CARTAS

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Noviembre   2.019  nº 25
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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

CARTA A LA VIDA Y A MÍ MISMA:
Angelina Sara Baca
(México)

Desde que tengo uso de razón, me recuerdo triste, apocada, demasiado introvertida; Aceptando o buscando responsabilidades que no  correspondían a mi edad y condición. Así, se fue formando 
en mi interior, un concepto totalmente equivocado sobre la existencia.

Huyó toda coquetería tan propia de la mujer, ( por supuesto, en el buen sentido de la palabra )  y crecí, haciendo del hogar paterno, mi única morada. Era la hija perfecta, sin problemas, » juiciosa »  ¿ que a veces me asaltaban deseos de volar, escapar, huir ? ampliar mis horizontes, escribir, soñar….  Cuando escuchaba a Libertad Lamarque cantar: » quiero libertarme de esta esclavitud, vivo prisionera con mi juventud; como el pajarillo quisiera volar, como el pajarillo quisiera cantar, como el pajarillo que eleva sus alas a la inmensidad. Por eso, aún ahora, ya anciana; una parte de mi ser se va tras una parvada con anhelos infinitos de libertad. Aún ahora, algo se rebela dentro de mí.
Creo que mi existencia pudo ser muy diferente; pero ya pasó; se fue, como se va el humo; imperceptiblemente…no sé cómo definir mi papel en este teatro que es la vida. Tal vez, más adelante, logre hacerlo

 “Mujer Golpeada
Dr Jorge Bernabé Lobo Aragón

Carta Abierta a su esposo

Esta carta la escribió una mujer a su esposo, con las últimas fuerzas que le quedaban.

“…recuerda la mujer cuando lo conoció lo caballero que era, limpio, elegante, atento, educado, un hombre como pocos según sus ojos ciegos, y a pesar de su mala actitud no se daba cuenta de nada y se fue enamorando como loca de su novio, dependía de sus caprichos, educada a la antigua con moral y con prejuicios, y para conjugar todo le regaló ilusiones, miles de estrellas y buenos deseos sin duda la convenció que era el hombre con quien deseaba pasar el resto de su vida.

Una tarde la mujer toda ilusionada, enamorada y vestida de blanco recorrió el sendero para llegar a él, con la esperanza de que su mundo floreciera siempre color de rosa. Llego el tan ansiado «hasta que la muerte nos separe» y todos aplaudieron, sus ojos brillaron ilusa y sellaste el pacto con besos de sangre invisible… fiesta y solo dos semanas de vida armoniosa, porque una mañana te enojaste pues tu camisa preferida no estaba planchada, así comenzó todo, me golpeaste y saliste apresurado, pensé tengo la culpa por no tener su ropa limpia y te perdoné; como si nada hubiera pasado, por la noche me entregue  a ti aún con el cuerpo adolorido. Ése mal trato fue continuo y casi insólitamente “con la llegada de los niños”, pues te incomodaban sus gritos, pero sin dudarlo eras precavido, me golpeabas diciéndome que «era la forma de demostrarme tu cariño» y yo lo creía, necesitaba hacerlo, porque te amaba y no podía dejarte, la maldita excusa de siempre ¿Qué dirán de mí?.

Los niños eran pequeños necesitaban a su papá, y siempre me justificaba por no aceptar que era mi cobardía la de enfrentar la vida en soledad. No lo abandonaba convencida de que el matrimonio es un sacramento, una alianza que únicamente separa la muerte ¿cómo romperlo? jamás. Si esta vida la había elegido yo y el supremo, nadie me forzó.

A veces tus golpes ya no me dolían, fuiste cruel y yo cobarde, hicimos de esto una rutina, me pegabas como para reafirmar superioridad, tú eras el que manda yo, soy tu mujer y debo obedecer, nada ni nadie nos podía separar. Necesitaba ser tu mujer para amar y compartir y no una sirvienta para servirte o una prostituta gratis.

Esa noche me golpeaste como nunca en el vientre, en la cara en todo el cuerpo y casi me desvanecí. Te asustaste y saliste despavorido, yo tome fuerzas de nada y salí a denunciarte (qué tarde) pues a media calle, estaba mi cuerpo inconsciente y mientras me llevaban al hospital iba pensando que es verdad, solo la muerte nos iba a separar, una promesa que vaya las circunstancias la cumpliremos; una muerte que loca y ansiosa en tus manos fui a encontrar y todo por amarte y ser cobarde.

Si ahora llego el fin y miro a mis hijos que lloran. Les han anunciado mi fallecimiento, no los puedo consolar, y me pregunto ¿porque no te deje el primer día que me golpeaste? ellos hubieran sido felices y no tan temeroso de ti y de mi….ya se va y acaba el sufrimiento ahora lloras he imploras mi perdón, llevando a mi tumba flores como cuando éramos novios ¿Para qué?, solo anhelaba tus caricias y tu aceptación, y por el contrario obtuve tus golpes y mi propia humillación.

Te dejo amor mío, por fin la muerte nos separó (cumplí a cabalmente la promesa) eres libre, solo te pido que ya no golpees a nadie; mi cuerpo y mi alma por fin ya no sienten dolor.

Atentamente, tú mujer a la que golpeabas y que por cobarde nunca se defendió.

 

Esta carta que debe ser publicada, reenviada y compartida, nos muestra de manera irrebatible y despiadada la gravedad de la situación de las mujeres golpeadas la que debe ser atendido por  todos los gobiernos como un tema de Salud Pública. La violencia contra la Mujer es un grave delito y una forma de discriminación y violación de los derechos humanos. Es fundamental que la Comunidad Internacional aplique un criterio uniforme sobre este tema que clama al cielo.

CARTA DE UNA ESPOSA A SU MALTRATADOR
Inma Merino
Mugarik Gabe
( De la red)

Si me dices que me quieres, ¿por qué me aíslas, por qué me controlas?, ¿por qué te enfadas si quiero ver a mi familia o amigas?, ¿por qué te tengo que dar cuentas del dinero aunque también sea mío?; si me dices que me quieres ¿por qué me amenazas, me pegas, me violas, me matas?

Eso no es amor. Si hay amor no puede haber violencia.

Todo lo que me haces, no es por mi bien; es por el tuyo. Porque te crees superior. Me tratas como a una niña y debería ser tu igual. Te crees que estoy a tu disposición y a tu capricho, así nos lo enseñan: “el amor es dedicación a tu pareja, el amor es renuncia, es entrega. Yo soy tuya y puedes hacer conmigo lo que quieras”. Es falso. Yo no soy tuya, soy solo mía y la única entrega que debo hacer es entregarme a mi misma para sobrevivir a esta penosa situación, en la que no puedo controlar mi propia vida.

¿Cómo te sentirías tú si tuvieras día y noche a una persona controlando todos tus actos y dictándote órdenes para cubrir sus propios y únicos deseos? ¿Si te dijera desde qué ropa ponerte hasta cuándo debes lavarte el pelo? ¿Cuándo debes hablar o lo inútil que eres porque no trabajas fuera de casa? ¿Si te amenazara o pegara para conseguir sus objetivos? ¿Cómo te sentirías tú si estuvieras prisionero de la persona que dice amarte y que lo hace por el bien de los dos?

No sigas repitiéndome que me quieres, que no lo volverás a hacer. No me des más esperanzas. No me digas que la situación va a cambiar.

Creo que eres un hombre incapaz de hacer frente a las frustraciones y limitaciones propias. Que la única manera de resolver los problemas es con violencia hacia mí, con arrogancia, culpabilizándome de todo lo malo que te pasa, con superioridad para aplacar el miedo de saber que sin mi, no puedes crecerte.

Estoy harta de vivir con miedo, con el corazón en un puño, esperando cómo vas a volver hoy del trabajo. De querer hacerme invisible para que no notes mi presencia y pasemos un rato sin bronca. De querer agradarte para que estés contento. De esperar a ver cuándo y por qué banal razón te cambia el gesto de la cara y se avecina una tormenta imposible de evitar y sin saber cómo acabaré. Estoy harta de sentirme sola, en silencio, de intentar evitar que se enteren en el vecindario, que nos oigan los niños. Estoy asqueada de tus caprichos. Estoy defraudada porque si esto es el amor y compartir una vida, prefiero estar sola.

Tengo pena sintiéndome tan poca cosa, tan poco valorada y vapuleada a todas horas, de recibir solo desprecios y malos tratos en vez de amor, comprensión y escucha.

Quiero que me dejes vivir en paz. Mejor aún, quiero vivir en paz. Sé que no lo vas a hacer tú. Por eso tendré que dar yo el primer paso. Alguien me ayudará a salir de esta cárcel y empezar una nueva vida, en la que pueda decidir por mi misma lo que realmente quiero hacer. No va a ser fácil. Pero quiero ser yo, tener ganas de vivir y volver a sonreír.

 

1 comentario en “CARTAS”

  1. ANGELINA,JORGE E IMNA: Parabéns, pela coragem, pela mensagem e pela sabedoria de escrever cartas tão valiosas e tão importantes que deveriam chegar a muitos endereços desse nosso mundo conturbado, para mostra a seriedade de um tema
    que traduz muitas vidas! Um trabalho digno e corajoso!

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