CRÓNICAS-ARTÍCULOS Y ENSAYOS

 

Todo lo publicado en  ARISTOS INTERNACIONAL está sujeto a la ley de propiedad intelectual de España

Noviembre 2020 nº 37  

La Dirección no se responsabiliza de las opiniones expuestas por sus autores. 
Estos conservan el copyright de sus obras
AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

COLABORAN. Carlos Benitez Villodres (Málaga-España).-Lola Benítez Molina (Málaga-España).-Antonio Camacho Gómez (Argentina).-José Lissidini Sánchez (Uruguay).-Ángel Medina (Málaga-España).-Gustavo Paez Escobar (Colombia).-Carlos Pérez de Villarreal (Argentina).-Piedad Romo-Leroux (Guayaquil-Ecuador).- María Sánchez Fernández (Übeda-España).- Jaime Solís Robledo (México ) Beatriz Villacañas (Madrid-España)

LA SOLEDAD DEL ESCRITOR
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

La soledad, que significa aislamiento o confinamiento, falta de contacto con otras personas, puede tener origen en diferentes causas, como la propia elección del individuo, una enfermedad contagiosa, hábitos socialmente inaceptados u otras como la situación social o laboral de la persona.

La soledad durante períodos breves es a veces valorada como un tiempo más o menos corto para trabajar, pensar o descansar sin ser distraído.

Para Kafka, que vivió en Praga con su familia, la soledad era difícil de conseguir y al mismo tiempo imprescindible.  Por eso, las noches eran su momento preferido para escribir. En una carta a Felice comenta: “Para poder escribir tengo necesidad de aislamiento, pero no como un ermitaño, cosa que no sería suficiente, sino como un muerto. El escribir en este sentido es un sueño más profundo, o sea, la muerte, y así como a un muerto no se le podrá sacar de su tumba, a mí tampoco se me podrá arrancar de mi mesa por la noche.  Esto no tiene que ver directamente con la relación con los hombres, pero es que solo soy capaz de escribir de esta forma sistemática, coherente y severa, y por lo tanto, solo puedo vivir así”.

Susan Sontag recuerda al escritor de “La metamorfosis” cuando habla de su necesidad de soledad para buscar “la propia voz”. Kafka imaginaba un taller en el sótano de un edificio, donde dos veces al día alguien pusiera algo de comer en la puerta. Él decía: “Para escribir nunca se está suficientemente solo”.  Pienso en escribir como en estar en un globo, en una nave espacial, en un submarino, en un armario.  Es ir a algún sitio, donde no hay nadie a concentrarse, a oír la propia voz de uno.

“Solamente aislándose por completo, dice Oscar Wilde, se puede trabajar.  La ociosidad te proporciona la disposición para escribir, y la soledad, las condiciones.  La concentración en ti mismo te devuelve al nuevo y maravilloso mundo que surge en el color y la cadencia de las palabras en movimiento”.

   Paul Auster escribió tras la muerte de su padre “La invención de la soledad”, una de las reflexiones más lúcidas sobre la capacidad y la necesidad que tiene el escritor de estar solo: “…Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás…”.

   “Creo, en realidad, que en el trabajo literario uno siempre está solo, dice García Márquez. Como un náufrago en medio del mar.  Sí, es el oficio más solitario del mundo.  Nadie puede ayudarle a uno a escribir lo que está escribiendo”.

Muchos son los escritores que reivindican un espacio y un tiempo propios en el que la única compañía sean sus fantasmas. Y es que para escribir se necesita estar en otro mundo, lejos de la gente y del ruido, porque es preciso un silencio absoluto en el que solo se escuche la voz de uno mismo.

Es evidente que el escritor escribe en soledad, la necesita para plasmar en el papel o en la pantalla del ordenador aquello que le sale de sus adentros. “Cuesta pensar, manifiesta el escritor chileno Edmundo Concha, que existan personas que se aíslan y solo cultivan su espiritualidad, en este caso leer y escribir (como Alone, Hernán Díaz Arrieta). Sin duda son personas hipersensibles, con gran riqueza interior, y eso los hace capaces de no importarle las cosas que a la gente le interesa, sino abocarse a la lectura y a escribir”.

Existen y han existido siempre. Y siempre han chocado con el exterior, con el vulgo o con la masa, porque a ésta no le cabe el desligamiento de alguna de sus partes, ya que constantemente lucubra que el mundo está inmerso en la mayoría.

Ciertamente, los artistas en general necesitan de algún sosiego para realizar su trabajo, y esa quietud, obviamente, se la proporciona la soledad. Es imprescindible. Solo las personas inteligentes y cultas entienden esto y lo respetan. Los tontos, los huecos, los mediocres no pueden y le saben a “rareza”, a cuestión de locura. Por eso, los verdaderos artistas se rodean de seres que los comprenden y se amoldan a sus costumbres. De lo contrario, pierden.

Interesante el tema de la soledumbre en los escritores, en especial porque toca un punto exclusivo que conviene tener en cuenta. En nuestra vida, hemos percibido la diferencia que marca la clausura interior. No ha sido fácil, porque se tiene que lidiar a diario con las obligaciones, los deberes, “las cosas simples de la vida”.

“La soledad es una vasta región, expresa el escritor torrevejense Rodolfo Carmona, donde dormimos y soñamos. La soledad es un mar sin oleaje, un lago en mitad del desierto, una ninguna parte en cualquier parte. La soledad visita siempre al escritor cada vez que este la llama, que la necesita. El escritor necesita la soledad, pero la soledad no necesita al escritor”.

Cuando el escritor se dedica a su obra, debemos dejarlo solo, en brazos de la soledad, pero nunca debe sentirse solo porque esta situación para él le llevaría a la desesperación, a la muerte. 

ESOS OJOS DESCONOCIDOS
Lola Benítez Molina
Málaga (España)

Esos ojos que respiran, que lo dicen todo, se me clavan en el alma con el dolor que ocasiona la incertidumbre. Son los que, esta vez, me impulsan a escribir.

            Quiero que esos ojos se inunden de olvido, para que su retina no guarde el dolor existente y para que el miedo quede yermo. Pasasteis con temor y desconcierto. Son ellos los que hablan. Los gestos, las sonrisas no pueden quedar atrás.

            Eran unos ojos que manifestaban recelo en una pareja de enamorados adolescentes, cogidos de la mano, que han pasado de ser niños a adultos en menor medida de lo que dura un segundo.

            Pasan desapercibidos como tantos otros, pero sus miradas resquebrajaron mi paso. Puedo entenderlos y quiero mostrarles lo mejor de la vida: el amor. El dolor endurece y te vuelve desconfiado.

            Anhelo que pase este tiempo deprisa y que se llene de olvido, que solo lo bueno nos deje.

            El reconocido escritor John Steinbeck refiere: “Un alma triste puede matar más rápidamente que una bacteria”. Por ello, no podemos dejar que ninguna situación nos aflija. El poder del ser humano radica en su fortaleza. La presión psicológica es muy fuerte y merece la pena actuar con cautela y disciplina.

            El mundo no es de los débiles, pero tampoco de los locos inconscientes que ponen en peligro no solo su vida, sino la de los demás.

            Eleanor Roosevelt dice: “No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella. Y no es suficiente con creer. Hay que trabajar para conseguirla”. Nos guste o no, no nos queda más remedio que trabajar para conseguir acabar con el SARS-coronavirus-2 (2019).

            Quiero volver a ver ojos radiantes de alegría que, gracias a la colaboración de todos, sin excepción, tendremos la dicha de percibir en los nuestros. El hombre dominado por las drogas o por el egoísmo es hombre muerto. Que no atente contra la vida de los demás. Si tiene miedo, lo cual es lícito, que pida ayuda hasta que alguien sepa escucharlo y ahondar en su dolor.

            Para concluir, una frase que me gusta recordar para seguir adelante con fuerza: “Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante”. (Proverbio Chino).

            Y una más, de Tony Robbins, para alegrar el ánimo: “Vive la vida con una actitud de expectativa optimista, sabiendo que todo lo que pasa te beneficia en un sentido o en otro”.

 

LOS ANCIANOS DEBEN MORIR
Por Antonio Camacho Gómez
Argentina

No me refiero a la eutanasia, que en Holanda promovió una asociación de gerontes por la actitud de parientes de otros ancianos pudientes conchabados con médicos inescrupulosos para heredarlos tras sus muertes prematuras y engañosas. Tampoco a la inquietud existente en los gobiernos de países centrales por un índice de natalidad desequilibrado respecto a las personas de la tercera edad y en materia de la sustentabilidad de las jubilaciones. Ya hubo intentos de incrementar la edad con la inmediata repulsa de los trabajadores. Se calcula que deben haber dos y medio – en la Argentina apenas llega a uno y medio por cada pasivo-. Soslayo, asimismo, el ensañamiento científico para prolongar vidas terminales, con oposición, incluso, de la propia Iglesia Católica.

Ni siquiera me voy a detener a subrayar el mérito de quienes superada la edad de los noventa  años siguieron y siguen destacándose en diversas disciplinas como la pintura, la música, el cine, las artes en general y las ciencias. Al respecto escribí un artículo en el diario El Litoral de Santa Fe, Argentina, con foto, que puede ser consultado por los medios electrónicos.

En este caso voy a comentar una denuncia inconcebible vinculada con la economía que tantos desastres está ocasionando al planeta Tierra por el descontrol en el manejo de los recursos naturales; la tala de bosques, la polución ambiental, la contaminación de los océanos y, en definitiva, la violación del clima y el exceso de gases de efecto invernadero. Pero con lo económico relacionado con la ancianidad.

En Internet y las redes sociales ha transcendido la denuncia de un personaje ecuatoriano, que da la cara, en el sentido de que el vicegobernador de Texas ( o Tejas) ha dicho en estos días que “ los abuelos deberían sacrificarse para salvar la economía y no paralizar al país norteamericano. Deben morir”. Una verdadera aberración. Nada extraño en una nación en donde la discriminación, la xenofobia y los asesinatos frecuentes, sobre todo de negros por la policía, están en el orden del día. Pero hay más. La señora Lagarde, que fue directora del Fondo Monetario Internacional y actualmente gerenta del Banco Central europeo expresó, según el transcendido, que “ los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global”. Claro, no debe referirse a los ricos y a los que integran las grandes corporaciones. Lo expone sin duda el primer ministro japonés: “ Digo a los ancianos que se den prisa en morir para que el Estado no tenga que pagar su atención”.

¿ No les recuerda al nazismo? Y, también, a la “ guerra del cerdo»,una novela de Adolfo Bioy Casares, en que los jóvenes salían a matar ancianos.

Paren el mundo que me quiero bajar.

 – VIDA ES VIDA –
José Lissidini Sánchez
Uruguay

Amor, piedad, solidaridad, dignidad, temor, conciencia, disciplina, respeto, compañerismo, valores, madre, padre, mayores, ancianos, maestros,Dios, los sí y los no, lo correcto y lo incorrecto, lo debido y lo indebido,la cobardía y el coraje, la humildad y la soberbia, lo banal y lo importante,lo justo y lo injusto, la honra y la deshonra, lo moral y lo inmoral, la vida y la muerte, la piedad y el odio, el principio y el fin, el HOGAR..

Los Derechos  Humanos comienzan en el seno de las familias, en cada hogar, y aun más, el génesis de los mismos es la matriz femenina, pues la matriz es laúnica  vía del ser humano para llegar a la tierra .

Matar, significa extinguir lo vivo, se encuentre en el estado en el que se encuentre,

esta verdad original no admite vanas discusiones, ni falsas manipulaciones, aparte lo  religioso. Lo vivo por tal hecho, es pasible automáticamente de todo derecho. Si las Naciones y sus ciudadanos , deploran  la aplicación de la pena de muerte  que recae por debido proceso y sentencia ejecutoriada, sobre delincuentes, que se encuentran en tal condición por haberle arrebatado el derecho a la vida a un semejante, por actos aberrantes, y con la abolición  de la pena máxima se le protege su derecho a la vida,

entonces, resulta banal, inadmisible, incomprensible, insustentable, falto de lógica, el permitir aplicar esa  “pena de muerte” casi a modo de traslado, a un ser vivo aunque aun no nato. debemos coincidir que hablamos de una entidad viva, que no puede defender por si sus derechos, pues no tiene voz, pero ello no implica que no quiera vivir, en consecuencia los únicos abogados que pueden romper ese silencio, somos nosotros. Claro, mientras no nos vayan a matar a nosotros, filosofamos y sentenciamos, determinamos y decidimos, sobre la vida de otros. La gran pregunta que nos debemos hacer es, ¿ que mal produjo una entidad viva, en formación, para que no le permitan la vida? Un crimen, un asesinato aunque avalado por un Orden Jurídico, seguirá siendo un crimen. Aunque “legal”, la permisividad de la muerte, no es aceptable, se sea célula o ser humano, porque en ambas hay vida indiscutiblemente, científicamente.¿Acaso una semilla, porque aun no es árbol o planta, no esta viva?  Ante lo que no debemos ser más timoratos y cobardes, y clavar profundo la pica en el suelo para que resulte inamovible, es la verdad de que, vida es vida, y toda vida posee derechos, así la que vuela, la que repta, la que nada y la que se mueve erguida sobre la tierra, y es así como que “en el mundo existe el bien y existe el mal, en el medio, nada”.

En una máxima tan sencilla, radica el equilibrio, aplicación y respeto de los Derechos Humanos, como que biologicamente solo existieron, existen y existirán dos sexos, como que para que sobrevenga el día debe de salir el sol y para que sobrevenga  la noche, la luna y las sombras. El que por medio de una Norma, los hombres con temor a los votos , y los grupos protestantes,vuelvan legal el asesinato, no significa que este bien. Lo cierto es que dentro de la enumeración de los Derechos Humanos, aun no he visto al crimen como uno de tales derechos, de configurarse como tal, no cabria otro que incluirlo, de otra manera, seriamos tan solo PICCOLI BORGHESE IPOCRITI, niente di piú.

Siendo ladrones de vidas, nos vanagloriamos de defensores de los DERECHOS HUMANOS. ¿ De cuales humanos hablamos? De los de África que hace décadas viven en situación infrahumana, a la vista del mundo, marginados, mujeres y niños condenados a muerte desde el vientre materno, a los que las supuestas Naciones de un supuesto primer mundo moderno y civilizado, traficantes de armas y medicamentos obsoletos, proveen a las hordas supuestamente revolucionarias, pero que solo son criminales, depredadores , antropófagos, bestias  ,dementes con sueños de reyezuelos,

monstruos,  que deberían hace mucho tiempo pernoctar en un psiquiátrico de por vida, para que sigan las masacres, y de esas masacres centenarias, son culpables muchos de los que se embanderan con el manto sagrado de los Derechos Humanos. Antes de hablar de derechos humanos, cada uno de los integrantes de la humanidad, debemos hacernos cargo que durante dos mil años, aun seguimos manteniendo en su cruz al Cristo, y cada uno hemos tomado al menos una vez en la vida, no la piedra, sino la lanza para volverla a clavar en su costado, y ante la pregunta:

¿ Quien lo hizo? Con nuestra sonrisa y gesto de “yo no fui” , respondemos ¿ Fuenteovejuna lo hizo?

¿ La conclusión? En esta tierra infame, nadie ignora nada como tampoco nadie es inocente, aunque quienes se creen los señores del mundo, piensen que el resto somos un ato de arlequines, bufones, sus pequeñas sabandijas de madera, mientras ellos en la trastienda de los gobiernos , señalan con su garra sarmentosa, donde y cuando se aplican, si o no, los Derechos Humanos. La sociedades no necesitan el servilismo que no hacen posibles los derechos y menos, las libertades que ellos requieren para su aplicación.   Esperan que sus representantes, sus voces, se nieguen a defender ya más ante el poder, lo indefendible, no dejar que siga siendo “ PODEROSO CABALLERO, DON DINERO”, que descubran nuevamente a DIGNIDAD Y HONOR.

Quizá para lograrlo, ¿ por qué, no?, hasta sería un cambio esperanzador, cual aire refrescante volverse, aunque por un rato, el JOKER, pues ello nos hablaría de autenticidad, y porque hoy ser autentico, es ser marginado, diferente, es ser demente.

Más claramente y para que no quede lugar a dudas. Lo que deseo compartir, es que resulta altruista, bonito, de buena fe, plausible, adecuado, plantearnos una seria discusión sobre los que llamamos Derechos Humanos, pero también debemos hacernos cargos de la realidad, de que su aplicación sin restricciones, para cada ser humano y por igual hasta en el más alejado confín del planeta, solo podrá ser posible,cuando seamos absolutamente libres de sujeciones, de cadenas ideológicas, religiosas, económicas, nacionalismos y amos, que consignen nuestra opinión, acción y libertad a nosotros mismos, o sea, les siga importando un bledo lo que opinemos.

Quienes tenemos familias, deberíamos pensar sin mucho esfuerzo que nacemos, discurrimos y llegamos a viejos, moriremos irremediablemente, y si no hacemos algo útil, ¿ nos podremos ir, pensando que le dejaremos un ASCO de mundo a nuestros hijos y nietos? ¿ Acaso creemos que los bienes , así sean fortunas, y profesiones que les leguemos, al igual que los blasones, los mantendrá a salvo y felices, o al menos satisfechos? ¿ Permitiremos que sigan siendo esclavos, de amos genocidas como lo somos nosotros?

Si. Por favor, les exijo que se enojen, que se ofendan por mis palabras, pero piensen en esta idea: ES PREFERIBLE MORIR DE PIE, QUE VIVIR UNA VIDA ARRODILLADO.  Esta es la razón de los Derechos Humanos, el que todos vivamos de pie, porque ante todo, somos hombres.

Personalmente, pido a Dios que me perdone, por seguir matando a su hijo.

UN POLÍTICO CUALQUIERA
Ángel Medina
Málaga-España

“A fructibus cognoscitur arbor”

Detrás de una pluma puede haber un doliente. Alguien que reflexione y quiera ofrecer esa ponderación para que otros la puedan considerar. Y es que duele un país viendo cómo van surgiendo de las grafías que emborronan el papel muñecotes negros de tinta, que se alzan en señal de protesta por la angustia que padecen.
Los ciudadanos de demasiadas patrias estamos muy cabreados, y la razón es fácil de entender. Y digo “patrias” en plural, porque los políticos no suelen diferir mucho en cualquiera de los países del mundo mundial. Lo que aquí se dice, puede servir en cualquier parte.
Los que dirigen la política – salvo excepciones- han conseguido tocarnos hasta los “mismísimos”. El vaso está colmado hasta la saciedad. Sólo se obtienen promesas incumplidas y se afianza la pobreza generalizada. La sociedad se siente traicionada y ha perdido la fe en los que mandan. Es algo así como si los músicos desconfiasen del director de la orquesta. Son muchos los que detestan cualquier forma de dictadura, pero también son muchos los que piensan que se va retrocediendo en conquistas sociales e incluso se ataca la libertad para instalar el despotismo “des-ilustrado”, al amparo de la sacrosanta invocación a la Democracia. Antes eran unos pocos los chupópteros que mamaban de las ubres, pero hoy son legión, sin que acaben nunca los procesamientos, si es que se inician y no prescriben antes. Eso, por no hablar de la nueva casta que viene a salvarnos, que tras probar la fruta prohibida acaba integrándose en la vieja. Por sus frutos conocemos al árbol, como dice el proverbio latino que encabeza estas letras.
Hagamos uso de la imaginación ¿o tal vez basta la simple observancia de la realidad? …)
Si tenemos, de una parte, un cubilete, y de la otra distintos ingredientes, y echamos dentro del mismo un toque de progresismo barato, unas migajas de nuevas leyes para azuzar a unos contra otros y dividir al pueblo, o se promueve el encuentro entre civilizaciones, sin tenerse en cuenta la dificultad que entraña la integración con quienes mantienen de manera directa o velada el expansionismo teocrático y no practican los derechos humanos; si agregamos dos cuartos de emancipación radical, una ración de ecologismo pomposo, el histrionismo de un verbo ramplón ( ya se sabe: esa clase de oradores que hablan sin parar para no decir nada),un montón de gotas de autosuficiencia, un anticlericalismo latente ( se eliminan los valores y se puede manipular mejor al individuo), el despilfarro de la economía de manera desbocada, el retroceso en la calidad de la enseñanza, el empobrecimiento generalizado, haciendo caer las clases medias que son el sustento de todo país, el enfrentamiento entre la ciudadanía, dividiéndola en blancos y negros, rojos y azules, explotadores y explotados… y todo eso lo agitamos enérgicamente, ¿ qué podrá salir del cóctel?. Sí; lo han adivinado. Un político progre.
¿Y qué hace un político oportunista? Pues eso que se tiene a pelo en la boca: implantar su ideología y autoproclamarse César de ese imperio. Como aquel enorme octópodo de “20.000 leguas de viaje submarino”, el leviatán gigantesco abraza el país con sus tentáculos, al amparo de un reformismo populista, cuando no populachero, forjándose la aureola de ser el salvador del sistema, situándose por encima del bien y del mal. Él y su bandería son los buenos de la película. Mesianismo de un inepto que puede arrastrar todo un país hasta el fondo del abismo. Vanidad de vanidades, como dirá el Eclesiastés. Houdini de la marrullería. ¡Basta ya de advenedizos! No más aventureros.
La ciudadanía se encuentra inerme. Por eso, han de promoverse iniciativas que vengan a consolidar la política y alejar a los arribistas. Un país se juega mucho, según en manos de quién se encuentre. El conductor puede conseguir que su batuta extraiga de los instrumentos una sinfonía extraordinaria, pero también que rechinen, desafinen y que los espectadores tengan que abandonar la sala y exigir su dimisión.
No más lamentos. Propuestas, sí. Exigencias, también.
En primer lugar, es deseable que gobierne el partido más votado. Parece una perogrullada, pero no lo es. No basta conseguirse el mayor número de votos en los comicios, pues puede acabar gobernando el que las pierdes si se coaliga con otros partidos perdedores. Un fraude legal. Se estraperla con las papeletas mediante el apoyo, a cambio de recibir contrapartidas. Prometen el oro y todo queda en oropel.
El bipartidismo ha sido sustituido por el pluripartidismo. La derecha se ha desplazado hacia el centro y la izquierda pretende ocupar espacios de la derecha, en tanto que el centro se presta a tejemanejes de unos y otros en busca de electorado, mientras que grupitos de nuevas facciones de roedores merodean buscando morder el queso. Pero, el pluripartidismo es un engaño, pues el programa del ganador puede no llegar a aplicarse. Hay que cambiar el sistema. Las coaliciones entre partidos han de hacerse antes y no después de las elecciones. Agruparse antes de los comicios en orden a las ideologías, pero nunca después. Dos únicos bloques que puedan reagrupar las corrientes afines, aunque difieran en la aplicación de los programas respectivos. Eso es cosa entre ellos, pero hacerlo después de las votaciones es un auténtico timo a los electores. Un engaño al Pueblo.
Nos hemos acostumbrado a que nos mientan impunemente. Los compromisos electorales han de ser cumplidos. Esta sería la segunda demanda. No es concebible que exista el delito de la publicidad engañosa, que establece pena de prisión, y sin embargo quienes mienten haciendo promesas para ganar las elecciones (que es algo muy serio), no sufran penalización alguna por el incumplimiento. La memoria colectiva ha de ser la hemeroteca, donde se recoge todo lo que se dice.
En tercer lugar, ha de establecerse un perfil para los altos cargos del gobierno, y sobre todo para el Presidente de la Nación, tanto a nivel ético como profesional. Tecnócratas y no simples afiliados que buscan la olla. Personas de reconocida valía, formación y competencia. No puede ser ministro del ramo alguien que no tiene ni remota idea del cargo y ha de ser llevado en volandas por sus subordinados. ¿Cómo entenderse – pongamos, por ejemplo- que se le ofrezca la cartera del ministerio de defensa a alguien que no pertenece al estamento militar? ¿Qué criterios puede tener a la hora de defender su país? ¿O Sanidad, que cuando llega una pandemia se mueve entre el error y el desconocimiento?
En cuarto lugar, el político ha de responder de sus actos al finalizar su mandato. Ser sometido a juicio para reconocérsele la labor realizada o pedírsele cuentas de la misma. Precedentes hay. Islandia ya sentó en el banquillo a un presidente por su negligencia. No es de recibo, que robar una gallina pueda acarrear la privación de la libertad, y quien hunda un país se puede ir de rosita. De esta manera, los gobernantes se cuidarían de cómo han de gestionar el poder que el pueblo le ha entregado y no dilapidarlo en la más completa impunidad.
Decía Groucho Marx: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.
Algunos, deberían tomar nota de esta humorada tan seria.

LETRAS CALDENSES
Por: Gustavo Páez Escobar
-Colombia-

José Miguel Alzate, constante analista de los valores culturales de su región, recoge en el libro Nombres en las letras de Caldas, editado por la Gobernación, cerca de 80 textos que ha escrito a lo largo del tiempo. Es un enamorado de su comarca y sobre todo de Aranzazu, su patria chica, a la que asigna el nombre literario de San Rafael de los Vientos (título de una de sus novelas) y no cesa de exaltarla en artículos y libros. Otras obras recientes que tienen como escenario a Aranzazu son la novela infantil Cuando en sueños Amanecer conoció el bosque y el libro de cuentos Historias de un pueblo encantado.

En el ensayo preliminar anota que las primeras inquietudes literarias en Caldas nacieron hacia los años 1880-1885, y que en 1904, con la fundación de Revista Nueva, dirigida por el atildado escritor Aquilino Villegas, surgieron varios nombres que le dieron impulso al empeño inicial. En 1910 ese afán era un hecho cierto, y a partir de entonces aparecieron otras figuras notables, como Rafael Arango Villegas,  el escritor costumbrista más importante después de Tomás Carrasquilla, y Roberto Londoño Villegas, conocido como el cronista Luis Donoso.

El grupo de los grecolatinos, el más prestigioso en las letras caldenses, marcó un hito en la vida regional, con eco en todo el país. En él sobresalieron Fernando Londoño Londoño, Silvio Villegas, Arturo Zapata, Antonio Álvarez Restrepo, Gilberto Alzate Avendaño, Alberto Mendoza Hoyos, entre otros. El grupo se distinguió por el riguroso manejo del idioma, la elocuencia del estilo, el fulgor de las metáforas y el puntilloso manejo del adjetivo.

El último grecolatino, César Montoya Ocampo, que hasta el último momento de su existencia mantuvo refulgentes las ideas y las galas que eran características de su talante literario, murió en Pereira en mayo de 2019, a los 89 años de edad. Era oriundo de Aranzazu, como José Miguel Alzate, y los ligaban estrechos lazos de hermandad. De esta población es también Javier Arias Ramírez, eminente poeta con resonancia nacional.

En los años 30 tuvo alta nombradía Bernardo Arias Trujillo con Risaralda, novela ejemplar. En la década del 40 surgió otro grupo de señalados méritos: Otto Morales Benítez, Ovidio Rincón Peláez, José Hurtado García, Danilo Cruz Vélez, Jaime Mejía Duque, Adel López Gómez, Antonio Cardona Jaramillo –Antocar– (los dos últimos, nacidos en el futuro departamento del Quindío).

En diferentes épocas se destacan Blanca Isaza de Jaramillo Meza, Maruja Vieira, Beatriz Zuluaga, Omar Morales Benítez, Jorge Santander Arias, José Vélez Sáenz, Fernando Arbeláez, Iván Cocherín, Néstor Gustavo Díaz, Hernando Salazar Patiño,  Hernando García Mejía, Carlos Arboleda González, José Chalarca, Augusto León Restrepo, Óscar Echeverri Mejía (nacido en Ibagué), Fernando Mejía Mejía, Carlos Enrique Ruiz, Eduardo García Aguilar, Octavio Escobar Giraldo… La lista es extensa, y la limitación de este espacio no permite hacer las debidas precisiones. Es digno de encomio el empeño que desde vieja data ha mostrado José Miguel Alzate por resaltar la esencia creativa de Caldas.

LARGA ORILLA DEL RECUERDO
DE EMIL GARCÍA CABOT
Carlos Pérez de Villarreal
Argentina

Instituto Literario y Cultural Hispánico

Resumen: Emil García Cabot es una figura representativa de la literatura argentina contemporánea, cuya prodigalidad en la escritura ha traspasado las fronteras de su país, siendo reconocido a nivel internacional. Su tarea se ha desarrollado en todos los géneros literarios, como la poesía, la narración, el cuento, el ensayo o la novela, pero lo que sobresale de su pluma, es la habilidad retórica con que toma cada uno de estas categorías para darle una narrabilidad esmerada y selecta. No por algo sus obras han logrado distinciones, premios y publicaciones en diferentes medios. En el año 2015, el Instituto Literario y Cultural Hispánico le otorgó el Premio ILCH por su destacada trayectoria en la Literatura Hispanoamericana. Aquí consideraremos su obra LARGA ORILLA DEL RECUERDO, novela que distingue una sorprendente narración, profunda, intensiva, con un manejo inmejorable de su prosa.

Palabras claves: representatividad – literatura – novela – narración

Abstract: Emil García Cabot is a representative figure of contemporary Argentine literature, whose prodigality in writing has crossed the borders of its country, being recognized internationally. He has developed his work in all literary genres, such as poetry, storytelling, short story, essay, or novel, but what stands out in his pen is the rhetorical skill with which he takes each of these categories to give it a careful and select narrability. Not for nothing have his works achieved distinctions, awards and publications in different media. In 2015, the Hispanic Literary and Cultural Institute awarded him the ILCH Award for his outstanding career in Hispano-American Literature. Here we will consider his work LARGA ORILLA DEL RECUERDO, novel that distinguishes a surprising narrative, deep, intensive, with an unbeatable handling of its prose.

Keywords: representativeness – literature – novel – narration

     Analizar la novela de Emil García Cabot, LARGA ORILLLA DEL RECUERDO, ambientada en el invierno de 1966 en la ciudad de Mar del Plata, ha retrotraído a quien esto escribe, a su juventud, ya que nacido en esta ciudad, en la cual reside actualmente, las narraciones y sucesos de esta ficción se han visto reflejados en sus recuerdos. Los lugares donde transcurren los hechos, “El Partenón” de Playa Serena, el puerto, la banquina de pescadores, los elevadores de granos, el antiguo restaurant Chichilo, la costa marplatense frente al Hotel Provincial, las calles céntricas de la ciudad, el café París… fueron escenarios que ha recorrido infinidad de veces. Verlos transformarse por la aparición de los personajes de la novela, ha resultado ser una experiencia muy particular y reconfortante. Y si bien estas consideraciones son muy particulares, por otro lado, han llevado a que se interpretara la obra, con mayor ecuanimidad.

     La novela comienza con un protagonista Mauricio Ortegui, quien debido a circunstancias que poco a poco se van a ir desvelando, se encuentra en ese “Partenón”, a diez kilómetros del puerto de Mar del Plata, venido de Buenos Aires, en una fría mañana invernal. ¿Por qué motivo llegó hasta allí?, ¿qué representa ese lugar para Mauricio? Interrogantes que desde el principio, desde las primeras líneas, se introduce en el lector como una sombra imperceptible que comienza a cubrirlo todo. Así lo deja sentir su autor, en los párrafos iniciales:

 ¿Podría decirse que todo comenzó con aquel golpecito de la palma derecha de Ferrara, simultáneo con el leve peso pero también firme contacto de un frío metálico en la diestra que asimismo yo acababa de extenderle para tan solo despedirnos como de costumbre? Porque entregadas así, con seguridad y el bienintencionado desafío de mi amigo (“Debe de existir el modo en que de una vez por todas puedas trazar las coordenadas de tu vida”), las llaves me dieron la certeza de que el futuro aún podía estar en mis manos”. (11)

     Esa construcción, será el principio de una Odisea… y el final ¿tal vez? ¿Busca Mauricio “encontrarse” a sí mismo? Allí “descubre” a Alejandra con un grueso cuaderno en sus manos. Aparece aquí el personaje femenino, antítesis de Mauricio. ¿Qué representa Alejandra?, ¿por qué es tan importante el estar con ella, si recién la conoce?, ¿qué significado tiene para su vida?

Vuelven los interrogantes. Alejandra. Esa Alejandra (¿Alexandra?) Panus, incógnita, enigmática, inescrutable, que comienza a adueñarse de su pensamiento, recién conocida.

Comienza así un juego de palabras, en la que la maestría literaria de García Cabot, lo lleva a utilizar el recurso literario de escribir en cursiva los pensamientos internos de Mauricio, entremezclados con el texto de la obra.

Este monólogo interior del personaje, esta técnica narrativa, explicita los íntimos pensamientos del protagonista, sus sentimientos y disquisiciones, que revelan lo más íntimo de sí mismo, ganando este soliloquio, independencia y credibilidad. Nos remite así a escritores de la talla de James Joyce (1882 – 1941) en su Ulysses, a Virginia Wolf en Al faro y Las olas o a William Faulkner en El ruido y la furia,

Pero aquí se utiliza este proceso de una manera totalmente distinta a lo habitual: entra abruptamente en el texto, impresionando al lector, que sorprendido, absorbe la presencia del personaje en forma muy particular, metiéndose en su propia piel. El leedor se hace partícipe de la narración, como si fuera un “lector cómplice” al decir de Julio Cortázar, demostrando su enorme valor en el desarrollo de renovar el texto literario.

¿Y lo escrito en negrita?, otro recurso, complejo pero seductor, porque al transcurrir el texto, parecerían ser diferentes voces. Voces que a veces dejan saber de quiénes son, y a veces no. Este compendio de escritura es múltiple de enfocar. Hay que releer para entender. Y allí está la sabiduría del escritor.  Todo está pensado. Nada fue librado al azar. La imaginación llevada al límite.

     Los dos personajes centrales, permiten intentar descifrar cual es el sentido de su cercanía, el porqué de su encuentro, ¿fortuito, tal vez? Y aquí la trama se vuelve intrigante, porque dos historias, cada una de ellas cargadas con las propias mochilas de sus experiencias de vida, se encuentran, incluso dejando “ver” un posible alejamiento, marcadas tal vez por sus propias personalidades y sus improntas personales.

Mauricio, viene de expresar un vacío existencial que lo lleva a ese invierno marplatense junto a los acantilados, donde encontrará a Alejandra Panus, que viene de Grecia, ¿tratando de mitigar la pena por un ser amado que ha desaparecido de su vida trágicamente?

Y este encuentro y desencuentro se hace palpable, visible, en ese ir y venir de palabras, sensaciones y emociones. En este conflicto generado, se podrá observar la actitud de ambos, irresuelta tal vez, por las propias inhibiciones de sus existencias. ¿Se puede ser parte de otro? Esa es la pregunta fundamental.

   Los nombres griegos utilizados descubren también una realidad insoslayable: ese Mauricio, cuya simbología es “oscuro”, Adelfó, “hermano” y la palabra Alejandra, cuyo significado, “protectora”, permitirá descubrir lo diferente, lo inaccesible. Incluso el nombre del barco, “Paciencia”, buscando tal vez, ese tiempo de espera para reconstruir algo buscado. 

Y los poemas de Yorgos Seferis, ese griego inconmensurable, premio Nobel de Literatura, que acompañan la acción.

    LARGA ORILLA DEL RECUERDO, es una obra que al comenzar a leerla, se desea llegar a su final. Atrae esa serie de incógnitas, que no se van revelando sino en forma subrepticia, lo que acrecienta el interés.

Tiene un desarrollo de la escritura muy particular, en donde el lector no para de intrigarse, y como ya lo mencionáramos en párrafos anteriores, invita a la relectura para comprender, sin que esto moleste en absoluto.

Esta intervención es fundamental, porque el acto de leer permite dotar al texto de un nuevo paradigma. Así nos sumergimos en esta historia que busca una experiencia estética, porque entran en juego las sensaciones, los sentimientos y las emociones de quien la lee, expresando una nueva forma de mirar la literatura de su autor

   Esta es una verdadera novela de amor, donde las palabras de García Cabot, ponen en juego en forma ponderada y palpable, las peculiaridades existenciales de los seres humanos, sus conflictos y las pasiones que los embargan. Realmente es un verdadero deleite sumergirse en sus páginas.

La habilidad literaria, se refleja en una imaginación sin límites, en personajes de múltiples aspectos psicológicos, en una trama por demás interesante que llevan en suma a solicitarle a su autor que jamás decaiga en su empeño por escribir.

  LAS CUALIDADES MISTERIOSAS DE LA ÓPERA
Piedad Romo – Leroux
Guayaquil-Ecuador

Este género musical, la ópera, obra en italiano, conjuga la armonía escénica y el canto, con la participación de la orquesta, los solistas, los coros, el director, ballet, danza, escenografía pintura, decoración, iluminación, artilugios escénicos, maquillaje,   y vestuario.

El bel canto, con el que los intérpretes hacen gala de súbitos destellos de belleza, el porte y el gesto, el timbre, el fraseo y la emisión de las palabras, todos combinados,  son las cualidades misteriosas, que convierten a la ópera en mi género musical preferido.

En algún momento de mi existencia, soñé con poseer una voz privilegiada, pero a más de ser parte de algunos coros colegiales y de aquel que funcionaba en la Casa de la cultura, cuyo director era el reconocido maestro español, Carlos Gonzáles Arijita, no tuve participación en ningún otro.

En mi adolescencia, tomaba clases de violín, con un destacado maestro en el Conservatorio Antonio Neumane y al término de estas, con mi inolvidable amiga Isabel Rivera López, quien muchos años después sería la directora del mencionado instituto musical, nos dirigíamos apresuradamente a la Casa de la Cultura, para integrarnos al coro en dicha entidad.

En ese entonces, forme parte coral de las óperas, Caballería   Rusticana, de Pietro Mascagni,  Marina, de Emilio Arieta, representada por primera vez en el siglo XIX, de la zarzuela Luisa Fernanda, en las cuales se lucían las voces de la soprano Beatriz Parra Durango, cuya formación musical la realizó en Moscú y la ha paseado por el mundo, para orgullo de nuestra patria; Teresa García Franco, fallecida prematuramente en Italia y en donde ocupó primeros lugares en diferentes escenarios;  Andrés Córdova León, tenor guayaquileño, con gran madurez vocal;  Maritza Ortega Jordán, cuya voz excepcional, nos ha emocionado en innumerables ocasiones cuando hemos tenido el privilegio de oírla, pues con el paso de los años, es “como esos vinos, que cuanto más añejos saben mejor”, el tenor Ángel Oyola García, de gran y hermosa trayectoria, la tesitura de su voz nos dejaba perplejos, a la par  que el maestro Oscar León, tenor excepcional, ya fallecido, como olvidar a esos inolvidables amigos Pedro Vallejo Porras, Julio Vallejo, Pedro Pinargotte, también tenores de gran  frescura e intensidad; como no traer a esta reseña  a esas voces graves  y profundas de los bajos Gastón Ampuero, Germán Meza,  cuyas presencias vocales y escénicas fueron impresionantes; hoy es Fabián Gonzáles Chiriboga, cuya voz y tesitura particularmente profundas, gran potencia y riqueza en notas graves es quien brillantemente ha seguido sus pasos;  tengo presente al barítono Guido Garay Vargas Machuca, inolvidable interprete y amigo, ya fallecido  y tantos otros cuyos nombres  con el paso de los años he olvidado. Fueron esos tiempos imperecederos, esos recuerdos me colman de gratas emociones.

Mis viajes se iniciaron tempranamente, viaje a Europa, recorriendo distintas ciudades del continente, hasta arribar a Moscú, en agosto del 61, con su paisaje otoñal, lluvia pertinaz, humedad y frío; allí inicié mis estudios en la facultad de ciencias médicas, convirtiéndome después de ocho años en galena, y más tarde en psiquiatra, especialista en psiquiatría de infantes y de adolescentes;  fue entonces, en Rusia  en donde se me abrieron las puertas para asistir a salas de conciertos, teatros, museos,  ballets, cuyos espectáculos, exposiciones, ferias, representaciones  y galas me dejaban atónita.

Quiero expresar mi gratitud a todos los que me ayudaron de una forma u otra a cumplir mis sueños.

La palabra escrita ganó, mi amor por ella y la necesidad de expresarme de la manera más plena posible me condujo a la senda que afortunadamente he tomado.

Mi amor por la música, por la ópera y por los cantantes que la hicieron grande y significativa para mí y para muchos, ha permanecido indeleble hasta ahora, esta ha sido la razón, por la cual me profundicé en su estudio, a través de todas las épocas.

El recorrido de la ópera, se inicia en el barroco con mascaradas, zarzuelas, singspiels, de la autoría de Mozart o de José de Nebra. Para Kurt weill, la ópera de Los tres centavos, es más teatro recitado que ópera.

Dafne, fue la primera de este género compuesta por Pacopo Peri, inspiración de literatos florentinos que conformaban la “Camarata Florentina”, en su intento de revivir la tragedia griega clásica, se representó al público, en el Palacio Pitti, de Florencia el 21 de Enero de 1594, esta obra lastimosamente se perdió.

La primera ópera, que ha sobrevivido es Eurídice de Peri, se representa aún por el Orfeo de Claudio Monteverdi; para el carnaval, en Venecia, en 1637, se vendieron los primeros boletos; Monteverdi se había radicado allí, por su iniciativa se pusieron en escena, Il retorno de Ulises in patria, L’incoronazione de Poppea, él hace realidad ese nuevo contexto del arte musical, pues además  fue un maestro en la destreza  de la viola, siendo nombrado, director  de capilla de Mantua, con el objeto de proveer toda la música para los actos laicos y religiosos; fue él  por primera vez quien recrea un nuevo estilo, una sola voz que declama sobre un fondo musical, en el que la participación de cada   personaje le corresponde a un solo protagonista, es lo que se conoce como “la monodia acompañada”. En estos años se intentó atraer a la llamada “clase mercantil”, la cual de manera alguna no participaba, a más de intercambiar productos, mercaderías y géneros, era peyorativamente así llamada.

Francesco Caballi, propagó estas obras en Italia, en ellas se combinaba la comedia con elementos trágicos; entre 1710 y  1720 Nápoles representaba este género musical intercalado con largos recitativos  en los cuales el virtuosismo era magistral, convirtiendo al vocalista en estrella; los roles de héroe , fueron escritos para la voz de castrato, como Farinelli, el cantante más famoso del siglo XVIII, este era el sobrenombre con el que era conocido Carlo Brochi, quien siendo aún muchacho al caerse de un caballo, tuvo que ser castrado, fue así como se convirtió en un cantante  excepcional, alumno de Nicola Porpora  era conocido, como “il ragazzo” ,el muchacho y su voz de soprano de maravillosa belleza, prodigiosa longitud, pureza y poder lo convirtieron en el divo más admirado de esos años, sus variaciones y gorjeos son insuperables.

 De manera alguna podemos dejar de mencionar a  Faustina Bordonni, mezzosoprano veneciana, virtuosa, única e irrepetible, su prodigiosa coloratura, la rapidez y limpieza con los cuales atacaba los pasajes más difíciles de interpretar, la convirtieron en la voz más admirada de esta época.

Ludwig van Beethoven, a más de las nueve sinfonías, que han sido la fuente primordial de su popularidad, junto a sus obras para piano y música de cámara, que son impactantes, escribió su única ópera, en dos actos, la que se estrenó en 1805, el texto se había usado para la ópera Leonora, “ou l´amor conyugal” de Pierre Gaveaux, Beethoven tenía una partitura de esta, en la que se cuenta, como Leonora disfrazada como un guardia de la prisión, llamado Fidelio, rescata a su marido Florestán, de la condena de muerte por razones políticas. Desde entonces, esta ópera ha tenido un papel importante en el repertorio operístico.

Alessandro Scarlatti, uno de los más reputados compositores del barroco italiano, miembro de la escuela napolitana, perfeccionó el área y la obertura.

Antonio Vivalde, compositor, violinista, profesor y sacerdote católico, apodado, “el cura rojo”, por ser clérigo y pelirrojo, cimentó el género del concierto, era magistral en el violín, clavecín y órgano; nos deleitamos escuchando, “Las cuatro estaciones”.

Qué podemos decir del gran Nicola Porpora, fue compositor y maestro de  Farinelli y de Joseph Haydn; formó parte del movimiento barroco, su ópera  Basileo, re d’orione, fue  representada en el teatro de los florentinos; de igual manera fue el compositor de Berenice, ópera en tres actos y en Nápoles, también escribió la ópera, Flavio Aniceo Olibreo, entre otras más;  compuso  un sinnúmero de misas, salmos y motetes en los que demostró su talento, junto a Hubert Porporino, ambos están considerados por la crítica, grandes cantantes del siglo XVIII; Abrió una escuela de canto, en la que se formaron además de Farinelli, Gaetano Majorana (Cafarelli) y muchos otros, que fueron los mejores intérpretes del siglo XVIII. Farinelli, con su extraordinaria voz, vocalizó, su cantata, L’Imeneo.

Sería una grave falta no traer a estas páginas al compositor Gioachino Rossini, italiano, cuya producción musical abarca, 39 óperas, música de cámara, sacra, creo nuevos estándares para la ópera cómica, como La italiana en Argel, El barbero de Sevilla, La Cenicienta, Otelo (El moro de Venecia de William Shakespeare), cuyos celos enfermizos utilizados por Yago, lo convierten en un ser atormentado, que lo conducen a asesinar a su amada esposa Desdémona.

Un aparte especial merece el estilo vigoroso de Giussepe Verdi, en Nabucco, ópera basada en el antiguo testamento, fue el primer gran éxito del genio de Roncolle, su estreno con el coro interpretando “Va, pensiero”lo convirtió  en uno de los símbolos del movimiento de unidad de Italia, siendo desde entonces un himno que cantan todos los italianos.

Otras de las óperas de Verdi son, Don Carlo y Fastalff; nos referiremos a Rigoletto, basada en la obra teatral de Víctor Hugo, Le  rol se amusse, se presentó por vez primera en Fenice; sus arias: La donna e  inmóvile, Caro nome, Bella figlia del amore, las  escuchamos permanentemente, porque son inmortales.

Rigoletto, significa una danza antigua de varias personas en un círculo, mientras cantan; en la obra, es el bufón jorobado de la Corte de Mantua,  personaje egoísta y malicioso, que vive perseguido y atemorizado por una maldición, que le profirió el Conde de Monterone: “Y tú serpiente, tú que te ríes del dolor de un padre, ¡maldito seas”!

Rigoletto, El Trovador y La traviata, constituyen la trilogía que escuchamos con devoción hasta nuestros días, todas compuestas por Giuseppi Verdi.

Cómo olvidar en estas líneas a Giacomo Puccini, heredero de la tradición lírica italiana, pero abierto a nuevas corrientes de finales de siglo, son doce óperas que conforman su producción, más que suficientes, para hacer de él, uno de los más aplaudidos por sus seguidores; tempranamente compuso Le Villi, en un solo acto, fue recibida con aplausos; poco tiempo después con Magnon Lescaut, que el compositor alcanzó el éxito, esta obra supuso su consagración, que poco después se reafirmó con La Boheme y luego con Tosca y Madame Butterfly; su discurso musical era marcado, melódico e inconfundible; más tarde se distanció de los temas convencionales y abogo por un mayor realismo; su última obra Turandot, quedó inconclusa a su muerte, como consecuencia de un Cáncer de laringe; fue Franco Alfano, quien a partir de los esbozos dejados por su maestro, quien la finalizó.

Petro Mascagni, compositor italiano, cuya obra musical más notable es Caballería Rusticana, con la cual participó en un concurso obteniendo el primer premio; este es el único trabajo que  ha logrado sobrevivir al paso del tiempo; otros como L´amigo Fritz e Iris, no alcanzaron mayor relevancia.

Lastimosamente era partidario de Mussolini, siendo el músico oficial del régimen, para quien escribió, Nerone, un tributo oficial para el dictador; murió inesperadamente en la indigencia.

Feodor Ivanovich Chaliapin, el más famoso bajo de la ópera rusa, revolucionó el teatro lírico, dándole la perfección dramática a los personajes y su credibilidad escénica; Chaliapin se convirtió en una leyenda de la música; su infancia y adolescencia transcurrieron entre graves carencias. Se une a la compañía Ussatov, quien era tenor del Bolshoi y fue su maestro de canto; desempeñó los grandes papeles de bajo  –  barítono como Saliere, en la ópera Mozart y Saliere de Rimsky Korsakov.

Mozart, merece un capítulo aparte, su obra abarca todos los géneros musicales, incluye más de seiscientas creaciones, reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, concertante, de cámara, operística y coral; La flauta mágica, es un cuento de hadas, ópera en dos actos enigmática y fascinante, con la Reina de la noche, Papageno y Sarastri; como todo cuento bien escrito, triunfa el bien sobre el mal, el compositor la escribió cuando su salud empeoraba y pasaba un desequilibrio económico; sobre esta ópera, se han escrito enigmas interesantes y curiosos.

No podemos pasar por alto, “Las bodas de Fígaro”, en cuatro actos, escrita bajo un libreto de Lorenzo de Ponte, quien también escribe, Don Giovanny, ópera bufa, basada en un libreto del escritor español, Tirso de Molina; otras óperas como, Cossa fan Tutta, en español, “La escuela de los Amantes”, drama jocoso basada en dos actos, fundamentada en La Metamorfosis de Ovidio, con libreto de Ponti; la ópera más representada en Viena y en diferentes ciudades de Europa, sin lugar a dudas, fue El rapto en el Serrallo, emerge como un gran éxito original, puesto en escena en vida del compositor, quien fallece el 5 de diciembre de 1791, no llegó a cumplir los 36 años; se acusa a Saliere de haberlo envenenado por pecar de envidia; la verdad es que el compositor sufría del Síndrome de Tourette, que se caracteriza por movimientos repetitivos, vocablos no deseados, reacciones imprevistas e incontrolables, esta enfermedad no tiene cura.

Al cine el director, Milos Forman llevó la película, Amadeus, basada en la vida de ambos compositores, con guion de la obra de Petter Shaffer, en este film, el compositor llegó a creer que escribía El Réquiem para su propio funeral; su esposa Constanza, no pudo pagar una tumba, debido a los apuros económicos que pasaba el matrimonio; cuando pudo sufragarlos, el sepulturero no recordó donde lo había enterrado, misterio que hoy aún permanece sin resolver.

Piotr Ilich Chaikovsky, fue un compositor ruso del periodo del romanticismo, siendo reconocido y alabado en el mundo entero, por su producción musical extensa y extraordinaria.

 Nace en mayo de 1840 y fallece el 6 de noviembre de 1893.

A través de su música, se expresan sentimientos de angustia, rebeldías acumuladas, protestas, gritos, desazón, pues vivió una agitada vida personal; su obra operística es extensa, tempranamente escribe chereviski, La dama de picas, Eugenio Oneguin, la Hechicera, Mazepa, con las cuales alcanza  gran fama en su Rusia natal y en el mundo occidental.

Demostró un gran virtuosismo, es considerado el más destacado músico de Rusia, que proyectaba su genialidad; estuvo destinado a cambiar la forma de escribir música más allá de la Rusia zarista y nacionalista que promovía el rico folklor eslavo. Su muerte se atribuye al cólera, enfermedad, que azotaba por entonces a la humanidad, otros lo atribuyen a un suicidio.

Enrico Caruso, tenor lírico napolitano,  aclamado en Europa y en los teatros americanos, fue uno de los pioneros de la música grabada; la potencia de su voz, su belleza, riqueza de tono  y técnica superlativa, lo convierten en el más famoso cantante de este género en el siglo XX; incluyó un record de 863 apariciones, en la Ópera Metropolitana de Nueva York; su vida fue llevada al cine por Richard Thorpe, en el Gran Caruso, en la piel del actor y cantante, Mario Lanza, acompañado por Ann Blyth. Cantó en  las salas de ópera más importantes del mundo. El célebre director de orquesta, Arthur Toscanini, le consideraba, uno de los más célebres artistas con los que había trabajado.

Béla Bartok, músico húngaro, compositor, pianista e investigador de la música folklórica de Europa Oriental, junto a Litz, está considerado como uno de los más grandes compositores húngaros Fue uno de los fundadores de la Etnomusicología. Con tan solo cuatro años, su madre le enseñó a tocar el piano, a los nueve comenzó a componer, fue “un niño prodigio”; a los once dio su primer concierto: el alegro de la sonata Waldstein de Beethoven y El curso del Danubio, que fue una de sus primeras composiciones.

Fue alumno del afamado maestro, Lászlo Erkel, quien le enseñó armonía y piano. En Budapest, con tan solo 17 años, ingresa a la Academia de Música, siendo su maestro Istvan Thoman  y le da lecciones de composición el extraordinario Zoltan Kodaly, con quien emprende una recopilación de la música folklórica húngara; en 1913, compuso un extenso poema sinfónico Kossuth, en honor al héroe de la revolución húngara de 1848, Lojos Kossuth; en Budapest en 1902, conoce y entabla amistad con Richard Strauss, en el estreno de Así habla Zaratrusta y poco después se une a  Claude Debussy, quien también ejerció gran influencia en su obra; la música “magiares”, en sintonía con el auge de los movimientos nacionalistas, dan auge a la música zíngara, un ejemplo, Las Rapsodias Húngaras, eran armonías punzantes de la música tradicional húngara; en esa época compone dos volúmenes para piano solo y su única ópera, El castillo de Barba Azul; más tarde los ballets, El príncipe de madera y El Mandarín maravilloso y dos sonatas muy complejas para violín y piano; escribió por esa época seis cuartetos en un lenguaje armónico, más simplificado y más tradicional.

Sus ideas antinazis, lo obligaron a mudarse a los E.E.U.U. pero este exilio lo afecto profundamente, unos años después, fue investido como Doctor Honoris Causa, en la universidad de Columbia. Su vida sentimental estuvo enmarcada en dos matrimonios, de cada uno de los cuales tuvo un hijo, esta etapa de su vida fue económicamente desastrosa, sus conciertos, El cuarteto para cuerdas número 6 y el concierto para Orquesta, le aliviaron en algo su situación económica, lo cual le ayudo a recuperar la confianza, entonces escribe su Concierto para piano número 3 y el concierto para viola; el extraordinario violinista, Yehudi Menuhin, le encargó la Sonata para solo de violín, que interpretó  magistralmente en innumerables ocasiones.

En 1943, se manifestaron los primeros síntomas de una leucemia, la cual acabó con su vida en septiembre de 1945, en Nueva York, a los 64 años de edad; en 1968, sus restos fueron trasladados a Budapest, donde tuvo un funeral de estado.

María Anna Cecilia Sofía Kalogeropóulo, María Callas, nace el 3 de Diciembre de 1923, en Manhattan, en New York y fallece en París el 16 de septiembre de 1977.

Cantante griega, soprano dramática, considerada la intérprete de ópera más eminente del siglo XX. Revivió el bel canto en su importante carrera; fue llamada  “La Divina”, por su extraordinario talento vocal y actoral, su voz de un rango amplísimo interpretaba a Donizetti, Bellini, Rossini, Verdi, Puccini, de tal manera, que nadie hasta ahora la ha podido igualar; su carácter violento y temperamental la puso frecuentemente en apuros; Su rival, Renata Tibaldi, soprano dramática italiana, quien fue seleccionada por el director Arturo Toscanini para cantar Las Cuatro piezas sacras de Verdi, refiriéndose a ella, el famoso director dijo, que Renata Tenía “la voz de un ángel”.

 La Callas tiene el mérito de recuperar papeles y óperas que yacían en el olvido, resucitándolas con una pasión inusitada.

Más es verdad, que de seguro existió una dura competencia entre ambas, pues La Callas, siempre se refirió a ella con agresividad y desprecio.

Una mención aparte merece la relación sentimental entre Aristóteles Onassis y la Callas, quienes protagonizaron, una historia de amor fatal, de pasiones y odios desenfrenados, dignas de una tragedia griega moderna, que fascinó y escandalizó a medio mundo; sesenta años después del inicio de su romance, se ha convertido en una leyenda, que reúne, pasión, dinero, ambición e infidelidad. 

Igor Stravinsky, compositor y director de orquesta ruso, uno de los músicos más trascendentales del siglo XX, abordó varios estilos; trascendió con los ballets clásicos, El pájaro de fuego, Petruska, La consagración de la primavera, los cuales reinventaron el género; fue un creador musical muy fecundo, escribió óperas, música de cámara y música académica, sinfonías, piezas para piano y obras para jazz; su Poética musical, escrita en 1996 fue aplaudida y reseñada en diferentes medios publicitarios. Está considerado como una de las figuras más influyentes del siglo pasado. Fue alumno de Nicolás Rimsky Korsakov. Su prestigio trascendió las fronteras, siendo nombrado miembro de La Academia Estadounidense de las Artes y de las Letras, de la Academia Estatal de las Artes y las Ciencias y de la Real Academia  de música de Suecia; sus distinciones y premios fueron muchos y en 1999 fue incluido en el Salón de la Fama.

Tenía episodios de rabia, y en uno de estos, con La Consagración de la Primavera, tuvo la intención de “mandar todo al demonio” y lo logró, en  el estreno de la misma, en 1913, se entabló un escándalo bochornoso, con luchas a puñetazos entre el público, la que necesitó la intervención de la policía.

Fue sin duda alguna, el compositor principal para Serguéi Daquilev, director de los ballets rusos; su trabajo revolucionó la orquestación abarcando varios géneros, reinventó el ballet en su forma; su influencia en otros compositores se mantiene hasta el presente.

En 1917 hace amistad con Pablo Picasso, el pintor lo retrató y el en retribución le dedicó  el Boceto de música para clarinete, acercaron su amistad con el famoso Polichinela, ballet basado en una obra del siglo XVIII, que se estrenó en la ópera de París el 15 de mayo de 1920, bajo la batuta de Ernest Ansermer; el bailarín Léonide Mazzine creó el libreto y Picasso diseñó los trajes y decorados originales.

Fue un monárquico convencido y odiaba a los bolcheviques; en 1930 comentó, “no creo que nadie, veneré a Mussolini más que yo, él es el salvador de Italia y de Europa”.

Su reputación de promiscuo era  comentada en los círculos sociales y de haber mantenido aventuras con mujeres de estrato social alto, como Coco Chanel, diseñadora de alta costura francesa.

En 1914  se nacionalizó como ciudadano estadounidense; muere en New York en 1971 a los 88 años de edad y fue enterrado en Venecia, en la isla de San Michelle. Una Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood está colocada en su nombre.

Serguéi  Sergueivich Prokofiev, nace en una pequeña localidad, que en la actualidad pertenece a Ucrania; compositor, pianista, director de orquesta ruso, junto a Dimitri Shostakovich, fue el mejor representante de la escuela musical soviética, su obra ha dejado profunda huella en Arian Jachaturian y en Dimitri Kabalesvky; en su música se conjugan tradición y modernidad de manera ejemplar. Pedro y el Lobo, es una obra musical que ha fascinado a millones de niños.

 Su madre provenía de una familia de siervos, propiedad de la familia Sheremétev, era pianista aficionada y su padre ingeniero agrónomo; fue hijo único y desde temprana edad se lo consideró niño prodigio, compuso su primera ópera, “Galope Indio” a los cinco años y “El Gigante”  a los nueve años, luego “El festín de la peste”; más tarde sentó las bases del que sería su propio estilo musical.

Aprendió a jugar  ajedrez, con Raúl Capablanca, a quien venció en un partido de exhibición simultánea en 1914.

En el conservatorio de San Petersburgo, fue un alumno destacado de Nicolás Rimsky Korsakov, extraordinario compositor, director de orquesta y pedagogo, quien era miembro del Grupo de los Cinco- “El gran Puñado” integrado por: Balakiriev, César Cuí, Modest Mussorgsky  y Alessandr Borodín; Rimsky Korsakov, es el compositor de, El Capricho Español, La Obertura de la gran Pascua Rusa, la suite sinfónica Sheherezade y de la ópera Sadko.

Prokofiev, era poseedor de una gran fuerza interpretativa, ritmo y estilo, que dificultan su interpretación en  algunas de sus obras como, Toccata Opus 11, o el Concierto número 2 para piano y orquesta, creo siete óperas, siete sinfonías, ocho ballets, cinco conciertos para piano, dos conciertos para violín, un concierto para viloncello, nueve sonatas para piano, la versión operística de la novela de León Tolstoi, “La Guerra y la Paz” que se representó por primera vez en el teatro Mijailovsky, más tarde sería el Marensky de San Petersburgo, esta ópera  constituida en dos partes, un prólogo y trece escenas, arregladas para cinco actos fue representada con gran éxito, en diferentes escenarios del mundo.  

El quince de Diciembre de 1959, se reestrenó en el Teatro Bolshoi, tras diversas modificaciones; más de sesenta y siete personajes intervienen durante cuatro horas, el Director fue Mstislav Rostropovich.  

Entre 1908 y 1923, residió en E.E.U.U. dando conciertos, luego vivió en París y desde aquí viajo por toda Europa con un extenso repertorio. Regreso a su país, en 1933; muere a los 61 años, el 5 de Marzo de 1953, posiblemente debido a una hemorragia cerebral, está enterrado en  el cementerio Novodievichi en Moscú.

 George Gershwin, compositor y pianista estadounidense, reconocido por haber logrado hacer una amalgama perfecta entre la música clásica y el jazz; sus obras notables han trascendido a través del tiempo y son maravillosas; quién no disfruta oyendo, Rapsodia in blue, Porgy and Bess, Un americano en París, Summer times; fue el primero en hacer oír una voz autóctona en su país y  fuera de las fronteras de su patria, al mismo tiempo de poder conquistar  el éxito de manera absoluta.

Luciano Pavarotti, tenor italiano, lírico – ligero, nacido en Módena, Italia en 1935, muere el 6 de septiembre del 2007, debido a un cáncer de páncreas; ha sido uno de los cantantes más aclamados y amados de todos los tiempos, su sencillez era notoria, fue un permanente luchador por los derechos humanos, siendo benefactor con grandes sumas de dinero, para los refugiados, expulsados de sus patrías, quienes no encontraban asilo en ningún lugar.

Integrante de “Los Tres Tenores”, participó en el famoso concierto de la Copa del Mundo, junto a Plácido Domingo y José Carreras en 1990. Sus interpretaciones fueron inolvidables, nadie como él para emocionar con “El Nessum Dorma”.

Sus roles fueron innumerables, en Aída de Verdi; La Boheme, Turandot, Tosca, Madame Butterfly de Giacomo Puccini, siempre con esa voz clara, impecable, dulce, que jamás olvidaremos, permanecen en grabaciones y films para nuestro placer y delectación.

Sus palabras memorables fueron: “Pienso que una vida dedicada a la ópera, es una vida bellamente empleada y es a eso ha lo que he dedicado la mía”.

José Plácido Domingo Embil, cantante, director de orquesta, productor y compositor español, ex director general de la Ópera Nacional de Washington y de la Ópera de Los Ángeles; nace en Madrid, el 21 de enero de 1941; tenor dramático, creció y se formó en México, tiene a su haber más de tres mil representaciones, cantando en castellano, italiano, alemán, francés y ruso; a lo largo de su carrera recibió innumerables premios: El Príncipe de Asturias, el Kennedy Center, Gran Cruz de la Orden al Mérito Civil, Orden del Imperio Británico, Comandante de la Legión de Honor de Italia, Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, entre otras.

Sus padres eran cantantes de ópera; su primer gran papel, en 1959, fue en Marina como Pascual, en Guadalajara, México.

Ha trabajado con Luciano Pavarotti, José Carreras, (Los Tres Tenores).

Domingo, se ha visto involucrado en escándalos sexuales, en los que se le acusaba de intercambiar sexo por dar trabajo a mujeres artistas de la ópera, quienes lo señalaron públicamente, esto lo condujo a lo que se conoce como, “La caída del Divo”.

Numerosa actuaciones programadas, como la del Teatro Real de Madrid, la del Ministerio de la Cultura, en el teatro de la Zarzuela, fueron canceladas, así como su participación, en Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Patricia Wulf, una de las mujeres que lo denunció, dijo que, Domingo era un depredador y que había hecho esto por repetidas ocasiones.

Ópera es emoción que jamás se olvida, es milagro vocal que da rienda suelta a mi imaginación, exige no solo cantar bien, sino grandes posibilidades interpretativas, dramáticas y físicas; es un viaje psicológico, esta música es mi verdadera pasión …

LA EMIGRACIÓN EN EL MUNDO
eterno fenómeno social
María Sánchez Fernández
Úbeda-España

     La emigración es un fenómeno que se ha producido en el mundo desde que este tuvo en su regazo a este inquieto ser que llamamos Hombre. Primero fueron los pueblos nómadas que iban de un lugar a otro con el deseo de poder encontrar un asiento definitivo y constituir su propia sociedad. En algunos casos lo encontraban, se ubicaban y formaban sus propios clanes con leyes establecidas por ellos mismos. En otros casos eran rechazados por el lugar elegido a causa de la climatología, de la falta de recursos naturales para poder subsistir o simplemente levantaban el campo por desacuerdos entre ellos mismos por falta de adaptación y coordinación.

     Pasaron miles de años y la emigración seguía vigente por necesidades económicas en casi todos los países del mundo. Las familias dejaban sus hogares y viajaban a tierras lejanas a causa de las guerras y la hambruna en busca de un buen trabajo que les diera para vivir holgadamente o al menos para poder vivir el día a día. Eran como pájaros que huían azuzados por el hambre y la desesperación hacia otras latitudes, a muchas latitudes de este ancho planeta, pero ellos llevaban siempre su dignidad como bandera porque se consideraban ciudadanos del mundo. No pedían nada, solamente ofrecían sus manos para trabajar a cambio de un salario.

    Miles de españoles tuvieron que emigrar muy lejos de sus hogares en tiempos difíciles, de extremada escasez, sintiéndose que eran esos mismos pájaros antes mencionados. Encontraron nidos ajenos que los acogieron con amor, y comieron de sus comederos a cambio de su honrado sudor y esfuerzo, e hicieron unos sólidos nidos que jamás fueron destruidos.

     La historia sigue adelante. Vivo en una pequeña ciudad de provincias donde gentes de variadas razas y culturas se ganan la vida honradamente en el comercio, en la hostelería, en la agricultura, interpretando música con cualquier instrumento como el acordeón, el violín, la guitarra o el saxofón en alguna céntrica calle para alegrar las horas mañaneras y sólo por unas monedas que la gente les deja con simpatía y ellos recogen en sus platillos con sonrisa agradecida, o montando pequeños retablos de marionetas que hacen los gozos de niños y mayores. Ellos un día fueron pájaros que volaron con la ilusión puesta en sus alas y al fin aterrizaron en suelo firme y construyeron sus nidos que nunca serán destruidos.

     Estamos en plena recolección de la cosecha de aceituna. Desde noviembre a febrero Andalucía y sus provincias olivareras están desbordadas por inmigrantes de todas las razas y etnias. Úbeda es un  auténtico puzle de lenguas y de colores de piel: cobriza, ébano, aceitunada, amarilla y blanca rosada. Todos nos saludamos con cortesía y hasta nos ayudamos en los supermercados a cargar bolsas o consultar la calidad de cualquier producto. Por desgracia también hay mendicidad, incluso delincuencia, pues es tal la cantidad de personas que vienen en busca de trabajo en el olivar que no hay tajo para tantas manos extendidas, pues también están los autóctonos padres de familia que han de ganar su salario cuando el paro es otro fenómeno social en estos días que vivimos. Estas personas desfavorecidas que esperan sin   suerte unas horas de empleo, la mayoría sin papeles de contratación, nunca les falta su alimento diario ni ropa para cubrirse ya que están los dispensarios de Cáritas Interparroquial y del Ayuntamiento que los abastecen de lo necesario.

     Andalucía es la puerta grande de España y de Europa que extiende sus brazos al mar Mediterráneo, y este hermoso mar Mediterráneo fue el que le trajo en tiempos muy lejanos numerosas culturas que entraron y se cobijaron en sus brazos abiertos. Ahora sus aguas azules que se tornan negras en la oscuridad de la noche nos traen otra clase de cultura; la cultura del hambre y la desesperación. Cientos de pateras arriban a nuestras costas en la clandestinidad cargadas con una verdadera maraña humana que viene con la esperanza de encontrar un rincón donde asentar sus vidas. Muchas de estas personas vienen manipuladas y engañadas por los mismos agentes que les arreglaron, a cambio de dinero, documentación inexistente o nula, y los que no han sucumbido entre las olas de un mar frío y agitado y no han podido huir, al llegar a tierra, escondiéndose en cualquier agujero, como alimañas, son devueltos a su país de origen con su sonrisa de esperanza rota y con muchas lágrimas de desolación en sus ojos, pero siempre con la voluntad de hierro de volverlo a intentar.

Mi homenaje a estos valientes hombres, mujeres y niños que saben enfrentar la adversidad por buscar la dignidad del trabajo y la libertad del alma a la que todo ser humano tiene pleno derecho.

PATERAS

¡Ay, hermano!, me tiendes tu mirada
oscura, como el cielo que te cubre,
en la desnuda noche de tu alma.

En ti brillan estrellas como lunas
cuando sueñas mi orilla que te aguarda
con la sonrisa azul de la esperanza.

Quieres sentirte libre entre las olas
que te duermen, tan negras como abismos,
mientras te crecen alas de gaviota.

Y sueñas con trigales de esmeralda
donde la espiga crece y se hace oro
bajo el sol de tu canto y de tus manos

Y vuelas con las alas estrenadas
en planeos de pájaro marino
hacia un mundo que ríe y que te llama.

Y allá en la altura inmensa de los sueños
tus vuelos son las brumas que se pierden
en la fría negrura de las olas.

¡Ay, hermano!, mi orilla que es tu orilla
recibirá tu cuerpo derrotado
por las furias del mar y de la noche.

Y tu mirada, abierta como el alba,
manchada por espumas y por algas
se prenderá por siempre en mi horizonte.

MADERO Y LA “REPARTICIÓN DE TIERRAS”  EN 1910
Jaime Octavio Solís Robledo
(México)

No comentaré el movimiento revolucionario iniciado por Francisco I. Madero hace 110 años para derrocar al dictador Victoriano Huerta, quien gobernó a mi pais durante 35 años, incluyendo cuatro de su compadre Manuel González. Sólo voy a referirme a un aspecto que le redituó el calificativo de traidor “que no cumplió con la repartición de tierras, prometida en su Plan de San Luis”.  En este error cayeron (incluyéndome a mi) quienes juzgan a priori un hecho histórico, sin ahondar en los datos fehacientes que los soportan. Yo mismo califiqué de traidor a Madero, hasta que alguien me aseguró que el llamado “Apóstol de la Democracia” NO prometió la repartición de tierras entre los campesinos desheredados de mi pais, sino mas bien ofreció RESTITUIRLAS a quienes habían sido despojados de ellas por los hacendados voraces basados en leyes aprobadas desde mediados del siglo XIX. El NO aferrarme a mis posiciones ideológicas, asi como la investigación de los hechos históricos me abrieron  los ojos.

Amparados en la Ley de Terrenos Baldíos, vigente desde el gobierno de Lerdo de Tejada (1872-76), los poderosos hacendados amigos de don Porfirio se adueñaron mediante el despojo violento a ejidatarios y pequeños propietarios, de las parcelas que estos poseían; esto se dio en todo el territorio nacional pero especialmente en el estado de Morelos, adonde los ancestros de Emiliano Zapata habían establado demanda judicial desde fienes del siglo XIX para que se las restituyeran. Emiliano toma la estafeta de esa gestión en 1909 por acuerdo de los campesinos de Anenecuilco, con el fin de continuar los trámites oficiales engañosos que el Gobierno no resolvía al estar de acuerdo con los grandes terratenientes.

Al venirse la campaña electoral de Madero, el pueblo mexicano hastiado del Porfiriato manifestó su apoyo al candidato antirreleccionista, dentro de quienes se contaba Emiliano Zapata y sus seguidores. Esto le valió persecución e incluso  obligado a incorporarse al Ejército Mexicano, a lo cual se le conoció con el nombre de LEVA. Ignacio de la Torre, yerno de don Porfirio sentía afecto por Emiliano e interpuso su influencia para que Zapata fuese liberado. A inicios de 1911 Emiliano se convierte en el jefe del ejército zapatista y el 28 de noviembre proclama el Plan de Ayala en el cual se asienta que Madero ha traicionado los principios de su propio Plan de San Luis. Falso. Madero en esos momentos batallaba contra las poderosas fuerzas políticas antirrevolucionarias, y se complicaba la vida por su misticismo, falta de malicia y visión prospectiva. La guerra que le declaró Zapata fue importante factor para el derrocamiento y asesinato del propio Madero en febrero de 1913. Para no aburrir a mis pocos lectores, considero importante cerrar este comentario, con la cita de un fragmento del artículo 3º. del Plan de San Luis, que fue el sustento ideológico político del movimiento revolucionario que estalló el 20 de noviembre de 1910:

“Abusando de la ley de terrenos baldíos, numerosos pequeños propietarios, en su mayoría indígenas, han sido despojados de sus terrenos, por acuerdo de la Secretaría de Fomento o por fallos de los tribunales de la República. Siendo de toda justicia RESTITUIR (mayúsculas mias) a sus antiguos poseedores los terrenos de que se les despojó de un modo tan arbitrario, se declaran sujetas a revisión tales disposiciones y fallos y se les exigirá a quienes los adquirieron de un modo tan inmoral, o a sus herederos, que los restituyan a sus primitivos propietarios, a quienes pagarán también una indemnización por los perjuicios sufridos”.

Como puede observarse, Madero no habló de repartir tierras entre quienes NO las tenían, pero lo asentado en su Plan, dialécticamente implicaba un gran avance el la lucha agraria del pueblo mexicano. La idea de que el Gobierno dotara de tierras a quienes no la tenían, fue incorporada después cuando varios floresmagonistas, sobre todo Manuel Palafox, se incorporaron a las huestes de Zapata. La exigencia zapatista de que las tierras se fueran repartiendo en pleno fragor de las batallas contra el ejército porfirista, habría de prolongar este movimiento armado hasta febrero de 1917, con la promulgación de la actual Constitución Política de mi lacerado y muchas veces engañado pais.

Ciudad de México, noviembre 18 de 2020.           

DEL TIEMPO Y SUS CAMINOS 22   
   Beatriz Villacañas
Madrid-España

LA HERIDA DE LA BELLEZA

La belleza, lo dijeron Platón y, mucho después, en el siglo XIX, el joven poeta romántico inglés John Keats en su poema “Oda a una urna griega”, está unida a la verdad, y ambas están tan unidas que, en realidad, son lo mismo. Mas la belleza, tanto para Platón como para Keats, no es sólo algo que se percibe con los sentidos, sino que, junto a ello, es decir, la belleza que captamos con los ojos, la que nos llega, como la música, penetrando nuestros oídos, es la belleza invisible, lo  que tiene que ver con el bien: aquello que no se ve pero se percibe con el alma, aquello que eleva el espíritu, lo que nos hace mejores, incluso más sabios, pues la belleza no visible está también unida a la sabiduría.

Hace tiempo escribí, en la sección “Tomando la palabra” de mi libro Hermano tiempo. Pensamientos a la intemperie, que la belleza es la diosa que tiene la facultad de ser visible e invisible. Y, en ambas manifestaciones, la belleza es algo esencial en nuestra vida.

La belleza, asimismo, causa herida. Pero es una herida que, lejos de perjudicar, nos enriquece, nos da, incluso, ese golpe manso al corazón que nos salva del vacío. No pocas veces la belleza sobrecoge y hasta nos hace llorar. Un acto de bondad, de sacrificio, de generosidad, de entrega amorosa, hace brotar nuestras lágrimas y nos redime frente al mal y su fealdad. También los adagios musicales duelen y se gozan a un tiempo. Lo bello, intensificando nuestra emoción, puede hacernos llorar mientras lo gozamos.

Los espíritus heridos por la belleza salen fortalecidos por ella, pues están penetrados por su verdad y por su luz. La propia palabra “lucidez” ya habla por sí sola. Ser lúcido es tener clarividencia, y la clarividencia se sustenta en la belleza y la verdad, clarividencia que nos hace también ver, aunque a simple vista parezca algo paradójico, todo aquello que forma parte del mal y que es, por tanto, rechazable, Con la belleza, con la verdad, adquirimos la fuerza para combatir a sus enemigos, es decir, al mal y a sus agentes.

 La belleza, como la poesía, es revelación, es epifanía. Y su herida, ese golpe benévolo que nos despierta y que despiertos nos mantiene, nos hace fuertes desde el llanto, nos enriquece de amor y de empatía.

Gozosa es la herida de la belleza. Gozosa es la lágrima que la belleza hace brotar. Que nos siga haciendo fuertes esa herida suya al contemplarla con los ojos, al oír su música. Y al sentirla invisible, pero siempre grande y poderosa.

                                                    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario