CARLOS BENÍTEZ VILLODRES

CARLOS BENÍTEZ VILLODRES 
Carlos Benítez Villodres nace en Málaga, ciudad en donde reside habitualmente. Durante muchos años compaginó la docencia con la labor de escritor, poeta y periodista. En la actualidad sólo se dedica a la literatura y al periodismo.
Actualmente pertenece al Consejo de Redacción del Periódico «Granada Costa», como coordinador cultural; a la Sociedad Brasileña de Poetas Aldravianistas, Mariana, Minas Gerais (Brasil); al Club Universal de Poetas y Escritores, Bogotá (Colombia), como Asesor Cultural en España; a la Cátedra Libre de Cultura Andaluza de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), como corresponsal de prensa en Málaga; al Equipo de redacción de la Revista de Poesía “Arboleda”, de Palma de Mallorca; a REMES (Red Mundial de Escritores en Español), como Responsable Local para Andalucía…
También es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (AEAE); de C.E.D.R.O.; de la Asociación Colegial de Escritores (ACE); de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios (AACL); de la Asociación Humanismo Solidario; del Grupo Málaga; de la Asociación Iberoamericana de Amigos de la Décima “Espinel-Cucalambé” -Las Tunas- (Cuba); de la  Casa de la Décima “Celestino García”, de -Pinar del Río- (Cuba); de «Poetas del Mundo», cuya sede principal se encuentra en Santiago (Chile); etc.
Uno de los certámenes de poesía de la Fundación “Granada Costa” (dedicado al soneto) lleva por nombre “Poeta Carlos Benítez Villodres”. A este año 2017 le corresponde la 5ª. edición de dicho certamen.
Asimismo, es cofundador, junto a Alfredo Arrebola, Andrés Cansino y Daniel Mora, de la Revista «Folclore y Flamenco». 
Poemas, artículos, columnas de su autoría… fueron y son publicados en antologías, revistas, periódicos, etc., tanto de España como de otros países del orbe.
Le fue concedido, entre otros, el Primer Premio del IV Concurso Internacional de Poesía sobre la Paz «Ramón Lull» (Raimundo Lulio) 2005, de Palma de Mallorca; el Premio a la Cultura 2006 (Granada Club Selección-Granada Costa), de Granada. Fue Finalista del Premio Andalucía de la Crítica 2008 y 2009 con los libros LOS PUENTES DEBILITADOS y SINFONÍA A DANA, respectivamente. Primer Premio del I Certamen Internacional de Poesía “Granada Costa” 2010, de Granada, con el libro SINFONÍA A DANA. Premio de la Crítica Literaria “Granada Costa” 2015, de Granada.
De su extensa obra literaria, publicó los libros Canto a Granada, Entre sonrisas, Réquiem por un hombre bueno, Cada ola tiene un nombre, incluidos siete poemas gallegos, en edición bilingüe, Sustancia de vida, De la misma luz, Confesiones al alba. Vol. 1, A galope, El jardín habitado, Desnudo, 18 sonetos a poetas granadinos, Amantes, Canto a Granada, 2ª. edición, Siempre en vuelo, Los puentes debilitados, Sinfonía a Dana, Cantigas de caminante, Guirnaldas de esencias, Por los derroteros de la luz, Vivir con esperanza, Sonata del agua viva, Mi Granada, etc. Asimismo, publicó poemas de su autoría en varios pliegos, plaquettes, cuadernos, etc.

 

UNA BREVE PINCELADA DE SU TRABAJO

EL COMPROMISO EN LA POESÍA DE PABLO NERUDA
Carlos Benítez Villodres
Málaga
En una parte sumamente significativa de la obra poética de Pablo Neruda, “el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”, según Gabriel García Márquez, podemos comprobar, al leerla, el profundo compromiso político y social del poeta chileno. He de destacar, antes de comenzar a escribir este texto, el artículo de Neruda “Entusiasmo y perseverancia”, publicado el 18 de julio de 1917 por el diario “La Mañana”, de Temuco, en el que nuestro poeta ya expresaba su total confianza en el avance y prosperidad de los pueblos del orbe. En 1918, Neruda publica en la revista “Corre-Vuela”, de Santiago, sus primeros trabajos. Posteriormente, con quince años, Neruda publica en “Los Cuadernos de Neftalí Reyes” más de doscientos poemas de temas varios.
En 1921, ya en Santiago, publica poemas en la revista universitaria “Claridad” bajo el seudónimo de Pablo Neruda, la primera vez que lo utiliza, debido a que su padre no quería que se dedicara a las Letras porque no veía que este camino condujera a su hijo a nada positivo en su vida.
La década de 1920 marcó a Neruda, apareciendo en él la semilla de esa sensibilidad social y de esa inquietud política, que con el paso del tiempo germinarían y florecerían y frutecerían, concretándose en la transformación de su vida, de su obra y de su percepción de la poesía. El crítico literario Harold Bloom dijo de Neruda que “ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él”. En 1925, Neruda escribió su única novela durante su estancia en la ciudad de Ancud (Chile): “El habitante y su esperanza”. En el Prólogo nos dice Neruda: “He escrito este relato a petición de mi editor. No me interesa relatar cosa alguna. Para mí es labor dura, para todo el que tenga conciencia de lo que es mejor, toda labor siempre es difícil. Yo tengo siempre predilecciones por las grandes ideas, y aunque la literatura se me ofrece con grandes vacilaciones y dudas, prefiero no hacer nada a escribir bailables o diversiones.
Yo tengo un concepto dramático de la vida, y romántico; no me corresponde lo que no llega profundamente a mi sensibilidad.
Para mí fue muy difícil aliar esta constante de mi espíritu con una expresión más o menos propia. En mi segundo libro, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, ya tuve algo de trabajo triunfante. Esta alegría de bastarse a sí mismo no la pueden conocer los equilibrados imbéciles que forman parte de nuestra vida literaria.
Como ciudadano, soy hombre tranquilo, enemigo de leyes, gobiernos e instituciones establecidas. Tengo repulsión por el burgués, y me gusta la vida de la gente intranquila e insatisfecha, sean estos artistas o criminales”.
En 1927, Neruda es nombrado cónsul en Rangún (Birmania). También desempeñó este cargo en Colombo (Ceylán), en Batavia (Java) y en Singapur. El diario “La Nación, de Santiago, le publicó a Neruda, durante este tiempo lejos de Chile, una serie de crónicas de viaje (ambiente, gentes, ciudades, etc., que formaban el entorno del poeta), y que éste enviaba a la redacción de dicho periódico.
Debido a la recesión económica mundial su cargo fue suspendido y, por consiguiente, Neruda regresó a su país. Como anécdota escribiré que durante el larguísimo viaje en barco nuestro poeta escribió el famoso poema “El fantasma del buque de carga”.
Tras el retorno de Pablo Neruda a Chile, fue enviado en 1933, como cónsul de su país a Buenos Aires, donde conoció al gran poeta Federico García Lorca, entablándose entre ellos una gran amistad. El poeta español se encontraba en la capital bonaerense para dirigir y estrenar “Bodas de sangre” con la compañía de Lola Membrives. Por este tiempo la motivación y criterios literarios de ambos poetas eran bien diferentes. Neruda creaba su poesía basándose en su propia vida, en su propia esencia, lo cual le imprimía a gran parte de su obra, desde su militancia en la política activa, un carácter puramente social y político.
Concluida esta etapa en la vida de Neruda como cónsul de Chile en Argentina, nuestro poeta fue enviado a España. El 5 de mayo de 1934 llega a Barcelona (Consulado General de Chile) y el 3 de febrero de 1935 es trasladado como Cónsul a Madrid, donde contactó con poetas de la Generación del 27: Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, Rafael Alberti, Miguel Hernández… En dicho año, los poetas españoles más afamados lo homenajearon, editándose el folleto “Homenaje a Pablo Neruda”. Al año siguiente, con el estallido de la Guerra Civil Española, Neruda se mostró partidario de la II República, y debido a este apoyo al bando republicano perdió su empleo en el Consulado chileno en Madrid, trasladándose posteriormente a París, donde trabajó para la causa republicana en España. Ya en 1937, Pablo Neruda regresó a Chile, y durante su estancia en su país fundó la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura.
Sobre su estancia en España, Neruda dejó escrito que “esa época es fundamental en mi vida. Por lo tanto, casi todo lo que he hecho después, casi todo lo que he hecho en mi poesía y en mi vida, tiene la gravitación de mi tiempo en España”.
En 1945, Neruda fue designado senador con el apoyo del Partido Comunista, pero a causa de la situación política en Chile se exilió durante largo tiempo. Francia, México e Italia acogieron a nuestro poeta. En el exilio, Neruda publicó su “Canto General” (1950), ya aludido. Un poemario este de amplio e intenso contenidos político y social. En 1952 regresa nuevamente a Chile, donde fue recibido por su pueblo con gran vehemencia y admiración. El 22 de noviembre de 1950 recibe, junto a Picasso y otros artistas, el Premio Internacional por la Paz.
Su nombramiento como Miembro Académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, el título de Doctor Honoris Causa en Filosofía y Letras de la Universidad de Oxford y la Medalla de Plata como Hijo Ilustre de Chile son algunas de las distinciones que le fueron concedidas antes de obtener el Premio Nobel de Literatura en 1971.
El 11 de septiembre de 1973 tuvo lugar un golpe de estado en Chile al frente del cual estaba el general Pinochet. Dicha sublevación fascista produjo la muerte de Salvador Allende en La Moneda (entre otros muchos demócratas). Pablo Neruda falleció el 23 de septiembre de dicho año en la Clínica Santa María de Santiago de Chile. Fue 19 años después, y gracias al retorno de la democracia chilena, cuando se pudo cumplir el deseo del poeta de ser enterrado en Isla Negra, frente al Pacífico
El chileno Valentín Teitelboim Volosky, más conocido como Volodia Teitelboim, manifestó sobre la capacidad política y social de Neruda que su talento y aptitud y compromiso son “un aporte indispensable para el conocimiento más pleno e integral de la vida, la obra, la acción de un chileno que sumó a su deslumbrante poesía el coraje militante. [Que] personifica un ejemplo conmovedor de dignidad y consecuencia”.
PODER DE ACCIÓN Y FASCINACIÓN
Carlos Benítez Villodres
Málaga
Estoy totalmente convencido de que, en nuestro tiempo, la igualdad intelectual, laboral, política… de la mujer con respecto al hombre, prescindiendo de ciertas diferencias anatomofisiológicas y psicológicas propias de cada sexo, es una realidad y no un sueño, o un deseo, o una utopía. Partiendo de esta evidencia, un numeroso grupo de políticos, milite en el partido que milite, está manifestando continua y públicamente a bombo y platillos y repiques de campanas y fuegos de artificio que esa desigualdad existe, y que las políticas que lleva a cabo, al respecto, es para colocar a la mujer en el lugar que le corresponde, es decir, en la misma cota donde, según dichos mandatarios, se encuentra el hombre. Este conjunto de dirigentes sabe perfectamente que la mujer que está dentro del mundo laboral, en desigualdad con el hombre capacitado para el puesto de trabajo que ocupa, es porque, al igual que otros varones, no tiene las aptitudes necesarias para el desempeño de dicha tarea. Por consiguiente, el oscurantismo ante esta realidad es pura palabrería electoralista, demagogia de bisutería, magia política… “Como los hombres pusieron la ley a su parecer, dejaron a la mujer lo peor”. Esta reflexión de Calderón de la Barca, por suerte para los humanos, sólo se da plenamente en ciertas sociedades tercermundistas y religiosamente radicales del orbe. Países del mundo, en donde la mujer, en lucha constante con arraigadas costumbres y tradiciones irracionales, va lentamente conquistando el lugar que le corresponde, como a cualquier mujer occidental, dentro de una comunidad que no quiere dejar de ser machista, porque continúa irrazonable y enérgicamente aferrada a su pasado.
Hoy hay mujeres con inquietudes y ambición de superación, pero el llamado “techo de cristal” les impide acceder al poder sea del tipo que sea. A ese deseo de mando lo llaman los psicólogos “pulsión de dominio”. Esta energía psíquica no es igual para hombres y mujeres. ¿Por qué? Porque ellas al ser más precoces tienen la capacidad de autorrepresión más desarrollada que el varón, y si tienen que contener esa fuerza mental la detienen por diversas causas intrínsecas y extrínsecas a la mujer misma: miedo a la masculinización o pérdida de la feminidad, practica de actividades que les lleva demasiadas horas laborales (sólo las mujeres solteras o madres sin hijos pueden equipararse al hombre en ciertas dedicaciones horarias y, por consiguiente, en realizar su deseo de poder),  culpa de irresponsabilidad ante el amor y el cuido de sus nexos…  Por otro lado, a la mujer se le exige más que al hombre en muchos puestos de trabajo y más aún si es de poder. Asimismo, si en un momento determinado se equivocan, su error siempre es atribuido al hecho de ser mujer, no a un fallo humano que lo puede tener cualquiera. Es evidente que “mientras la responsabilidad de amar y cuidar los vínculos recaiga sobre las mujeres, refiere la psicoanalista Mabel Burín, seguiremos encontrando que el género femenino adquirirá influencia, pero no poder, es decir, podrá incidir sobre las maneras de pensar y sentir de los demás, pero no podrá incidir en lo que hacen”.
En cuanto al trabajo doméstico, profesional, estudiantil…, ¿qué mujer no trabaja? Ninguna. Unas, en su hogar; otras, fuera y dentro de su casa, otras, estudiando… No hay ninguna mujer en paro. Todas trabajan. Precisamente, las feministas deberían luchar aún más contra ciertos políticos para que las mujeres que trabajan, pero no reciben por su labor salario alguno, lo perciban. El partido político que establezca este reconocimiento económico para la mujer, trabaje sólo en casa o también en ella y fuera de ella, tendrá el voto asegurado no sólo por parte de las féminas, sino también por un sinnúmero de hombres. No me digan que no se puede presupuestar porque no hay dinero para ello. Quien quiere, puede. Gástense menos euros o dólares en armamento, en guerras, en parafernalias superfluas, en negocios suculentos que sólo persiguen que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres… Ahí es donde la población femenina, que tiene sus propios problemas e intereses, encauzada por las asociaciones progresistas y feministas, debería actuar con más coraje, tesón y profundidad, sin olvidar aquellas palabras de Ángel Ganivet: “La mujer tiene sólo un camino para superar al hombre: ser cada día más mujer”. Sí, más mujer desde la dicha y la autoestima, la satisfacción y el orgullo de sentirse como tal. En esa sensación tiene la mujer su poder de acción y de fascinación. Poder este que llena de ilusiones, valentía y entusiasmo la vida de cada mujer para desarrollar sus labores en la vida para bien de ella, de su entorno más y menos cercano y, en definitiva, de la humanidad. “El papel de las mujeres en el progreso de la civilización, dice Alexis Carrel, es mucho mayor que el del hombre, por lo que debería desarrollar sus aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres”
DANA, ¡OH MI DIOSA TAN AMADA!
Me haces sentir, oh Dana, tu mirada
de amor en las entrañas de mi cielo
roto por los zarpazos de ese hielo
tan vasto y abismal como la nada.
Tu ternura en mi ser deja marcada
la luz de una esperanza en pleno vuelo
y tu risa deshace el desconsuelo
que transmuta mi vida en madrugada.
Anhelo, como besos sin naufragios,
anidar en tus soles triunfadores
al calor de sus gozos y sarmientos.
Y alejados de todos los presagios
tétricos volarán dos ruiseñores
compartiendo feraces sentimientos.
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
(Del libro SINFONÍA A DANA. Editorial G.C.S. Granada, 2008)
HOMENAJE A VICENTE CLAVEL EN EL DÍA DEL LIBRO 2017
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
El próximo día 23 de abril se celebra en casi todo el mundo el “Día del Libro”. “No hay nada como un libro, dice Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. Un libro es un vínculo entre el pasado y el futuro. Es un puente entre generaciones y entre culturas. Es una fuerza para crear y compartir la sabiduría y el conocimiento”.
Dicho día se conmemora la muerte de William Shakespeare y Miguel de Cervantes en 1616. Sin embargo, las defunciones no sucedieron el mismo día, pues existía un desfase entre los calendarios inglés y español. En 1582, el Papa Gregorio XII adelantó 10 días el calendario, de modo que el día 5 de octubre pasó a ser el 15 del mismo mes. Sólo Francia, Italia y España adoptaron inmediatamente este cambio. Inglaterra no lo hizo hasta 1752. Así, para los ingleses, Shakespeare murió el 23 de abril, pero para los países ya mencionados ocurrió el 3 de mayo.
El “Día del Libro” es un día solidario, alegre y festivo, buena parte de sus actividades deben fomentar la lectura con el objetivo de lograr el acceso universal a la cultura a través de los libros. Lectores, profesionales del sector del libro, instituciones públicas y privadas, empresas, marcas y ONGs deberían crear sinergias para hacer un mundo mejor, fomentar la lectura y apoyar causas solidarias para así dinamizar aún más esta jornada cultural-festiva.
El “Día del libro” de 2017, como en años anteriores, las avenidas y parques, paseos y plazas de muchas localidades se llenan de puestos de libros y actividades culturales, que editoriales, librerías, asociaciones e instituciones montan con el objetivo de fomentar la lectura, vender sus libros y presentar las últimas novedades. Algunos de los locales cuentan con la presencia de los mismos autores, que este día firman ejemplares a los lectores, y ya es tradicional regalar una rosa al comprar un libro.
La fiesta del libro la celebran millones de personas en más de cien países. Vicente Clavel (Valencia, 1888-Barcelona, 1967) creo el “Día del Libro, en 1926, ya que Vicente trabajó afanosamente para que existiese un día dedicado a la cultura a través de la literatura y los libros, y gracias a su conexión con autores, editores, libreros… hispanohablantes esta festividad se extendió por más de 100 países, que engloban a millones de personas, convirtiéndose dicha celebración en una fiesta internacional.
En este día suele haber lecturas dramatizadas de fragmentos, en muchas capitales de provincias españolas y de otros países, de “El Ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha”, de Miguel de Cervantes, publicada en 1605, y es la obra más importante de la literatura española y una de las principales de la literatura universal. En 1615 apareció su continuación con el título de “Segunda parte del Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha”. Asimismo, se hacen lecturas de “El Rey Lear” (“The King Lear”), una de las principales tragedias de William Shakespeare. Fue escrita en su segundo periodo, comenzada en 1605 y representada a finales de 1606. Su fuente principal es la “Historia Regum Britanniae”, escrita hacia 1135 por Godofredo de Monmouth, y de raíz netamente céltica, y de el “Sueño de una noche de verano” (“A Midsummer Night’s Dream”), de Shakespeare, considerada esta última obra como uno de los grandes clásicos de la literatura teatral mundial. “El sueño de una noche de verano” al parecer fue escrita con motivo de la conmemoración de la boda de Sir Thomas Berkeley y Elizabeth Carey, en febrero de 1596. Felix Mendelssohn escribió una obertura y otras piezas musicales, inspirado en esta obra que se utilizaron como acompañamiento musical de la obra a lo largo del siglo XIX. En el siglo XX, (1960) Benjamin Britten compuso una ópera sobre el mismo tema con libreto del propio Britten y de Peter Pears.
Una vez más el mundo hispanohablante rinde homenaje al “Príncipe de los Ingenios” y a “El Bardo de Avon” (o simplemente “El Bardo”), considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
EL LIBRO, VUESTRO GRAN AMIGO
El espectáculo más hermoso del mundo es ver a un niño leyendo un libro”.
Günter Grass
¿Adónde vais, niños del mundo,
como ríos que se repiten en el tiempo?
Escuchad el canto de las fuentes.                             
Escuchad la quietud de los prados.
Escuchad el silencio de las flores.
Escuchad la voz de la vida en las olas
de la mar y en el corazón del viento.
Vuela mi palabra de alba a alba
con la alegría del sol
que cada día nos llega,
igual que la sonrisa
que os amamanta, os besa y os abre
caminos hasta en los lugares más escarpados.
Con vuestras manos inocentes
coged, niños, ese libro
que os ha de llevar,
por los caminos invisibles
del silencio, a esos universos
jamás imaginados,
donde el trigo es aurora
y la aurora magia de flores abiertas.
En ese libro está el corazón de un ser
humano con sus latidos de amor, esperanzas
y sinsabores. Él es un tesoro de juegos compartidos,
de sendas que unen el cielo y la tierra,
de prodigios y de imágenes que se tocan.
Vuestra vida, niños, alienta mi vida.
Cada vez que os veo ir,
con una sonrisa de claridades
y un libro abierto,
por vuestras rutas de trinos y jazmines
hacia el horizonte luminoso del mañana,
hasta mi sombra goza y mis ojos
se hacen aún más niños, más transparentes.
Ese libro es vuestro gran amigo.
Un amigo que os enseña a vivir y a soñar.
Un amigo todo ternura
y luz de primaveras interminables.
Un amigo que siempre estará a vuestro lado

Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
(Del libro SONATA DEL AGUA VIVA. Editorial Granada Club Selección, Molvízar, Granada, 2015)

                                              
UN SOL QUE NUNCA SE OCULTA
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
Una madre, manantial de amor y dulzura, desde que concibe a su hijo, se da cuenta de que es capaz de hacer cualquier cosa por un mundo al que le está dando la vida. En ese mundo ella pone a cada instante todo su amor, sus ilusiones, sus esperanzas…, es decir, su propia vida. Por otra parte, una madre, desde que es consciente que alberga en su seno a un hijo, cambia su vida, su tiempo y su forma de pensar. Por ello, da cada día todo su corazón y entrega todas sus fuerzas para sacar adelante y enseñar a vivir al hijo. “En el momento en que un niño nace, refiere Rajneesh, la madre también nace. Ella nunca antes había existido. La mujer existía, pero la madre, nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo”. La conexión entre madre e hijo se genera con el contacto, con la mirada, con el amor… Hay momentos clave, como tras el parto, que todas las hormonas de la madre están preparadas para generar esta conexión con el bebé.
            Cuando algo tan grande como un hijo llega a la vida de una mujer, es necesario que ésta abandone o renuncie a algunas cosas que ocupan un espacio necesario en la vida de cualquier madre, tales como: Renunciar a escuchar a todos, a la pulcritud y al orden extremo, a la baja autoestima, a tener siempre la razón, a poner barreras, a que su corazón continúe dentro de ella, es decir, una madre acepta que su corazón ya no vive en ella, sino en ese bebé al que, de repente, ama y amará para siempre, porque su corazón ya no es suyo, es de esa personita.
El amor maternal es tan maravilloso, tan sumamente magnífico e inigualable, que, además de enseñarnos vivir, nos enseña a cultivar nuestra vida, a enriquecerla, a abrir nuevos caminos…, porque es el sentimiento más puro y generoso y exuberante que una mujer posee en su alma. Una madre también enseña a sus hijos a ser fuertes y libres, dignos e íntegros, a amar al prójimo como a ellos mismos … “El amor de una madre por un hijo, dice Agatha Christie, no se puede comparar con ninguna otra cosa en el mundo. No conoce ley ni piedad, se atreve a todo y aplasta cuanto se le opone”.
El amor auténtico, verdadero y sincero es el que una madre siente por sus hijos. Este amor este es infinito e inmenso, profundo y sin límites; además, él “es el combustible, manifiesta Marion C. Garretty, que permite a un ser humano normal hacer lo imposible”. Precisamente, son los propios hijos quienes enseñan a amar a la madre de manera intensa e incondicional. Una madre por siempre vive y piensa no sólo por ella, sino también por sus hijos. Igualmente, una madre se siente la mujer más afortunada porque sabe que sus hijos son el mayor tesoro que podría alcanzar a tener en esta vida.  
A una madre le duele más que a nadie, incluidos los hijos, decirle “no” a ellos, verles cómo fracasan o son vencidos, cómo abandonan sus sueños y aspiraciones y caminos o desaprovechan sus capacidades. Sólo ella conoce la trascendencia de los límites de cada uno de sus vástagos, por consiguiente, lucha férreamente para que ellos los aprendan y sean conscientes de los mismos.
Obviamente, una madre quiere que a sus hijos les vaya todo bien en la vida, pero también quiere que sepan bandearse victoriosos ante tempestades rabiosas, así como ser excelentes navegantes sobre mares serenos o encrespados. Ella siempre está dispuesta a ayudarles cuando ellos caminan junto a sus diablos, llevan cargas sumamente pesadas o tropiezan un sinfín de veces con la misma piedra, ya que “ser madre dice Linda Wooten es aprender acerca de las fortalezas que ella no sabía que tenía, y enfrentar los temores que no sabía que existían”. Por todo lo expuesto, una madre conoce mejor que nadie los defectos de sus hijos, pero los aceptan y jamás lo ocultan. Con sólo mirarlos sabe perfectamente si sus hijos están bien o no. Además, se siente responsable de todos los problemas que arrastran sus hijos. Por eso, ella lleva en su alma dichas tramas o asuntos espinosos y sin resolver. Ciertamente, ello es una labor de suma generosidad, ya que a veces por estos motivos sacrifica sus objetivos, sus aspiraciones y sus actividades personales, sin embargo, entrega de forma desinteresada y comprensiva y mágica su amor y su vida a los que encienden constantemente su corazón y sus ansias de vivir dignamente. Ante esta visión de la madre, Santa Teresa de Calcuta le manifiesta a ella que “Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.  Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo…, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”, como siempre perdurará en los hijos el amor de la madre, que, mientras éstos vivan, será causa de consuelo, apoyo, consejo, enseñanza, incluso después de que ella se ausente de este mundo.
¿De dónde saca la madre su fuerza para que sus hijos sean mujeres y hombres buenos? ¿Cómo es que la madre mientras más envejece se hace más bella y ama aún más de lo que ya ha amado? ¿Cómo logra la madre ser tan sumamente perfecta y cómo consigue lo que se propone? ¡Oh manantial de donde fluye ese amor total y generoso de madre! “Ningún lenguaje. Manifiesta Edwin Hubbel Chapín, puede expresar el poder y la belleza, el heroísmo y la majestad del amor de una madre”. Además, ella es una luchadora por naturaleza. Por consiguiente, los hijos deben reconocer el esfuerzo que la madre hace por ellos, mientras los enseña a que nunca hay que rendirse ante nadie y ante nada. Es evidente que una madre cada día lucha denodadamente por sus hijos. Por ello, sus vástagos deben ofrecerle a su progenitora su presente y su futuro, sus esfuerzos actuales y venideros y sus ganas de hacer las cosas bien.

MADRE
Hay en el mundo un sol del que fluye ternura
y amor exuberantes, sin cerrojos ni muros,
que surca, con mis pulsos, los mares nunca oscuros
hacia un nuevo horizonte plagado de ventura.
Enroscado ágilmente a su esbelta cintura,
libo de su nobleza los cielos ya maduros,
luminosos y cálidos, que donan los más puros
frutos de una mujer, manantial de dulzura.
¡Mujer toda lindeza! ¡Madre siempre alabada!
Mi alma lleva la luz de tu fértil mirada
que depara energía a mis fuentes sedientas.
Así vivo contigo de forma complaciente
con la esperanza viva en mi poblada mente,
como un valle feraz por la bondad que ostentas.
AMOR DE MADRE
Contigo, madre, voy, sobre este mundo
de sueños, ilusiones y quebrantos,
rebosante de látigos y llantos,
sembrando amor hasta en lo más profundo
Del tierno ruiseñor que hace fecundo
el corazón estéril de esos cantos
anclados en el fondo de los acantos
espinosos cual ebrio vagabundo.
Contigo, madre, voy con los tesoros
de mi vida por campos insonoros
que obedecen al grito establecido.
Mas tu amor, madre, colma de esperanza
al niño que conmigo siempre avanza,
aunque yo sea ya un eco sin nido.
UNA CONSECUENCIA DEL AMOR
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
Desde hace unos 10 años ha aumentado el interés en el estudio del perdón, tanto en psicología como en psiquiatría, con el fin de abordar una serie de procesos sobre esta actitud humana, que puede afectar a la persona física o mentalmente. Serie esta aparecida con el progreso de la vida.
Entre los valores humanos (honestidad, humildad, amor, paz, no violencia…) se encuentra el perdón. Dicho valor le sirve al ofensor para liberarse de su culpa, si sabe pedir perdón, y al ofendido, si sabe perdonar, para sentirse más dichoso por la acción llevada a cabo. Amabas acciones suelen tener consecuencias positivas para dichas personas.
            En muchas religiones se trata del perdón, del arrepentimiento, del sacrificio… Por ejemplo: en el Cristianismo, el Sacramento de la Penitencia, también es llamado de la Reconciliación o del Perdón. En el Judaísmo, el Día del Yom Kipur es la conmemoración del Arrepentimiento, del Perdón, de la Expiación. Por ello, es considerado el día más santo y solemne del año.
            Asimismo, la filosofía hawaiana, conocida con el nombre de Ho´oponopono, se basa íntegramente en el perdón.
Toda la humanidad sabe que la acción de perdonar es un hecho vital en las relaciones de unas personas con otras. A veces el ofendido se plantea la cuestión de si el individuo que le causó un daño, intencionadamente, merece ser perdonado o no, ya que, si no hay intención de dañar a otra persona, tampoco hay necesidad de perdonar a dicho ser humano. Es evidente que en la voluntad de ofender radica todo el mal de quien causa cualquier estropicio a otra persona.
            Obviamente, duele muchísimo más, si quien nos causa un daño es un miembro de nuestra familia o de nuestro entorno más o menos cercano. En estos casos, hay un abanico de posturas referentes a quien daña y al ser ofendido. En las que concierne al ofensor, nos encontramos con varias vías: 1) pedir perdón a quien dañó, 2) alejarse de él, 3) olvidar la ofensa ocasionada… En cuanto al ofendido, también hay diversos comportamientos: 1) perdonar o no a quien ofendió, 2) distanciarse de ese individuo, 3) pagar el daño causado con otro daño… “Aferrarse a la ira, refiere Buda, es como aferrarse a una brasa candente con la intención de tirársela a otro; tú eres el que se quema”. Como ya sabemos, estas palabras del fundador del Budismo van dirigidas a la persona ofendida, dañada, herida.
También hemos de tener en cuenta de que si el ofendido perdona al ofensor puede entrar en escena la reconciliación entre ambos o no dar ésta señales de vida, aunque la primera opción es la que más suele darse entre dichas personas (perdón-reconciliación). Cuando se produce el perdón por la persona dañada, pero no hay reconciliación por parte del ofensor, este proceder dice muy mal de quien hizo el daño. Asimismo, sucede también que la persona ofendida sabe que quien le causó un daño inmenso no merece ser perdonada, pero decide ella sola perdonar al ofensor. Esta actitud es sumamente plausible, valiosa y ejemplarizante.
            Es evidente que no todas las personas que piden perdón están arrepentidas. Unas piden perdón (muy numerosas) por el simple hecho de que necesitan algo del ofendido, otras (las menos) porque no pueden vivir sabiendo el daño ocasionado a un semejante y que éste no la ha perdonado.
            Hay tres tipos de perdón: 1) El episódico (cuando la ofensa es producto de una situación concreta), 2) El diádico (cuando el ofensor es un miembro de la familia), y 3) El disposicional (cuando la persona ofendida posee la grandeza de perdonar. En este caso, el perdón es un rasgo de la personalidad de dicha persona). En estos tres casos, el común denominador es la capacidad que un individuo posee para perdonar y el modo en el que decide hacerlo.
            Según la Biblia, la palabra griega “perdonar” significa “dejar pasar”. En los Libros Sagrados encontramos muchas menciones a “perdón” y a “perdonar”, entre otros vocablos con el mismo o parecido significado. Cuando uno de los discípulos le pidió a Cristo que los enseñase a orar, Él les dijo la mundialmente conocida oración del “Padrenuestro”. En una de cuyas partes dice: “…perdónanos nuestras deudas, porque también nosotros perdonamos a todos nuestros deudores, y no nos ponga en tentación”. (Lucas 11:4). Asimismo, Jesús nos dice en “El perdón de las ofensas”, parábola del esclavo a quien su rey le perdonó la deuda que tenía con el monarca y él, sin embargo, no tuvo misericordia con uno de sus compañeros, que le debía una cantidad menor. “Entonces se le acercó Pedro y le preguntó: Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces? Dícele Jesús: No digo yo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. (Mateo 18: 21-22). Cristo finalizó la parábola ya mencionada con estas palabras: “Así hará con vosotros mi Padre celestial si no perdonare cada uno a su hermano de todo corazón”. (Mateo 18:35). El perdón se basa en el amor sincero, ya que el amor todo lo perdona, no guarda el daño ocasionado, ilumina al ofendido y al ofensor… “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor”. (I Corintios 13: 4-5). Del amor de la persona bondadosa fluye el perdón, la reconciliación, la grandeza de espíritu…, en definitiva, el amor todo lo puede, todo lo perdona, todo lo inunda de luz, porque el amor es quien mueve, cuida y protege al Universo, ya que el amor es Dios y Dios es amor.
            Por consiguiente, el que sabe amar también sabe perdonar no sólo a los demás, sino a él mismo. Sin embargo, el que se odia a sí mismo no puede amar ni perdonar, porque en su espíritu sólo hay hostilidad y violencia, crueldad y rencor. Con estas armas acosa y ataca a sus semejantes, si es que ellos se lo permiten.
Tengamos, pues, siempre presente en nuestro caminar por la vida que la capacidad de amar es una virtud, y el perdón es la consecuencia del amor. Además, el amor hace libre a quien ama. “Yo no puedo decir que soy libre, refiere María E. Madrigal Uribe, porque hago lo que quiero; soy libre porque vivo llena de amor que comparto con los demás”
 Málaga a 1 de junio de 2017
EL PERDÓN   
  El perdón cae como lluvia suave desde       
  el cielo a la tierra. Es dos veces bendito: bendice  
  al que perdona y a quien es perdonado.
                                             William Shakespeare
El perdón nace del amor más puro,
de ese amor impoluto y transparente
que engrandece al viajero plenamente
y al sol que desmorona cualquier muro.
Desde mis valles cálidos censuro
al peregrino que en su ser no siente
los pulsos del perdón, oh luz potente,
que alumbra, con tesón, todo lo oscuro.
De la esencia de ciertos caminantes
se eleva la bondad de quien perdona
tanto al amigo como al enemigo.
Deleite para frutos siempre amantes
de ese sol que florece y no abandona
al viajero con alma de oro y trigo.
Málaga, 30 de mayo de 2017