CRÓNICAS,ARTÍCULOS Y ENSAYOS EN ESPAÑOL

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EL JUICIO DIFERENCIAL
Profesor Elías D. Galati

Desde que el mundo es mundo, existieron privilegios, tanto para personas, como para grupos o comunidades y también para ciertas situaciones.
El juicio emitido hacia los comportamientos de los seres humanos está cargado de discrecionalidad y diferencia.
La primera diferencia es la de amigos o enemigos, nuestros juicios son mucho más benévolos hacia los amigos que hacia quienes no lo son.
Una conducta de un amigo puede ser alocada, pero la misma conducta realizada por un enemigo es perversa y asume carácter delictivo.
Hay que tener mucha conducta, una férrea voluntad y gran humildad para juzgar ecuánimemente, y por eso la tarea de los jueces, encargados sociales de juzgar, es tremenda y necesita de un enorme control y una buena selección.
La relación del que juzga con el otro, es el segundo factor, ni se juzga igual a los superiores que a los que están por debajo nuestro, en especial en las relaciones laborales.
La conveniencia también orienta el juicio, ya que si es alguien que preciso o me es necesario seré más benevolente que si me es indiferente o no lo necesito.
El juicio es una relación valorativa, en la cual uno le da cierta importancia, o valor, a la persona, la conducta o la circunstancia que juzga, y establece escalas de mayor a menor, en importancia, en trascendencia, en perspectiva, en la realidad y en el contexto que se vive.
Esta íntimamente relacionado con los valores sociales, es decir con aquellas circunstancias que la sociedad considera importantes, prioritarias y mejores. 
Pero asimismo está vinculada con el deseo social, hacia donde va el pensamiento de la gente en relación al futuro, a su existencia y a su trascendencia como sociedad.
Lamentablemente en las sociedades modernas se ha priorizado algunos valores que escapan a la norma ética, principalmente el valor del dinero, de la fama y del poder.
Pareciera que si una persona es famosa, es poderosa, o tiene dinero está al margen de la normalidad, tiene privilegios especiales y puede hacer lo que se le antoja.
El concepto es la imputabilidad que debe alcanzar a toda persona en relación a su comportamiento y como responsable de su conducta y de sus actos en especial de los actos sociales.
Pero en ciertas circunstancias se declara inimputable a ciertos personajes en relación a su poder, a su dinero o a su fama, y también aunque en las constituciones democráticas y republicanas se pregone la igualdad ante la ley, a ciertos sectores de la sociedad se le otorgan fueros, explícitos o implícitos en relación a su función.
Si la misma conducta, el mismo comportamiento va a ser juzgado en forma diferencial según quien sea el que la realice, y lo que es también igual si se juzga diferente según quien la reciba, la sociedad está desequilibrada y hay profundas grietas que socavan la moral social y la justicia.
El juicio a la mujer violentada muchas veces está teñido de la connotación personal, o de prejuzgar sobre su vida, o pretender invertir la situación y pregonar que provoca.
Juzgar la conducta de un congresista, de un funcionario, de un juez, de un representante religioso y a veces sindical, es difícil de realizar por las presiones y las justificaciones que se aplican, en el caso, y que nunca son aplicadas en otros.
La conducta ejercida sobre ciertos sectores sociales, en especial los mas necesitados y desprotegidos, también es diferencial, y muchas veces se apela a lugares comunes, como que habrán hecho, no están insertos en la sociedad o sus derechos son menores.
Hay un principio elemental que es la coherencia, que aquello que quiero para mí lo aplique a los otros.
Hay que recordar la enseñanza socrática, si toda la vida prediqué la sujeción a la justicia, ahora porque me toca a mí, aunque sea injusto, voy a resistirla. Si no tuve las agallas para cambiarla o para irme a otro lado, debo aceptarla.

LORCA: VANGUARDISMO Y TRAGEDIA
Por Antonio Camacho Gómez
   Hace ya un buen tiempo una señora de la escena, del recitado, Nati Mistral, dedicó una parte del espectáculo que cautivó a los santafesinos, a un poeta español, de la Granada de la Alhambra, de las Cármenes, de las embrujadas cuevas del Albaicin. Un poeta y dramaturgo cuya instancia vital se abrió al morir casi el siglo diecinueve, un año después de la irrupción en el ruedo ibérico de la denominada “generación del 98” y se clausuró trágicamente apenas iniciado el conflicto fraterno que ensangrentó la península desde 1936 a 1939.
    No eligió mal la intérprete; porque así como ayer otra eximia decidora de alta lírica, Berta Singerman, había espigado en la cosecha del vate caído frente a los fusiles de la discordia para regalar a América y el mundo ese canto doloroso que es el “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía”, Nati conmovía con el desgarrante sentimiento que brota de la “Muerte de Antoñito el Camborio”. Y aquí estamos señalando dos orbes excluyentes e interrelacionados cuyas esencialidades captó con todo su contrastante color; con toda la grandeza de lirio y espada, de pitón y navaja, de coraje e infortunio lacerante el protagonista de nuestro ensayo: Federico García Lorca. Esos dos planetas –como diría un colega madrileño, Antonio Díaz Cañabate- es el de los toros y el de los gitanos.
   Federico los conocía bien, porque como Machado –nuestro tocayo-, como el Villalón de “Diligencia de Carmona”, asumía el espíritu de Andalucía hecho de caireles y de mantillas, de cante jondo y de rimar de guitarras, de pasión y de misterio. Por eso “Romancero gitano”, su tercera obra después de “Libro de poemas” y de “Canciones” lo reveló diáfano en el acento de la tierra amada, de sus aires de honda tristeza o de restallante alegría, sin medias tintas, lejos del “aureas mediocritas” virgiliana; de sus tragedias de romance y de sus minúsculas gestas. Las cantó ¡y cómo! Porque era brillante, soñador, dotado de una rica fantasía en la que el deslumbrante juego de las imágenes, como relámpagos de luz, abrían inusitadas perspectivas a la creación poética. Metáforas para visualizar a un pueblo de raigambre flamenca, de vigorosa personalidad transmitida en la voz de hondas resonancias, de perennes acentos de un hijo singular.
   Sin embargo el hacedor de tanto arabesco sonoro, de tanta exuberancia verbal, musical diríamos, porque supo frecuentar el pentagrama conducido de la mano maestra del Falla inmortal, y los caminos de la plástica empinado junto a Dalí, no se estancó. Sus brillos adquirirían una faz inédita en “Poeta en Nueva York”, donde los símbolos ocultan y paradógicamente exponen el trasfondo de una realidad aplastante, concreta, como la angustia que sus sentidos siempre despiertos palparon en el Harlem de la promiscuidad y la miseria humanas.
   ¿Sería necesario señalar que las voces de la sangre y el reclamo de Melpómenes impulsarían al fundador de la revista “Gallo” a recorrer, como un nuevo Tespis, la geografía hispana? Sí, lo es. Porque el director del conjunto “La Barraca”, con el que revivió las obras de los clásicos por pueblos y ciudades, encontró en el teatro dramático el gran vehículo para canalizar las peripecias emocionantes de criaturas imperecederas. Cómo no recordar a “Yerma” (¡ah! Margarita Xirgu, ¡oh! María Casares); a “Bodas de sangre” -¡oh recuerdo encendido de Lola Membrives!-; a “La casa de Bernarda Alba”, a “La zapatera prodigiosa” o a esa “Doña Rosita la soltera”, agridulce, poética, de vital carnadura.
   Han pasado ochenta y uno desde aquel nefasto día en que lo troncharon como a un tallo de sangre. Pero sigue viviendo en las voces y el arte que se renuevan en la escena, para que sus criaturas sigan emocionando con la fuerza original y el hálito tantas veces trágico que les insufló conmovido.

EMILIANO ZAPATA: EL HÉROE Y LA LEYENDA
Por Jaime  Solís  Robledo
La leyenda envuelve a Zapata tanto en su nacimiento como en su muerte. En el primer caso, por la suposición de que Emiliano era un ser predestinado para emancipar a su pueblo del sometimiento y explotación al que lo tenían sometido los grandes hacendados, en su mayoría españoles. En el caso de su muerte, por la versión –muy difundida-  de que el Caudillo Suriano NO MURIÓ EN CHINAMECA, estado de Morelos, el 10 de abril de 1919, como lo asegura la historia oficial, sino que el muerto fue “un compadre que se le parecía mucho”. En mi libro ZAPATA-VICTORINO, ¿quién traicionó a quién? abordo el tema de la NO MUERTE de Emiliano y expongo mi hipótesis. 
Víctor Hugo Sánchez Reséndiz, en su libro DE REBELDES FE, editado en 2006 por el Instituto de Cultura de Morelos, afirma:
“La idea de la predestinación de Zapata como libertador, es múltiple, tanto en corridos, como en leyendas y testimonios. Por supuesto que estos relatos surgen a posteriori de su nacimiento y su niñez; es decir, ya sea en el transcurso de la lucha armada, o posteriormente.
“El futuro caudillo del sur nació el 8 de agosto de 1879 y recibió, según la costumbre de la época, el nombre del santo del dia: el del obispo Emiliano, y fue bautizado en la parroquia a la que pertenecía Anenecuilco, en la Villa de Ayala.
“Una de las versiones sobre la predestinación de Emiliano Zapata proviene de la misma familia y fue referida por su hermana María de la Luz a Jesús Sotelo Inclán:  <Miliano tenía una manita grabada en el pecho, era como una marca hundida en la piel. Mis papás no sabían qué quería decir, pero de por sí creyeron que era una señal>”.
Por su parte el escritor Jacques Lafaye narra en su obra MESÍAS, CRUZADAS, UTOPÍAS, un pasaje cuya autoría la adjudica a Martín Gadea, y dice lo siguiente: “Llegaron de lo alto una señora y un señor a la casa de una mujer que estaba moliendo para llevarle de comer a su marido en el campo. Le dijeron que si podía ayudarlos y que el muchacho que tenía chiquito todavía en su barriga, ya nacería”. Continúa Gadea afirmando que al siguiente día volvieron a llegar la señora y el señor y le entregaron un libro a la mujer (mamá de Emiliano) asegurándole que sería niño, y además un valiente que correría de allí a los hacendados españoles. Le dijeron además, que el libro se lo entregara cuando ya el niño creciera.
Otra presunción de que Emiliano estaba destinado a cumplir una misión reivindicadora de su pueblo, la comenta Sotelo Inclán en su obra RAÍZ Y RAZÓN DE ZAPATA:  “Entonces se produjo un hecho revelador, cuando el niño (Zapata) vió llorar a su padre frente a la enorme injusticia:
“-Padre, ¿por qué llora? –preguntó
-porque nos quieren quitar las tierras
-¿Quiénes?
-Los amos
-¿por qué?
-Porque son poderosos
-Pues cuando yo sea grande haré que las devuelvan”.
Cuando un personaje se hace famoso por su heroísmo, se le adjudican hechos fantasiosos; algunos de ellos fueron reales, pero la gente les da un toque de imaginación, producto de su admiración y cariño hacia ellos.

Ciudad de México, 9 de agosto de 2017.   

  

SOBRE LA LEALTAD

La lealtad es hacer aquello con lo que uno se ha comprometido aun entre circunstancias cambiantes. Un valor sin el cual nos quedamos solos y que debemos vivir nosotros antes que nadie.
Es una virtud que desarrolla nuestra conciencia. Ella nos conduce profundamente hacia una situación, a través de ésta, y hacia la salida del otro lado, emergiendo como una persona más evolucionada.

Es un corresponder, una obligación que se tiene con los demás. Es un compromiso a defender lo que creemos y en quien creemos. La lealtad es un valor, pues quien es traidor se queda solo. Cuando somos leales, logramos llevar la amistad y cualquier otra relación a su etapa más profunda. Todos podemos tener un amigo superficial, o trabajar en un lugar simplemente porque nos pagan. Sin embargo la lealtad implica un compromiso: es el estar con un amigo en las buenas y en las malas, es el trabajar no solo porque nos pagan, sino porque tenemos un compromiso más profundo con la empresa en donde trabajamos, y con la sociedad misma.
 Es una llave que nos permite tener auténtico éxito cuando nos relacionamos. La lealtad es un valor que no es fácil de encontrar. Es, por supuesto, más común aquella persona que al saber que puede obtener algo de nosotros se nos acerque y cuando dejamos de serle útil nos abandona sin más. Es frecuente saber que alguien frecuenta un grupo contrario porque le da más beneficios. Y lo que acaba ocurriendo es que nadie confía en ese tipo de personas.
Es esencial en la amistad. Los conocidos se hacen amigos a través de ella, es un esencial en la amistad que se ha desarrollado en el compromiso de corazones entre dos personas. En una relación de corazón a corazón que desarrolla la confianza mutua.
Es nuestro deber el ser leal a aquellos que dependen de nosotros: familia, amigos,..La lealtad es amor bondadoso en acción, que es potenciada por la energía positiva que viene hacia nuestro cuerpo al cuidar nuestras actitudes y pensamientos. Se desarrolla  en  nuestra alma en conciencia, transformándonos en la creación más hermosa posible de un ser humano.
Como vemos, la lealtad se relaciona estrechamente con otras virtudes como la amistad, el respeto, la responsabilidad y la honestidad entre otras.

Podemos ver como actitudes desleales:
– Quejarnos del modo de ser de alguien y no ayudarlo para que se supere.
– Dejar una amistad por razones injustificadas y de poca trascendencia.
– El poco esfuerzo que se pone al hacer un trabajo o terminarlo.
– Cobrar más del precio pactado.

No basta contradecir las actitudes desleales para ser leal, es necesario detenernos a considerar algunos puntos:
– En toda relación se adquiere un deber respecto a las personas. Como la confianza y el respeto que debe de haber entre padres e hijos, entre los amigos, los alumnos hacia su escuela…
– Se deben buscar y conocer las virtudes permanentes para cualquier situación, de otra forma se es “leal” mientras se comparten las mismas ideas.
– La lealtad no es una consecuencia de un sentimiento afectivo, es el resultado del discernimiento para elegir lo que es correcto.
– Si se coloca como valor fundamental el alcance de objetivos, se pierde el sentido de cooperación. La persona que participa en una actividad sólo por el éxito que se tiene, fácilmente abandona la empresa porque las cosas no salen bien o simplemente deja de obtener los beneficios a que estaba acostumbrado.
– Lo importante es vivir las virtudes por lo que representan, no por las personas que en algún momento dictan una norma.

Desgraciadamente la lealtad es una virtud que escasea en nuestros tiempos y en muchos órdenes de la vida vemos como se traiciona  a quienes tendríamos que dar fidelidad y respeto, pero la evolución de la sociedad va hacia el lado contrario, en lugar de hacerlo hacia la búsqueda de los principios y esto es lo que desencadena las crisis sociales, políticas y económicas, y los enfrentamientos por alcanzar el poder en la política, o triunfos en lo laboral, o deseos en lo personal por encima de quien debemos respeto. En esta situación si queremos mejorar la sociedad se ha de  abrir el debate por la recuperación de los principios y valores hacia los demás  ya  que, por muchos objetivos materiales que nos marquemos no tendrán  significado alguno si los valores no se respetan.
Con todo lo anterior veremos que aún sin darnos cuenta, las relaciones que hemos sabido mantener se deben en gran medida a la vivencia del valor de la lealtad.

E.G
Agosto 2017

1 comentario en “CRÓNICAS,ARTÍCULOS Y ENSAYOS EN ESPAÑOL”

  1. Dos aleccionadores trabajos que destacan por su energía didáctica y sabiduría enrolada en la ética cristiana de vida: Elías Galati y Eunate Goikoetxea, dan vigor literario a sus respectivas exposiciones bajo un estilo directo que destacan por la claridad de su lenguaje y transmisión cognitiva.

    Y dos magníficos trabajos que abordan la personalidad de dos grandes exponentes de la épica y la literatura universal, respectivamente: Jaime Solis con su breve pero atrapante semblanza del prócer revolucionario (mesiánico) Emiliano Zapata y los interrogantes acerca de su muerte en combate. Y don Antonio Camacho Gómez, haciendo gala no sólo de sus profundos conocimientos lorquianos, sino de una magistral destreza literaria como articulista, esbozando con vivaz acento andaluz los acentos arquetípicos del gran poeta granadino Federico García Lorca.

    Una sección, opinamos, que no tiene desperdicio. Gracias a Eunate y sus tres mosqueteros del saber.
    ¡Fuerte abrazo, y adelante con ARISTOS INTERNACIONAL!

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