CRÓNICAS, ARTÍCULOS Y ENSAYOS

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Marzo 2.020  nº 29 

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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

 

LA EMIGRACIÓN DEL SIGLO XXI
Magi Balsells
Barcelona -España

Realmente, es deplorable la situación en que se encuentras esta multitud de personas que van buscando una mejor vida muchos de ellos,
Ha tenido que ser una imagen en una playa, que moviera los sentimientos de muchas personas, mientras estaba sentadas tranquilamente en su butaca delante su aparato de televisión,
Ahora todos nos sentimos o queremos ser los Ángeles guardianes de estos emigrantes, muy loable nuestra decisión, digna de aplauso, pero como de muchas de nuestras decisiones un poco tardía y generalmente provocada por nosotros mismos, quizás extrañe esta afirmación pero es una realidad palpable
Sino preguntaros porque huyen estas pobres gentes del país donde les vio nacer, huyen de la guerra, y con que ello conlleva, terror, hambre, persecución y ejecución
Pero quien lo provoca? Pues sencillamente esta gente o mejor dicho estos gobernantes que han hecho de la guerra su negocio, les ha vendido armas antes que darles pan y quien dice pan todo lo que ello trae, educación, , bienestar y lo mas importante paz
No les ha importado el que miles de ellos murieran, que muchos se ahogaran en este hermoso mar como es el Mediterráneo, nada de esto les importa, claro que esto no pueden decirlo sino perderían votos en sus elecciones, ahora se llenan la boca ofreciendo su ayuda y porque no lo hicieron antes, no esperar esta explosión
Ahora quieren repartir a estos emigrantes entre los países de la UE, fantástico, sensacional y como siempre imponiendo unos cupos, diciéndoles donde tienen que ir, gobernando su vida, dejarlos que vayan donde quieran, o donde crean ellos que se pueden encontrar mejor, por clima, por manutención o por lo que sea
En algunos casos los internaran en países que su economía es muy frágil, que bastante trabajo tienen ellos para subsistir como puede ser el caso de Grecia, Italia España, Portugal o la misma Hungría y no digamos de algunos países perteneciente a la extinta URSS, estos países con sus problemas interiores a los cuales deberán sumar los nuevos,
Y un detalle muy importante, donde van a trabajar todo esta multitud, si las tasas de desempleo en un porcentaje muy elevado esta en casi todos los países de la UE, otro de los inconvenientes es que no podremos dejarlos sin atención medica, ni sin vivienda, ni escolarización y todo esto quien lo va a pagar, ¿los gobiernos? al decir los gobiernos significa que será el pueblo seguramente con un aumento de impuestos, pues no creo que lo den todo gratis
Mi posición no es ser racista ni nada parecido pero que debemos ayudarlos si, pero a que precio, cuando creo que primero deberíamos arreglar nuestros problemas interiores.
Con ello conseguiríamos una mejor vida para nosotros y seguramente para ellos ya que podrían trabajar, crear riqueza y a la vez recibir todo lo que necesitan
Difícil situación, espero y confió que nuestros gobernantes de la UE, tomen la solución mas acertada, aunque en el fondo no se si sabrán o querran encontrarla

 

EL PODER DE LA PALABRA
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)  

¡Qué difícil es para la inmensa mayoría de las personas ayudar a otras sin que estas sean conscientes del apoyo que están recibiendo! Si un individuo se preocupa en trabajar para eliminar obstáculos de la vida de otro o de otros viajeros como él, para que esta sea más digna, más fructuosa, y lo primero que hace es echar las campanas al vuelo con el premeditado objetivo que la sociedad reconozca el bien que está llevando a cabo, exaltando y alabando su actuación, es un ser mediocre, acomplejado, interesado. Sin embargo, el hombre que, para realizar una acción beneficiosa sobre una persona, o sobre un grupo de personas, o sobre la sociedad, actúa desde el silencio y el anonimato, deja en el aire, en la tierra, en los corazones las fragancias inextinguibles del amor y de la paz, del respeto y de las libertades. Los individuos que proceden así, con sus compañeros de camino, saben perfectamente que es más fácil vivir con la sonrisa en los labios y con la voz fecunda, transparente, que con un arma en la palabra o en la mano. Sonríe siempre, dice el poeta, aunque tu sonrisa sea triste, porque más triste que tu sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.

Asimismo, es fácil amar, pero difícil convivir con el hombre que lucha por sembrar en el orbe y en las personas el amor y la paz y la alegría, la libertad y la cultura, la justicia y la serenidad… Con ese hombre de cielo solar capaz de sentir en cada gota de su sangre la mirada clara de un niño, la caída de una hoja, el gozo o el llanto de las aguas, la apertura de una flor, los rayos del sol perforando las copas frondosas de los árboles… Con ese hombre que sabe que a un pueblo no se le cura las heridas ni se le salva del abismo solo con promesas. Con ese hombre que sabe que, tanto la carencia como la abundancia, acaban matando al ser humano. 

Lamentablemente, muchas personas siempre buscan lo más fácil o lo que se halla al alcance de su mano, es decir, viven una vida cómoda y pasiva, una vida rutinaria, sin sorpresas ni sensaciones nuevas, sin compromisos auténticamente constructivos, sin solidarizarse con aquellas personas que necesitan un desarrollo sostenible para sobrevivir. En la vida de estos viajeros todo es igual. Son pesimistas por naturaleza. Piensan, si es que activan esta facultad, que una vez pasada la juventud y las primeras estaciones de la madurez viene la decadencia con sus marcas irreversibles. Pero no se plantean que, cuando en los cursos medio y bajo de cualquier vida no hay aguas revueltas, intrépidas, ni desbordamientos, el río de cada uno se desliza como la más espantosa monotonía, como el ir y venir de las olas de un mar sereno. Son personas sometidas, resignadas, y el conformismo es una forma de morir lentamente.

Del mismo modo, quien embalsa las aguas de su mente, perece ahogado en ellas. Son precisamente esos seres humanos que, desde que nacen hasta que mueren, arrastran una vida que sólo está alumbrada por el sol de los muertos, ignorando que un hombre progresa cuando cultiva o educa óptimamente su entendimiento, que un país progresa no cuando crece económicamente, sino cuando se distribuyen de forma justa entre sus ciudadanos los beneficios obtenidos.

El hombre de hoy lee la prensa, mira la televisión, escucha la radio…, en definitiva, está informado de lo que sucede en el mundo, y dichos aconteceres no son nada halagüeños, nada positivos. Casi todo está mal, y, ante las situaciones que originan este caos, la inmensa mayoría de los ciudadanos, en los albores de siglo XXI, permanece indiferente. Cree imposible remediar cualquier posicionamiento erróneo, cualquier atropello, cualquier signo de inutilidad, cuando es el pueblo, y ella es parte del mismo, el único que puede secar esas fuentes que echan por sus caños podredumbres y falacias, hipocresía e imposiciones…

El hombre de hoy, el de siempre, lucha para sobrevivir, nunca jamás para entregarse. De humano es acobardarse ante ciertas situaciones; de ceder ante lo previsto o imprevisto; de descansar tras la derrota; de aprender del fracaso; de continuar viaje al encuentro de lo que se quiere… Pero lo que nunca debe hacer una persona es desistir por muchos obstáculos y reveses y aflicciones que le surjan, o al reflexionar, simplemente, sobre la impotencia que siente al saber que el mundo y la sociedad son entes más poderosos que ella. Si el hombre no aprendió en su tiempo a reconstruir…, ¿de qué le sirve, pues, destruir? Se asolan países. Se destrozan cuerpos y vidas. Se acrecientan las distancias entre los pueblos. Se quema hasta lo incombustible. Pero…, ¿y las ideas? ¿Quién es capaz de destruir las ideas y demás emanaciones del pensamiento?

Es natural que el hombre dude, incluso de sí mismo, que pase por momentos de indecisiones, que no sepa el porqué penetran en su orbe íntimo las tribulaciones, pero lo que es antinatural es que olvide la tarea que ha de realizar en la vida, sus responsabilidades, sus conexiones, desde el respeto, las libertades, la comprensión, con otros individuos y con las labores que estos desempeñan. De ello depende el destino de cada cual y, por ende, de los pueblos, de la humanidad. Si en vez de soportar cada uno su destino lo cultivara, todo hombre le dará sentido a su vida y se encontrará con la razón de vivir. Ello lo llevará a no sumergirse en la tragedia de la vida, donde todo se repite, y el día anterior es exactamente igual al siguiente. Un modus vivendi este que le impide sentirse vivo y con capacidad de reaccionar ante cualquier desafío que se le presente.

La palabra que no es humo o niebla, sino lluvia mansa y fructífera es a veces tierna, afable y bella, y en otras ocasiones, robliza y brava, afilada como una espada, pero sea como sea siempre es pura y sincera y valiosa porque fue concebida por la bondad del hombre. Esa palabra, que al caer se filtra en los corazones, empapándolos de luz, aliento y libertad, es poder. Esas palabras son capaces de transformar al mundo y al hombre de hoy y de mañana.

PACTO CON EL TIEMPO
Lola Benítez Molina
Málaga (España)

No quiero risas con escarcha ni lamentos de lo que podía haber sido. De nuevo, el invierno muestra su desnudez y el quebranto de las hojas marchitas.

            La luz pierde la fuerza de lo visible y los tentáculos del dios Eros atrapan las guirnaldas que un día florecieron. Pisadas errantes de caminos infructuosos se ciernen sobre el horizonte y el aleteo de las mariposas se pierde en noches de desencanto. Solo espero la llegada de esa primavera que alumbre a los corazones atormentados para que formule un nuevo pacto de sueños reales, que conversen sin desdicha y sin ocaso. No habrá pérdida ni añoranza, solo la alegría de la entrega.

            Será un pacto generoso, ajeno a intereses. “Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, refiere Marcel Jouhandeau, no hay mayor generosidad que realizar un pacto con él”. Los besos enamorados permanecerán intactos y un viento favorable seducirá nuestros sentidos.

            Cervantes, Renoir, Shakespeare, Séneca, Sorolla, Debussy, Tiziano y un largo etcétera sellaron ese pacto, aunque un profundo frío anidó en muchas ocasiones en su corazón y en su alma, respectivamente.

            Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de cada individuo son armas cruciales para edificar con solidez los buenos augurios. La hipocresía y la mezquindad tienen su muerte asegurada. Edificar con firmeza no es tarea fácil, requiere de amplio bagaje y tesón. Filippo Juvara, Andrea Tirali, Fernando de Casas Novoa, Jean de Chelles… nos dieron buena muestra de ello al hacer posible que sus obras rocen, por un lado, lo sublime y, por otro lado, la eternidad.

            El gran Leonardo Da Vinci nos dejaría esta cierta y perenne frase: “La belleza perece en la vida pero es inmortal en el arte”. Nuestra vida es exageradamente efímera. Apenas tenemos noción de nuestra existencia. ¿Y qué es el arte, sino la espiritualidad? ¿Y qué es la espiritualidad, sino la inmortalidad?

            Dejemos que la vida nos seduzca para que esa inmortalidad del arte, a la que otros supieron llegar, nos embriague y nos conduzca por vericuetos radiantes de prosperidad. Pretender otra cosa es una falacia, un deseo de alcanzar la gloria en la necedad.

CUMBIA ASESINA
Hugo L. Bonomo
Argentina

Ante noticias actuales, recordamos una encuesta de opinión, que realizamos, para actualizar principios importantes, que tienen que ver con la cultura.

En el 2008, con motivo del festival folclórico de Cosquín, el gobierno anunciaba su propuesta: llevar al resto del país una muestra representativa de la cultura santafesina desde sus compositores, sus poetas, sus músicos y bailarines (textual). Y el folclore es lo que da identidad a una comunidad; loable.

Ratificando estas manifestaciones, y para dar muestras de que las acciones son las únicas pruebas contundentes que sostienen las declamaciones; en el año 2016, las  autoridades decidieron enviar, como representante de la cultura santafesina, al conjunto de cumbia, Los Palmeras; famoso por su tema El bombón asesino; donde ella usa pollera cortita el meneo la levanta todita

Ella es bonita, baila mueve se menea, se excita
y a uno se le va parando solita
ella sigue porque sabe que irrita

Como parte de la comunidad, cuestioné este criterio y lo hice público.

En el 2018, el mismo gobierno, ofrece el acto máximo de proclamación de la cultura santafesina, en el Obelisco; con Los Palmeras y la Sinfónica.

Por supuesto que aumentó mi desacuerdo, y también lo comuniqué.

Pero, en este caso, a pesar, del machismo y la cosificación de la mujer; las feministas, que organizan, continuamente, actos y manifestaciones proclamando la igualdad, no dieron ninguna señal, como casi toda la ciudadanía.

Nuestra denuncia, tuvo algunas repercusiones y, un par de periodistas, muy conocidos en la ciudad, difundieron sus pensamientos, antagónicos.

Primero, recordemos a Upton Sinclair *Es difícil hacer que un hombre entienda algo, si su salario depende de no entenderlo”.

El tema principal no pasaba por la misoginia; era el folclore y la cultura; y, uno de ellos, en consonancia con lo moderno, sostuvo que todo era cultura. Y es cierto. A los efectos de aportar claridad a esa discusión; que cada ciudadano opine y pueda aportar conocimiento a mi encuesta; es fundamental determinar el significado exacto de cada uno de los conceptos.

En principio, encontramos dos significados para cultura:

Cultura: Resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos.
Cultura: Conjunto de modos de vida y costumbres de una época o grupo social. Por lo tanto; un pueblo puede tener muchas culturas. Inclusive, una cultura mafiosa.
Definición de Culto: La cultura, como instrucción, aplicada a un ser humano, produce un hombre culto y, en ese sentido, las groserías, las vulgaridades, las obscenidades y todas aquellas cuestiones que delaten una carencia cultural son opuestas a la noción de culto.

En cuanto al folclore; es parte del patrimonio colectivo de una comunidad, que ha venido desarrollándose de manera espontánea a lo largo de los siglos y siendo trasmitido oralmente de generación en generación. De allí que el folclore se considere parte fundamental de la identidad cultural de un pueblo o nación. El folklore es distintivo y propio de cada pueblo. En tiempos de globalización, la cultura tiende a homogeneizarse y los países dominantes imponen sus creaciones. Por eso el folclore supone un ámbito de resistencia para la identidad.

Que cada uno se divierta y baile lo que tenga ganas, pero, para representar su identidad, le pido su opinión; como ciudadano santafesino ¿Prefiere una cultura argentina folclórica o una colombiana cumbianchera? El tema es que  todo se diluyó, y solo perdura el recuerdo de la turba igualitaria, rodeando el obelisco, y coreando entusiasmada la popular letra de una cumbia en donde ella se excita y a él se le va parando solita; lamentable muestra de degradación, promocionada por el gobierno; enviando a la orquesta sinfónica de la provincia, bastardeando la excelencia musical para priorizar intereses populistas, y dejando de lado los verdaderos fines de la orquesta sinfónica provincial, que tiene como objetivo fundamental aportar a la cultura y al bien común. Y, como es normal, en nuestro país, pasó el tiempo, el conjunto sigue triunfando, haciendo dinero y agregando otros temas, como; “perra”, “asesina”, “la cola”, “Quisiera volver”, donde le dicen a una niña de 14 años: pedirte una vez más que seas mi mujer; agregando la pedofilia… y así pasan los años y no hay feministas, ni gobernantes que prioricen valores que van más allá del éxito y de la adhesión popular, lo que nos hace recordar a Winston Churchill: El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.

Y así pasaron los años… hasta que el gobierno de Mendoza, quiso imitar al de Santa Fe, y, para la fiesta de la Vendimia, dispuso que la Orquesta Filarmónica de Mendoza, acompañe a estos exitosos cumbieros. Y aquí, después de varios años, renació la esperanza y apareció un grupo de verdaderas mujeres, que seguramente no pertenecen a ningún colectivo, hacen honor al día de la mujer trabajadora y son músicas de la Filarmónica de Mendoza, que vieron lo que ningún funcionario vio, y se negaron a tocar con el grupo Los Palmeras por sus letras misóginas. Ellas dijeron: me causa mucho repudio poner mi cuerpo y mi instrumento a disposición de un mensaje misógino. El mismo Estado que nos manda a la capacitación de la Ley Micaela, nos quiere obligar a tocar esta música.

La situación de incomodidad que vivieron las músicas ocurrió el pasado viernes 6 de marzo cuando tomaron contacto con las partituras para conocer la música que interpretarían en la noche del lunes, y entre los títulos de algunas canciones leyeron: “perra”, “asesina”, “la cola” y otras palabras que les causaron incomodidad.

Pese a ese sentir, y para no dejarse impresionar con el primer contacto con cada canción, analizaron las letras del repertorio completo y “era peor». A una nena de 14 años, le piden que vuelva a ser su mujer. ¡Fue de terror! Opinaron las mujeres que decidieron no revelar su identidad.

Nos llevó muchos años, sentir comprensión, apoyo a nuestro concepto y compartir nuestra posición. Afortunadamente, mujeres mendocinas, nos han dado un ejemplo de dignidad, respeto humano y por la cultura, que deseamos sea imitado por los gobernantes, y nos da esperanzas para seguir peleando por el bien común y un mejor futuro; que ya creíamos una utopía. 

KAFKA Y EL SENTIDO DE LA EXISTENCIA
Por ANTONIO CAMACHO GÓMEZ
Argentina

Vamos a referirnos a un autor en cuya obra, mucho antes de que apareciese el existencialismo, el nihilismo había adquirido gravedad y prestancia: Franz Kafka; y vamos a hablar de su sentido de la existencia.

Porque quien escribió “Descripción de un cambio” y “Preparativos de boda en el campo” (sus primeros libros) para entrar en el verdadero período de creación literaria en “El veredicto” y “La metamorfosis”, escritos en 1912, fue zarandeado como pocos por los vientos del avatar cotidiano a lo largo de una vida en la que buscó la independencia a través de la literatura; esa emancipación que jamás gozó en la realidad chata de empleado. Y es por medio de las páginas de “El progreso”, “El castillo”, etcétera, como encontraremos al hombre y su mundo, transparentes en un exilio que sólo al principio fue expresionista.

En la “Metamorfosis” su protagonista combate por algo que está vivo y próximo y que debe legitimarse en la existencia so pena de ser “arrojado fuera del camino”. Carece de interioridad en el sentido de que está reducido a las estructuras básicas del hombre en lucha con la existencia. De aquí se infiere el carácter casi abstracto del arte de Kafka, que huye de la copia de lo “real” y representa más la “cuestión” planteada al mundo por el hombre que la respuesta encontrada. Por eso la gran riqueza de “sentido” que revisten sus mitos y sus símbolos. Un sistema de imágenes, de mitos que oculta la parte real de la existencia al mismo tiempo que lo revela.

Mucho antes que Malraux ,el autor que con “La condición humana”, marcó un hito en las profundidades del ser a nivel literario. Kafka hizo de la novela el vehículo de una angustia existencial. Vive el autor de “Indagaciones de un perro”, la sentencia del filósofo: “En el siglo de la noche cósmica es preciso que el abismo del mundo sea explorado y arrastrado”.

Novelas como “El proceso” y “El castillo” parecen la descripción minuciosa de una realidad occidental, pero de hecho revelan lo que Husserl llama “fenómenos”, porque allende la apariencia superficial obligan a descender hasta el plano en que las relaciones fundamentales del ser y de la existencia se tornan visibles, aquello que puede ser llamado “más esencial”.

El mundo evocado por la obra de Kafka aparece bajo el signo no de la miseria, sino de la soledad inmensamente extendida por las llanuras, por los ríos en una naturaleza donde los animales parecen hombres que no han nacido todavía y que se esconden bajo tierra para “vivir sin tener que vivir”.

El mundo kafkiano es reino de silencio, de desolación, de soledad. En tales horizontes las instituciones sociales, políticas, jurídicas que pretenden implantar el orden y la justicia resultan irrisorias, y ridícula la pretensión del hombre que quiere pavonearse como un rey. Este país inmenso está desierto, deshabitado.

No queremos terminar sin decir que las categorías del bien y del mal, del pecado y de la caída aparecen constantemente en los enigmáticos textos que Kafka intituló “Aforismos”, los más ricos de su obra de pensador. Ellos nos sitúan en un clima diferente del que se respira en el existencialismo de Sartre.

DE LOS IDEALES DE PAZ Y LAS HUMANAS PARADOJAS
Prof Adrián N Escudero
Argentina

Señor, sé Luz en mi mente,
Paz en mi corazón y Sabiduría en mis decisiones

   Un interesante artículo conocido unos meses atrás sobre el asunto de marras, y elaborado por  la talentosa pluma del escritor español Carlos Benítez Villodres, ello, con fines de publicación en el Cercle Univ. Ambassadeurs de la Paix – France/Suisse, y que preside actualmente la distinguida Prof. Gabrielle Simond,  me invitó a reflexionar nuevamente sobre el asunto de marras, teniendo en cuenta, en especial, algunos fragmentos de su provechoso contenido -a los que considero liminares- y como siguen:

   “Vivimos en una época en la que se habla mucho de armonía y paz interior. Sin embargo, pocos mencionan que una de las mejores formas de alcanzar estos ideales es mediante el espíritu de servicio hacia los demás. La paz es el fruto de saber escuchar, de entender y atender las necesidades ajenas antes que las propias. / Vivir la fraternidad y la armonía entre los seres humanos son los ideales de paz que más se predican, en contraposición al desastre, a la guerra y a todo género de conflictos. Pero la paz no comienza desde fuera, sino desde dentro. No depende de las decisiones de altos funcionarios, sino de lo que llevamos en el interior. (…) / Vivir en paz con los demás radica en nuestra forma de expresarnos. En algunos momentos, tenemos el impulso de hacer notar los errores de nuestros interlocutores sin saber todo lo que tienen que decir, provocando discusiones y resentimientos. Expresar nuestro punto de vista en el momento oportuno, facilita la comunicación y aumenta las posibilidades de superar las dificultades, pues ambas partes se sienten escuchadas. / (…) Por eso, es importante pensar con serenidad antes de tomar cartas en el asunto. (…) / La paz interior surge como un producto del conocimiento propio y profundo: “Allí donde el agua alcanza su mayor profundidad”, dice Shakespeare, “se mantiene más en calma”. Gracias a este bien de (…) frutos sanos y sabrosos, somos capaces de aprender a dominar nuestro egoísmo y el deseo de tener siempre la razón. (…) Cuando esto ocurre, conciliamos la paz con nosotros mismos y con nuestros semejantes”.

   Pero, al cabo de abonar en general lo expuesto, me he preguntado no obstante, si el deseo de tener siempre la razón es malo en sí mismo, o depende de las bases que sustentan nuestro juicio precediendo a la dicha razón. Por cuanto la verdad, que es luz, salida fuera como tal, ilumina, “Y no tiene remedio” – Poeta J. M. Serrat. Aunque haya diplomáticas razones para aseverar también que, si esa luz se coloca frente mismo a los ojos de un ocasional interlocutor, más que iluminar, encandilará… En tal sentido, a dichos pensadores falacistas, le diría que cuando alguien se encandila o es encandilado con o por algo, con o por alguien, tiende a dar un instantáneo paso hacia atrás para enfocar bien lo que tiene por delante… Excepto que sea ciego… Y ya sabemos que, en este mundo, hay muchos ciegos que guían a ciegos… Así que el encandilamiento (que es propio, por ejemplo, en las primeras etapas de una energía que se presuma amor), no debe desviarnos del eje, sino, por el contrario, reconocer que toda luz verdadera tiene un eje al que conocer y respetar.

   Veamos, y con la licencia de usted, amable lector, nuestra particular visión “Acerca de los Ideales de la Paz y las Humanas Paradojas”, y por las que un día rendiremos cuenta.

UNO
“Estar en paz consigo mismo,
es el medio más seguro de comenzar estarlo con los demás”
(Fray Luis de León)

   Es decir: hay como una sinergia entre querer tener la razón y tenerla sabiendo transmitirla. Aunque lo importante será siempre “la razón”, la causa de algo, y no las fallas que el hombre cometa al trasmitirla (efectos), frágil y falible como lo es, material, intelectual y espiritualmente. Ya que muchos egos pueden pecar por tenerla, quién lo duda, pero otros (lo que es más grave aún) por desconocerla supinamente o confundirla con sus efectos.

   En primer lugar no puedo dejar de sostener que, indubitablemente, si el hombre no es habitado en su interior clara, firme y responsablemente por Dios Amor Ofrenda y su Buena Noticia, humanizado Éste en un pobre Portal de Belén de Judá (Casa del Pan), no habrá paz ni armonía verdadera, ni sana tolerancia. Y seguirán las buenas intenciones, y los buenos discursos de explicar al otro cómo ser pacífico y tolerante, cuando, para el mismo Dios, hay situaciones de tolerancia cero: situaciones en las que «hay un límite en que ésta (la tolerancia) deja de ser una virtud» (Edmund Burke), para convertirse en impotencia, indiferencia o complacencia con lo mundano y sus abominables desaciertos. 

   Entre ellos, y sólo como ejemplos, la corrupción y el infanticidio. La corrupción (en todos los sectores e instituciones), el femicidio (asesinato de la fuente de la vida) y el infanticidio (en especial, este último: asesinato de la vida para la Vida, y que ya explicaremos porqué; y además de todas las malquerencias que pululan en el desquicio mundano: guerras regionales y mundiales atroces, manipulaciones financieras, migraciones forzadas, hambre, marginación, inseguridad, violencia de género -de ambos sexos y bajo distintas formas-, atentados terroristas, mercados de drogas, etc., etc.) resultan intolerables. Liminarmente intolerables. Quienes los practican son entes desalmados y blasfemos sin perdón humano ni divino posible. Y no lo dice un atrevido cristiano devenido en profeta y llamado al estigma de no ser escuchado –en particular- por los suyos, y, por si faltara algo, no más que un autodidacta escritor provinciano argentino, nato a una pequeña ciudad llamada Santa Fe de la Vera Cruz. No. No. Claro que no. Lo afirma un Papa. Un Papa. Francisco. El Papa que ha alertado desde hace varios años atrás, el comienzo de la fría (en cuotas) e imparable Tercera Guerra Mundial. Y cuyas causas condena  cada vez que toca el tema.

   Es que si los Evangelios, la Torá y/o el Corán son desfigurados en sus liminares esencias por sus mismos creyentes, y hablando sólo de tres de las religiones más importantes del mundo, sin negar por ende la oriental influencia del budismo y el hinduismo, no hay nada que pueda salvar al hombre de la muerte espiritual y la consecuente destrucción del género humano. Siendo el hombre frágil y falible, ¿cómo puede aspirar a ser artífice -sin ayuda de lo Alto y como diminuta criatura- de su propio destino, y de pretender incluso salvarse por sí mismo? ¿Y qué hacer con los secuaces del Príncipe del Caos y la Mentira que alientan dicha intención y dominan al Orbe con sus relaciones de poder? 

   Hoy mismo, sin ir más lejos, se plantea una cruel y apocalíptica paradoja (que se agrega a las tantas que conforman el estado de caos en el orden natural y social de nuestra Humanidad contemporánea). Me refiero, por supuesto, al mentado coronavirus que ha hecho saltar los tapones de varios tableros de control del Poder Mundano. Y desnudado la insensatez y necedad de muchos de nuestros hábitos, aspiraciones y paradigmas.

DOS
“En el siglo de la noche cósmica es preciso que el abismo del mundo
sea explorado y arrastrado”
(André Malraux)

   ¿Casualidad o causalidad? Ahora, no antes sino ahora, y después de que muchos marcharan (¿lo seguirán haciendo?), envueltos en contradictorios Pañuelos Verdes -que deberían significarles el brote y rebrote de la existencia, y no su extinción- y abogando acaloradamente por la muerte de los concebidos inocentes en el vientre materno, surge este tenaz ángel apocalíptico llamado “coronavirus” (significativo nombre científico, que podría traducirse en:  “el que lleva la corona del Mal”), y, quién sabe, sino hasta permitido por Quien no acepta zozobras sino para mayores bienes, y que ha perdonado ya a todo el Hombre, menos en sus blasfemias al Espíritu Santo, creador y dador –precisamente-  de toda vida para la Vida… O la santa Ira del Justo (1). Y he aquí que recuerdo una frase que, desde pequeño, alertó dulcemente  mi alma. Esa frase decía: “Cada niño que nace es la prueba de que Dios aún no ha perdido la esperanza en nuestro mundo”. Y cada niño es un proyecto de Dios.

¿Casualidad o causalidad? Porque en tanto desde un tiempo a esta parte los abortistas no tienen problemas en aprobar leyes que permitan asesinar a millones de bebés en gestación, el mundo se encuentra, ahora, probado por el coronavirus… Alguien destapó, en efecto, una de las tantas Cajas de Pandora que yacen en los abismos secretos del Orden Natural… ¿Cómo inescrutables recetarios de la Ira del Tata Dios?, nos preguntamos. Ya que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra, y Dios no permite males sino para mayores bienes, si ha sido Dios el que ha permitido esta prueba comunitaria global, ¿aprenderá el ser humano a cuidar como nunca los dones -puras y sensatas Gracias- de Dios?

   ¿Casualidad o causalidad? ¿Casualidad o causalidad que en estos tiempos confusos e impiadosos, donde en todo el mundo un autodenominado Colectivo de Género apoya a otro al que llamaremos Feminismo Abortista de los Pañuelos Verdes, surja entonces este virus mortal que tiene en jaque a la Humanidad? 

   Esto es: mientras ciudadanos, ideólogos y políticos corruptos y concupiscentes avalan, cual fantasmas de Faraón y Herodes, la legalización del aborto y contradicen, hasta constitucionalmente en nuestro País -por ejemplo-, la defensa de la vida desde su CONCEPCIÓN, aparece de pronto en el mapa terreno este virus y en modo de ángel apocalíptico, demostrando de alguna forma lo que podríamos llamar, bíblicamente, “La Ira del Justo” (1) («El celo por Tu Casa me devora», aplicándose ahora, no sólo al Templo de Jerusalén y desde Cristo, sino a nuestros propios cuerpos como templos del Espíritu Santo – cfr.: San Pablo), ante la tremenda blasfemia de parte de muchos hombres (varones y mujeres), dispuestos a sacrificar a inocentes en modo criminal.

   Pues, «Un error no se soluciona con un crimen», advertía Santa Madre Teresa de Calcuta. Pero el hombre de dura cerviz no atiende ni comprende. “Y quien no está dispuesto a escuchar las razones de otro, no está preparado para el encuentro con la verdad verdadera”, expresará un monje de la Orden de San Felipe Neri.

   En tal sentido (y recordemos a Sodoma y Gomorra, y a las advertencias que Jesús hizo a los incrédulos de su época, sobre la gravedad superior que su actitud impiadosa hacia su divina Persona, tendría en el Juicio Final: necios advertidos que serían penados más duramente que los sodomitas), Dios Abbá, que es Misericordioso, también es Justo. Pero hay abominaciones que superan su infinita paciencia en virtud de la blasfemia que agreden al Espíritu Santo, dador de toda vida en el Universo (ello, teniendo en cuenta que la ofensa al Paráclito del Padre, será la única imperdonable para Dios). 

   Llevo todo esto a v/reflexión, amados amigos en las letras y hermanos en la Fe y Humanidad, porque la Paz verdadera atrae y perfecciona a la vida, no atenta contra ésta. Y no podemos estar jugando con dicho y preciado don fraterno, y en correlato estar atentando contra su existencia natural. A lo mejor, exagero o me equivoco de cabo a rabo.

   La Iglesia Católica, en particular, sujeta de hecho a la prueba de resignar el encuentro de la Familia Cristiana alrededor de la mesa eucarística (“Hagan esto en memoria mía” – Lc 22, 14.-20), ve asimismo y de algún modo cumplida la advertencia del Santo, cuando expresara a la samaritana junto al Pozo de Jacob  (Sicar, Samaria), y quizás con lágrimas en los ojos“Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. … La hora se acerca y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre” (Juan 4,21). Por eso, y humillando el cariz de sus instituciones a veces burocráticas (como alertaba San Agustín), ha encomendado prácticas de oración y piedad para que, con el auxilio carismático del Espíritu Santo, y del mismo modo en que Jesús curaba a los enfermos, aleje este mal vuelto pandemia.  

   Mas entiendo, por ende, que todo esto constituye un gran llamado de atención del Padre a la Humanidad (ya anticipado por las contemporáneas apariciones de la Virgen María, y acerca de la imperiosa necesidad de conversión del mundo entero al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo), indicando -taxativamente- que nadie se salva por sí mismo porque “debajo de la piel somos iguales”, y que el hombre ajeno a los designios divinos, es sólo un narciso, soberbio dios de barro a quien ni el dinero (“no hay respiradores preferenciales”), ni la gloria, ni el poder de este mundo, podrán resguardarlo del mal en cualquiera de sus formas.  Y Satanás, por supuesto, de fiesta. 

   De jolgorio… Alentando especialmente en este Tiempo Cuaresmal, a que el hombre resista las enseñanzas evangélicas, y ningunee a los poderes de la Oración, el Ayuno y la Caridad que se nos conceden, a fin de preparar pascualmente nuestra casa interior, nuestro oiko, y alcanzar las condiciones espirituales necesarias para recibir, con firme y santa disposición, las fortalezas del Espíritu Santo.  Fortalezas con las que que enfrentar -como Jesús en el desierto y en el Huerto de los Olivos- al demonio y sus acechanzas y maligna seducción. En fin…

TRES
“(Y)  nosotros los insomnes, vamos electrizando la memoria, abriendo puertas de ilusión, prestadas, conmemorando caries y pies rotos, celebrando pañuelos de injusticia”
(Beatriz Guadalupe Camacho, 2014)

   Sobre el tema, y en plena coincidencia con un planteo y asertos que le hiciera -en modo consultivo- a una coterránea nuestra, la Prof. Lic. Liana Friedrich, ésta me señalaba  enfáticamente y en un todo de acuerdo conmigo, que: “´De una vez por todas debemos asumir la responsabilidad que, como seres humanos, criaturas formadas a imagen y semejanza del Altísimo, nos compete: cuidar nuestra casa…, el ambiente donde nos movemos y fundamentalmente el ´yo, templo interior donde habita el fuego divino (…). Agregando más tarde, y ante una nueva intervención de mi parte sobre el alcance dado por ella al asunto en cuestión, que, “Sin lugar a dudas, este flagelo (el coronavirus) es un llamado de atención para la humanidad, una ´sacudida´ existencial para que tomemos conciencia, y de una vez por todas, practiquemos las virtudes teologales y cardinales de la doctrina cristiana para obrar como corresponde y aprendamos a valorar la vida en su conjunto, cambiar los hábitos y la conducta social de manera responsable”.

   Así las cosas, en el ínterin de nuestro amable conversatorio, vino a nuestras manos el aporte de un excelente escrito denominado “Abrazar el alma”, firmado por una colega de Buenos Aires, Patricia Faur, y en torno a la aparición de la actual pandemia que, en parte, decía: “Solos. Con la luz de una laptop. Con la compañía de un frasco de alcohol en gel y un barbijo sobre la mesa. Aislados de resto. Con caricias y besos que contagian. (…) Con saludos codo con codo (…) Me debato entre la mesura y una alarma contenida (…) ¿Aprenderemos? La lección es brutal. Si no la escuchamos es porque estamos muy, pero muy sordos. Hemos gritado por el calentamiento global, por los derechos de las mujeres, por el respeto a la diversidad, por los femicidios. Hemos tenido guerras absurdas…, atentados, inundaciones, temblores y terremotos, incendios (catastróficos) (Recordar al punto nuestra semejante descripción anticipada en el tercer párrafo del Cap. I). (…) Y seguimos andando sin preguntarnos qué pasa… (Y) un virus invisible nos obliga a cambiar de vida… (Nota: Virus del cual, ya en el año 2015, Bill Gates había predicho  su posibilidad cierta, cual moderno Nostradamus y sus crípticas y metafóricas cuartetas, que afirmaba para el 2020: “La gran plaga de la ciudad marítima -¿Hong Kong?- / no cesará hasta que se vengue la muerte / de la sangre justa, condenada por un precio sin crimen  /de la gran dama indignada por la simulación”; y poniendo de moda hoy, a libros como “La peste” o “Ensayo sobre la ceguera”)… 

   (…) Esta es nuestra batalla: la inmunidad solidaria. Es tiempo de hacer caso a los que saben, de dejar de cuestionar y de dar ejemplos…”, concluía Patricia Faur en su ferviente alegato. En tanto remataba su proclama, entusiastamente y arengando: “(…) Vamos a fabricar anticuerpos contra el miedo y la angustia. Y a abrazarnos el alma”.  

   En ese orden, le confié de inmediato a mi colega Liana Friedrich (en verdad, cordobesa de nacimiento), que no obstante aquella brillante denuncia del estado de cosas que involucraba al coronavirus, entendía que la misma, no sólo no mencionaba al infanticidio faraónico (del que sólo se salvaban las niñas y no los niños) ni al infanticidio herodiano (del que sólo se salvaban las niñas y no los niños), sino que concluía envuelta en un enfoque netamente voluntarista, y que dicha postura inhibía -de alguna forma, en todo o en parte- el contexto narrativo del dicho escrito.  A lo que mi cercana colega, encaminada quizás en una línea de atenuación de “las razones del otro” -en casual coincidencia con el estilo puesto a debate y ensayado por el amigo Carlos B. Villodres para juzgar situaciones que comprometieran esas “razones”-, y no obstante lo que había venido sosteniendo teológicamente, confesó primero pero acotó después, que: “Sí. Noté lo mismo que apuntaras… (o aludiendo de este modo al “voluntarismo” que le hiciera entrever en el trasfondo del escrito de Faur)…  Pero bueno…, hay que respetar otras ideas siempre que conduzcan por el buen camino”… Sic. Y me detuve a pensar si el hecho de contradecir a otro, y no con fundamentos devenidos de la sabiduría humana, sino con la autoridad que deviene a todo hijo de Dios (creyente bautizado y confirmado sacramentalmente por la Iglesia) de dar “razón de su fe”, implicaba per se una “falta de respeto”… Caramba. Algo no funcionaba. Pues si de respeto se habla, el mismo es biunívoco tanto para el que piensa así como el que piensa asá. Por lo que si la idea es encontrarnos con la Verdad verdadera en tal o cual cuestión, la sinergia del respeto es debida a ambas partes y por igual…

   … Y que bien escuchar, comprender y respetar “las razones del otro”, no implica transitivamente, y, “de una”, como dicen los jóvenes, justificarlas, desoírlas o eludirlas… Así que esta acotación singular e imprevista, que partiera sin duda con tenor compasivo o contemplativo, y de parte de mi admirada colega vernácula, se asentó muy dentro mío, me cosquilleó extrañamente las entrañas, y pujó una y otra vez a mi corazón siempre alerta, hasta que, y en modo natural y consecuente (esto es, sin ánimo de polemizar con nadie y menos con quien afirmara, con antelación, tan sabias expresiones evangélicas), no tuve más remedio que salir de mí mismo y enmendar -con gesto correctivo fundado- a mi insigne coterránea, preguntándole: -¿Será porque quiero tener siempre la razón?, o, más bien, porque los fundamentos que alientan el juicio de mi razón así lo demandan (?). Apuesto a esto último). Y expresándole al cabo:

   “Amiga mía” (que lo es tan pura como del alma). “Verás. El “voluntarismo humano” -que con certeza campeaba y trasuntaba al precitado escrito recibido de la colega Faur- viene de fracaso en fracaso, de era en era, y auto fabricándose (como efectos no deseados) sucesivos apocalipsis evolutivos”. Por lo que, y al cabo de unas sentidas sonrisas emoticonas condescendientes e ilustradas en el celular, no pudiendo con el genio, le recordé también aquel adagio que, no por popular, deja de ser sensato y prudente, y que sentencia: “´(…) que de buenas intenciones y bonitas palabras está empedrado el camino del ínferus´. Y a la hora cero (le llamo en mi cuentos: el Octavo Día o Día Eternidad), a la hora del Tiempo Final, vale más que nunca la advertencia del Padre Celestial asegurando: ´Porque no eres ni frío ni caliente, te vomitaré de mi boca´. ¿O vuelvo a exagerar? (dicho con respetuosa timidez). Sorry, amiga (suplico, además). Mas, ora et labora. Paz y Bien. Y cuidándonos (del coronavirus), mutuamente, bajo la Luz Crística y Mariana – Adrián”.

Breve y necesario Colofón

   ¿Vale, amigos todos? Sí. Dios tiene el control y nos brindará “su abrazo de amor” (L.F., op. cit.). Ora et labora. Y Paz y Bien. Pero no como los da el mundo. Paz y Bien a todos los hermanos médicos, sanitaristas y gente común que, conmovidos por el fenómeno, invierten hoy -como antes, como siempre- su tiempo y sus cosas a llenarse de Dios y de amor al prójimo. Cuidando su propio templo y cuidando a los templos vivos de los que edifican, ladrillo con ladrillo (¿codo a codo?), a la argamasa de una fraterna Humanidad comunitaria. Ellos son los hombres justos que dan testimonio responsable, y práctico y concreto (y hasta ruegan y ofrecen sus sacrificios por aquellos que nunca dieron cuenta de para qué estaban en esta vida) de la presencia inefable del Espíritu Divino en sus corazones, alegrados en la prueba y dando feliz testimonio de su Presencia mediante una poderosa fortaleza espiritual. Como sucede con nuestra propia Directora Editorial, Dra. Virginia Eunate Goikoetxea, tocada por el virus, y convocada de este modo singularmente por el Señor a seguirlo tomando la Cruz de cada día, a fin de acompañarlo vivaz y segura, en su gesta de redención del Hombre y como apóstol y Mensajera de la Paz Universal. Porque las promesas de Nuestro Señor serán cumplida en el Hombre Justo. Y pleno de su Gracia, hará de todo yugo suave y liviana carga.-

LAS MUJERES MEDIADORAS EN LA PAZ
Dra Eunate Goikoetxea
Alicante-España

Está comprobado que cuando las mujeres participan en los acuerdos de paz, aumenta la probabilidad de que estos acuerdos sean duraderos. Ante los conflictos armados existentes, mujeres de todo el mundo lideran movimientos por la paz que están cambiando de distintas formas sus sociedades.  En un mundo castigado por decenas de conflictos armados cada año, la mayoría de carácter civil, es transcendental señalar los procesos de paz como vía de escape a la violencia. Entendemos por proceso de paz el diálogo abierto y las negociaciones entre las partes implicadas en el conflicto, a veces con la mediación de terceras partes, con el fin de lograr el cese de la violencia y la implementación de acuerdos que permitan el progreso y desarrollo de la sociedad.

Entre otras medidas, se deben  garantizar la protección y derechos humanos de mujeres y niñas en zonas en conflicto y postconflicto trabajando, por ejemplo, por la inclusión de la perspectiva de género en todos los acuerdos de paz y los procesos de mediación; fomentar la participación significativa de la mujer como decisora en la prevención y resolución de conflictos; asegurar una política de tolerancia cero a todo el personal desplegado en estas áreas para evitar el abuso y la explotación; luchar contra la impunidad reconociendo el dolor de las víctimas;  favorecer la participación de la mujer en la prevención del extremismo violento y radicalización, y empoderar a las mujeres en todos los ámbitos de tal forma que sean capaces de alcanzar todo su potencial.

Todo ello, fomentando la incorporación y liderazgo de las mujeres en puestos vinculados a la seguridad internacional y las Fuerzas Armadas. La presencia de personal femenino en operaciones y misiones de mantenimiento de la paz es clave porque mejora el apoyo a la mujer local y las empodera en la comunidad; fomenta un mayor sentido de seguridad en la población local, en particular en mujeres y niños y, amplía los conocimientos sobre la situación de conflicto o postconflicto.

La inclusión de la perspectiva de género en la prevención, gestión y resolución de conflictos y post conflictos es aún marginal. Se necesita que muchas más mujeres refuercen su capacidad de decisión política y económica y, a su vez, la implicación total de los hombres en la Agenda de Mujer, Paz y Seguridad. En definitiva, la consecución de la Agenda de Mujer, Paz y Seguridad no será posible sin la firme voluntad política de los Estados y organizaciones internacionales y la implicación de la sociedad civil que permita cambios transformadores a largo plazo. La igualdad de género es una cuestión de derechos humanos, vital para alcanzar una paz sostenible y duradera.

Cada uno de nosotros debe aportar su granito de arena, para que todo esto sea posible, no olvidemos que hemos avanzado …pero aún queda mucho por hacer.

EL HOMBRE QUE SE PENSABA A SI MISMO
Angel Medina
(Málaga-España)

El Hombre es un animal de costumbres, y cuando estas se instalan en la sociedad acaban convirtiéndose en normas, algo que le hace percibir el aparente confort dentro de su madriguera, frenándose a exponerse a algo nuevo. Y es que los que se adaptan a su laberinto, la propia inercia los acaba confundiendo.

Lo que nos dicen tres grandes pensadores sirve para hacer un diseño del hombre de nuestro tiempo. Albert Camús afirma: “El hombre moderno es la única criatura que rechaza ser lo que es”, de lo cual se desprende la conciencia que de sí mismo tiene. ¿Qué piensa el hombre de sí? Por su parte, Ernest Bloch nos plantea un interrogante: “El hombre es algo que tenemos que encontrar todavía. No sabemos aún lo que somos, y no somos todavía lo que seremos”. Aunque ha sabido penetrar en la esencia de la física cuántica y desintegrar el átomo, sin embargo, se desconoce. El último, Paul Ricoeur es más optimista: “El hombre es posible”. Todavía estamos a tiempo de esbozar lo que es un hombre. Son tres ponderaciones que vienen a advertirnos que el hombre es una pasión inútil (por sí mismo), que existe la posibilidad de reencontrarse consigo, según la altura de sus deseos (hurgando dentro de él), que todavía es posible (aplicando su voluntad).

Las sociedades cambian, pero el hombre, si quiere serlo ha de reorientar el camino para hallarse. Debe ser capaz de comprender lo que le ofrece el mundo y esforzarse para alcanzar ser el que puede ser. Ciertamente, está aturdido por tanta información, tantas opiniones y criterios distintos, tanta banalidad e intrascendencia que hurtan la responsabilidad a cambio de lo superfluo e intrascendente.

El hombre ha de abrirse al pensamiento. Ha de ejercitarlo. Y como no hay ciencia infusa que valga, todo conocimiento proviene del exterior. Información para conseguir formación, y el abanico de las ideas, filtrarlas por el tamiz de su testa y transformarla en opinión.

De manera consciente o inconsciente el hombre de la sociedad moderna ha caído (o se lo han conculcado) en la autosuficiencia. En bastarse a sí mismo. Pero, ni la sociedad, ni la política, ni el consumismo- sean cosas o ideas- hacen crecer el proyecto de hombre que todos somos, en un mundo que valora a sus hijos por lo que tienen y lo que hacen, pero no por lo que son. Somos como el grano que la tierra convierte en espiga. El riesgo es que, ahogado y pereciendo no dé el fruto deseado. Por eso, importa el terreno de la siembra. Sin embargo, el hombre no es solo materialidad. Necesita algo más. El problema radica en que, para encontrarse, tiene que buscar el soporte. Y la sociedad actual ha renunciado a la Verdad. A lo sumo la representa con medias verdades, que resultan ser las peores verdades. La verdad hay que buscarla. No como concepto solamente, sino, ante todo, en cómo me afecta a mí como sujeto. Para ello el hombre ha de reflexionar sobre lo que tiene y lo que desea. Salir de sí mismo para regresar y encontrarse. Una prueba de que el hombre no se basta a sí mismo, es la incapacidad de amarse. Pues, ¿quién se ama si no es a costa de odiarse? Extraña pregunta, sí. Esto viene a decirnos, que, incapaz de excusarse ante él y los demás, necesita saberse perdonado desde esa apelación a la Verdad que lo trasciende, a poco que se avenga a abrirse a ella.

Nadie que se piensa (ese es el problema de nuestra sociedad: no pararse demasiado a recapacitar y dejar ir la vida tras lo inmediato) a fuer de ser honesto consigo, puede aceptarse. Ya lo explicaba Feuerbach a su manera: que el Ser Supremo es la elevación al infinito de las cualidades que el hombre gustaría poseer. ¿Hay uno solo que se considere como el que desearía ser? Basta echar la mirada atrás y pensar en la conducta que se arrastra. El pasado. Aquellas cosas que no queremos ni recordar y que realmente nos avergüenzan. Por eso las cubrimos con el olvido, aunque en realidad permanecen con nosotros. No somos capaces de reconocerlas, tomarlas como experiencias de lo que no debe ser y continuar el camino al abrigo de la confianza. Saber perdonarnos. En el fondo, el hombre se detesta. Sin contrición, no hay cambio. Necesita saberse amnistiado. Pero, para ello ha de examinarse. De ahí la importancia de hacer un alto en el camino y recapacitar. Confrontar ideas y valores.

Toda metanoia invita a la introspección. Pararse a considerar por dónde discurre la vida.  Por eso, es conveniente adentrarse sigilosamente en su interior. Dejarse rasgar con la precisión de un bisturí. El ser humano, como la cebolla, está recubierto de distintas capas, infinidad de partes que constituyen su todo. No es posible tratar su conjunto, pero, sí, al menos una parte de él que pueda reorientarle.

“El hombre que se pensaba a sí mismo” es mi último libro, de reciente aparición. En él trato de proyectar una lucecita, con la pretensión de que el lector pueda meditar lo que en él se dice acerca del hombre. Alguien con el que pueda identificarse quien lo tenga en sus manos.

JUAN ÁLVAREZ Y BENITO JUÁREZ, DOS HÉROES INMENSURABLES
Prof. Jaime Solís Robledo
México

Marzo es un mes propicio para hablar de dos grandes hombres, de esos que dejan huella imborrable en la historia de la Humanidad; con legítimo orgullo para mi, ambos nacieron en esta Patria mexicana que tanto amo. Me refiero a don Juan Álvarez Hurtado y al Lic. Benito Juárez García, quienes ocuparon la presidencia de la República en épocas muy críticas. Pero ¿por qué menciono que marzo es propicio para hablar de ellos?  He aquí la respuesta:

Don Juan Álvarez, nacido en el estado de Guerrero y que se iniciara en la lucha por la Libertad al lado de Morelos en 1810, encabezó en 1854 un movimiento armado para derrocar al dictador Antonio López de Santa Anna, quien ocupó mas de diez veces el cargo de presidente; en la última de ellas se convirtió en un tirano que conculcó todas las libertades del pueblo mexicano, sometiéndolo a todo tipo de humillaciones. Y fue precisamente el 1 de marzo de 1854 cuando Álvarez lanza el que será conocido como PLAN  DE AYUTLA, mediante el cual aparte de acabar con la dictadura santanista, abrió la puerta para conjuntar a las mentes mas progresistas en la mitad del siglo XIX, como lo fueron Melchor Ocampo, Ignacio Ramírez, Benito Juárez, Guillermo Prieto, Francisco Zarco y otros personajes brillantes que escribieron para la historia de México la indeleble página de la Reforma.

Al triunfo del Plan de Ayutla, en 1855, ocupa unos meses la Presidencia don Juan Álvarez, quien convoca a elecciones y es sustituido por don Ignacio Comonfort; durante 1856 se trabaja en el ámbito legislativo para darle vida a una nueva Constitución Política, la cual es promulgada el 5 de febrero de 1857. Por su contenido liberal, las fuerzas mas retrógradas aglutinadas en el partido Conservador se rebelaron contra el gobierno de Comonfort, dando paso a la guerra civil entre los mexicanos, conocida como la Guerra de Reforma o Guerra de Tres Años. Cabe mencionar que al desconocer al presidente Comonfort, los conservadores nombran como Presidente de facto, a Miguel Miramón, quien diez años después sería fusilado al lado del emperador impuesto por Francia, Maximiliano de Habsburgo. Es aquí cuando la figura de Juárez habría de cobrar presencia nacional e internacional, cuando por mandato constitucional, siendo presidente de la Suprema Corte de Justicia, asume la Presidencia para defender la Constitución mexicana. Pero… ¿qué tiene que ver marzo con quien pasó a la Historia como el BENEMÉRITO DE LAS AMÉRICAS?

Benito Juárez García, indio de la raza zapoteca, nació precisamente el 21 de marzo de 1806, en un pueblo llamado San Pablo Guelatao, del estado de Oaxaca; apoyado por una familia con solvencia económica pudo realizar sus estudios los cuales culminaron con la licenciatura en Derecho, a ser diputado federal y a la gobernatura de su estado. Al ser destacado militante del Partido Liberal, siempre fue combatido por las fuerzas conservadoras, que se fortificaron con el arribo de Santa Anna a la primera magistratura. Después de sufrir persecuciones y cárcel, Juárez vivió exiliado en Nueva Orleans. De allá salió en 1855 para desembarcar en el puerto de Acapulco y ponerse de inmediato a las órdenes del general Juan Álvarez, ofreciéndose para servir “en lo que sea”.

-¿Qué sabe usted hacer?  -interrogó Álvarez.

-Escribir, redactar cartas y oficios  -respondió el Héroe Oaxaqueño. A partir de alli fue el responsable de leer y contestar la correspondencia del Jefe de le Revolución de Ayutla. Un dia, ya en las montañas de Guerrero, llegaron varias cartas y una de ellas iba dirigida al “Lic. Benito Juárez”. Al preguntar quién era esa persona y Juárez identificarse como tal, alguien le preguntó si era él quien había sido gobernador de Oaxaca, a lo que Juárez asintió. ¿Y por qué no nos lo había dicho? –gritó el curioso.

-Porque eso nada tiene de importancia… lo importante es servir –concluyó don Benito Juárez, conocido hasta nuestros dias como EL BENEMÉRITO DE LAS AMÉRICAS.

Ciudad de México Marzo 15 de 2020

LOS CELULARES
Jaime Suarez
Mexico

            La salud mental tiene que ver con el bienestar social, psicológico y mental. Se refiere a la manera en que enfrentamos las vivencias diarias; las relaciones sociales y la toma de decisiones. 

            Conozco una familia que se desintegró casi en su totalidad porque, cuando viajaban por la carretera, al conductor se le ocurrió consultar el celular. Hubo muertos y heridos que permanecen lisiados hasta la fecha. 

            Cuando viajo en el metro (Ciudad de México), de las más o menos veinte personas que están más cerca de mí, por lo menos ocho de ellas están pendientes de su celular, ajenas al mundo que las rodea; muchos caminan por las banquetas chateando, otros, dependientes de algún comercio, están revisando mensajes, o consultando facebook o alguna otra aplicación de las muchas que hay.

            En ocasiones, cuando estoy en una reunión familiar, más de la mitad de los participantes, aun cuando estamos comiendo, olvidan la convivencia y con la cabeza agachada leen y reenvían textos y memes.

            ¿Quiénes en el mundo entero se han dado cuenta de que el uso de los móviles se ha convertido en una epidemia más peligrosa que muchas enfermedades físicas? Para los padecimientos físicos hay médicos y remedios, siempre y cuando el malestar se detecte, pero la adicción a las computadoras portátiles en forma de teléfonos no se toma como tal. Para la mayoría es sólo una diversión, pero el tiempo que le dedican es demasiado. No hay espacio para pensar, convivir, disfrutar del paisaje, de la amistad, del amor en familia.  

            Me parece muy grave la dependencia de estos aparatos que, originalmente fueron diseñados para facilitar la comunicación por medio de las llamadas telefónicas, pero fueron evolucionando hasta convertirse en pequeñas computadoras portátiles.

            No, no estoy en contra de su uso, sino de la facilidad con que la gente se engancha. Desconozco la mayoría de las aplicaciones que hay en los móviles; me gustan el podómetro, la cámara, el Whats App, Google, Facebook, el correo y, por supuesto el teléfono; pero con uso moderado.

            Algunos de mis amigos también son renuentes al uso de los celulares, ni siquiera participan de las redes, desaprovechando su gran utilidad; pero claro, son viejitos de mi edad.

            En fin, es una lucha contra la corriente, pero, por salud mental, comparto estos versos, como un Manifiesto Anti Abuso de Móviles.

LOS CELULARES

Deja ya los celulares
son la droga de hoy en día
que te roba la alegría
de los lazos familiares.

Cuando estás en una fiesta
nadie charla ni hace caso
nada más echa un vistazo
ni la raza se alebresta.

Luego, estás con tu pareja
en la calle o en el cine
esperando que termine
de chatear, sin una queja

En silencio haces coraje
de tu puño ves la tela
tu chamaca ni te pela
tú, iracundo, te haces guaje.

Cuántos van por la autopista
revisando sus mensajes
y cobrando los pasajes
tienen alma de taxista.

Los maestros dan su clase
los alumnos mandan memes
apretándose las sienes
estudiar… “ya no les nace”.

Los canijos diputados
si no duermen, pues chatean
mientras otros se recrean
con discursos bien trillados.

Eso sí, las palabrotas
las imágenes chistosas
las escenas escabrosas
no las borras ni las botas.

Son un fraude las cadenas
no recibes el dinero
ni el amor que te ofrecieron
ni te alejan de las penas.

Que murió “Juan de las Pitas”
no lo dudas ni un poquito
que nos vemos al ratito
no le crees, pero te agitas.

Deja el fon y hazme una seña
vuelve al mundo de los vivos
busca juegos divertidos
canta, vibra, viaja, sueña.

Y verás sin duda alguna
que eras sólo un prisionero
de un objeto traicionero,
de una droga inoportuna.

HALLAN UN MANUSCRITO DE BORGES, CON EL ÚLTIMO PÁRRAFO DE UN CUENTO
César J. Tamborini Duca
León-Epaña

«Tema del traidor y del héroe» fue publicado primero en el número 112 de la mítica revista Sur, que salió a la calle en febrero de 1944. Pero cuando meses después se lanzó la primera edición de Ficciones, el cuento tenía, al final, un párrafo más.
Dos investigadores de la Biblioteca Nacional -Laura Rosato y Germán Alvarez- que dirigen una investigación para hallar tesoros borgeanos entre los estantes de la institución que el escritor dirigió durante 18 años, encontraron el manuscrito de ese párrafo agregado por el autor para la versión definitiva de su texto en “Ficciones”.

 “El día que Borges cantó la marcha peronista”

Roberto Di Sandro con Cafiero “In memorian” de mi suegra, Mª Angélica “Pocha”Rodríguez de la que heredé el libro de la cita Roberto Di Sandro tenía 16 años cuando ingresó a la Sala de Periodistas de la Casa Rosada (en 1947) y lleva allí nada menos que 65 años, conociendo a todos los presidentes de ese extenso período de nuestra historia. Trabajó en varios medios de comunicación radiales y escritos y televisivos, entre otros Clarín, Correo de la Tarde, el noticiero “El repórter Esso”, las agencias Unitet Press y France-Presse, y –fundamentalmente- el diario Crónica, donde a diario aparecen sus “A mí no me lo contaron” que fueron la base para el libro de título homónimo.
En la década del ’60 “en los días en que se reproducían las expresiones de adhesión al general Perón (leemos en el libro del periodista) por la visita de su esposa, se concretó una de las tantas conferencias que solía ofrecer Borges en el salón de la Sociead de Distribuidores de Diarios. Allí, cabe destacar, con la presencia de su máxima autoridad Ángel “Cholo” Peco, concurrían a contar sus experiencias en la cultura nacional dirigentes políticos, gremiales y artistas de toda índole. Fue entonces que después de brindar una de sus tantas charlas acerca de la cultura en el mundo, Jorge Luis Borges fue invitado a almorzar (…) durante el cual pudimos dialogar con la máxima expresión de nuestra literatura. Este era el momento previo a la gran sorpresa.

EL BORGES INSÓLITO

“En medio del almuerzo alguien se acercó a Borges y le murmuró al oído algo que después esa misma persona exteriorizó: ‘Me dicen que en la calle hay manifestaciones de gente cantando la marcha peronista’, sentenció mientras observaba a los comensales. Mi colega Enrique Bugatti le preguntó qué significado tenía esa apreciación. Con parsimonia y esa característica voz apenas perceptible, el gran maestro de las letras preguntó: ‘¿Y ahora qué puedo hacer? Tengo que irme e Isabelita está muy cerca de donde vivo… ¿Cómo hago para pasar?’ Sin hesitar siguió: ‘Si paso por allí me van a decir de todo, me van a silbar’. No era un lamento sino una reflexión.
(…) En ese instante surgió lo insólito, lo inimaginable: Jorge Luis Borges levantó la voz y comenzó a cantar la marcha peronista. El asombro recorrió toda la mesa y, lo más impactante, Borges no dejó de vocalizar una sola palabra porque conocía la letra perfectamente.

EN LA MANIFESTACIÓN
(…) “La cantó toda y, por supuesto, algunos de los presentes lo aplaudimos de pie. ‘Nunca visto’ se escuchó desde uno de los rincones de la mesa. Pero esto continuó cuando salió del lugar. Una de las manifestaciones cercanas a su casa, donde en esos momentos se encontraba Isabel, lo atrapó prácticamente en la calle. Nadie dijo nada
contra él, pero igual Jorge Luis Borges repitió la operación y siguió cantando la marcha mientras caminaba a su domicilio. (Acompañado por quien lo había invitado, el joven escritor Roberto Alifano…) Después de la partida del eximio visitante, los comentarios fueron interminables. Pareció que la famosa frase de Borges ‘Los peronistas no son ni buenos ni malos, son incorregibles’ había quedado atrás. (…) lo que más llamó la atención fue la entonación y la claridad en que marcó cada estrofa”. (“A mí no me lo contaron” de Roberto Di Sandro; Cap. “Borges, peronista por un día”, pág. 141 a 143)

No me sorprende la actitud de Borges, porque esta lectura me trae el recuerdo de otro gran hombre, un político en este caso, en un tiempo enemigo irreconciliable de Perón y, sin embargo, cuando éste regresó a la Argentina, se entrevistó con él muchas veces; me refiero a Ricardo Balbín, que cuando murió Perón lo despidió con un discurso
memorable: “vengo a despedir al amigo muerto”. Tanto en uno como en otro caso, demuestran tolerancia, ausencia de fanatismo.

DEL TIEMPO Y SUS CAMINOS 
LA INFLUENCIA DE CERVANTES EN LA NOVELA INGLESA
Beatriz Villacañas
Madrid-España

Es bien conocido que nuestro gran Miguel de Cervantes ha venido ejerciendo una enorme influencia en la literatura de diferentes países, y esta influencia ya comienza en su propio tiempo. Muchos son los ejemplos que atestiguan esto en el teatro renacentista inglés, pues desde que Thomas Shelton tradujera el Quijote, dramaturgos como George Wilkins y Thomas Middleton ya manifestaban esta influencia en su obra. No son pocos los grandes dramaturgos ingleses del siglo diecisiete quienes hacen en obras suyas referencia, de una forma u otra, a Don Quijote. Pero aquí deseo resaltar el hecho de que uno, dos y tres siglos después de la escritura y publicación de Don Quijote, este personaje, eminentemente cervantino y español, será fuente de inspiración, decisiva incluso, en la novela inglesa.

Henry Fielding, en el siglo dieciocho, precisamente uno de los padres (junto a Daniel Defoe) de la novela en Gran Bretaña, se inspira de tal manera en la figura de Don Quijote que podría decirse sin caer en la exageración que parte sustancial de su narrativa no existiría, o, al menos, no sería lo que es, de no haber sido por Cervantes y su Ingenioso Hidalgo. En su novela Joseph Andrews, Fielding crea o, mejor dicho, recrea, un personaje eminentemente quijotesco en la figura de Parson Adams, bondadoso clérigo dispuesto a defender causas nobles frente a malandrines y, a la vez, con una ingenuidad que le mantiene ajeno a realidades y manifestaciones mundanas como la astucia, de la que él carece por completo. Y, por supuesto, todo ello genera una poderosa comicidad en esta novela, de la que el propio Fielding afirma desde el mismo comienzo de la obra, que está escrita «In the manner of Cervantes» («A la manera de Cervantes»). No tiene Fielding, pues, el menor reparo en reconocer explícitamente su deuda con Don Miguel. Otros autores dieciochescos como el anglo irlandés Laurence Sterne siguieron asimismo la estela cervantina, en este caso también concretamente la estela quijotesca, aunque las Novelas ejemplares del genio español fueron también inspiradoras. En el caso de Laurence Sterne, su novela Tristram Shandy muestra un protagonista  evidente y atractivamente quijotesco. Y cómo no mencionar a Tobias George Smollet, autor de Las Aventuras de Sir Lancelot Greaves, presentado «como un moderno D. Quijote». En el siglo diecinueve, junto a otros muchos grandes novelistas, tenemos a Charles Dickens con su novela The Pickwick Papers. Y en el siglo veinte a Graham Greene con su Monsignor Quixote, cuyo título ya lo dice todo.

DÍA INTERNACIONAL DE LA LENGUA MATERNA
“LA LENGUA SIEMPRE VIVA”
María del Carmen Villaverde de Nessier
Presidente de la ASL y Vicepresidente de ASDE

Sí, siempre viva desde todos los ángulos de los que se la mire y se valore.
La LENGUA es “EL ECO DE LAS VOCES PRMERAS, desde las que mamamos el sonido, el calor y el sentido de los primeros contactos con la vida.
Es esta la lengua MATERNA, que nos permitió, por el ancestral eco teatral de la entrada al mudo de las relaciones con sí y con los otros comenzar a ser parte de una sociedad.
Las urgencias, las carencias de la vida en crisis, en muchos aspectos, y tal vez la desinformación o no  penetración plena   al conocimiento y valoración de todo esto, nos lleva  a no  dar importancia a lo que es tan importante.
Debemos partir de ese primer lenguaje para desde él, como pasa con las secuencias naturales de la vida, ir escalando posiciones expresivas , mejorando, canalizando, nivelando, permitiendo esta tan remanida consideración de la INTEGRACIÓN de todos a la vida social, a la emisión de la propia palabra.
Hay que estar permanentemente en busca de alternativas crecientes ( y no DECRECIENTES) PARA ASUMIR LOS CÓDIGO VALIOSOS DE LA PROPIA LENGUA.¡ Queremos reducir o desarrollar el lenguaje?. Que se logren verdaderos AJUSTES  entre realidad, escuela, sociedad .
Estamos invadidos de palabras acortadas (claro, impuesta por los tan modernos recursos tecnológicos) a veces reducidas a una sola letra, también con el uso de un SOLO  “NOMBRE” globalizante, con el que se han perdido los NOMBRES PROPIOS en los diálogos cotidianos entre niños y jóvenes , entre pares, casi todos…,entre padres e hijos?¿Tecnología versus LENGUAJE…?

Trabajar siempre desde el AMOR y  los afectos tan disminuidos por la velocidad del quehacer de cada día tan regido por el tener más que por el SER
Descubramos con entusiasmo la “cocina textual” desde  donde partimos, para que juntos experimentemos , con los medios propios de todos los sentidos, la alegría de los primeros diálogos glósicos y los que le siguen en  las etapas naturales de la vida siempre con locas ganas de jugar sonoramente  e imaginar desde el mundo interior que hay que  ir sintiendo cada día para saber entonces ir vinculándonos con el mundo exterior .
Rescatemos juntos esas primeras lecciones sociales para que no se conviertan en “cementerios semánticos”, al decir de Chomsky. Experimentemos con esos primeros juegos rítmicos que son los modos de comunicar los primeros sentimientos  CAPTÄNDOLOS plenos ,para que no huyan  por camino sin fin de los olvidos.

Las LENGUAS FAMILIARES, las LENGUAS MADRES, SERÁN LAS PRIMERAS LECCIONES DEL MUNDO DESDE LA ORALIDAD  QUE  ES  LA PRIMERA, EXPERIENCIA  LECTORA.

 

4 comentarios en “CRÓNICAS, ARTÍCULOS Y ENSAYOS”

  1. Amigo, tus textos son siempre interesantes. Gracias por compartir, pero me da pena que la gente de esta época desconozca la historia y menosprecie los logros de nuestros héroes. Espero que haya cambios positivos,.

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  2. Hugo L. Bonomo: Es justa tu indignación, ojalá recibas mucho apoyo en tu país, para combatir la vulgaridad. En casos como éste siempre recuerdo el poema «Cobardía», de Amado Nervo. La primera cuarteta dice: «Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza¡ ¡Qué rubios cabellos de trigo garzul! ¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul!» El poeta alaba la belleza de la mujer, pero lo hace con respeto e inspiración. No dejes de luchar.

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  3. Amiga Eunate: Me pregunto, ¿hasta cuándo se dará cuenta la sociedad del inmenso valor de las mujeres? Son especiales en muchos ámbitos de nuestra existencia. Pero tienes razón, no es necesario esperar a que todo cambie, hagamos lo que está a nuestro alcance para que se les ubique en el lugar que les corresponde. Benditas mujeres.

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