ¿de dónde surge la inteligencia humana, que es inmaterial? Porque, ninguna, ni todas las fuerzas de la materia son capaces de escribir una poesía, sensibilizarse, alegrarse ni entristecerse, conmoverse con el arte, tener una ética o poseer sentido de la libertad. Esto es inmaterial. Luego, si no es materia, solo el espíritu podrá explicar la actividad del hombre más allá de la animalidad. ¿Hablamos aquí también de casualidad o de causalidad?

Preguntémonos con decisión: Lo que existe y somos, ¿responde, si o no, a un plan proyectado en las leyes azarosas por una inteligencia superior, haciendo posible que las constantes vayan entrelazándose hasta alcanzar el objetivo diseñado?

Pensemos para poder situarnos en el para qué de las cosas. Tomemos la astrofísica como referencia. Una de las muchas razones del por qué son así. ¿Cuál es la función de la luna?

Parece ser, que hace unos 4.000 millones de años, cuando todavía la Tierra era incandescente, un planeta algo menor que Marte colisionó con ella; no de manera frontal, sino lateral, como si se rozasen, lo cual ocasionó que los núcleos de hierro se uniesen, constituyendo una masa que atrae los cuerpos hacia el centro del planeta, esto es, la gravedad, y al mismo tiempo, los fragmentos de la colisión se agruparon en el espacio formándose el satélite. Si no existiese la Luna, la Tierra cabecearía como hace un trompo conforme se le va agotando la fuerza giratoria. ¿Qué pasaría entonces?  Sencillamente, eso bastaría para que cambiase de manera catastrófica el clima, que hace posible las estaciones, y en tal caso la evolución no habría llegado hasta el ser humano.

De nuevo la misma pregunta: ¿Casualidad o causalidad? Si admitimos la casualidad, habremos de admitir igualmente que todo lo que existe, Universo y hombre proceden de la “nada”. Quien esté dispuesto a admitirlo, que lo explique. La nada, nada responde. Queda, pues, una segunda opción, que es el creacionismo. El Misterio. Lo que se reconoce como Principio y Fin de todo. ¿Con qué nos quedamos?

Si se acepta su existencia, entonces es posible formular la segunda pregunta: ¿Se sobrevive a la muerte?

¿No es realidad lo que la inscripción de una tumba de un cementerio olvidado recuerda al hombre?: “Yo era como tú y tú serás como yo” O aquellos versos de Jorge Manrique, que comienzan diciendo:” Recuerde el alma dormida/ avive el seso y despierte/contemplando cómo se pasa la vida/cómo se viene la muerte”.

En tanto vivimos inmersos en el ruido de la vida y sus afanes no suele pensarse en ella, pero, al final, sintiendo su presencia, ¿podrá ignorársela?

Decía nuestro Unamuno “Me dan raciocinios en prueba de lo absurda que es la creencia en la inmortalidad del alma; pero esos raciocinios no me hacen mella, pues son razones y nada más que razones, y no es de ellas de lo que se apacienta el corazón. No quiero morirme, no, no quiero ni quiero quererlo; quiero vivir siempre, siempre, siempre, y vivir yo, este pobre yo que me soy y me siento ser ahora y aquí. Yo soy el centro de mi universo, el centro del universo, y en mis angustias supremas grito con Michelet: “¡Mi yo, que me arrebatan mi yo!” ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo todo si pierde su alma? (Mat XVI,26)

La muerte es la extinción del “yo”. Perder la consciencia de ser es contrario al sentido de vivirnos. Y la muerte representa la “nada”. Dejar de ser. ¿No sería una chapuza divina si el hombre, a pesar de no haberlo pedido, ha de nacer, sufrir (y si no, que se lo pregunten al pobre Job), y finalmente morir…para nada?

Sin embargo, convive en él otra posibilidad. De igual manera que el gusano renace transformado en crisálida, dejando de arrastrar su existencia para poder volar por el cielo infinito, así el hombre. Por sí mismo no puede, pero si el lector ha admitido de alguna manera como más lógica la existencia de un ser supremo que la no existencia (entre otras cosas, porque no hallaría justificación de él mismo), entonces puede razonadamente confiarse a Él. Abandonarse. La elección es simple: la nada o el absoluto. La admisión del sinsentido de todo, esto es, el más puro nihilismo, o apostar por una vida guiada por la última razón del vivir: la confianza en la resurrección.

Llegado aquí hemos de plantarnos ante la tercera pregunta.

La fe, aun siendo un don, contiene un elevado componente de credulidad, pues todo conocimiento nos viene dado de fuera. Y de la misma manera que aceptamos lo que nos transmite la historia acerca de hechos y personajes, habrá de aceptarse la figura histórica de Jesús. Incluso los signos (milagros) que realizaba eran reconocidos por sus enemigos, si bien los atribuían al poder de Belcebú. Y lo que es decisivo, el hecho de su resurrección. Cuando menos será lícito preguntarse qué tuvo que suceder, para que, tras la muerte, sus seguidores, que temerosos de correr su misma suerte habían huido, volvieran para anunciarlo al mundo y entregaran su vida, dando lugar a la aparición del cristianismo.

Pero, todavía nos queda por responder la pregunta, si bien para hacerlo habría primero de conocerse la realidad de quién es Dios. Por eso, modifiquémosla por esta otra: ¿Cómo puede este hombre serlo? O mejor aún: ¿Por qué se hace Dios hombre?

 Lutero nos ofrece una pista en su obra “El Deus absconditus”, diciendo que se hace accesible como contrario a lo que podemos captar de él. El hombre lo entiende desde su Omnipotencia, que incluye ser el autor de todo lo existente, y, no obstante, viene al mundo asumiendo la condición humana. Podemos decir, siguiendo esta línea, que entra en el mundo porque el hombre no puede por sí mismo escalar el cielo.

 La obra que culmina su creación, el hombre, se ha apartado de él.  Con su caída, ha roto el cordón umbilical que mantenía unido criatura y creador, haciéndose la distancia insalvable. Este es el relato del Paraíso, que el existencialista Sartre recrea en la fábula “Las moscas”, poniendo en boca de Oreste el desafío, cuando se encara con Júpiter: “Apenas me has creado, he dejado de pertenecerte”. Aquí reside la raíz del mal. El hombre quiere ser hombre prescindiendo del Creador, lo cual implica perderse en la muerte.

La Encarnación experimenta su amor como salvación a su juicio. El hombre merece ser abandonado a su suerte, pero la compasión supera aquí la justicia. Se humaniza para que el hombre pueda ser divinizado. Y se acerca tanto al hombre, que se confunde como uno de los suyos. El juicio de la Providencia es el amor, y el desamor humano lo condena a muerte: “¡Crucifícale!”, gritará la plebe ante Pilatos.

El que es Todopoderoso se encarna en lo humano. De esta manera podemos entender a Cristo. No se trata tanto de concebir un hombre divinizado, sino más bien al Dios humanizado.

Dios es “Uno” como esencia (el que es), pero “Trinus” (misterio la Trinidad) como “manifestación” al mundo. Inmutable y mudable a la vez.

DESAFÍO
Amanda Patarca
-Argentina-

I.- Todo lo que se ha hecho hasta ahora para lograr una paz duradera, nos ha llevado a más penurias. La inmovilidad o lentitud exigida a sus pueblos por las filosofías orientales nos llevó a que los más rápidos, sagaces, intelectuales y utilitarios todos, conmovidos por los resultados que iban consiguiendo con el uso de los postulados de las filosofías occidentales que consignaban para su gente la solución de los problemas en el mínimos de tiempo requerido para ese fin, se fueron apropiando de las fuentes energéticas naturales, sin dueño hasta ese entonces, imprescindibles para mover los mecanismos descubiertos y puestos a la consideración del mundo europeo/occidental y puestos en funcionamiento por ellos mismos, para conseguir el mejoramiento de las condiciones de vida de los seres humanos del mundo entero. Lo demás no hace falta referirlo ni detallarlo, es historia sabida y estudiada por los que prestaron atención a estos fenómenos causados por las máquinas Y por los nuevos descubrimientos. Y así fue que llegamos a las últimas guerras, al nazismo, a Hiroshima y Nagasaki, al derrumbamiento de las Torres Gemelas, al manejo de la tecnología cada vez más apasionante por los logros obtenidos en la investigación y conquista del cosmos y del microcosmos, con leyes a las que el ser humano accedió con acopio de estudios minuciosos, con el uso del método científico desafío certeza o error. Los orientales aportando la paciencia –milenaria fórmula- llegaron tan lejos como para sorprender, con sus conocimientos técnicos, al mundo entero. Globalizado gracias a su sosegada e inquebrantable intervención. Y ahora, instados tácitamente todos los científicos, tecnología en medio, a completar el conocimiento del funcionamiento del cerebro humano, las luchas por el ejercicio autoritario del poder mundial se han evidenciado merced al aporte de la actividad de los comunicadores sociales los cuales, trepados en sus atalayas se encargan de propagar las noticias de las nuevas investigaciones encaradas y de los últimos descubrimientos interesantes,  conseguidos.

Los países van desgranando; diluyendo sus preponderancias a medida que sus funcionarios favorecen el decrecer de sus recursos para la supervivencia poblacional, imantados estos recursos, a las leyes de la economía nacional. Eso hace posible que las empresas multinacionales, algunas monopólicas instaladas  sobre sus superficies, sean más poderosas -en el sentido de aptitud para los movimientos funcionales, logísticos y estratégicos- que muchos de ellos. Y eso, atento al dicho popular que dice: El que paga manda.

II.- Hoy los descubridores y administradores de los medios tecnológicos globales y los laboratorios son los que  controlan el mundo entero, llevando las riendas en el manejo del devenir continuo de los hechos y las cosas provenientes de los hechos. O sea de la totalidad de la vida planetaria. Ellos saben sobre la exacta diferencia existente entre una herramienta y un arma; entre un virus, una bacteria y entre salud y enfermedad.

¿Cómo revertir la situación alcanzada en la actual instancia? Parecería imposible ese logro. Sin embargo todavía existe la posibilidad de pensar como esos seres que aseguran que la conciencia se amolda siempre al existir. De manera que, para seguir adelante y afrontar la nueva realidad,  sólo haría falta que el mundo se convenciera del aporte positivo de esa premisa existencial virtuosa

Así lo iré haciendo yo, dándome cuenta de mi ubicación frente a esta nueva circunstancia; frente a los hechos que se fueron generando y frente a las cosas que, dentro de esta circunstancia, como consecuencia de ella se fueron concretando. Y actuando, luego, acorde con todo ello, utilizando el intelecto para elaborar ideas diferentes a todo lo aportado anteriormente como posible solución de los conflictos que hoy, de muy distinta manera, nos afligen.

Lo que vinimos haciendo los humanos, mientras recorrimos los diversos caminos que fuimos abriendo, todos, desde el inicio de los tiempos -me incluyo-, hoy sabemos reconociendo, que eso fue lo que nos trajo hasta aquí. De aquí en más, nuevos métodos habrán de regir nuestra conciencia, para proseguir con la vida que se nos dio por gracia –que significa sin cargo, gratuitamente sin exigir, Él, Lo, el Cosmos o la Entidad que la hubiera proveído, nada a cambio-. Y todo eso lo haremos sólo para conseguir nuestra Paz Interior Duradera, fruto laborioso de nuestro esfuerzo cotidiano y, además, la de nuestros semejantes -sean éstos como uno o diferentes por tomar, estos últimos, parte del grupo de los denominemos los otros, ya que por ahora, descartando utopías bienhechoras, todavía presentimos que siempre existirán los otros, los no integrados, a los que se hará necesario ayudar.

III.- Las redes, así como unos dicen lo que muchos pensamos como cierto, otros se expresan asegurando lo que piensan ellos, promocionando su ideología. Sin embargo y pese a todo lo que se ha dicho, hasta ahora, ni el comunismo –la izquierda- ni el capitalismo –la derecha- han dado con la tecla verídica en América Latina, para ofrecer un sistema que garantice la vida social dignamente programada para desarrollarse naturalmente, dentro del ámbito cotidiano/doméstico, sin sobresaltos, ansiedades, angustias  e incertidumbre.

Es que, hoy, en América Latina se percibe muy patente la diferencia entre el originario, el mestizo y el hijo del inmigrante que vino a trabajar para hacerse la América y progresar, después de haber abandonado Europa huyendo por el hambre que habían dejado las guerras brutales. Las que desde siempre tuvieron que soportar, allí.  Las filosofías de vida asumidas y el cociente intelectual, puesto en funcionamiento -derivado de esas filosofías-, impuestos en el juego vital por los nativos y por los inmigrantes llegados a estas tierras, al proponer distintos móviles, marcaron la abismal diferencia entre ambas culturas, brecha inquietante, que nos obliga a pensar en la existencia de dos Instituciones contradictorias dentro del territorio indiviso, coincidente y contemporáneo de la República Argentina.    

LAS MEMORIAS DE ALBERTO CASAS
Por: Gustavo Páez Escobar

-Colombia-

Leídas las Memorias de un pesimista, de Alberto Casas Santamaría, me queda el grato sabor de encontrar en ellas un compendio del pensamiento del autor, inspirado por sus firmes convicciones políticas, éticas y morales. Como testigo que ha sido de grandes sucesos de la historia nacional, su visión es nítida en los aspectos que trata, y sus juicios son dignos de la mayor consideración por reflejar la postura de un colombiano controversial y respetable, que además es amigo del diálogo y la concordia.

El hecho de adjudicarse la calificación de pesimista frente al manejo que han tenido los capítulos más protuberantes de la nación indica su capacidad de análisis y su rechazo a los dirigentes que no han sido capaces de encontrar las soluciones que remedien los agudos problemas que agobian al país. Dice que Colombia siempre ha vivido polarizada entre el sí y el no, a partir del enfrentamiento entre Bolívar y Santander.

El ánimo opositor llevado a extremos arrasadores ha sido la brújula constante en los dos siglos que siguieron a la Independencia. Como nadie quiere ceder y todos quieren ganar, la armonía de los colombianos se ha hecho trizas –expresión muy adecuada en el momento actual, cuando unos defienden los acuerdos de paz y otros quieren destruirlos–. La época de la Violencia, el episodio más nefasto del siglo XX, marcado en sucesivas reyertas por el sí y el no, obedeció a la lucha imparable entre liberales y conservadores, que se disputaron el poder entre 1930 y 1948 y dejaron miles de cruces a lo largo y ancho del país.

Alberto Casas posee amplia autoridad para discernir la realidad del país. Ha sido ministro de Comunicaciones y Cultura, embajador en Méjico y Venezuela, diputado a la Asamblea de Cundinamarca, concejal de Bogotá, miembro de la Cámara de Representantes, senador de la república. En el campo del periodismo ha estado vinculado a El Siglo, las revistas Diners y Bocas, el Noticiero de Mediodía, La FM y La W Radio.

Su presencia en la vida pública viene desde sus albores estudiantiles. Cuenta que a los siete años conoció a Laureano Gómez en su casa de La Candelaria, cuando el líder conservador fue a visitar a sus padres con motivo de sus bodas de plata. “Siempre me pareció una figura descomunal”, anota. Esta admiración ideológica se caracterizó más tarde, siendo estudiante del Colegio del Rosario, cuando se dedicó a promover las ideas de Álvaro Gómez Hurtado. La cercanía con la casa Gómez le fijó un puesto en la política, y ahora, en sus memorias, hace un análisis minucioso sobre el 13 de junio y la dictadura de Rojas Pinilla que nació allí.

Para la gente de hoy resultan lejanos aquellos episodios. Pocos saben que Vicente Casas Castañeda, el padre de Alberto Casas, fue el amigo más leal del presidente derrocado, y que con su célebre paraguas salió a despedirlo al aeropuerto de Techo el día lluvioso que fue desterrado a España, donde años más tarde pactaría con Alberto Lleras Camargo, el líder del liberalismo, la fórmula para acabar con el gobierno usurpador e implantar el sistema de conciliación conocido como Frente Nacional.

El sí y el no, según lo expresa el memorialista, ha sido la mecha detonante que ha agudizado los conflictos sociales de Colombia. Situados en la actualidad, dice que “lo más grave es la incapacidad del sistema judicial para castigar a los agentes de la corrupción e impedir la rentabilidad del delito”.

¿NUNCA  HABRÁ PAZ EN EL MUNDO?
Jaime  Solís  Robledo
CDM – México-

Qué difícil me fue redactar este texto dedicado a la Paz. No, no fue por causa de trabajo acumulado o falta de información para armarlo. La razón es que la Paz está en estos dias tan golpeada, tan humillada…tan lacerada y empapada de sangre, tal vez como nunca en la historia de la ¿Civilización? Debido a ello, la verdad no encontraba cómo iniciar este artículo ni cómo darle una estructura. Pero he aquí algunas ideas hilvanadas no con mucho entusiasmo, sino con cierta dosis de tristeza.

La violencia en millones de seres humanos está intrínseca y latente en cada uno de ellos; sale a flote cuando siente amenazada su seguridad personal o familiar, o están en serio riesgo sus intereses materiales; y hablando de bienes materiales, debemos por fuerza hacer mención que la primera causa de la violencia, según mi criterio, es la necesidad del alimento cotidiano; por hambre se han desatado en forma brutal las peleas entre los seres humanos a través de la historia. Sin embargo, nadie me quita de la cabeza que en los dias actuales el HAMBRE no es la razón principal de la violencia mundial. Cuenta ya, y en forma destacada, esa ambición de muchos seres humanos por vivir con lujos, en medio de la suntuosidad, en tanto otros millones carecen del pan elemental para subsistir.

Esa sed (in)humana de acumular riqueza material es inacabable y está motivada por el EGOÍSMO. Pensamos en una forma de vida con disfrute de los mejores manjares, mansiones, ropas y lujosos bienes  para mi y mi familia, sin que a nuestra alma se asome la mínima porción de solidaridad  y menos de generosidad hacia los que nada tienen. Sin dejar de considerar los motivos religiosos y de discriminación racial, ese deseo inacabable de COMPLETUD –como lo denominan Max Jacobsohn y Eusebio Gimeno en su libro EL DIABLO MORIRÁ EN EL TERCER MILENIO- es la causa de tantos desequilibrios y conflictos en los conglomerados sociales. Esto implica que el ser humano JAMÁS se sentirá completo y tenderá siempre a la acumulación de riqueza material.

Al respecto de la violencia citan los autores aludidos: “Desde el origen mismo de la humanidad siempre ha habido violencia y guerra, nunca ha existido la paz… “El espíritu tiene como premisa fundamental evitar la violencia para sacar al hombre de la ley de la selva”… “La historia demuestra la forma recurrente en que los seres humanos propician la destrucción de sus congéneres y de sí mismos. ¿Es que acaso la humanidad está maldita? ¿No tiene salvación?”. Una de sus conclusiones, que NO dejó de golpear a mi alma tan endeble es: “La humanidad se dirige inevitablemente al colapso económico, social y espiritual que pueden significar su extinción. Para evitarlo es necesario transformar la civilización… “La metamorfosis de la civilización del Tercer Milenio hace indispensable una nueva filosofía que se oponga a la irracionalidad que todavía pervive en forma de tabú moral y pensamiento mágico en la mente de miles de millones de seres humanos. La violencia y el sometimiento del hombre por el hombre emergen de ese lastre espiritual”.

¿Qué podemos hacer los seres humanos pacíficos? Además de ser solidarios, generosos y desprendidos de la suntuosidad en nuestra forma de vida, debemos poner todo nuestro empeño y tesón en inculcar los grandes principios morales arrasados y pisoteados por millones de nuestros congéneres. Opongamos la humildad y la generosidad al egoísmo y el desprecio hacia nuestros semejantes. Sigamos en la GRAN CRUZADA impulsada en forma permanente por ARISTOS INTERNACIONAL: sembrar, difundir y defender la Paz universal y fomentar el espíritu de FRATERNIDAD entre todos los seres humanos, a través de la Literatura. ¡Alto a la VIOLENCIA y a la destrucción DEL HOMBRE  POR EL HOMBRE!

DEL TIEMPO Y SUS CAMINOS 28
Beatriz Villacañas
Madrid-España

JUAN ANTONIO VILLACAÑAS: LIRAS TRANSOCEÁNICAS

Es ya algo sabido que Juan Antonio Villacañas dedicó, a finales del siglo veinte, gran parte de su obra poética a rescatar a la lira de un casi total abandono. La tradicional forma estrófica que había venido de la mano de grandes como San Juan de la Cruz y Garcilaso de la Vega reapareció con renovada energía al unirse al poeta hijo predilecto de Toledo. La lira, que Juan Antonio Villacañas amó intensamente, apareció con él bien nutrida de abundancia temática y variedad de tono: el humor, el dolor, la realidad circundante, la trascendencia, la filosofía y tanto más, encontraron su casa en la lira del poeta toledano. La hoy llamada “Lira Juanantoniana” ha sido alabada por numerosos escritores y artistas de diversa índole, un ejemplo de ello, bien conocido, es la dedicatoria, con lira y dibujo, que le hace Antonio Mingote al poeta.

Pues bien, ahora es posible decir que las liras de Juan Antonio han traspasado el océano Atlántico. Sus liras son ya bien conocidas y admiradas en Hispanoamérica. Me es grato traer aquí el ejemplo de la poeta argentina Clotilde María Soriani Tinnirello, quien, desde su Patagonia, escribe liras inspiradas por Villacañas: “Liras Villacañeanas”, las llama ella.

La poeta argentina habla de su intención de abocarse “a honrar la memoria eterna del gran poeta”. Y así lo hace:

Juan Antonio, la lira/ tocó mi corazón, pues tiene encanto /y el poema respira./  Hoy por ti, la levanto/ con la cuerda sonora de mi canto.

La reconocida escritora, autora también de letras de tango, destacada sonetista dentro de una abundante producción literaria, así se expresa:

“Juan Antonio Villacañas, a quién con el mayor de los respetos y poética admiración me atrevo a nombrar: <Tigre Eternizado en su Legado Poético Esencial> ¡Que su obra sirva de ejemplo para las presentes y futuras generaciones!”

Y continúa escribiendo “Liras Villacañeanas” inspiradas por Villacañas. Reproduzco, como en el caso anterior, fragmentos altamente significativos:

El poeta se abraza/ al sublime formato de la lira,/ ajustado a su traza: / piensa, diseña y mira…/ ¡Juan Antonio Villacañas, lo inspira!

Dirigiéndose a mí, Clotilde escribe:

Tu gen inspirador/ crea sublimes loas eternales,/ ¡Ah, el genial trovador/ de odas universales,/ habla desde sus obras inmortales!

Motivo de celebración es que las “Liras Juanantonianas” hayan cruzado el Atlántico y hayan generado tan bienvenido hermanamiento poético.

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