CRÓNICAS ,ARTÍCULOS Y ENSAYOS

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Diciembre  2.019  nº 26
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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

COLABORAN: Leonora Acuña de Marmolejo (EUA)…Lola Benítez Molina (Málaga-España)…Jorge Bernabé Lobo Aragón (Argentina)…Amado Blanco Pedrero (México) …Hugo L. Bonomo (Argentina)…Antonio Camacho Gómez (Argentina)…Adrián N. Escudero (Argentina)..Jaime Solís Robledo (México )

 

 

NOSTALGIA  POR  LA  TRADICIÓN  PERDIDA   

Por: Leonora Acuña de Marmolejo, IWA, & Peace Activist.

Estamos en la temporada navideña y nos aprestamos a celebrar una vez más la natividad de Jesucristo o Navidad. Pero cada vez observamos con pesar, que se ha perdido casi totalmente el verdadero espíritu navideno que involucra el sentido religioso de esta.

       Por haber pasado mi infancia en un pueblo hermosamente sano y sencillo, tuve el privilegio -digámoslo así-, de haber tenido vivencias realmente bellas como lo era la novena que precedía a tal celebración y que se hacía en los templos o en los hogares, con cánticos pastoriles sencillos que despertaban la fantasía de los niños dándoles en forma tan sublime, la idea y la razón de dicha festividad.  

       En esas novenas, niños y adultos cantaban villancicos, tocaban las panderetas, las maracas, y los cascabeles amenizando aquellas horas vespertinas. Las amas de casa preparaban dulces, manjares, galletas, y colaciones que luego intercambiaban con sus amigos, parientes y vecinos en un derroche de fraternidad, amistad y amor; y el orgullo de cada señora era presentar la bandeja más exquisita que se vestía con delicadas servilletas de lino rematadas en punta de encaje, muchas veces elaboradas artísticamente por las manos de las mismas mujeres de la casa.

       En la víspera de la Navidad, las familias con sus niños atendían a la famosa “Misa de Gallo” que en la mayor parte de los templos era dramatizada bellamente por las damas de la parroquia. Todo ello era para la mente infantil, un suceso esplendoroso de mística y devoción que iba tejiendo bases muy fuertes en su mente y en sus raíces ancestrales creando una identificación con el mundo exterior que le rodeaba: con sus padres, con sus hermanos, con sus congéneres. Al llegar del templo los niños se retiraban a sus alcobas a dormir y sus padres velaban unas horas más, a fin de colocarles sus regalos cerca de sus camas o bajo las almohadas para -antes de rayar el día-, despertarlos con pitos, pífanos y armónicas, alimentando en ellos la bella creencia de que el Niño Dios había llegado a traerles los regalos (por supuesto), cuidando de no destruir en ellos el bello simbolismo. “El Niño Dios” desaparecía por las ventanas en un santiamén. Al día siguiente se atendía de nuevo a la misa de Natividad. Todos asistían con sus mejores galas y no era raro que algunos niños se llevaran a hurtadillas algunos de sus juguetes recibidos horas antes y los hicieran sonar  en medio de la misa. Al llegar del templo la familia entera se reunía en el comedor para atender el suntuoso almuerzo en donde se hacía derroche de mantelería, de buen gusto y de sabores. No faltaban el famoso manjar blanco o arequipe, con coco, las brevas rellenas, los buñuelos, el arroz de leche, los dulces de almíbar, la natilla , los hojaldres y el tradicional sancocho de gallina.

       Todo era amor, amistad y familiaridad. En los templos y en algunos lugares públicos se arreglaba el pesebre en movimiento con lujo de arte y religiosidad, y pudiera decirse que no había entonces, hogar en donde éste no se colocara. El simbólico árbol  fue llegando a la tradición posteriormente. Pero por aquella época no había como ahora, una exhibición de regalos que muchas veces parece una competencia de  precios o de poderío económico. Todo era sencillo, y sinembargo los niños recibían eufóricos  sus obsequios, los que a pesar de no ser tan modernos, llenaban sus aspiraciones infantiles: muñecas, carritos, bombas y juguetes que sin ser tan sofisticados como los de hoy, (cuando la tecnología electrónica muestra sus grandes avances científicos), los dejaban  complacidos.

       Esa era la típica celebración de la Navidad. Ahora esa preciosa tradición parece desaparecer sacrificada en aras de nuestra moderna tecnología, que aunque admirable por cierto, parece en su vértigo y avalancha de progreso, estrangular sin querer, aquel auténtico espíritu religioso que en medio de esa simplicidad de antaño y con  tánta ternura e ingenuidad, ayudaba a mantener unidas a las familias con el fuerte lazo de  la fe y de nuestra  sagrada historia bíblica llena de pasajes místicos y de trascendentales  simbolismos.

       Todo ello se daba en un ambiente familiar y parroquial que nos aglutinaba con amor y comprensión . Ahora esa bella celebración se ha convertido bajo el alud comercial, casi podríamos decir, en una competencia de regalos y de juguetes tan sofisticados, caros y a veces tan complicados o  tan mecanizados por el cerebro mágico de las computadoras, que muchas veces los niños prontamente abandonan porque en muchos casos estos juguetes, son fabricados sin sicología de tal manera que no despiertan en ellos ni interés, ni motivación, o les aburren prontamente por la monotonía de  su funcionamiento.

       Son muchos los casos en que el juguete más caro  no es necesariamente el mejor, y el niño opta por jugar con lo más elemental y simple: un carrito hecho por él con cajas vacías o algún juguete elaborado con materiales rústicos, porque su mentalidad en los primeros años, tiende a ser más objetiva que subjetiva. Por eso prefiere muchas veces, lo que despierta en él la creatividad. De allí, que no sea precisamente más feliz el niño que posea los juguetes más costosos, y por eso se hace imperiosa la necesidad de seleccionar sus regalos de acuerdo a su edad e intereses.

       Todas esas tradiciones  perdidas, como dije antes, al lado de la segregación de las familias y  de la  emigración que a su vez en muchos casos es consecuencia económica, política o social, van dejando en el espíritu un sabor de melancolía, nostalgia  y pesar por algo que se escapó de nuestras vidas: esas pequeñas- grandes cosas que antes aglutinaban y hacían más compactos los lazos anímicos del núcleo familiar y comunitario. Por estas razones creo decir sin pecar de retrógrada o de rechazo al progreso, que la celebración de la Navidad, se ha convertido por decirlo así, en “ la fiesta de los almacenes” sitios en los que en muchos casos ni siquiera de escucha un villancico o una música alusiva a tal celebración que nos recuerde el verdadero espíritu de toda esta actividad.

       Lo más típico es que en ciertos casos, este torbellino de gastos en obsequios (tanto para los niños como para los adultos) resulta exagerado para la economía familiar porque no se toma  el regalo como debiera ser: en el sentido de una demostración de afecto, sino como antes dije, en derroche o demostración de amplitud económica. Sobrevienen entonces muchas veces, la angustia y el afán por cubrir gastos que quizás se postergaron para participar en una celebración (casi comercial), vacía del verdadero espíritu religioso que deba  darle sentido, y finalmente en esta forma,  sentimos aún más la ¡NOSTALGIA POR LA TRADICIÓN PERDIDA!  

                                                                                                        

PERSONALIDADES ARROLLADORAS
Lola Benítez Molina
Málaga (España)

Son personalidades vehementes, pero dónde quedaron. Su arte marcó sus vidas. Eso es indudable. Los hizo alcanzar lo sublime y rozar lo irracional, sin pretender nada. Solo dejarse llevar por las vicisitudes, unas veces agonizantes y, otras, pasionales. Mentes brillantes, inquietas, sin afán de sobresalir, como sí pretenden los necios, imbuidos de un falso halo.

            Paul Valéry (1871-1945), considerado como uno de los más grandes escritores filosóficos modernos en verso y en prosa, es una de esas mentes prodigiosas. Poeta, ensayista y filósofo francés es el principal representante de la llamada “poesía pura”. Llegó a ser presidente del Pen Club francés desde 1924 a 1934. “Un hombre solo, refiere el autor de El cementerio marino, siempre está en mala compañía”.

            Su secreta relación sentimental con Jeanne Loviton, una abogada treinta dos años más joven, que escribía novelas con el seudónimo de Jean Voilier, y que vivió varios romances con escritores de la época, demuestran que el corazón triunfa en Valéry sobre el espíritu y el intelecto. Así lo demuestra en los poemas recogidos en su libro titulado “Corona y Coronilla”.

            De entre sus obras destaca “La velada con Monsieur Teste”. En ella describe, según el crítico Pierre De Boisdeffre, “el ideal valeriano del sabio, del hombre dueño de su pensamiento”.

            Vivimos en una sociedad desorientada, que no sabe adónde dirigirse, que muestra violencia descomunal hacia sus semejantes, llevada por falsas expectativas. Solo el camino del amor salva nuestras vidas. El odio genera destrucción e inconformismo. Es una falsa embriaguez que devora al hombre, obcecado en ser superior. Se niega a ver la evidencia de lo acontecido en la inhóspita realidad.

            Necesitamos personalidades arrolladoras que unan, que no destruyan lo que con tanto esfuerzo y valentía otros supieron construir en pos de los derechos humanos de la dignidad y del respeto, donde sea posible una convivencia fructífera y en armonía. “Los libros, asevera Valéry, tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y, a veces, su propio contenido”.

            Mahatma Gandhi nos recuerda “que, a pesar de las diferencias entre individuos, la honestidad y el respeto deben seguir predominando”. Y para el Dalai Lama “Cuando hablas, solo repites lo que ya sabes; pero cuando escuchas, quizás aprendas algo totalmente nuevo”.

            Actuamos en base a lo que aprendemos. Procuremos que esas enseñanzas sean constructivas, ya que a todos nos interesa un mundo mejor.

«La Cumparsita» Dr Jorge Bernabé Lobo Aragón
Cercle Universel des Ambassadeurs pour la Paix France & Suisse
Argentina

«La cumparsita» cumple más de 100 años. Un clásico más allá del tiempo y del espacio. La obra compuesta por el uruguayo Matos Rodríguez fue grabada por  orquestas y formaciones de todas las épocas y  se transformó en el himno mundial del tango. El más famoso del mundo. El más tocado. La Cumparsita, “el tango de los tangos”.  Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad hoy cumple más de cien años. No hay orquesta, bandoneonista, o cantor del mundo del 2×4 que no haya interpretado alguna vez esos compases marcados a fuego en la memoria criolla. Las orquestas de Osvaldo Pugliese y Juan D’Arienzo; los fueyes de Aníbal Troilo y Astor Piazzolla, Horacio Salgán y Mariano Mores en sus pianos; cuanta voz profesional o amateur se animara a entonarla; hasta proyectos contemporáneos como Gotan Project y Bajofondo, ejecutaron su propia versión. Al respecto con este gran aniversario para la música Argentina, es que debo contarle que desde hace tiempo sobrinos y parientes se reúnen periódicamente asegurando que el bailar tango es como una nueva filosofía de vida con beneficios insospechados. Me aseguran que para nada es trivial, intrascendente o fútil. Por supuesto. Ya lo sé! No soy un soberbio mi querido lector. No tengo idea de tango y menos de bailar si apenas me sostengo con un bastón. Es verdad, de tangos usted sabe mucho más que yo. Pero no es que esté pensando en silbarle uno, o bailar, sino sólo recordarle cosas de antes. Justamente teniendo en cuenta este aniversario del Himno al Tango. Como. ¿De dónde viene su nombre? Sabiendo que cada cual es dueño de tener su teoría, pero le aseguro que ninguna es muy satisfactoria que digamos. Hay quienes dicen que así se llama porque en latín tango significa toco (del verbo «tangere», tocar); otros recuerdan que la palabra primero se conoció en Méjico y en Cuba, pero que su origen podría ser Africano, del idioma de los esclavos. No ha de faltar el gallego que pretenda un origen español, pues el flamenco tiene tangos y tanguillos. Pero la verdad sería que estos proceden del tango argentino. Parece haber acuerdo en que la música es una variedad de la habanera, avivado un poco su compás de 2 x 4. Pero es curiosa una teoría que lo supone francés. Según las memorias de Flechier, en el siglo XVIII, con la base de la “goignade”, tomando la soltura de la “bourrée”, surgió en la Auvernia una danza, que fue prohibida,  que se complace en tomar las figuras más indecorosas, tanto que puede decirse que es la danza de la gente libertina. Los danzantes se aproximan uno al otro, se tocan, se abrazan de un modo tan descarado que no cabe duda que se trata de una imitación de las danzas de las bacantes o descocadas. ¿Que usted no lo nota indecoroso? Mejor no lo digamos, porque alguien que nos oyera podría atribuirlo a no tener en claro qué es el decoro. Tampoco lo sigamos a este memorioso Flechier, pues si le hacemos caso en que el tango viene de las bacantes o libertinas griegas, con un pasito más nos llegaríamos a Adán y Eva. Pero viniendo al tango argentino que es lo que nos importa podemos ver que tuvo la suerte de triunfar, popularizarse y difundirse justo en el momento oportuno, cuando se habían inventado el grafófono, la victrola y luego la radio, que lo llevaron a todo el mundo. Su música encarnaría en la melodiosa voz del zorzal. Carlitos Gardel, que no se limitó a cantarlo sino que afianzó su triunfo aportando su bien porteña pinta de galán. Para la conjunción de música, danza, voz armoniosa y pinta gardeliana se precisó inventar el cine sonoro. Siete películas filmó Carlitos con libros de Le Pera en el extranjero. Y la primera película sonora que se realizó en el país, estrenada el 27 de abril de 1933, se llamó «Tango». Con libreto de artistas admiradas a través del tiempo como  Carlos de la Púa, Azucena Maizani, Libertad Lemarque, Tita Merello, Mercedes Simone, Juan de Dios Filiberto, Pedro Maffia, Osvaldo Fresedo, Juan D’Arienzo. También debemos recordar a Osvaldo Pugliese como uno de los grandes representantes del “Tango milonguero popular”  y otros que ya no tengo espacio para poner. En mi compulsa sobre el tango me entero, con María Kodama que a Jorge Luis Borges, también le gustaba el tango originario. El tango  relacionado con la milonga, que tiene poca letra y mucha música, que viene de los suburbios, de la mala vida. Es que  desde Carlos Gardel, el tango de la guardia vieja, la milonga, los gauchos, pero también Homero o Mark Twain discurren por el genio de Jorge Luis Borges. Un  documento inédito que ahora ve la luz. Pero al igual que yo con mi bastón pareciera que el genio de la literatura del siglo XX, nunca bailó un tango a pesar de no tener impedimento para hacerlo.  Y termino mi garabato y mi introito por el fascinante mundo del tango,  con “La cumparcita” el tango de los tangos”. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en la celebración de los más de  100 años. TODO UN SIGLO.

PEDRO DE ALVARADO
Prof Amado Blanco Pedrero
México

Fue el 6 de diciembre de 1523 cuando el conquistador Pedro de Alvarado emprende el viaje rumbo a lo que sería años después la ciudad de Guatemala. Su ejército se componía de ciento sesenta caballos, trescientos peones, cuatro tiros de artillería y algunos acompañantes.

Llega al estado de Oaxaca, que tiene una geografía muy difícil de transitar, con muchas dificultades logra llegar al istmo de Tehuantepec en donde los nativo lo reciben con honores, tal vez porque sabían que Alvarado era uno de los vencedores de sus enemigos mexicas.

Después de descansar algunos días en esa zona calurosa, continúa su marcha entrando días después al estado de Chiapas de donde se dirige al Soconusco, en esa zona costera el trato que le dispensaron tampoco fue mal, es más, estoy convencido que alguien o él mismo escribió algo del chocolate porque sólo de esa manera se puede comprender que el enorme Miguel de Cervantes Saavedra haya solicitado al Rey Felipe II que le permitiera ser comendador en uno de los cuatro lugares que señala en su carta y uno de esos lugares estaba incluido el Soconusco.

Es muy probable que para el propio Alvarado no haya pasado desapercibido la riqueza de esta parte de Chiapas, tanto así que años después los japoneses habrían de enviar una misión de nipones para sembrar cafetos. A pesar de lo fértil del terreno la misión fracasó, por desconocer todos los secretos que hay que dispensarle a esta planta. Sin embargo los nipones no abandonaron el suelo chiapaneco.

El manco de Lepanto no andaba tan perdido en pedir para si esa hasta hoy rica zona de Chiapas, lástima que el Rey se la haya negado, tal vez estuviéramos escribiendo que su magna obra habría nacido en Chiapas.

El ejército conquistador de Alvarado continúa su marcha, se interna por territorio guatemalteco, llega a Quetzaltenango y sostiene una batalla contra el ejército de Tecun Uman en donde pierde la vida el guatemalteco.

Después de varios días llega en donde habría de fundar la ciudad de Guatemala, pero continuó su camino de ambiciosa conquista y llega hasta El Salvador en donde tiene un enfrentamiento con los Pipiles en donde es herido en una pierna que lo habría de dejar cojo por el resto de su vida.

Regresa a Guatemala en donde es curado y se dedica y fundar la ciudad, él llega en el mes de julio de 1524 a tiempo para reunirse con Cortés cuando éste estuviera de regreso de Honduras. Este encuentro no se lleva a cabo porque don Hernán regresó a la Nueva España por mar, al puerto de Veracruz a donde llega el 24 de mayo de 1526.

Con el que si se encuentra en Guatemala es con Luis Marín quien venía al mando de lo que quedaba del ejército español, y habría de recorrer en sentido opuesto la ruta que tiempo atrás había transitado Pedro de Alvarado.

El 26 de agosto de 1526 Pedro de Alvarado sale hacia México de donde habría de partir a España en febrero de 1527, regresando a Guatemala el mes de abril de 1530.

En Guadalajara, México., Alvarado habría de encontrarse con su destino, dado que días después de caerle el caballo de un compañero de lucha en Nochistlán. La fatídica fecha fue el 4 de julio de 1541.

Había muerto el hombre que cargaría con el peso de la historia, en razón a que es calificado como el autor de la matanza del templo mayor en la gran Tenochtitlán, otros también lo culpan de otra matanza: la de Cholula.

 Durante la conquista dirigida por don Hernán Cortés, la fiereza de Alvarado vendría a ser determinante en cada batalla, y pienso que el enviarlo a Guatemala fue alejarlo de la gran Tenochtitlán porque era muy mal visto por los mexicas por ser culpable de la gran matanza del templo mayor. Que la historia lo registra para no olvidarla jamás.

LENGUAJE EDUCATIVO
Hugo L. Bonomo
Cercle Universel des Ambassadeurs pour la Paix France & Suisse
Santa Fe (Argentina)

– – – – Hace un tiempo, escuché a un comunicador decir; Estoy detrás de la info que me de la data, refiriéndose a información sobre datos de un suceso. Info; no figura en ningún diccionario de nuestra lengua, y data es la fecha asentada en un escrito, y a todos estos términos vulgares, se han agregado muchos más. Yo se que se entiende, como también se entiende cuando dicen bolú, para llamar a alguien. Hace unos días escuché, textual: quilombo, quilombito, boludez, boludito, joda; todo junto en cinco minutos y al mediodía. Ni hablar de las groserías que nos llegan de la capital. Ahora escuché estos términos en mensajes del gobierno. Lo cual es más grave, porque privilegia, a cualquier costo, la adhesión de la masa a sus deberes educativos. Quienes participamos de los medios de comunicación, debemos tener claro que cumplimos una función social; y educar debe ser la más importante. Hablar el lenguaje genuino tiene que ver con la cultura, la inclusión y la comunicación con otros pueblos, que hablan nuestro idioma.
Yo pienso que todos los medios de comunicación, deberían tener una persona ubicada y culta, que controle el lenguaje utilizado en los programas. El utilizar palabras inexistentes, vulgares, groseras, y hasta ofensivas, no debe confundirse con libertad de expresión, que es un derecho humano, y bastardear el lenguaje solo aporta a la ignorancia y al atraso; hechos que atentan contra todas las libertades.

BELÉN, EL PRINCIPIO
Por Antonio Camacho Gómez
Cercle Universel des Ambassadeurs pour la Paix France & Suisse
(Santa Fe, Argentina)

   Todos los cristianos, y muchos que no lo son, han oído hablar de Belén, la tierra natal de Jesucristo; para los primeros el lugar geográfico en donde se produjo el hecho más importante en la historia humana. Pero, ¿qué saben unos y otros, en profundidad, de aquel medio y de su significación en la etapa antigua que marcó para siempre el feliz advenimiento? Contestar, sin abrumar, esta interrogante es lo que pretende, en coincidencia con el tiempo de alborozo navideño, la presente nota.

   El nombre primitivo de Belén, como se lo conoce ordinariamente, o Bethlehem, fue Beth-Lahamu o “casa de Lahamu”, divinidad de Babilonia que veneraban los cananeos de la región y que al ser reemplazados por los hebreos se interpretó con el sentido de beth-lehem (casa del pan). También se lo denominó Efrata tras el asentamiento citado en Palestina, y mucho antes de la venida de Jesús, en el siglo octavo, un profeta, Miqueas, la había considerado “pequeña” entre las reparticiones de la tribu de Judá.

   Con una población ciertamente mísera, compuesta en su mayor parte por pastores y campesinos pobres, calculada en unas mil personas, constituía un lugar estratégicamente ubicado para las caravanas que desde Jerusalén viajaban a Egipto; las cuales contaban con un albergue llamado de Camaam, porque fue construido por éste, al que se supone hijo de un amigo de David (II Samuel, 19, 37 y siguientes). Estas caravanas recorrían el camino que unía a Nazaret con Belén, actualmente unidas por una carretera de aproximadamente ciento cuenta kilómetros, en tres o cuatro días; aunque en los días del censo, cuando María, embarazada de nueve meses, y José, obligado por la ley a cumplir con el registro, se desplazaron penosamente hacia el pueblecillo y tardaron más de lo debido en arribar a destino en virtud del incremento de transeúntes. Conviene no pasar adelante sin señalar que las vías de comunicación no habían sido todavía trazadas y atendidas por los romanos, expertos en tal menester, por lo que la circulación era a veces dificultosa para camellos y asnos, entre los cuales reposaban los viajeros durante la noche.

   El ya citada albergue de las caravanas, que Lucas llama hospedería y puede inducir a pensar en alguna fonda modesta de un pueblo de nuestro tiempo, no era más que un recinto sin techo, con muros elevados que constaban de una sola puerta. En su interior, junto a uno o más muros existía un cobertizo con paredes en algunos lugares y varias estancias contiguas, reservadas a los que podían pagar el lujo de tal comodidad. El resto era un promiscuo cohabitar de bestias y viajeros presididos por el hedor y la suciedad, sin un ámbito privado para nacer, morir y efectuar necesidades primarias.

   Cuando la santa familia arriba a Belén, repleto de forasteros, no encuentra un alojamiento con la reserva imprescindible para la condición de la Virgen. Por eso dice el evangelista referido que no había lugar para ellos en la hospedería, como tampoco en las humildes viviendas de un solo aposento en planta baja en las que a  veces se acogía al visitante en situación similar a la imperante en el albergue. Por tal causa los esposos decidieron buscar la soledad y el recato de un establo un tanto apartado de Belén, similar a las cavernas excavadas en montículos cercanos al poblado.

   Se ha dicho que la pobreza y la pureza constituyeron el motivo histórico de que Jesucristo naciera en un establo. Porque, por un lado, su padre legal no tenía recursos para alquilar un lugar separado en competencia con numerosos interesados, y porque su madre natural quiso rodear su alumbramiento de reverente reserva.

   La cuna del cristianismo fue todo lo humilde que quiso su fundador para señalar una senda de elevación espiritual que enaltece no sólo al creyente, sino a cuantos, sin apego confesional, pretenden, de manera ejemplar, exaltar los valores humanos.-

AMOR AL HOMBRE
Adrián N Escudero
Cercle Universal Ambassadeurs de la Paix France/Suisse.
Argentina

A mis padres, José Manuel Agustín y Zulema Angélica, misioneros de la fe en Dios y del amor al hombre, in memoriam… Y de hecho, a mi esposa, hijos, y seres queridos, renovando compromisos de servicio a Dios y al prójimo, como pájaros mensajeros del pensamiento místico y mítico, y  gaviotas rasantes portando olivos de paz, sobre las aguas de inquietudes, desafíos y oportunidades que acunan la compleja trama de la existencia humana…
Asimismo, con afecto y admiración, al Santo Padre, Papa Francisco I, misionero del Amor Ofrenda por el cauce de la Humildad y la Fraternidad humana; como misionero de la fe en Dios y del amor al hombre todo; y a todo hombre de buena voluntad,  abrazados al Maná de la Palabra y Príncipe de la Paz: Camino, Verdad  y Vida; así como a los incontables hermanos Humanidad que como, Mensajeros de Paz y Amor, pueblan el oasis fértil de ARISTOS INTERNACIONAL (Alicante, España) y del CERCLE UNIVERSAL AMBASSADEURS DE LA PAIX (FRANCE/SUISSE)…
“… No se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas” (Papa Francisco, La Habana, Cuba – Homilía 21-09-2015).
“… Todo hombre es una señal habitable, / es un cosmos, es dios en su seno, / es la terrible soledad de saberlo, / es la libertad invernando, / es la duda que mora en la respuesta, / es la verdad inconclusa, / es un cielo a dibujar, es una luna no conquistada” (Oscar A. Agú – Escritor argentino n. 1947).

PARTE UNO/TRES

La vida es compleja y el hombre, manifestación consciente del misterio de la existencia, más todavía: pues cada hombre que viene a este mundo, debe descubrirlo  y crecer en conciencia –pensamiento, sentimiento y acción- sobre el sentido del ser y del estar en el mundo. Y cuando deviene en cristiano, con más exigencia aún: estar en el mundo sin ser del mundo. Descubrirse espíritu encarnado o materia espiritualizada. Pasajero en la primicia de la vida para la verdadera Vida y Vida Eterna a la cual todo hombre que se precie de tal, debe aspirar. Pues su ser ha sido por la Gracia Redentora de Jesucristo, divinizado.

La dignidad de ser humanos nos fraterniza de hecho, aunque “algunos” todavía no sepan que Dios, conteste con su Mandamiento del Amor, desea que amemos, como hombre, al hombre. San Pablo consagra los dones indispensables de la Virtud de las virtudes. Pero en la práctica, y sencillamente, podemos entender que amar significa que el hombre aprenda a ser Amigo del hombre, y no sólo de algunos hombres ya por conveniencia, encandilamiento o atracción carnal, o por haber recibido afectos o consuelos mezquinos, y sentirse en la obligación de devolver éstos y aquéllos…

El aserto: “Aquél es mi amigo; pero aquél, no”, implica abortar la esencia indubitable del Amor. El Amor es Ofrenda pura. “Amad a vuestros enemigos; orad por quienes os persiguen”. Si no fuera así, se estaría acotando, cuando no soslayando de plano, el sentido de trascendencia con que Dios ha impregnado a dicho supremo Mandamiento.

San Francisco nos anima a conquistar esa meta (locura de Dios para aquellos “algunos”), suplicando dulcemente al Señor de Todo y de Todos: «Señor, que no busque tanto ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar…». Es la perfección en el Amor a la que estamos llamados, piloteada por una virtual esencial para alcanzarla: la Humildad. La Humildad es la llave que abre el corazón de par en par, lo cubre como lluvia en sus vericuetos más procaces y desérticos, y lo transforma en valle fértil de bondad, belleza, justica, verdad y paz. “Ahondar más, ahondar más, ahondar más; sólo cuando seas verdaderamente humilde, serás santo”, proclama San Etilita, el Viejo. Es decir, hijo de Dios.

Muchas veces el cristiano debe estar dispuesto a negarse a sí mismo, a pedir disculpas al «ofensor» casual o premeditado; pues, muchas veces hemos sido nosotros, sin darnos cuenta, como sostiene san Pablo, quienes herimos sentimientos ajenos aún sin darnos cuenta: «Queriendo hacer el mal -confiesa el Apóstol de los Gentiles-, hice el mal que no quise»; ello, a fin de restaurar, desde la “pasión por la verdad” (Oración por la Patria Argentina), y, en lo posible, el diálogo transido o roto. Luego, lo imposible, es decir, el resto, lo hace el Señor poniendo con sabiduría, prudencia y paciencia, las cosas en su lugar.

Por eso, quizás, Cristo ha sido incomprendido en muchas de sus advertencias. Una de ellas nos dice: «No resistan al mal». ¿Eso quiere decir que no luchemos por la justicia y la verdad? Por el contrario, sabiendo el Señor que la violencia engendra más violencia –o teoría de los sistemas replicantes y ley universal de la atracción: “Da lo mejor de ti, y lo mejor vendrá a ti”, al decir de la Beata Madre Teresa de Calcuta-, nos llama a la confianza en sus tiempos y en su Voluntad, nos interpela en la humildad, nos invita al humus de las virtudes o pensamientos, deseos y acciones sin mácula, contrario sensu al humus de la esclavitud; a abajarnos como Él se abajó, sin perder la dignidad de Hijo de Dios, para elevarnos a nosotros y a los demás en dignidad de hijos adoptivos de Dios, de seres humanos en especie y hermanos en Comunidad, en Humanidad.

Nos convoca a enseñar a otros con nuestras vidas que estamos dispuestos a perderlo todo –a negarnos a nosotros mismos- con tal de no apartarnos de los designios divinos (“El que quiera seguirme, niéguese a sí mismo; cargue con su cruz de cada día, y sígame. Porque quien quiera ganar su vida, la perderá; más quién pierda su vida por Mí y la Buena Noticia, la ganará para la Vida Eterna”, dixit liturgia evangélica 12-09-2015). Los hechos históricos probados nos llevan a aceptar que Jesús era el Cristo. Pero, ¿hemos creído en Él y le hemos creído a Él? ¿Hemos comprendido su Buena Noticia? ¿La Buena Nueva de que “Dios nos ama con amor de padre y ternura de madre”? (P. Ivanildo Sales – OAR).

El pecado de la incomprensión del Mensaje y Mandamiento del Amor, fue el que más dolió a Jesús crucificado en el madero de nuestras inconsciencias e inconsistencias éticas y morales. Al respecto, el Papa Francisco en su clara y dura homilía de Cuaresma 2015, dirigida a los políticos italianos pero cuyas enseñanzas son naturalmente aplicables y aceptadas por todo hombre de buena voluntad, señaló que, los “fariseos” y la clase dirigente judía de los tiempos de Jesús, se había “alejado del pueblo, cerrado en el propio grupo, en el partido y en las luchas internas”, y con “sus energías tan concentradas en otras cosas, (…) no reconocieron al Mesías”. Y con gravísimas consecuencias espirituales: “Su corazón se había endurecido, para ellos era imposible escuchar la voz del Señor. Somos todos pecadores, pero ellos de pecadores habían pasado a corruptos”; advirtiendo: “Es difícil para los corruptos volver atrás… El pecador sí, porque el Señor es misericordioso y nos espera a todos. Pero el corrupto está fijado en sus cosas, y estos eran corruptos”.

MI RELACIÓN CON EL GUERRILLERO LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS
Por Jaime Octavio Solís Robledo
Cercle Universal Ambassadeurs de la Paix France/Suisse
México

En septiembre u octubre de 1963 me contactó un destacado integrante del Partido Comunista Mexicano -que en aquella época actuaba sin registro legal- para que en mi calidad de dirigente estudiantil de la Escuela Nacional de Maestros, me incorporara a los trabajos del CONGRESO PREPARATORIO el cual buscaría la participación unificada de los jóvenes mexicanos en el Congreso Latinoamericano de la Juventud, mismo que se efectuaría en Santiago de Chile del 4 al 8 de marzo de 1964. Yo no pertenecía al PCM pero actuaba como tal, debido a la influencia que sobre mí ejercía el camarada Inocente Miramar, audaz y valiente dirigente comunista, quien actuaba con mucha eficacia en la clandestinidad. Contaba yo entonces con 18 años de edad, y mi amigo Inocente andaría aproximadamente en 28, desempeñándose además como profesor de primaria en el entonces Distrito Federal.

Para mi compañero, y hasta la fecha muy apreciado amigo Arturo Aparicio Ponce y para mi, era una experiencia nueva como dirigentes del Comité estudiantil, participar en aquellos trabajos políticos. A las reuniones asistían líderes juveniles de organizaciones estudiantiles con mucha fuerza, como la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FENET), Escuela Nacional de Agricultura, la Universidad Autónoma de Baja California y alguna otra que quizá se me escape. También asistían los dirigentes juveniles del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Popular Socialista (PPS) y de dos sin registro legal: Partido Comunista Mexicano (PCM) y Frente Electoral del Pueblo (FEP). Recuerdo también al representante de la Unión Nacional Sinarquista y de una agrupación manejada por el Gobierno a la que por muchas décadas se conoció como Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM). Todos muy avezados en la práctica política, maliciosos y audaces para los acuerdos en corto, asi como para la traición a tales acuerdos. En realidad Aparicio y yo éramos inexpertos y hasta ingenuos, sin compromiso con algún Partido, agrupación o personaje político. Curiosamente esto nos favoreció, para después de varias reuniones fuéramos elegidos por mayoría, coordinadores de los trabajos del citado Congreso Preparatorio, y nuestra escuela como sede de las reuniones.

Después de algunas asambleas hizo acto de presencia un joven moreno, bajo de estatura, ojos un poco rasgados y con una oratoria incendiaria y de muy buen nivel. Sus intervenciones tenían un profundo sentido ideológico de tinte socialista, y en lo general eran acertadas. Un solo “pero” le veíamos Aparicio y yo: su repetitiva condena a “los ricos”. Ambos coincidíamos con él en el fondo,  no asi muchos de los participantes quienes rebatían con rudeza sus argumentos y expresiones; fueron varias las asambleas perdidas por el significado de una sola palabra. Por esta causa el tiempo se nos vino encima y no llegábamos a las coincidencias que le dieran soporte político-ideológico a la Delegación mexicana que viajaría a Chile.

En cierta ocasión, presidiendo Aparicio y yo los trabajos -como era  costumbre- mientras aquel joven fogoso e intransigente hablaba con la vehemencia que estilaba, discretamente pedí en una tarjeta a mi amigo que  investigara el nombre de aquel participante. Después de algunos minutos volvió Aparicio, se sentó de nuevo a mi lado y también con discreción me entregó una tarjeta con la siguiente anotación: SE LLAMA LUCIO CABAÑAS Y VIENE DE LAS NORMALES RURALES. Aparicio y yo representábamos a la Escuela Nacional de Maestros, con sede en la Ciudad de México.

Mi amigo Miramar, quien habitualmente me visitaba a medianoche o en la madrugada, pues lo vigilaban de cerca agentes policiacos, me dijo que el tiempo se agotaba para elaborar y publicar en los medios informativos un PRONUNCIAMIENTO unificado, y para elegir a los delegados que llevarían la representación de los jóvenes mexicanos a Santiago de Chile. Al comentarle que los trabajos se atoraban por la postura sectaria de uno de los delegados, cuyo nombre era Lucio Cabañas, me dijo que éste pertenecía a la Juventud Comunista y que lo llamarían para “darle línea” de que se coordinara conmigo. A partir de esto Lucio flexibilizó su postura y el Congreso Preparatorio pudo cumplir sus objetivos. No sólo avanzamos, sino que la nueva estrategia me permitió entablar una franca amistad con Lucio Cabañas Barrientos, quien al inicio de 1964 dejó de ser el dirigente de las normales rurales por tener que desempeñar su plaza de profesor de primaria; en consecuencia, él no asistió al Congreso de la Juventud.

Dato curioso: paralelo a cumplir los mandatos del Partido Comunista a través de mi amigo Miramar, asistía yo a reuniones clandestinas de la llamada Liga Comunista Espartaco, preparándonos para derrocar al gobierno por la via de las armas. Esto nadie lo sabía, aparte de mi; ni Arturo Aparicio, ni el camarada Miramar. En esas reuniones todos los participantes teníamos nombres ficticios. El Partido Comunista NO ACEPTABA la via armada como método de lucha, en consecuencia Lucio no era partidario de este método, en tanto  yo sí lo era; pero eso con nadie se comentaba. Tres años mas tarde (mayo de 1967) Lucio se inclinó por la via armada, cuando yo era –y sigo siendo- un convencido de que la via electoral es el camino para alcanzar la profunda transformación social que México necesita con urgencia. El triunfo electoral de AMLO fue mi triunfo

Mi ida y permanencia en Chile por casi un mes (me quedé mas de 20 dias al terminar el Congreso); escuchar de cerca al Dr. Salvador Allende y palpar de cerca el grado de consciencia política de la juventud chilena, marcaron mi vida para siempre. Por eso se dio esa mutación en mi postura ideológica de buscar el cambio social por la via pacífica, mientras Cabañas se remontaba a la sierra de Guerrero para darle vida al primer grupo guerrillero formal del siglo XX, con una sólida plataforma ideológica y militar cuya meta era instaurar en México un gobierno socialista teniendo como punta de lanza a los campesinos.

Lucio Cabañas Barrientos, egresado de la escuela normal rural de Ayotzinapa, cayó en combate en diciembre de 1974. Fue un luchador social congruente con su ideología y su método de lucha; lo considero un verdadero guerrillero. Yo sigo batallando –ya viejo pero no cansado- por elevar el grado de consciencia política de mi pueblo para transformar al sistema económico-social que nos lacera, congruente también con el camino que escogí desde mis 20 años de edad. Tal vez no vea el cambio, pero vivo con mi conciencia tranquila. Curiosamente, en el actual gobierno “de izquierda” encabezado por Andrés López Obrador, están incrustados muchos priístas corruptos de antaño contra quienes batallamos poniendo nuestra vida peligro y privándonos de disfrutar una normal  etapa juvenil.

 

1 comentario en “CRÓNICAS ,ARTÍCULOS Y ENSAYOS”

  1. «Mi relación con Lucio Cabañas». Es un documento que tiene un gran valor por su importancia histórica y veracidad, no dudo en ningún momento que lo que platicas haya ocurrido, pues te conozco. Ojalá y hubiera muchos testimonios, antes que el olvido borre nuestro pasado. Saludos, amigo Jaime.

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