CRÓNICAS EN ESPAÑOL

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EL TALENTO
Los talentos son  dotes intelectuales de una persona tal como ingenio, capacidad, prudencia y forman parte del entendimiento.
Desde el punto de vista místico es el conjunto de dones con que Dios enriquece al hombre.
En un sentido más amplio es la aptitud o habilidad para algo. 
Proviene del griego “talanaton” que es el plato de la balanza con que se pesaba y del latín “tarentum” y todas las acepciones del términos provienen de la parábola de los talentos contada en el Evangelio de Mateo cap. XXV.  
Desde la psicología es la aptitud natural que hace a quien la posee susceptible de recibir un alto grado de pericia en un campo especial, como la música, la pintura, la diplomacia, la escritura u otros.       
El talento se mide como grado de capacidad, que en mayor o menor medida posee un individuo o un grupo.
En las personas hay un nivel de capacidad general, que varía según variables como  la genética, la educación, la voluntad y la constancia, el acceso a información o a estudios, y un nivel especial para ciertas cuestiones particulares, en las cuales algunos sobresalen como exponentes máximos sobre el común de la gente.
Demóstenes en la oratoria, Leonardo o Miguel Angel en la pintura, Fidias, Cervantes, Shakespeare, Bach, Mozart, Beethoven, Sócrates, Platón, Aristóteles y otros, deportistas destacados y políticos excelsos forman un grupo especial junto a los esposos Curie, Picaso, Neruda, Milstein y tantos otros destacados en sus especialidades.
El talento general hace al universalismo y a un humanismo, que con el paso del tiempo y la apertura a la totalidad del conocimiento se ha perdido, por la vastedad e imposibilidad de comprenderlo.
En épocas lejanas es posible que hubiera quien tuviera la suma del saber y comprendiera todas las ciencias y las artes, pero hoy en día es una tarea imposible.
Pero en cuanto a las capacidad específicas hay en todas las épocas personas destacadas que tienen un plus del común de la gente, y que se convierten por ello en referentes, ídolos, modelos y hasta ejemplo de vida para una o varias generaciones.
El talento era una moneda griega equivalente a 60 minas o 34,5 Kg y el talento hebreo equivalía a 3000 siclos          
El uso figurado  del vocablo «talento» deriva de la parábola de los talentos, según la cual los siervos los recibieron de acuerdo con su habilidad para hacer inversiones productivas, como se narra en Mateo. 25:14-30)      
 Pero el talento puede ser de una belleza exquisita o de una crueldad suprema, según como sea usado por el depositario del mismo.    
El entendimiento hace a la concepción de la vida, y la capacidad intelectual precede al concepto, a la idea, a la proyección y al desarrollo de la misma en el ámbito de la acción y de la relación.
La imaginación lleva al hombre a la plasticidad de los conceptos, y a intentar apartarse de los modelos adquiridos y de los parámetros establecidos para bucear en nuevas posibilidades en busca de otros horizontes para la humanidad.
Hay un criterio rector en el pensamiento, teleológico, que lleva a la finalidad de los actos y que está inserto en los valores y los límites en los cuales se mueve el individuo.
Si la creación que impulsa el criterio y el conocimiento está orientada al progreso, a la felicidad, a mejorar la vida de todos los seres, a la prevención de los males y al desarrollo de las bondades a las que se puede acceder con criterios innovadores, el talento puesto de manifiesto por el creador y ejecutor de ellos será de una belleza inefable.
Miles de ejemplos hay en el mundo de la obra de artistas y científicos, cuya contemplación excede al goce estético para convertirse en un momento de placer, de reencuentro con la vida y con el hombre y de felicidad suprema para generaciones y generaciones que gozan y se deleitan con ellas.
La belleza anida en el acto creador de una obra notable, que perfecciona al hombre, a toda la raza humana, y que es un testimonio de la proyección al infinito del ser.
Pero si el talento es puesto al servicio de actos nefastos, trágicos, como la concepción de una guerra despiadada, la destrucción de un grupo, de una raza, de una concepción religiosa, a la contaminación, al enriquecimiento y la proyección personal con desmedro del resto de la humanidad, a la supremacía de un grupo o sector sobre los demás, ese talento es de una crueldad inenarrable.
El talento debe ser ingenio, prudencia, bondad, humildad y servicio para inundar de belleza el universo.
Elías D. Galati 

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CENTENARIO DEL PRIMER CONGRESO FEMINISTA EN MÉXICO

Por Jaime Octavio Solís Robledo

A propósito de incluir en nuestra revista Lunasol de marzo, poemas y textos en prosa dedicados a la mujer, bien vale la pena recordar el primer congreso feminista que de manera formal se efectuó en mi pais, México. Tuvo como sede la ciudad de Mérida, capital del estado de Yucatán, del 13 al 16 de enero de 1916. Esto significa que el pasado mes de enero se cumplieron ciento y un años de ese trascendental acontecimiento que habría de marcar una huella indeleble en esa tenaz batalla de las mujeres mexicanas, por el reconocimiento pleno de sus derechos, al igual que los del hombre. En el informe que rinde el Comité Organizador al Gral. Salvador Alvarado, en ese entonces comandante militar y gobernador del estado, destacan los siguientes acuerdos:

  • En todos los centros de cultura de carácter obligatorio y espontáneo se hará conocer a la mujer la potencia y la variedad de sus facultades, y la aplicación de las mismas a ocupaciones hasta ahora desempeñadas por el hombre

  • Gestionar ante el Gobierno la modificación de la Legislación Civil vigente, otorgando a la mujer mas libertad y más derechos para que pueda con esta libertad escalar las cumbres de nuevas aspiraciones

  • Fomentar los espectáculos de tendencias socialistas y que impulsen a la mujer hacia los ideales del libre pensamiento

  • Que la mujer tenga una profesión, un oficio que le permita ganarse el sustento en caso necesario

  • Que se eduque a la mujer intelectualmente

  • Fomentar por medio de conferencias y artículos de periódicos la afición al estudio de la Medicina y farmacia en el bello sexo

  • Fomentar la afición a la literatura y a escribir libros de higiene, artes y cuanto redunde en el progreso de la mujer

  • Abrir a la mujer las puertas de todos los campos de acción en los que el hombre libra a diario la lucha por la vida

  • Libre acceso a las mujeres para desempeñar cargos públicos.

Ante el absurdo concepto reinante en esa época en el sentido de que la mujer NO ERA APTA para otra actividad que no fuera los quehaceres domésticos, causa asombro la actitud visionaria de las principales organizadoras del citado Congreso, ADOLFINA VALENCIA y CONSUELO RUZ MORALES, en esa lucha permanente por el reconocimiento moral y legal de sus derechos, la cual no pierde vigencia y en algunos países presenta condenables atrasos. FELICIDAD A TODAS LAS MUJERES. Para mi, cada dia es su Dia.

Ciudad de México, 23 de febrero de 2017.    

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PODER DE ACCIÓN Y FASCINACIÓN

Carlos Benítez Villodres 
Málaga -España

Estoy totalmente convencido de que, en nuestro tiempo, la igualdad intelectual, laboral, política… de la mujer con respecto al hombre, prescindiendo de ciertas diferencias anatomo fisiológicas y psicológicas propias de cada sexo, es una realidad y no un sueño, o un deseo, o una utopía. Partiendo de esta evidencia, un numeroso grupo de políticos, milite en el partido que milite, está manifestando continua y públicamente a bombo y platillos y repiques de campanas y fuegos de artificio que esa desigualdad existe, y que las políticas que lleva a cabo, al respecto, es para colocar a la mujer en el lugar que le corresponde, es decir, en la misma cota donde, según dichos mandatarios, se encuentra el hombre. Este conjunto de dirigentes sabe perfectamente que la mujer que está dentro del mundo laboral, en desigualdad con el hombre capacitado para el puesto de trabajo que ocupa, es porque, al igual que otros varones, no tiene las aptitudes necesarias para el desempeño de dicha tarea. Por consiguiente, el oscurantismo ante esta realidad es pura palabrería electoralista, demagogia de bisutería, magia política… “Como los hombres pusieron la ley a su parecer, dejaron a la mujer lo peor”. Esta reflexión de Calderón de la Barca, por suerte para los humanos, sólo se da plenamente en ciertas sociedades tercermundistas y religiosamente radicales del orbe. Países del mundo, en donde la mujer, en lucha constante con arraigadas costumbres y tradiciones irracionales, va lentamente conquistando el lugar que le corresponde, como a cualquier mujer occidental, dentro de una comunidad que no quiere dejar de ser machista, porque continúa irrazonable y enérgicamente aferrada a su pasado.

Hoy hay mujeres con inquietudes y ambición de superación, pero el llamado “techo de cristal” les impide acceder al poder sea del tipo que sea. A ese deseo de mando lo llaman los psicólogos “pulsión de dominio”. Esta energía psíquica no es igual para hombres y mujeres. ¿Por qué? Porque ellas al ser más precoces tienen la capacidad de autorrepresión más desarrollada que el varón, y si tienen que contener esa fuerza mental la detienen por diversas causas intrínsecas y extrínsecas a la mujer misma: miedo a la masculinización o pérdida de la feminidad, practica de actividades que les lleva demasiadas horas laborales (sólo las mujeres solteras o madres sin hijos pueden equipararse al hombre en ciertas dedicaciones horarias y, por consiguiente, en realizar su deseo de poder),  culpa de irresponsabilidad ante el amor y el cuido de sus nexos…  Por otro lado, a la mujer se le exige más que al hombre en muchos puestos de trabajo y más aún si es de poder. Asimismo, si en un momento determinado se equivocan, su error siempre es atribuido al hecho de ser mujer, no a un fallo humano que lo puede tener cualquiera. Es evidente que “mientras la responsabilidad de amar y cuidar los vínculos recaiga sobre las mujeres, refiere la psicoanalista Mabel Burín, seguiremos encontrando que el género femenino adquirirá influencia, pero no poder, es decir, podrá incidir sobre las maneras de pensar y sentir de los demás, pero no podrá incidir en lo que hacen”.

En cuanto al trabajo doméstico, profesional, estudiantil…, ¿qué mujer no trabaja? Ninguna. Unas, en su hogar; otras, fuera y dentro de su casa, otras, estudiando… No hay ninguna mujer en paro. Todas trabajan. Precisamente, las feministas deberían luchar aún más contra ciertos políticos para que las mujeres que trabajan, pero no reciben por su labor salario alguno, lo perciban. El partido político que establezca este reconocimiento económico para la mujer, trabaje sólo en casa o también en ella y fuera de ella, tendrá el voto asegurado no sólo por parte de las féminas, sino también por un sinnúmero de hombres. No me digan que no se puede presupuestar porque no hay dinero para ello. Quien quiere, puede. Gastense menos euros o dólares en armamento, en guerras, en parafernalias superfluas, en negocios suculentos que sólo persiguen que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres… Ahí es donde la población femenina, que tiene sus propios problemas e intereses, encauzada por las asociaciones progresistas y feministas, debería actuar con más coraje, tesón y profundidad, sin olvidar aquellas palabras de Ángel Ganivet: “La mujer tiene sólo un camino para superar al hombre: ser cada día más mujer”. Sí, más mujer desde la dicha y la autoestima, la satisfacción y el orgullo de sentirse como tal. En esa sensación tiene la mujer su poder de acción y de fascinación. Poder este que llena de ilusiones, valentía y entusiasmo la vida de cada mujer para desarrollar sus labores en la vida para bien de ella, de su entorno más y menos cercano y, en definitiva, de la humanidad. “El papel de las mujeres en el progreso de la civilización, dice Alexis Carrel, es mucho mayor que el del hombre, por lo que debería desarrollar sus aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres”.

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¿NO JUZGUES Y NO SERÁS JUZGADO?

Al P. Ricardo Colombo, Párroco de la Parroquia “Sagrado Corazón de Jesús” – Arquidiócesis de Santa Fe (Argentina) – Honrando a su homilía del Miércoles de Ceniza del 1º de marzo de 23017. Con prudencia teologal, afecto y admiración…
«¡Culpa feliz que nos mereció tan grande Redentor!» (San Agustín).

Se nos ha dicho: «No juzgues y no serás juzgado…». Sin embargo, la teología viene en aclaración de semejante afirmación evangélica:
El hombre es un ser racional, es decir, que razona, que juzga, que elige instante tras instante de su vida; ora movido por sus sentimientos, ora por sus pensamientos, ora por sus deseos corporales… Decide y juzga a cada instante. Juzgar es precisamente eso: decidir… 
Entonces, taxativamente y conforme dicha premisa evangélica, ¿no debemos juzgar… no debemos razonar…?

Un sacerdote docente en el Vaticano, lleva luz al respecto: Es imposible dejar de juzgar, de razonar, somos seres racionales, aunque limitados en nuestra racionalidad -como sostiene asimismo, en una certeza casi de sentido común, el Nobel de Economía Herbert Simon-… Y es en esa limitación donde debe apoyarse la reflexión y no en el hecho determinista y sincrético de juzgar o no juzgar; porque aún no juzgando, estamos juzgando, haciendo uso de nuestra inteligencia, voluntad y libre albedrío. El juicio, el juicio racional, el sano juicio racional -limitado-, es lo que nos lleva a tener conciencia de nosotros mismos, a saber de que estamos VIVOS y a diferenciarnos, en la especie animal, de otros animales. Porque somos animales, humus, polvo al fin terrenal, pero pensantes…, y sujetos de un grave responsabilidad: administrar como Dios manda su Creación. Y santificarnos en dicha tarea, de hecho, con ayuda de la Gracia. «Sean perfectos como lo es vuestro Padre que está en los Cielos» (NT), haciendo extraordinarias las cosas ordinarias de la vida. «Con tu gracia me basta y alcanza» (San Pablo).
Es lo que ha hecho al escriba anotar en las Sagradas Escrituras… «¿Cómo te diste cuenta de que estabas desnudo?” (AT).  Y el precio de haber sido hechos a imagen y semejanza del Creador, fue precisamente esa «¡Culpa feliz que nos mereció tan grande Redentor!» (San Agustín).
Así que este sacerdote explica que el tema de juzgar y no juzgar se resuelve… sacando el veneno en nuestro juicios. El veneno. Y no hace falta explicar de qué se trata, sobre todo en este caso, situación en que dialogo con una persona de gran formación humanista y cristiana. El veneno. La boca es el último (así como las manos, en ocasiones), el tercer reducto que tenemos para no caer en la tentación. Nuestro pensamiento y nuestro sentimiento pudo haber sido malévolo, pero es algo que queda entre uno y Dios. Cuando lo vomita la boca a través de la lengua (ese órgano que tanto mandó atender el Apóstol Santiago, y que ha enviado al cementerio a muchas más almas que la multitud de armas de fuego y no de fuego que el hombre haya podido inventar para agredirse mutuamente, como Caín a Abel), entonces el pecado individual transciende como social. Porque, agrediendo al hermano, agredo a todo el Cuerpo Místico de Cristo (San Pablo). Por eso nos arrodillamos ante el sacerdote: cuando un feligrés va arrepentido y contrito a confesar y se para delante del confesionario, ya Dios le ha perdonado; sólo basta ahora que, como un vómito espiritual, reconozca su pecado. Entonces, el sacerdote haciendo uso de su Ministerio de Reconciliación, extiende sus manos, unge al pecador, pronuncia la forma sagrada y lo devuelve a una sanación que, individualmente contrajo ya -antes de inclinarse- con su sincero arrepentimiento «Un corazón sincero y contrito, no lo rechaza Dios» (AT). Pero el hecho de hincar nuestras rodillas ante lo Sagrado inmanente y sobrenatural, es un acto de arrepentimiento y contrición que sana al Cuerpo Místico de Cristo herido por uno de sus miembros.
El veneno. San Agustín ofrece el remedio para que lo individual no contamine lo social, e, incluso, sane lo individual antes de volverse social. Él dice: «Si hablas, habla por AMOR; si callas, habla por AMOR». Esto es, San Agustín hace hincapié en lo que verdaderamente resulta importante para Dios cuando el hombre juzga, aún equivocándose pues su racionalidad es limitada y frágil su naturaleza mortuoria aunque divinizada en Cristo Jesús por el bautismo en el fuego del Espíritu Santo.

El AMOR, única virtud que permanecerá para siempre (y Dios es AMOR: «Los cielos y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán» (NT), es la clave del tema juzgar o no juzgar. El AMOR, y tal como, desde dicho Espíritu, San Pablo lo proclama en su primera Carta a los Corintios.
Y una acotación: en estos tiempos del Papa Francisco, la cuestión del Dios Misericordioso ha hecho relegar una verdad incuestionable: Dios es Misericordioso, pero también es Justo. Justicia con Misericordia. Misericordia con Justicia. «Sólo la Verdad os hará libres» (NT), y quien vive en la verdad no puede dejar de ser misericordiosamente justo.
Por eso San Pablo aclara, apoyado en la Parábola de la llegada inminente del esposo, y nos hace pensar acerca de estar vigilantes, cuidadosos en la búsqueda de la santidad y de la obligación que, como cristianos tenemos en particular y seres humanos en general, de sacralizar todos los ambientes donde actuamos: «Mi juez es el Señor. Por eso no hagan juicios prematuros -veneno-. Dejen que venga el Señor: Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda».
Así que, «cuidado el de pié de no caer», porque «Muchos serán llamados, pero pocos los elegidos» (NT).

Que la cuaresma sea la cita, entonces, de Amor con Dios, nuestro noviazgo con su infinito amor de Padre y ternura de Madre, que anima siempre pero que sabe corregir a sus hijos para que éstos sigan lo bueno, lo bello, lo verdadero, lo que agradable a su Voluntad: «El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor» (Prov. 16,9). Que nuestro corazón en vilo, o «inquieto» al decir del Santo de Hipona, se deje seducir por Dios, por la Gracia amorosa y justa de Dios; y nuestros cuerpos y todo nuestro ser sea templo del Espíritu Santo (San Pablo). Porque, «Si ustedes cumplen mis mandamientos, mi Padre y Yo iremos y habitaremos en ustedes» (NT).

ADRIÁN N. ESCUDERO – Santa Fe (Argentina) – 03 Marzo 2017.-

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3 comentarios en “CRÓNICAS EN ESPAÑOL”

  1. Queridas Eunate y Cristina: agradecer la posibilidad de acompañar con este breve ensayo filoteológico, a tan distinguidos cronistas en español que preceden mi artículo. Artículo que, debo confesar, deviene de la instancia de debate provocada en otro foro hermano (UNILETRAS), donde bajo el sugestivo título de: Transitamos tiempos de locura existencial», nos da pié para pensar y repensar algunas realidades íntimas pero no por ello desconectadas del corpus social acuciante que vivimos. La trama de la existencia humana, avance de la ciencia y la tecnología y las estadísticas demográficas y sobre el estado del Planeta, de por medio, han complejizado al máximo la realidad cotidiana, y exige de todos los hombres de buenas voluntad, no sólo palabras sino gestos profundos concretos aliados al Amor Ofrenda y a los mandamientos del Sermón de la Montaña (NT). Sólo de ese modo, con fe en Dios, Trinidad Una y Santa, y esperanza y caridad cristiana misericordiosa y compasiva que recupere la importancia para todos del Bien Común (fruto de la Verdad y la Justicia en las relaciones humanas), podremos hacer posible la utopía de la Paz en el mundo (armonía y fraternidad)… De allí que ciertos temas como el que comento, sirvan primero al que lo escribe; ello teniendo en cuanta la imperiosa necesidad de CONOCERNOS A NOSOTROS MISMOS (como suplica SAN AGUSTÍN) y a los DEMÁS, en función, prima facie, de cómo expresan y practican («CUANDO ERA NIÑO PENSABA Y HABLABA COMO UN NIÑO; PERO AHORA QUE SOY ADULTO…» – SAN PABLO) sus ideas y sentimientos hacia ese Dios Amor y su Presencia o ausencia en el mundo, y el ejercicio concreto de los talentos («…a unos diez, a otros veinte, a otros cincuenta, a otros cien» – S.P., op. cit.) que gratuitamente nos fueran conferidos por el Único Que Es y Hace Ser… Y sobre todo en este acuciante Tiempo de Cuaresma…
    Señor, ten piedad, pecamos contra ti; pero esto sabemos: un corazón contrito y humillado jamás es rechazado por el Señor de la bondad, la belleza, la verdad y la justicia…
    ¡Bendiciones para todos los amigos de LUNASOL! ¡Ora et labora! ¡Paz y Bien!

    Adrián N. Escudero (Staff LUNASOL INTERNACIONAL)

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  2. El análisis expuesto es de suma importancia, los conceptos se han interpretado en su sentido profundo y dan luz al entendimiento. Estas páginas son oasis para el alma.

    Gracias queridas Eunate y Cristina por la Revista Lunasol y a Don Adrián N. Escudero por sus valiosos comentarios.

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  3. Querido Jaime; me encanta el enfoque con que has desarrollado este tema, seremos más mujeres cuando dejemos de imitar a los hombres…
    Gracias por el alto concepto en que nos tienes…
    Un abrazo en la distancia
    liby♥

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