ARTÍCULOS Y RELATOS DEMOCRACIA Y COVID 19

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Septiembre  2.020  nº 35

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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

 

COLABORAN. María de los Angeles Albornoz (Argentina).-Leonor Ase de D´Aloisio (Argentina).-Carlos Benítez Villodres ( Málaga-España).-Matías Bonora Berenguer (Argentina).-María Elena Camba (Argentina).-Lidia Dellacasa de Bosco (Argentina).-Adrián N. Escudero (Argentina).- Diana Silvia Ismael (Argentina).-Alberto Rafael Mérida Cruz-Lascano (Guatemala).-Gustavo Páez (Colombia).-María Sánchez Fernandez ( Übeda-España).-César J. Tamborini (León-España).- Dorothy Villalobos (New Jersey) 

DEMOCRACIA Y COVID
 María de los Ángeles Albornoz
Monteros-Tucumán-Argentina     

Interesante tema para desarrollar, un reto que requiere ser tratado con objetividad y respeto en mi caso, a la sociedad argentina. Inicio su tratamiento con: ¿Cuál es el significado de  DEMOCRACIA? En la Enciclopedia Ilustrada de la Lengua Española, Editorial  SOPENA  Argentina, amiga intelectual desde mi adolescencia, encuentro varias acepciones, elijo la siguiente: “La democracia, como forma de régimen político,  significa el ejercicio de la soberanía por el pueblo” //: “Ya en Grecia funcionó este régimen,  si bien con las restricciones que imponía la división de la población en ciudadanos libres y esclavos. En el siglo XX la mayoría de los países civilizados adoptaron constituciones democráticas. La democracia moderna se practica tanto dentro de la forma republicana, como la de la monárquica constitucional, pero, en los últimos tiempos, las democracias han  perdido en algunas partes la verdadera significación  de sus principios  a causa de diversos motivos”. Hago énfasis en lo siguiente: ”En la democracia son esenciales los derechos y las garantías individuales, tales como la libertad de opinión,  de prensa, de asociación, de reunión, la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, la protección  contra  la detención arbitraria, etc.”Parece un juego de palabras, pero son necesarias para una mejor comprensión, y recurro a la misma fuente para rescatar el significado de DEFINICIÓN: “Proposición en la que se  exponen con claridad y precisión los caracteres genéricos  y diferenciales de una cosa, material o inmaterial // Decisión o determinación por autoridad legítima, de una duda, pleito o contienda.” Hasta aquí puedo decir, respetando  el valor a la palabra que en mi país se han dejado de lado, se han  violado los  DERECHOS constitucionales de nuestra sociedad. ¿En qué consiste el  DERECHO? En la  “Facultad de hacer o exigir todo lo que en nuestro favor establecen las leyes o autoridades…”

Lo expresado en estos párrafos, me ayudará a comprender la situación actual y las medidas adoptadas por el Ejecutivo Nacional,  ante la aparición  del Coronavirus, COVID-19 . Procedo a recolectar información que me sirva para a través de su lectura, introducirme  esta nueva realidad  y analizar la reacción de la  sociedad.

¿Cómo llegamos a esta situación? La OMS, alerta al mundo sobre la aparición de un virus infeccioso, desconocido, que se inicia en un pueblo de China,  declarando la   EPIDEMIA: “Enfermedad que acomete temporariamente a una comarca o pueblo, atacando al mismo tiempo a gran número de personas. Las enfermedades que principalmente adquieren carácter epidémico  son las infecciosas,   causadas por un germen vivo, como la viruela, el sarampión y la gripe. Se propagan mediante contagio directo, de persona a persona o en indirectamente…” De pronto el contagio se vuelve imposible de controlar y avanza atacando ciudades y pueblos de  Europa, Asia, África y América, inmediatamente  la OMS declara la PANDEMIA. Hasta aquí los conceptos que necesito para analizar y  comprender las medidas adoptadas por el gobierno argentino y sus consecuencias a lo largo de estos casi seis meses de decretarse la CUARENTENA. En un primer momento la sociedad argentina aceptó de buen grado todos los protocolos enunciados por un Comité de Emergencia de la Salud, integrado por Médicos Infectólogos y no Epidemiólogos, (a los que considero más apropiados en esta crisis), convocado por el Ejecutivo Nacional, con acuerdo de los miembros de ambas Cámaras Legislativas, que integran el Congreso de la Nación.

A diario se publicita por medios de comunicación oral y escrita:: a) Uso de barbijos o tapabocas; b) Lavado de manos con agua y jabón. c) Utilizar el codo al toser o estornudar; d)  alcohol en gel o diluido en agua…

 Los resultados obtenidos no fueron   los deseados, el contagio va aumentando con el correr de los días y comienzan a  aparecer los primeros fallecidos. Se habla mucho: curva de ascenso o descenso de  contagiados, luego, meseta, un aplanamiento de la curva, con cifras que se mantienen. El Gobierno Nacional, al ver el ascenso de la curva de contagios,  decide  prolongar la CUARENTENA. Se dan a conocer nuevas  medidas y  protocolos más estrictos,  para priorizar la VIDA de los ciudadanos…

Los héroes anónimos que combaten al COVID-19, desde el inicio de la Pandemia, son los PROFESIONALES DE LA SALUD: médicos,  enfermeras, camilleros y personal de higiene, que exponen su vida en  cumplimiento de su deber. HÉROES ANÓNIMOS DEL TERCER MILENIO ,  que merecen  nuestro respeto y reconocimiento.

Se informa que mientras no se encuentre una vacuna contra el COVID-19, se deben extremar los protocolos de prevención y el distanciamiento o aislamiento social. Surge así un comentario, Deberemos acostumbrarnos  a convivir con el virus.

Es momento de poner en orden y explicar en apretada síntesis, lo que está  sucediendo desde la implementación de la CUARENTENA,  poniendo en alerta a la sociedad:

Liberación de presos // Aumento de la   delincuencia //Avance sobre la propiedad privada // Reforma Judicial // Proyecto de quita de  un importante % de la  Co-participación Federal  al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Un día cualquiera nos informan del  tratamiento y  sanción de  la Ley del Aborto. De a poco acciones gubernamentales fueron socavando y vulnerando derechos constitucionales como:

  • Plena vigencia de la Constitución Nacional

  • Autonomía de los poderes del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial

  • Derecho y defensa de la vida, de  la libertad de  opinión, de prensa,  a la educación.

  • Derecho a la salud; a la seguridad; al trabajo; a un salario digno; a la propiedad privada; al libre tránsito; a reuniones; a la inviolabilidad del domicilio.

Todo esto golpea fuerte a la sociedad, a la franja de la clase media, que necesita trabajar para mantener su fuente de trabajo, las más golpeadas son las Pymes, pequeñas industrias. Todos sabemos que es necesario el aislamiento, una gran verdad el  QUÉDATE EN CASA, AL CORONAVIRUS LO FRENAMOS ENTRE TODOS, pero el Estado Nacional debe ser más creativo para mantener la vigencia de las mismas. ¿Acaso busca la desaparición de la clase media?

Me pareció raro escuchar al Ejecutivo Nacional, delegando derechos a los Gobernadores, para hacer frente a los problemas que acarrea la Pandemia en sus  respectivas jurisdicciones, que tiene de  protagonistas a los ministros  en  las áreas más sensibles de los  Ministerios de Salud, de Seguridad, de  Desarrollo y Asistencia Social. No puedo dejar de mencionar el malestar que provocan algunas medidas vigentes en algunas provincias, entre otras,  el cierre de  fronteras, prohibiendo el libre tránsito por rutas nacionales y provinciales, aún a ciudadanos  que cumplen con protocolos establecidos en sus respectivas jurisdicciones, previo tratamiento y aprobación en las Legislaturas provinciales. A su vez,    los gobernadores también delegaron facultades a los intendentes para dictar y  hacer cumplir   protocolos tendientes a evitar el contagio  a los ciudadanos de sus municipios,  teniendo como premisa el CUIDADO DE LA VIDA y PRESERVACIÓN DE LA SALUD,  hasta penalizar a los infractores.

Como ciudadana común,  considero que muchas de las medidas adoptadas, han dejando de lado a la ECONOMÍA, por no  haber considerado y consensuado en el Congreso de la Nación,  programas de desarrollo económico,  lo que  va a provocando el descontento en la sociedad. Me pregunto ¿De dónde proviene el dinero para abonar, sueldos, salarios, jubilaciones, subsidios  y planes sociales? etc. El resultado se ve en:

1)- Creación de nuevos planes sociales ante el aumento del porcentaje de la pobreza; 2)-Aumento de subsidios; 3)-Cierre de comercios; 4)-Aumento del desempleo, 5)-Aumento y creación de nuevos impuestos tributarios; 6)-Éxodo de empresas nacionales e internacionales;7)-Éxodo de profesionales; 8)- Ocupación  de tierras privadas y fiscales…

 Es oportuno destacar, que en la puesta en marcha de la Cuarentena,  los  más afectados, fueron y son,  las personas mayores,  los JUBILADOS,  según la OMS, los más expuestos  al contagio y a la vez los más afectados con tantas prohibiciones, muchos de ellos sufrieron el abandono, porque no tuvieron en cuenta su situación social y emocional,  cobrando  salarios mínimos  que no logran cubrir sus necesidades esenciales.

 Gran parte de la ciudadanía,  dejando de lado el MIEDO, pese  al crecimiento de la curva  de contagio en  el país, se atrevió a  convocar  a la ciudadanía al BANDERAZO NACIONAL y  AL CACEROLAZO, a través de mensajes por redes sociales, invitándola  a salir a las calles, para hacer escuchar sus voces de disconformidad y reclamos.

  • 20 DE JUNIO, DÍA DE LA BANDERA NACIONAL, fecha en que se honra la memoria del General Manuel del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano, el pueblo logró frenar Vicentín,  evitando el  avance a la propiedad privada

  • 9 DE JULIO, DÍA DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA, multitudinaria asamblea ciudadana, logrando la flexibilización de la cuarentena.

  • 17 DE AGOSTO, CONMEMORACIÓN DEL FALLECIMIENTO DEL GENERAL JOSÉ FRANCISCO DE SAN MARTÍN, Padre de la Patria héroe máximo de la emancipación americana, consiguiendo que dos personalidades políticas, se pronuncien en contra de la Reforma Judicial.

  • 13 DE SEPTIEMBRE, el pueblo sale una vez al a calle en DEFENSA:

a)- de  la República; b)-de la Democracia; c)-de la seguridad; d)-de la salud, e)-del trabajo; f)- de la libertad de expresión; g)- del respeto a las instituciones;  h)-contra la impunidad; i)-reclamo de  justicia.

Esto constituye una muestra ejemplar del pueblo argentino auto convocado, sin banderías políticas, manifestándose pacíficamente, portando en las marchas el símbolo de la Patria,  la Bandera Nacional y carteles expresando sus anhelos, cumpliendo el protocolo de prevención.

Siento la necesidad de comentar lo siguiente: “en el hogar recibí una educación basada en principios y valores, cimentada luego en la escuela pública”. Aprendí  a vivir en Paz y armonía, evitando la confrontación y el insulto. Sobreviví a golpes de estado y  dictaduras militares, hoy me duele  el populismo social y económico en América latina.

En esta Pandemia del COVID-19, logré fortalecer mi espíritu, para celebrar un nuevo cumpleaños en soledad, contener emociones en situaciones especiales, al no haber  podido  visitar enfermos terminales, ni despedir a familiares y amigos fallecidos…Como le ha sucedido a muchas familias argentinas.

Este es un análisis objetivo de la realidad, un paneo de lo que percibo en el quehacer cotidiano. Estamos sufriendo las consecuencias de la  falta de Planificación de programas   PRE  y PRO PANDEMIA. Confío en la sabiduría del pueblo argentino, que acompañará al Presidente de la Nación, si se aplican medidas tendientes al crecimiento de la ECONOMÍA, al restablecimiento de  la vigencia de DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS CONSTITUCIONALES y de la preservación de la REPÚBLICA y  DE LA DEMOCRACIA, para poner a ARGENTINA DE PIE..

 DEMOCRACIA Y COVID   
Leonor Ase de D´Aloisio     
Argentina

 “La Legitimidad de los regímenes democráticos está dependiendo de su capacidad para cumplir con los objetivos relacionados con las prioridades sociales”

El tema que nos convoca es muy actual y complicado para un análisis profundo y bien hecho.  Yo creo que frente a una pandemia mundial de la magnitud de la presente por la que estamos transitando merece bien un análisis profundo despojándonos del egoísmo, la avaricia, el oportunismo.

Los que vivimos en  un país democrático, podemos observar con mucho dolor que mientras el gobierno se esfuerza por detener los contagios, socorrer económicamente a los más desprotegidos, abastecer a los centro sanitarios, al personal de salud, etc., etc.,  hay una parte de la ciudadanía  que se manifiesta en las calles; muchos sin cubre cara, ni barbijo, pidiendo abrir gimnasios, bares, restaurantes, con cacerolas, banderas o pancartas, megáfonos,  protesta. Hay  ciudadanos que hablan mucho de democracia pero la niegan a la hora de  practicarla.  Tal vez esas personas aman la democracia porqué les resulta agradable pronunciar la palabra y no conocen el contenido que ella encierra.  La democracia  es un manto ciudadano que cubre a todos por igual, que reparte los bienes de la patria  en este caso,  de la pandemia para asistir a los desocupados, enfermos, desamparados. En un momento tan penoso, doloroso y desconocidos para esta generación, la prioridad es de los que menos tienen, este no es momento de llevar trigo a mi granero, más bien si tengo debo desprenderme de algo para ayudar al que lo necesita o directamente formar un pozo común con el gobierno para que todos tengan algo.

Esta reflexión  no es un antojo del que escribe esto es lo que Dios nos pide a los cristianos, a los bautizados, a los que leemos la Biblia y después actuamos como mandinga, seamos transparentes y coherentes en nuestros actos, ya vendrán tiempos en que podremos ocuparnos de nuestros bienes sin perjudicar al hermano. Este tampoco es un momento político, no es para ganar votos; de hecho algunos presidentes están perdiendo votos por ejercer la democracia, la democracia que no entienden  los dueños de cuantiosas fortunas  y que no se resignan a dejar de acumular, para poseer cada día un poco más.

Esta realidad es la que nos toca vivir en estos momentos a muchos países especialmente a los países pobres con menores recursos, con ciudadanos  duros de corazón.

Desde este espacio me animo a invitar a todos a repensar estas situaciones no se trata de desprendernos de todo lo que tenemos,  sino más bien de apoyar las iniciativas solidarias, de no manifestarnos en las calles, de observar los protocolos y obedecer;  con sólo eso el gobierno sentiría el apoyo del pueblo se facilitarían las acciones y algo muy importante menguarían los contagios.

DEMOCRACIA Y COVID-19
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

Nuestro planeta y la vida, que palpita sobre él, están en constante mutación. Exactamente igual le sucede a nuestro país, como parte del mundo que es. Pero esta transformación incesante siempre arrastra, es decir, siempre están presentes en ella los vocablos desempleo, inestabilidad, carestía de la vida, recesión, crisis, desencanto… Ello es debido a que en cualquier país demócrata prima por encima de todo lo mercantil y, como un gran sector integrante del mismo, el libre comercio y todo lo que este conlleva.

De lo expuesto se deduce que el concepto, la idea que tienen los actuales gobernantes demócratas se identifica plenamente con la acepción del verbo mercantilizar y con el sistema económico que atiende, en primer término, todo lo concerniente al desarrollo del comercio y demás negocios ajenos a las transacciones legales y necesarias, justas y en beneficio del bien común. En definitiva, esta nueva noción conceptual de democracia de los países capitalistas, lo admitamos o no el progreso de las naciones orbita por la circunferencia del capitalismo, es sinónima de ese espíritu mercantil aplicado a cosas que deben y no deben ser objeto de comercio. 

Todo lo que no pase por el tamiz de lo comercial no interesa políticamente, no sirve para lograr los objetivos propuestos, es inútil, simplemente, porque no incrementa la macroeconomía del país en cuestión y las cuentas bancarias de aquellos gobernantes que solo desean enriquecerse con el ejercicio cotidiano de la política.

Cualquier ser humano demócrata es consciente de que las democracias se cultivan, entre otras muchas actividades y ganancias, con los aportes económicos que se introducen en las arcas del Estado. Por ello, las democracias, con sus libertades y con sus plenitudes, con sus tolerancias y con sus prosperidades, con sus fantasías e infortunios, hacen agua. Unas más, otras… menos. Y solo hay un remedio para evitar o componer estos desarreglos políticos: poner a disposición de las democracias más democracia.

            Es una realidad la insuficiencia de libertad, así como de igualdad y fraternidad en nuestras sociedades democráticas. Una realidad que la ciudadanía padece, según el estrato social en el que se encuentre. Cuanto más bajo, más sufrimiento, más impotencia, más necesidades vitales sin cubrir… Por consiguiente, cada vez más aumenta el descrédito, ya no hacia nuestros representantes políticos, sino en relación a la democracia liberal-representativa como instrumento de soberanía popular. El distanciamiento entre las instituciones (y sus representantes) y la sociedad es cada vez mayor. Es por ello que se hace necesario reinventar para volver a creer en la democracia. Se requieren nuevas fórmulas que recuperen la idea clásica de la política en la que los individuos desarrollan sus identidades y el bien común. Debemos entender la democracia como una realidad dinámica y evolutiva, como algo más que un mecanismo para escoger gobernantes.

            Por otro lado, “la democracia, expresa Ortega y Gasset, fundada en la creación técnica, es el tipo superior de vida pública hasta ahora conocido”. Ciertamente, para nuestro filósofo y ensayista la democracia liberal representa la más alta voluntad de convivencia entre hombres y pueblos, pero en el mundo de principios de siglo XXI, las democracias no funcionan como debieran.

            Es evidente que no existen democracias perfectas, porque los hombres tampoco lo somos. Desgraciadamente, a determinados políticos solo les interesan los pueblos cuando estos tienen cita con las urnas. Una vez que cualquier partido político gana las elecciones es el capitalismo (los países más ricos del mundo) el que le proporciona las pautas a seguir. Pero, a pesar de ello, las democracias, aunque sean el blanco de infinitas saetas verbales y escritas, no siempre están en posesión de la razón los arqueros, se han impuesto en casi todo el orbe como únicos código y fundamento políticos de referencia, porque “la peor de las democracias

            En los países demócratas y dictatoriales, luchan los gobiernos, los científicos, los médicos… para encontrar un remedio eficaz para soterrar el Covid-19 para siempre. Por eso, se cuestionan: ¿Cuál es el origen del coronavirus? El número de afectados por coronavirus no deja de crecer en todo el mundo, aunque ya la curva de afectados va en descenso. Pasamos de la fase 1, 2 y 3 al estado de normalidad.  Sin embargo, a día de hoy los científicos continúan investigando el origen de esta enfermedad o de dónde proviene. Además, en varios laboratorios de todo el mundo iniciaban una carrera contra reloj para encontrar una vacuna que pueda contrarrestar al nuevo patógeno. No es el único recurso científico para detener al virus, pero sí el más importante. Las investigaciones siempre parten de la premisa de que el desarrollo de vacunas se caracteriza por un alto nivel de fracaso, pero los proyectos en marcha son 160, de los que 23 se encuentran en fase avanzada, y nunca antes la comunidad científica internacional había actuado tan coordinadamente ni con tantos recursos para solucionar un problema.

            El miedo y la incertidumbre, sumados a la ingente cantidad de información que circula estos días acerca del virus, han ido generando un caldo de cultivo propicio para la creación de suposiciones, conjeturas y teorías conspirativas. Como ya ocurrió con la epidemia del zika, hay quien piensa que puede tratarse de un arma biológica diseñada para acabar con cierto porcentaje de la población.

            El objetivo, según esta teoría, sería reducir la población de ancianos o equilibrar el porcentaje entre hombres y mujeres. Hay una tercera línea que apunta a una propagación accidental del virus. Cada vez está más claro que el coronavirus es un arma biológica, creada a propósito o accidentalmente. 

            La creación del coronavirus pudo no ser fortuita, sino programada. ¿En qué país del orbe se creó dicho virus? Se desconoce. Evidentemente, ninguna nación lo admitirá, pero determinados países del mundo aman, por encima de todo, al dólar, raíces y frutos de todos los males que padece la humanidad Los virus del sida (Virus de Inmunodeficiencia Humana), de la gripe porcina, de la hepatitis B, de la enfermedad de las vacas locas, de del ébola-Zaire, el del ébola-Sudán y el del ébola Ivory Coast fueron creados en laboratorios. ¿Dónde crearon el coronavirus?, nos preguntamos los ciudadanos de buena voluntad del mundo.

            Las causas de la aparición del coronavirus son políticas y económicas. Ambas forman un conjunto, es decir, van totalmente unidas, mezcladas. Ante este panorama, el coronavirus fue creado en un laboratorio de un país del mundo, a fin de incrementar el crecimiento económico de dicha nación.

            Pronto podrán los médicos recetar las vacunas y los tratamientos para combatir y erradicar al coronavirus, pasando este a la historia hasta que creen otro virus por los sicópatas de siempre, como causa política-económica, que, nuevamente, peligre la vida de los seres humanos. Es evidente que el orbe está en pésimas manos. Los presidentes de gobierno y sus partidarios de ciertos países del orbe son los peores virus del género humano.

            Los enfermos, los portadores, los fallecidos y sus respectivos familiares están en el corazón de mi corazón. ¡Ánimo España! ¡Ánimo países del orbe, donde un sinnúmero de vuestros habitantes se hayan en las garras cruentas del coronavirus! ¡Ánimo familias! Estoy totalmente con vosotras. ¡Ánimo!

LA POÉTICA DEL ENCIERRO
Matías Bonora Berenguer

(De la Teatralidad a la Realidad del Covid-19)

EXISTEN extraordinarios hechos que sellan una época, se imprime en la historiografía humana e impacta en las personas de una manera que, psicológica y emocionalmente, no deja espacio a la total mensura de su influencia, de su cambio que opera en cada habitante de esta etapa en la que nos toca convivir.

           Cuando el umbral entre lo ficcional y lo real se mezclan en una delgada frontera, lo imposible se hace tangible, lo irreal se acepta como natural y lo inédito se estandariza en nueva “normalidad”. Esta novedosa pandemia global del Covid-19 sometió a gran parte de la civilización, y a la cultura de consumo, en una crisis sanitaria y económica nunca vivida en un siglo de Historia contemporánea.

           El fantasma de la temida Gripe Española de 1918 recuperó vigencia y arremetió desde la literatura médica y la sub conciencia colectiva para guiar como un faro del nuevo paradigma sanitarista para preservar la mayor cantidad de vidas posibles del planeta. Su halo, como si se tratara de Hades, perdura desde entonces con la marca de más de cincuenta millones de fallecidos que dejó aquella tragedia mundial y resurgió con fuerza e instaló a golpe de siglo instantáneo.

            Todas estas consideraciones, propias de premisas de la narratología en dónde se interrelaciona con las pasiones humanas, sus temores y anhelos, la identificación y el instinto de supervivencia junto a la incertidumbre por suspenso; hacen que se pueda extrapolar elementos de las leyes del relato de la Tragedia y lograr encontrar ciertos paralelismos con sus reglas narrativas.

           En el Arte Poética de Aristóteles (385-323 a.C.), el libro máximo y basal de los autores dramáticos y audiovisuales, ya identificaba y sistematizaba un fundante marco teórico que lograba responder las relaciones y las fuerzas internas de una obra que cohesionaba al público receptor: el Espectador y la Obra; el funcionamiento interno de cada parte de ésta y cómo operaba en las personas, siendo ellas parte funcional y necesarias de la vivencia artística compartida. Aunque también, aquellas Tragedias griegas eran asumidas como piezas aleccionadoras, didácticas de una moral para con su pueblo y, más importante, estaban relacionadas con las almas.

           Para Aristóteles una obra de arte es una reproducción humana de la realidad, una imitación, un remedo del mundo para convertirlo en uno nuevo y efímero. En su libro, expresaba: “la tragedia [es] imitación de una acción esforzada y completa, de cierta amplitud, en lenguaje sazonado, separada cada una de las especies en las distintas partes, actuando los caracteres y no mediante relato, y que mediante temor y compasión lleva a cabo la purgación de tales afecciones”.

Es decir, en la Tragedia teatral los espectadores pueden identificarse con los elementos y los Caracteres de la Obra, con sus acciones, en donde las personas participantes de la apreciación de la obra, el público expectante por lo que pudiera suceder durante su reproducción, podían canalizar sus pasiones, sus vivencias ?realizadas por el carácter en escena (ejecutadas por los Personajes), experimentando así un acto de catarsis y purificador del alma. Operada desde la movilización de sus emociones mientras acompañaban la fortuna o el infortunio aleccionador de cada Personaje que, por designio del destino, se le imponían en su camino a través de cada peripecia que debía superar.

           En este Camino del Héroe, en esta identificación con el espacio y el Personaje con sus obstáculos o conflictos, surge el espontáneo pacto que permite la participación como espectadores ante una Obra dramática. Incluso, la apreciación y los lazos que se crean son aplicables en las demás ramas del arte que, entre otras, alcanzan a la plástica, la escultura, la fotografía, la cinematografía y, desde ya, la literatura, la danza y hasta la arquitectura desde sus simbolismos.

           Durante el transcurso de una obra teatral o Tragedia, la vivencia compartida entre Personaje y Espectador es absoluta durante la duración del relato, de la historia que se reproduce. Esa construcción o arquitectura dramática del texto escenificado, durante su progresión dramática, genera y despliega su esencia que es la Poética de la obra, culminado con el clímax catártico que antecede al desenlace de toda la información (signos, códigos narrativos, coreográficos y visuales propios de su lenguaje) que fuera dosificada desde el inicio para lograr la empatía final con los sucesos que se narran.

           Resulta apasionante repensar nuestra época y lograr encontrar coincidencias aristotélicas desde su Poética, aplicables al posible campo de la antropología del arte escénico y comunicacional. Y a casi dos mil quinientos años del libro analítico y filosófico griego, que mantiene una extraordinaria vigencia, nos alumbra desde entonces y nos conecta con la cuna de nuestra cultura.

           En su Arte Poética, Aristóteles en el capítulo VI expresa que “Una tragedia, en consecuencia, es la imitación de una acción elevada y también, por tener magnitud, completa en sí misma; enriquecida en el lenguaje, con adornos artísticos adecuados para las diversas partes de la obra, presentada en forma dramática, no como narración, sino con incidentes que excitan piedad y temor, mediante los cuales realizan la catarsis de tales emociones…”.  Es notable la magnitud de tales observaciones y afirmaciones con raíz en la actuación o la imitación escénica y que incluyen ciertos aspectos de la metafísica. Enlaza con otro de sus párrafos cuando culmina la idea, al recordarnos: “La tragedia es en esencia una imitación no de las personas, sino de la acción y la vida, de la felicidad y la desdicha. Toda felicidad humana o desdicha asume la forma de acción; el fin para el cual vivimos es una especie de actividad, no una cualidad. El protagonista nos da cualidades, pero es en nuestras acciones lo que hacemos donde somos felices o lo contrario”.

           En esta dialéctica comparativa en la actual coyuntura de emergencia sanitaria que genera ausencia de actividades económicas, artísticas, de la convivencia grupal en hechos culturales o deportivos, entre otros; la sociedad toda se sumerge en un relato mediatizado de datos y estadísticas que son inoculados, masivamente, a cada individuo que se refugia en un aislamiento preventivo y obligatorio, en un manto de temor que es construcción desde un discurso generalizado y ausencia de inmediata  certeza.  El COVID-19 es un dios de la muerte que acecha invisible. Las personas sufren el encierro, la incertidumbre de qué le deparará el sino y si saldrá afortunado o tendrá el infortunio del contagio. No hay Personajes en roles definidos. La identificación es total con el semejante desde su propia otredad.  Los Héroes mueren sin ser visibilizados. Son traducidos a números sin rostros ni duelos. Los mismos números del consumo son utilizados como el lenguaje expresivo de la Tragedia que asola. La catarsis se renueva cada dos semanas entre anuncios de los semidioses que imponen institucional disciplina de aislamiento sanitario y, en ciertas peripecias, son desafiadas por simples mortales, angustiados de soledad y de hambre. El lenguaje y el ritmo son impuestos por el actualizado lenguaje audiovisual del noticiario y de la prensa, potenciando la mímesis entre la realidad televisada y el habitáculo del aislado telespectador.

La pandemia, sin más muertos que sus fantasmas -y desde una mediatizada distancia-, alimenta la inédita Poética del Encierro. Una Poética fragmentada, virtualizada  pero humanizada-  y propia de una nueva narrativa globalizada que se encuentra en el umbral de su génesis, que motoriza la ansiedad y el dramatismo que respiramos entre la espera de novedades médicas salvadoras y en un marco de profundo suspenso como expectantes.

Somos espectadores y actores al mismo tiempo, habitamos esta “Tragedia” compartida que, en nuestro modo de relacionamiento con las noticias y los sucesos, nos convierten en Personajes, en caracteres como sujetos estadísticos activos y en consumidores de la información en una fase superior que nos trasciende. Transitamos, ya no en una imitación de la realidad.  Somos sumatoria de realidades fragmentadas y proyectadas en una dinámica interacción simbiótica en aspectos narrativos y semióticos. Somos entes actanciales en esta viva obra de transmedia, que diluye la frontera entre la ficción y la realidad.

El hado de la humanidad se inscribe minuto a minuto en esta historia viva en la que todos, anónimamente, relatamos y nos relatan, el Coro de los medios de la información marcan el ritmo y estimulan el miedo como pulso del relato interactivo en verdaderos ordenantes de los sucesos. En esta pandemia globalizada, desconocida, veloz y permanente nos legitima como actores funcionales en la virtual y espontánea Obra del Covid-19; sumergidos en un permanente estado de emocionalidad de catarsis en puntos suspensivos.  Y a más de ciento ochenta días de ansioso confinamiento, desasosiego e incertidumbre, y con una demorada agnición, el desenlace destellante respira  y abierto permanece.

UNA REFLEXIÓN
María Elena Camba
Argentina

Esta pandemia que ha surgido de golpe, sin previo aviso, nos ha sumido en una gran soledad, nos ha dejado desnudos, a la intemperie. En una sociedad como la nuestra, donde el mundo exterior nos avasalla con sus imágenes, sus mensajes de falso bienestar, su consumismo apabullante, la competencia feroz en todos los campos, las individualidades exacerbadas, surge abruptamente un virus que nos iguala a todos, no importa la raza, el color de la piel, la procedencia, la condición social, todos en mayor o menor medida nos sentimos sumidos en el mismo desamparo. Nada de lo que poseemos nos defiende o protege contra este enemigo invisible. Y no hay ningún placebo que acalle la angustia que nos genera la incertidumbre de no saber cuál va a ser nuestro futuro, si enfermaremos hoy o mañana, si el mundo volverá a la anterior normalidad algún día. Y a su vez, esta igualdad en la indefensión también genera grandes diferencias según la condición social, porque a pesar de nuestra vulnerabilidad ante la enfermedad, no todos tenemos las mismas condiciones ambientales ni los mismos recursos para sobrellevar este período de aislamiento. Los grupos más vulnerables son los que más sufren el hacinamiento, la falta de higiene, la desprotección sanitaria.

Y acá me surgen varias preguntas:

¿De qué vale todo lo material que uno pueda tener para paliar tanta angustia y soledad?  Nos queda lo importante: La naturaleza o Dios, no importa las creencias personales nos recuerda que somos vulnerables y que lo importante son los afectos, el amor, la confraternidad, la empatía con cada uno de los seres que habitamos este planeta. No existen fronteras ni condiciones sociales que respete el COVID19. No hay potencia que pueda enfrentar este enemigo invisible.

¿Qué recursos pueden ayudarme a paliar esta angustia? Creo que cuanto más espirituales seamos, cuanto más acostumbrados estemos a estar con nosotros mismos y conectarnos con los verdaderos valores que hacen a la felicidad de todo ser humano, mejor parados transitaremos este período.

La naturaleza continúa en sus estaciones y ciclos, la primavera llegará pronto a este hemisferio sur, las plantas y los árboles volverán a brotar, quizás el cielo estará más diáfano por la falta de polución ambiental pero nosotros ya no seremos los mismos.  Creo que habremos comprendido que la humanidad es una y aunque parezca utópico un mundo sin fronteras, sin ideologías ni religiones que nos dividan, hay un único camino a seguir y espero que el poder de resiliencia que poseemos como seres humanos nos lo enseñe y hagamos de esta pandemia una oportunidad de cambio, un nuevo rumbo, donde la paz y la confraternidad sean el cimiento para construir entre todos una nueva humanidad.

REFLEXIONES SOBRE LA PANDEMIA
Lidia Dellacasa de Bosco (Argentina)

   Aquel día no amaneció. Una densa oscuridad descendía de un cielo invisible, que parecía poblado de murciélagos gigantescos con sus alas extendidas y amenazantes. Entonces, como si fuera un temible presagio,  comenzó la tempestad que se abatió impiadosa sobre todo el planeta y parecía no tener final…

   Aquella mañana me despertó el silencio. Era un silencio extraño, tan denso que parecía un latido en medio de las calles desiertas. Ningún sonido y al mismo tiempo, todos los sonidos transformados en ausencia de vida. El encierro obligado era una especie de exilio que nos aislaba del virus letal, pero al mismo tiempo nos vedaba la presencia de los seres queridos, el salir a las calles antes pobladas de gente, de saludos cercanos; el gozo del encuentro y la charla compartida.

   En cada rincón del mundo, la pandemia cobraba sus víctimas sembrando el horror. Del asombro y la incredulidad, los habitantes de la Tierra pasaron al pánico y la angustia. Cada uno pensó en sí mismo. Todos pensaron en sus familias confinadas, en los amigos y en el futuro que de pronto se volvía incierto y tenebroso.

   Arrodillada frente a la Cruz, cerré los ojos y pregunté a Dios qué era aquello que nos desgarraba el alma, que se robaba vidas, años, alegrías, encuentros, abrazos, manos apretadas en el goce sencillo de la existencia cotidiana…                  

   Lentamente me hundí en la profundidad de mis pensamientos y de la plegaria buscando desesperadamente comprender lo que parecía no tener posibilidades de discernimiento humano…

   La ambición de poder que desde siempre ha dominado al mundo se desmoronaba frente a un enemigo implacable y desconocido. De pronto, aquellos que habían confinado a Dios a un olvido indiferente, que lo habían remplazado por héroes banales, entronizados en el podio de la arrogancia y la superioridad fatua, recuperaban la conciencia de lo que habían condenado al exilio: el Espíritu. De repente, muchos comprendían que habían devastado el planeta arrasando la naturaleza, provocando la extinción de especies, con un gélido desprecio de la vida asolada por atentados, guerras, ataques arteros…

      La cuarentena aún no ha terminado en nuestro país. Convertida en una espera interminable, algo palpita dentro de cada uno y quizás permanezca para siempre allí, en nuestro interior más profundo, cuando se haya extinguido y la vida retome un ritmo normal, o quizás, aparentemente normal.

   Pienso en los miles de seres humanos azotados por esta tempestad inédita. En cada interior tal vez sobrevivan los sentimientos más disímiles. Sensaciones de alivio y consuelo, deseos de disfrutar a pleno el futuro, intentos de olvidar los días del horror y la incertidumbre, el tiempo del pánico y la desolación… Interminable secuencia de aquello que se gestó en cada habitante del planeta durante la cuarentena y quizás perdure para siempre…

   Sólo puedo intuir con alguna certeza lo que guarda mi interior: la angustia de un tiempo sin tiempo, una especie de tiempo detenido que se prolonga como el deslizarse silente de una serpiente. La certidumbre de ser frágiles barcas que navegan llevadas por encrucijadas de vientos cuyo destino desconocemos. El pensamiento recurrente de lo que puede volver, convertido en otro virus… o en la mutación de éste…   

   Queda también dentro de mí una desolada sensación de robo:  la pandemia y su confinamiento obligado nos privaron de la presencia de seres queridos, de los abrazos irrecuperables a hijos y nietos, de la felicidad de verlos crecer, soñar con ellos, viajar juntos, festejar cumpleaños, gozar espectáculos… Pervive en la hondura del alma lo irrecuperable: las caminatas por los senderos del campo, bajo el sol pacífico de tardes inolvidables; las charlas con amigos que fueron remplazadas por conversaciones virtuales, sin el contacto de la mano apretada con el cariño de siempre…

   También queda adentro el dolor por tantas muertes, y al mismo tiempo, una eterna forma de resistencia frente a la adversidad: el fortalecimiento de la Fe…       Perdurará la valoración de quienes arriesgaron sus vidas -o las entregaron- para luchar contra un enemigo invisible y letal: los profesionales de la salud, los soldados que entraban en los barrios marginales para repartir alimentos y agua, los anónimos seres solidarios que brindaban horas de sus días en la ayuda a los más necesitados, a los ancianos solitarios, a los desvalidos…

   Lo que quedará afuera cuando la cuarentena llegue a su fin se entrelaza con los sentimientos que anidan en el interior más profundo: la certeza de una economía devastada, de cientos de hogares sin sustento, de la pobreza y la indigencia acechando en los barrios más humildes. Las puertas cerradas, como ojos ciegos, de tantos comercios y locales cuyos dueños no lograron resistir el aislamiento y la falta de trabajo. El egoísmo de quienes pudieron ayudar y no lo hicieron. Los gestos de altruismo y los de mezquindad. La ausencia de austeridad en muchos poderosos y la generosidad de otros que ofrecieron “hasta que duela”, al decir de Santa Teresa de Calcuta. Una conciencia universal de que la ciencia entronizada en fines materialistas, sin comunidad de fines y métodos humanísticos, no logrará jamás vencer al demonio que acecha implacable. El pensamiento atroz que desearíamos desechar, pero reaparece con un interrogante que oscila como espada demoníaca sobre nuestras vidas: el origen del virus maligno. ¿Un azote de la naturaleza o un engendro despiadado de laboratorio?  

   Afuera y adentro de cada ser humano donde se entrecruzan sensaciones y sentires de toda índole, debería prevalecer la imperiosa necesidad de superar “grietas” que debilitan  a la democracia y enfrentan a quienes deberían unirse en el trabajo por el bien común, por la paz y la concordia que signifiquen un regreso al origen de la vida que el Supremo Hacedor nos concedió.

 

 

SÓLO LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES – Jn 8, 31-38
Adrián N. Escudero
Santa Fe- Argentina

Al Maestro Ray D. Bradbury, en el Centenario de su nacimiento (22 de agosto de 1920). Con innegociable afecto admirativo. In memoriam…

“Juzgo imposible describir las cosas contemporáneas sin ofender a muchos”. Maquiavelo.

“El hombre ha olvidado que la naturaleza nunca perdona” (A. Carrel), advierte el filósofo, poeta y escritor argentino Dr. Elías Galati en su artículo «Pandemia: la verdad», difundido ampliamente por email fechado el 20-03-2020. Y con certeza opino, en tal sentido, que hace bastante el hombre viene jugando a ser un dios de barro, e inclinando su testa ante el Poderoso Caballero Don Dinero.

Este medio que, como todo instrumento puede ser malo o bueno conforme sus fines y empleo, constituye hoy más que nunca para el Mundo y sus Poderosos (que no tienen patria ni pasaporte: solo la codicia de un corazón desalmado), un instrumento realmente perverso. Pues este convertor llamado “dinero” (ayer piedras preciosas o materiales considerados valiosos por su escasez) no solo ha descentrado al Orden Natural de las cosas debido a su empleo en el uso inadecuado de los ecosistemas del Planeta Azul, sino que, a través de su inversión en ingeniería genética (otro instrumento que, conforme su uso, será malo o bueno en la científica relación causa-efecto, o Misterio del Círculo), puede fabricar actual y artificialmente genomas de bacterias y virus con el propósito loable, en algunos casos, de prevenir -mediante vacunas anticipadas- la afectación del ser humano por parte de ciertas especies nocivas y para las que todavía no ha desarrollado los debidos anticuerpos. 

Pero que no es el caso del COVID19 y la sospechosa “advertencia” (sic) de hace 5 años atrás formulada, sobre un virus letal, por uno de los más poderosos accionistas de empresas vinculadas a laboratorios medicinales: El Innombrable BG, al menos para este autor (1). Así, y en este orden, y asimismo para el Dr. E. Galati, quien al sostener que “… La viruela o el cólera, el HIV y la Gripe Porcina o Gripe A son otros ejemplos de pandemia. Esta última conocida, como gripe H1N1, es una pandemia que sigue en expansión hoy en día y de la cual  la OMS declaró que la evolución del virus y sus alcances aún no pueden predecirse….”, alude también y con claridad a dicho “Profeta Apocalíptico”, cuando afirma: “Ya lo dijo Bill Gates en 2015, en el futuro las muertes masivas de la humanidad no serán por los misiles, sino por un virus”.

BG, un espécimen con altavoz y sordina al mismo tiempo, saliendo a «dar aviso» otra vez y hace poco (como lo hiciera, reiteramos, en el 2015 para sus amigos dilectos), de que habría millones de muertos, ya no solo por el tal virus letal, sino por la aplicación de las vacunas que se producirían para contrarrestarlo; y subrayando, como hipócrita “Adalid de la Humanidad”, que “Gobiernos deberán tomar las precauciones financieras para hacer frente a las indemnizaciones del caso”. Vacunas que, se aclaraba hace unos meses, estaba produciendo Oxford en Occidente –y otras tantas en la China y Rusia comunistas-, y que se aplicarían (infectarían; por cuanto los procesos de elaboración eran reconocidos como incorrectos y/o insuficientes tanto técnica como temporalmente), en especial y de forma obligatoria, a las personas de la tercera edad: sector, asimismo, oh casualidad, que serían los primeros «beneficiados» y destinatarios de dichos engendros biológicos desarticuladores del ADN de las personas inyectadas: vgr. Reportajes y links Google con denuncias de las Masters en Neumonología, Dras. Roxana Bruno (Argentina) y Dra. Carrie Madej (USA), censuradas por los “moderadores” de Facebook-Google, y de cuya identidad y procedencia, ni noticias; profesionales que dan cuenta, como colegas de El Salvador y Venezuela) de tratamientos alternos y altamente efectivos (con base en ibuprofeno, zinc y azitromicina, etc.).

Un virus, el citado ut supra, que se desarrollaba con la anuencia de las Grandes Potencias y Grupos de Poder que aspiran a conformar un Nuevo Orden Mundial; y que, como toda cuestión non sancta, se producía en secreto (cuando es obvio que algo que se procura para el bien común, se promociona desde el primer instante). Un virus que, luego del accidente producido en uno de los laboratorios de la actual potencia asiática encargada de su producción liminar, obligó al Gobierno a declarar el tema como de «seguridad nacional», filtrando de este modo la posibilidad de certificar, por un Comité Mundial de Expertos Epidemiológicos, que lo que en realidad se estaba desarrollando, bien podía considerarse como arma biológica destinada a diezmar la población mundial, y hasta cifras compatibles con el alcance de dominio de las Potencias involucradas en su investigación y desarrollo. Curvas de Mercado de W.S. mediante. Matemático

Potencias que, por supuesto, aparecen liderando efectivamente la cría de vacunas (a ser probadas en los cobayos de las falsas Democracias Populistas de los Países del Tercer Mundo (América Latina – Pacto San Pablo, Caracas, 30 de agosto 2020; África y Asia – Jorge Azar Gómez – El Informador Público, Uruguay, 04-09-2020[2], atentadoras en general de los valores republicanos consagrados por sus Constitucionales Nacionales, y dispuestas a someterse a los métodos de censura del Pensamiento Crítico, a través de ignotos “moderadores” de la Red de Redes y de los MCS a su servicio).

¿Ciencia ficción? Extraño a Bradbury (Fahrenheit 451). ¿Teoría conspirativa? Extraño a Orwell y (1984). Ver p. Simposio 17 de Setiembre 2020: Dres. A. Chiapano, Y. Brancolino, O. Botta, L. M. Martínez,  M. Borini, E. Yahbes, R. Bruno – Mantra 01.9 – TLV1, etc. (https://www.youtube.com/watch?v=duamLm6jws – H. 10,30 Argentina.

Aunque inútilmente, creo, escribí hace unos meses un artículo titulado “COVID19: CRÓNICA DE UNA PANDEMIA ANUNCIADA”, recogido por varios medios culturales serios a nivel hispanoamericano, entre otros, Antología Internacional “Pandemia: verdadades para coronar un virus” (Asociación Cajamarca “Identidad y Cultura” – Perú); Foro “Amigos de las Letras”  –  Rafaela (Argentina); Foro “Infomarruecos.ma/conacentomarroquí.blogspot”; y hasta en el presente  Magazin virtual hispano-lusitano. Artículo de Abril 2020, es decir, fecho al mes de lanzada la mundial cuarentena COVID 19 (hoy «aislamiento preventivo»; en otros lugares, “confinamiento” o «estado de sitio»), y por el que denunciaba, en su colofón –y luego de referirme a una breve crónica de historia económica-financiera- que, entre los tres o cuatro fines del Nuevo Orden Mundial, era posible conjeturar el de provocar, en un plazo mediato, un palpable genocidio pandémico; ello, con el «humanitario acuerdo” de la OMS (cuyo accionista principal es el inversor financiero húngaro ateo, George Soros) y sectores vinculados a dicho NOM (vgr.: Robert E. Tunner III, magnate estadounidense fundador de la cadena internacional de noticias CNN), y a las grandes compañías ligadas, entre otros, al tema epidemiológico en el mundo, surgidos de la ideología Neo Maltusianiana  (https://apuntesdedemografia.com/polpob/maltusianismo/el-control-del-crecimiento-mundial-eeuu-y-onu/).

Lamentablemente, los “bulos” (al decir de los españoles) o noticias falsas (introducidas por los propios líderes del NOM, que por así decir crean el software y a su vez el virus que puede atacarlo: y venden y ganan por ambos lados), TAMBIÉN JUEGAN en el esclarecimiento del asunto (y enrareciéndolo ex profeso), en cuanto se animaron a hacernos creer, por ejemplo, que un Premio Nobel japonés experto en la cuestión, habría afirmado que el COVID19 no era natural (https://www.clarin.com/sociedad/falsotasuku-honjo-premio-nobel-medicina-dijo-coronavirus-natural_0_8is9XSUQ1.html). Un virus, es cierto que, aunque resulte de origen «natural», bien pudo haber sido -como se piensa en otras fuentes- manipulado y mutado severamente por la ingeniería genética puesta al servicio de “intereses espúreos”, y en tanto ningún Organismo Mundial ni MsCSs, con probidad e insistencia, han intentado develar a sus responsables y objetivos dominantes

Por el contrario, todo se enfoca en atender a los efectos y no a las causas de fenómeno, vieja estrategia de los sofistas. Por lo que, y en concreto, lo que existe es un silencio total del staff mediático imperial (silencio sepulcral: porque hasta los muertos por otras causas se cuentan y se inventan las estadísticas, por los mismos que trafican drogas en las ambulancias que parten raudamente a atender casos de COVID19: una aberración denunciada y atestiguada en Argentina por contados y valerosos periodistas de dicho país). Ni miras de nombrar a un Comité Mundial encargado de investigar -en el lugar de los hechos- por qué el hombre, jugando otra vez a un dios de barro, abrió de nuevo la Caja de Pandora.  Nadie investiga. Y los que deseamos hacerlo, nos bastardean o directamente eliminan virtualmente, o físicamente como lo fueran en China, los médicos que estaban frente al proyecto “inmunológico” abortado por la fuga accidental del precitado y terrorífico virus…

Pero como a veces lo que abunda no daña, me permito sugerir dar cuenta del mencionado artículo, donde traslado el cargo de la prueba a los Poderosos del Mundo.  

Porque si he hablado mal, digan cuál ha sido, sociopolítica y científicamente mi error, esto es, en qué me he equivocado (Jn 18-23). Pero si he hablado bien, ¿por qué desean –prima facie- asfixiarme aún en contextos de completa naturalidad –también en Argentina, un solitario remero navegando en la vastedad del Río de la Plata, fue insólitamente detenido por la prefectura naval, prismáticos a la vista, al no llevar barbijo, y a causa de las medidas draconianas adoptadas por el gobierno de turno frente al COVID19- con un tapabocas y nariz que se contamina, entre otros patógenos, por el oxígeno corporalmente exhalado como dióxido de carbono, luego de inspirar oxígeno normal por la nariz? ¿Por qué debo dejar de respirar y, a causa del ahogo que puede producir dicho elemento extraño, no emplear como se debe el diafragma, corriendo riesgos de aumento en la presión cardíaca y agrediendo al sistema nervioso parasimpático? Varios países asiáticos, es correcto (otra casualidad, y campeones de la contaminación ambiental), están «acostumbrados» a emplear el barbijo a causa de lo que ellos mismos en su insensatez han provocado.  

Y allí está el punto para poder parar el huevo de Colón. Pues si el hombre no agrediera al Orden Natural, el barbijo no sería necesario. Si el hombre manejara con cuidado su natural fragilidad y falibilidad (con cada ser humano que nace se reinicia su Historia evolutiva) y sus medios de movilidad, no habría necesidad de reglamentar el tránsito ni utilizar cinturones. Si el hombre no desafiara las leyes de la física al volar sus ingenios civiles y militares,  o aumentando peligrosamente la velocidad de los distintos medios de locomoción que ha inventado -como signo de confort «inteligente»-, no serían necesarios semáforos, bocinas, cámaras de seguridad, sirenas, paracaídas, salvavidas, etc., etc. Entonces, creado el software, viene el virus: hay que comprar lo que dicta el Señor Mercado y el Señor Progreso: autos que estacionan solos, robots que nos impiden utilizar los sentidos para proveernos de lo necesario a la vida, agredirnos -¿higienizarnos?: Dios invento el agua- con alcohol en gel las manos porque todo está sujeto a contagio, trabajar virtualmente a domicilio sin contacto social, etc., etc.: O “Un Mundo Feliz”, al decir de Aldous Huxley.

No se trata de volver a la época de las Cavernas. Pero sí de comprender que, en el tránsito evolutivo de la Humanidad, hecha la Ley, hecha la trampa. De ahí que algunos juristas (escasos, como la gente honesta y humilde) prediquen que, en este Mundo torcido (Cambalache – Tango argentino), no hay Justicia, sino leyes o reglamentaciones destinadas a ser cumplidas; y muchas de ellas sancionadas para legalizar fines y actos ilegítimos y/o infrahumanos (armamentos, drogas, alcoholismo, tabaquismo, abortos y desviaciones sexuales legalizadas, eutanasia, etc.).

Y utilizándonos como borregos. Borregos disfrazados de placebos que intentan distraernos o confundirnos para cloroformar nuestras conciencias en nombre de una seguridad individual o colectiva, y desviarnos (“Porque si todo el mundo lo hace, y bueno…”) de los verdaderos Valores y verdaderas responsabilidades (eticidad) que tenemos con el Creador, la Naturaleza Cósmica y el Prójimo, en un existir terreno (con las excepciones que confirma a la regla) milenariamente hedónico, materialista y consumista, donde el vale todo sustituye al respeto, al recato, a la humildad, a la decencia y al derecho, y donde el fin justifica los medios. Y Don Dinero presente, status quo mediante (arrogancias, vanidades, avaricias, codicias, peculados, coimas, malversaciones, aberraciones, concupiscencias, etc.), “mientras el planeta gira y gira, tontamente -sin saber por qué ni para qué- hacia los umbrales de la Nada” (Cuento de este autor: “Hacia la Nada”, in fine – Libro “El Emperador ha muerto (Y Otros Cuentos)”, 2018).

Pero «Vencer no significa convencer» (Miguel de Unamuno)… Porque detrás de las nubes tenebrosas, en el cielo brilla siempre el sol: Gracias Totales (Gustavo Ceratti, cantautor argentino. In memoriam) entonces, a los que arriesgan sus vidas haciendo frente al que fuera Coronado por el Mal… Y que visten entre palmas y vítores sus atuendos astronáuticos, e ingresan a la Babilonia de las abominaciones como Cristos redivivos para que, nosotros, los sitiados telemáticos por el Mal y en este “valle de lágrimas”, recobremos la Libertad y tengamos verdadera vida, y Vida en abundancia. Gracias Totales a los coronados de Gloria, no sólo humana, sino divina.-

PELIGRO INMINENTE
Diana Silvia Ismael.
Argentina

     El Covid 19, ha tenido un fuerte impacto sanitario, económico y social, que ha puesto en evidencia la falta de capacidad de los líderes políticos. Principalmente, de los gobiernos que muestran tendencias populistas, que han sido poco eficaces en el manejo de la pandemia.

      Los Estados han restringido los derechos; y como consecuencia, se ha perdido la calidad democrática. Han surgido «corona dictaduras «, condicionando a las ya frágiles democracias, declarando  «estado de emergencia» y convirtiéndolo en una situación normal, y ése es el peligro inminente que corre  la democracia.

     Los políticos, intentan por todos los medios mantener a los pueblos en el miedo, con una fuerte capacidad de irradiar corrupción y con un gran número de personas tiranizadas; esto ha dado paso, a lo que se denomina, » servidumbre voluntaria «, una aquiescencia y una sumisión de «aduladores» ante el poder, que a diario observamos.

       Todo esto, nos ha llevado a vivir en una «sociedad de supervivencia” dónde se ha perdido el sentido común generado por el miedo colectivo y la falta de humanidad.

       La crisis nos ha dejado desprotegidos, en manos de gobernantes » autocráticos», que en sus delirios mesiánicos, tratan de convencernos, de que son nuestros salvadores.  Un poder político, que funciona con el recurso de «fuerzas ficticias «, que no son simples ilusiones, mentiras o espejismos; sino que son relatos y el Gran Narrador » el Estado».

     Algo se ha roto en el curso normal de nuestras vidas; que nos obliga a revaluar nuestras convicciones.  El azar de manera disruptiva, nos hace ver nuestra fragilidad. En muchos casos con consecuencias traumáticas.

     Somos dolorosamente conscientes, de que está en juego nuestra libertad, salud y dignidad.

     Cómo superar está » cinismocracia».

     Cómo vivir?

     Tomar conciencia de lo que realmente tiene valor y elevarnos espiritualmente para poder vivir una vida digna.

DEMOCRACIA Y VIRUS
Elsa Lorences
-Argentina-

     Y llegó un día en que, algo extraño y maligno, como de una película de ciencia ficción, penetró en el mundo y nos llenó de miedo, incertidumbre, enfermedad y muerte.

   Los médicos no encontraban el remedio para paliar la enfermedad y tantos, tantísimos fallecidos.

   Cada país del mundo eligió como pudo una salida. La confusión fue tremenda.

Muchos de ellos  que tenían el sistema político de la Democracia, por proteger la salud de sus habitantes los encerraron en sus casas y cerraron todos los negocios dejando solo abiertos a los indispensables: comida y farmacias, no dándoles el derecho de elegir su destino. Los otros, del mismo sistema político, prefirieron que los habitantes tuvieran el derecho de elegir como seguir con sus vidas, mientras se esperaba una vacuna que fuera la salvación del mundo.

   En los países donde se eligió el encierro, pronto cayó la economía. Los cierres de los negocios se hacían imparables y los despidos por miles, enfermaron a la gente de otras patologías. La cifra de pobres subía vertiginosamente y el llanto, por la falta de poder comprar comida, laceraba los corazones.

   En los otros países democráticos, donde se eligió la libertad de pensamiento del pueblo, la parte económica no se desestabilizó tanto, pero los enfermos y los fallecidos eran monedas corrientes y se tuvieron que abrir en forma apresurada, miles de tumbas porque la cantidad de muertos diarios era explosiva.

   Dos caras de una misma moneda. La Democracia, un sistema político del pueblo y para el pueblo, cuyo destino no depende de él, sino del que lo dirige.

    La historia dirá, cuando todo esto pase, si Dios quiere sea pronto, quien tuvo razón. El que cuidó a su pueblo de morir por un virus desconocido o el que priorizó salvar a su pueblo de morir de hambre.

Pero para eso falta todavía muchísimo tiempo.

MI PROPIA PANDEMIA
Dr. Alberto Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala

 

Este es un testimonio, real y enteramente humano. Mi esposa Amparito venía con algunos achaques en su salud, particularmente estaba perdiendo el apetito e imaginábamos que algo la entristecía. El 30 de noviembre del 2019 cumplimos 62 años de casados y ni
siquiera hubo un almuerzo especial, pero de ella no salió una sola queja.
EN diciembre muere nuestro hijo Rafael Francisco y ella cae en una severa depresión, dejo de comer, dormía mucho y principio a tener poca comunicación con nosotros… solamente un hijo y yo. Pero para colmo, el dos de marzo del 2020 padecí de un infarto y eso la
preocupó, aún más, todo se fue agravando hasta que el día 18 de junio fue llevado de urgencia a un hospital…
Y AQUÍ SE INICIA EL CALVARIO POR COVID 19
Para ingresarla de emergencia a las 8 de la noche, hubo de hacérle exámenes minuciosos para descartar que fuera infección del coronavirus, de lo contrario tendría que ser atendida en otro centro, NO TENIA EL VIRUS  También a nosotros nos hicieron los exámenes, pero aun así a mí no me permitieron están con ella. Nos informaron que llevaba una infección de una arteria gastrointestinal que sería operada… a las 2.20 del día 19 nos informaron de su fallecimiento. Luego de hacer todos los pagos, mi hijo inicio los tramites de la funeraria, ellos nos pusieron en información que debido a la emergencia no podría haber contacto social. Así que sería trasladada directamente al Cementerio General.
NO HUBO SEPELIO. Para ingresarla al cementerio, solamente podrían ser, mi hijo y diez personas, previamente enlistadas con nombre, dirección y número telefónico. A MI NO ME DEJARON INGRESAR, personas mayores de 60 años no se les permite la entrada.
Derramando lagrimas me quede afuera y me encontró un hermano que se hacía acompañar de un primo, ellos me hicieron compañía.

SUCEDIÓ ALGO SOBRENATURAL, UN MILAGRO
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala, C. A.
Estado en la banqueta a pocos metros de la entrada principal, se nos acercó una anciana pobremente vestida, del pequeño grupo se dirigió a mí, que estaba con mi traje de luto… y me extendió su mano derecha con unas pocas monedas, YO DE INMEDIATO puse en mano otras monedas pues visiblemente era una persona menesterosa. Ella dirigiéndose a mí, dice: No señor, yo no le estoy pidiendo, yo le estoy dando y también le quiero dar un par de consejos… Cuando le ponga el café a su agua caliente, absorba de cerca el vapor y eso le calmara el dolor de la triste partida de su ser querido y cuide sus ojitos… en agua caliente ponga sal y ese vapor deje que llegue a sus ojos, y se retiró. Quisimos buscarla, pero a pesar de la poca gente, no la localizamos. Amparito Mérida desde el cielo Y yo damos las gracias:

 

Dr. Alberto Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala

ASÍ COMO SE LO CUENTO Y A LAS FUTURAS GENERACIONES SEGURAMENTE SE LAS CONTARÁN

Del cómo fueron rotos nuestros sentimientos, como se esfumaron las ilusiones, como fueron de inútiles nuestros esfuerzos y en el cómo se convirtieron en pesadillas nuestros sueños, PERO MAS QUE NADA LOS PESARES Y DOLORES en tiempos de Covid-1, en todo nuestro continente.

Lo que más extrañamos es estar con mis familiares, y precisamente por eso nos visitaron las hijas que viven en el extranjero, ellas anticiparon su viaje debido a situaciones de la línea aérea, fue una semana muy agradable pues se anticipó el cumpleaños de mi esposa, 20 de marzo., Se fueron el día 13 y su vuelo fue el último de la tarde pues precisamente a esas horas cerraron todos los vuelos que fueron suspendidos por la pandemia.

MI ESPOSA YA PADECÍA DE UN FUERTE EXTRES, NO SE RECUPERABA DE UNA SEVERA DEPRESIÓN POR LA MUERTE DE NUESTRO HIJO, EN DICIEMBRE DEL 2019. Ni siquiera pasó por nuestra mente lo que nos iba a afectar a nosotros si no conocemos la expresión DEMOCRACIA: Así principio el perturbador calvario… La salud angustiarte de mi esposa iba presentándose rápidamente y con más complicaciones, no se quejaba, pero perdía el apetito, dormía mucho, no presenta mejoría. Nos vimos en la penosa necesidad frustrante de internarla (18 de junio por la tarde) en un centro médico, obligadamente se le practicó un examen para descartar que tuviera el corona-virus y lo mismo se hizo para con mi hijo y yo. A mí no me dejaron ingresar, SIN ESA LIBERTAD SOLAMENTE POR SER TAN VIEJO, 82 años, no sabemos si estaba sufriendo, pues ya no hablaba, horas después, fallece de un infarto Cardiorespiratorio. MI ÁNGEL SE FUE EN LA BRUMA DE UNA MADRUGADA SIN VIENTO.

Fueron desagradables los tramites y más los de la funeraria que además de descartarme a mí, nos informaron que debido al distanciamiento social no habría sepelio, o sea, que al salir del Hospital se iría directamente al cementerio. previa Certificación de la ausencia del virus. En el cementerio solamente ingresarían diez personas (naturalmente que [No comentaré sobre la justicia o injusticia de la situación] a mí tampoco me dejaron ingresar, gracias al éste sistema inclemente) se ignora al que está padeciendo.

Solamente se pueden imaginar enloquecida fuerza del desaliento nada hay peor que ese drama, el tormento emocional, psicológico… 62 años de matrimonio y el no poder estar al lado de lo más querido, el no poder abrasar su tumba es una desgarrarte realidad de histérica furia, que irremediablemente hube de aceptar.

–Desde esa fecha ya no trabajo, por mi salud no salgo de la casa y dependo para todo de los hijos.

Solamente la misericordia de Dios Nuestro Señor, me ha dado fuerza. El miedo y la nostalgia ahora es fortaleza y templanza para los míos.  

EL CONTAGIO DE LA ESPERANZA
Por: Gustavo Páez Escobar

Tal vez la palabra “contagio” ha sido la más pronunciada –y la más temida– durante estos días de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus. El mundo se paralizó con la propagación de este brote infeccioso que causa terror a las 7.700 millones de personas que habitan el planeta. Es increíble que un agente microscópico como el virus que hoy camina por todas partes y nadie lo ve sea capaz de frenar el desarrollo de las naciones y llenar de pánico a sus habitantes.

Nadie está exento de sucumbir bajo el poder de este misterioso personaje de todos los tiempos que irrumpe cuando menos se espera y produce miedo, muerte y lágrimas. Se aleja por épocas, para volver al cabo de los años con mayor ímpetu. Otras veces, desaparece para siempre. O quizás no: solo cambia de fisonomía y de nombre. Y llega con otros venenos que desconciertan a los científicos. Mientras se fabrica la nueva vacuna, quedarán por todas partes regueros de muertos y miseria.

Hoy el mayor reto de la ciencia está en descubrir el antídoto contra este mal diabólico que ataca a todos y se ríe de la humanidad. Las pestes son parte de la naturaleza humana y le enseñan al hombre a mantener el equilibrio, practicar el bien, no abusar del poder y la riqueza, no maltratar a los humildes, cuidar el planeta. Y recuerda que todo es quebradizo y nada es eterno, comenzando por el mismo hombre.

Las epidemias son un regulador de la vida, una balanza del bien y del mal. Los filósofos y los escritores de todas las épocas han dejado obras y reflexiones trascendentes, y de ellas nos acordamos cuando surge una nueva tempestad. Hace un siglo –octubre de 1918–, Laureano Gómez, quien llegaría a ser presidente de Colombia, narraba los horrores de una epidemia de gripa que tenía paralizada –como hoy– a Bogotá. Y decía:

“…las oficinas están casi todas cerradas; los colegios lo mismo, se han suspendido los exámenes en las facultades; se han ordenado cerrar teatros y cines y por las calles no se encuentra un alma de noche (…) El pánico ha ido creciendo. Los entierros pasan continuamente. El problema se ha agravado porque los sepultureros unos están enfermos, otros se han muerto en el oficio (…) hay momentos en que más de cien cadáveres esperan regados en los corredores de la bóvedas que los pongan bajo la tierra”.

¿No es ese el mismo cuadro apocalíptico, e incluso peor, que se vive hoy? Entonces, una gripa causaba la muerte a gran escala; ahora, una neumonía hace lo mismo –y se le da el nombre de cóvid-19–. Bajo la perturbación actual, se repiten unas cuantas palabras que pintan lo que está sucediendo: “cuarentena, encierro, expansión del virus, caída de la producción, los más vulnerables, aplanar la curva, crisis, hambre, angustia, infectados, fallecidos…” La historia de siempre.

El papa Francisco recorrió la plaza desierta del Vaticano antes de dar la bendición urbi et orbi. Nunca se había visto esa plaza monumental llena de semejante soledad. Esa es la imagen del mundo. Oró por los enfermos, los pobres, los médicos y enfermeras, las familias que lloran. Pidió que cese la guerra entre las naciones; que no se fabriquen y vendan más armas; que se superen el odio, la indiferencia y el egoísmo. Después del contagio del virus debe venir el contagio de la esperanza. Eso es lo que necesitamos: un mundo nuevo.

DOLOR E INCOMPRENSIÓN 
María Sánchez Fernández – Úbeda – España-

Es muy difícil disertar sobre el gran tema que nos preocupa a la gran población mundial.

Un tema difícil y doloroso que nos está llevando, a veces, por los caminos de la incomprensión por no entender de lleno el comportamiento del ser humano.

Estamos sufriendo una pandemia asesina originada por un virus que ha venido del lejano oriente con paso fuerte y agigantado tomando posesión en todos los países del mundo, sin mirar  razas  ni culturas, que está matando a millones de seres humanos, que muchos de estos seres humanos están muriendo solos en hospitales sin el calor de un ser querido; que muchas familias están quedando destrozadas; que la economía mundial se va yendo a pique.

Y esto, que está a ojos vista, que lo estamos sufriendo en nuestra propia carne, para algunos inconformistas (por no decir bastantes) de muchas partes del mundo, no es verdad. Solo es una gran mentira. Una manipulación de ciertas esferas sociales o políticas. Y se saltan desenfadadamente todas las normas que ha impuesto Sanidad por nuestro propio bien, por nuestra propia seguridad. Hacen manifestaciones con gritos que insultan y hieren la sensibilidad de miles de personas dolidas y afectadas que han perdido padres, abuelos, hermanos, e incluso hijos. Quizás piensen que eso es democracia, hacer lo que les venga en gana sin mirar los perjuicios que con ello crean, cuando la democracia, sí, es la voluntad del pueblo, pero siempre que se atenga a la Ley establecida. La democracia no es anarquismo, mirar por uno mismo e intereses propios, la democracia es la libertad de expresión, pero siempre con el respeto a tu prójimo.

Desde que el mundo es mundo siempre ha habido pandemias que han segado a millones de vidas. Ahora nos ha tocado sufrir en nuestra era este Covid-19 que se resiste a desaparecer. Hasta que descubran una vacuna sigamos las instrucciones que nos dan esas personas que saben lo que dicen. Hasta la presente nuestro punto de apoyo es solamente Sanidad. Es ese grupo de profesionales que están dando todo por  todo.

Ya vendrán tiempos mejores en los que el miedo desaparecerá, la risa volverá a las calles, ahora desiertas, plantaremos muchos árboles, descansaremos con los pies descalzos al viento si así nos lo proponemos. Tomaremos un vaso de vino con pan, aceite y tomate, y aceitunas y gazpacho andaluz, del nuestro, si nos mantenemos abiertos al optimismo y sabemos compartirlo con los demás. Tomaremos muchas jarras de cerveza que se desborden en cascadas de poesía. Los palacios comunes ya los tenemos construidos en nuestras mentes de poetas. El horizonte será hermoso cuando lo miremos, más si es en un atardecer. El amor será por siempre la energía que erice nuestros corazones, nuestros labios para besar y nuestros brazos para abrazar. Y las calles serán hermosas avenidas alfombradas de bellísimos sentimientos salidos de nosotros mismos y alegradas por las huellas de esas criaturas, los animalitos, que sólo dan amor. El sol de la distancia no existe y la sombra fresca del agua tengamos por seguro que siempre nos cubrirá y nos atraerá, y nos mantendrá por siempre unidos.

EL REY QUE NO TENIA TRAJE Y UN NIÑO SE LO MANIFESTÓ
Hilda Augusta Schiavoni
Argentina

Este minúsculo virus invisible ha puesto en jaque a la humanidad. Sobre todo, le ha dado a conocer al Hombre su pequeñez.
La demostración no ha sido solamente  sobre la fragilidad de la salud sino, como si fuera poca su enseñanza, desde su  proporción ínfima
ha desbaratado el ritmo educativo, ha cerrado la actividad recreativa, ha postergado los eventos culturales, ha hecho trizas la economía
y ha dejado bamboleando a los países del mundo. Cada uno, desde su democracia o no, ha procurado buscar una solución.
Las tendencias socialistas bombardean al productor del campo y así destruye a la industrias y por ello a los operarios, al consumo de alimentos
y obtención de indumentarias. Elevan los impuestos castigando a las empresas y todo se vuelve una catarata hacia el abismo.
Cuando un gobierno se maneja de esa manera no hay democracia. Cuando los políticos tienen sueldos desmesurados no hay democracia,
Cuando la justicia no existe, no hay democracia, pero, si a todas esas circunstancias se le agrega una pandemia, donde faltan hospitales y camas es difícil
Hablar de democracia ya que los que gobiernan no son capaces de compartir sus suculentas ganancias. La democracia se define con la posibilidad
de crecimiento para todos de modo que frente a una calamidad todos tengan algo con qué sostenerse a sí mismo y a su familia.
El corona virus debe enseñar que cuando se vota, no se debe correr detrás de los vidrios de colores como en la época de Colón y ver que cuando llueven
los subsidios quieren mantener un pueblo pobre, siempre dispuestos a votarlos para que los gobernantes sigan lucrando.

DIÁLOGO SOBRE UNIDAD Y CORONAVIRUS
por César J. Tamborini
León -España

Cuandose inauguró la Sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires (11 de agosto de 1947),  en esa ocasión Perón dijo, entre otras cosas: “Si cada uno de los argentinos dedicase una parte de su vida, en el punto del país en que se encuentra,  ese esfuerzo común, la Argentina se engrandecerá muy pronto. Cualquiera sea la forma como se valore la vida, cada uno puede cumplir esta consigna de trabajar por el bienestar colectivo, haciendo de esta  manera bien a la patria, finalidad que ningún habitante de esta tierra puede jamás olvidar. Para los hombres que así trabajan, NO EXISTE IDEOLOGÍA NI PARTIDO: SÓLO HAY ARGENTINA. (Más adelante dijo)… Cuando en cada pueblo logremos eso, la unidad dentro de la patria se conseguirá. Seamos oficialistas u opositores –COMO SE HA DADO EN LLAMAR A LOS QUE SE ENFRENTAN EN ESTA LUCHA ACTUAL, LIBRADA ENTRE ARGENTINOS, QUE NO CONDUCE SINO A LA DESTRUCCIÓN POR EL ODIO O POR EL ENCONO- trabajemos por la grandeza de la patria, que sólo se conseguirá cuando esta lucha haya desaparecido. (Luego)…  Sólo así la patria será grande; solamente así se conseguirá la unidad necesaria para trabajar eficientemente por la patria. Y entonces dejaremos de ver la infelicidad de la calumnia y la infamia, del brazo con la buena fe y la voluntad de trabajar por el país”…

Fragmento del discurso pronunciado por Perón en el lugar y fecha indicados.                                  Fuente: “Perón y Evita en San Vicente (1946-1952)”, de la Profesora Haidée Epifanio; Editor: Asociación Amigos del Museo Histórico “17 de Octubre”  Quinta San Vicente. Año 2005 Evita y Perón

-Me parece extraordinario ese llamamiento a la unión de un pueblo al margen de ideologías, porque como en un hogar, debe primar la armonía y buscar el beneficio común, no de un solo sector.

-Por supuesto Santiago, dejar de lado el fanatismo y el odio, como hacemos vos (que fuiste Alcalde del pueblo por un partido de derecha), y yo con tendencias social demócratas o progresistas.

-Que podemos ponernos de acuerdo en muchas cosas, apoyar lo que consideramos bien hecho al margen del que lo hizo; y rechazar aquellas cosas que nos parecen mal, coincidiendo al margen del partido que lo propuso.

-Por de pronto, vos sabés que me gustan las actitudes del Presidente de la Xunta de Galicia, de la Consejera de Sanidad de Castilla y León, del Alcalde de Madrid, que pese a ser de derecha apoyan las medidas tomadas por el gobierno progresista en esta emergencia. Lo mismo ocurre en Argentina con el Sr. Larreta, que preside la CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

-Así debe ser, esto es como una guerra en la que no conocemos al enemigo.

-Lo conocemos Santiago, pese a los negacionistas que, por ignorancia científico-médica no saben de lo que hablan. Hace unos días un idiota (lamento utilizar este término pero no cabe otro ante la sublime idiotez que dijo, porque cuando uno desconoce algo es mejor callarse la boca antes de cometer burradas), este señor que dijo “hasta ahora, ningún forense encontró ningún virus”.

-Qué tontería, como si se fuera a buscar un virus en un cadáver. Indudablemente ignora que ni siquiera con un microscopio óptico se puede observar un virus. Mirá, también yo vi por la TV a una presentadora argentina ingiriendo cloro, que con eso se cura.

-Una imbécil que debería ser detenida por atentar contra la salud pública, porque ella habrá bebido de esa botella una solución muy diluída (de lo contrario hubiera saltado de dolor al momento, le hubiera quemado las tripas), porque quién sabe, algún crédulo y con poco sentido común, si toma cloro puro o con poca disolución…

-Me imagino las consecuencias. Pero vos dijiste que el enemigo es conocido.

-Desde hace décadas se conoce las constitución de los virus, son todos iguales cambiando alguno de los componentes, los aminoácidos.

-¿Qué son? ¿grasas? ¿azúcares?

-Son proteínas, todos los virus lo son. Para simplificar lo más posible y que se entienda, dentro de las células tenemos ADN (ácido desoxirribonucleico) y ARN (ác. Ribonucleico). El ARN “mensajero” (llamado así porque lleva la información) lleva la “llave”, digamos, al núcleo de la célula para que se “replique”. Y eso es también el virus, es ARN que, dentro de la célula, se reproduce. Tené en cuenta que es una explicación muy sencilla, para que se entienda.

-Si se entiende, César. El tema es que los que hacen oposición y cuentan con recursos infinitos para propagar falsa información en los medios, redes sociales, convencen a los incautos que están deseando que todo esto del virus y la pandemia sea una gran mentira. Los opositores llegan a negar la existencia de la pandemia porque (dicen ellos) la OMS no emitió un documento que lo exprese. Digo yo ¿no tienen cerebro para darse cuenta que ya hay cerca de un millón de muertos? ¿Qué si se hiciera lo que ellos pretenden en aras de salvar la economía, los hombres caeríamos como moscas?

-Son idiotas útiles que le hacen el juego a otros que saben muy bien lo que quieren: desestabilizar al gobierno para obtener lo que fueron incapaces electoralmente, porque fueron incompetentes cuando gobernaron. Se fingen víctimas del autoritarismo, cuando son ellos los totalitarios.

-El panorama en este momento es similar en España y en Argentina, son antidemocráticos porque apelan a maniobras de tinte revolucionario en su afán de lograr un poder que perdieron meses atrás, inhábiles para elaborar un proyecto y esperar 4 años a una nueva participación electoral.

-Amigo, llegan a decir “¡cómo!, si en la concentración anterior no hubo contagios” (Argentina dixit) sin entender en primer lugar, que sí los hubo; y que si fueron pocos se debió a las normas severas de confinamiento vigentes en ese momento. Por eso en la Argentina, en los dos primeros meses, hubo muy pocos casos.

-Fijate lo que pasa en España, la cantidad de rebrotes y ¿todo por qué?; porque al relajarse el confinamiento creen que ya todo es normal, y realizan reuniones y fiestas al margen de lo indicado. Lo peor, que esa conducta insolidaria hace que se incrementen mucho los casos y está a punto de colapsar nuevamente los hospitales. Si pensaran un poquito se darían cuenta que su actitud es perversa, las evidencias son tan claras que no es inteligente negarlas.

-En Argentina hubo un ejemplo en La Pampa donde casi no había casos, pero infringiendo las normas se reunieron en Catriló para un asado, asistió alguien contaminado y el virus se propagó en muchos sitios, hubo que aislar varios pueblos.

-Algunos no quieren verlo; otros no lo ven porque no tienen sentido crítico. Están obcecados y siguen el camino que les indican los fanáticos que solo pretenden aprovechar la coyuntura para desestabilizar gobiernos que se esfuerzan en proteger la salud pública. Fanáticos que no toleran que en su propio partido haya voces discrepantes, porque ¿te acordás César, no nos gustaba la portavoz en el Congreso del PP por su discurso opositor demasiado extremista? Ya ves lo que pasó.

-Fue noticia estos días porque realizó un giro más comprensivo, quiso contemporizar proponiendo un “Gobierno de Concentración (se entiende, unificar criterios actuando en conjunto para el bien común) como proyecto moral”.

-Fue fulminada “ipso facto” por la Dirección del Partido que le habrán expresado algo mas o menos así “¡qué es eso de contemporizar! La oposición es para eso, para oponerse a todo lo que haga el gobierno esté bien o mal hecho”.

-Resumiendo Santiago: el virus existe, es muy peligroso y, al ser sumamente contagioso hay que extremar las medidas de seguridad: evitar las reuniones, mantener distancia de seguridad, usar mascarillas (con excepciones lógicas porque ¿somos animales pensantes, no? Y… no angustiarse por no poder ir a jugar al golf.

-Ja ja, eso me gustó ¿nos tomamos el brandy?

-Mejor la Hesperidina, que en el siglo XIX era considerada un tónico y un remedio para distintas enfermedades (no le pases el dato a Trump). Era utilizada con ese objeto por las tropas en la guerra de la Triple Alianza. ¡Salud!

-Para todos, inclusive para los malos.

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HOY ES UN MUNDO DIFERENTE
Dra. Dorothy Villalobos
New Jersey (Estados Unidos )

Este año ha sido un año terrible para todos nosotros, no hablo de nuestro país solamente, sino del mundo en general. Es un año de muchos nuevos sentimientos y experiencias, algunas negativas o yo diría que casi todas y otras de grandes enseñanzas.

En marzo comenzamos a tener noticias de él, había surgido en China y era un virus parecido al que hace cien años también nos atacó y casi destruye. A lo mejor lo ocultaron tratando de no alarmar y creyendo que lo podría controlar, pero se les salió de las manos y al mundo entero de una forma u otra llegó a visitar.

Desde entonces todo  se ha paralizado y nuestro único símbolo ha sido la mascarilla de taparnos la cara que es la bandera mundial y nos ha unido a todos por igual, sin diferencia ni de  razas, religión o color, estatuto social, o la cantidad de dinero en el banco, el no pregunta por esas cosas insignificantes. Frente a él todos somos iguales.

Y como dijo alguien es el año de La Rata,salimos por comida y desinfectantes, nos mantenernos encerrados en nuestras casas, si alguien se acerca a nosotros casi corremos, estamos todos escondidos y tapados y tratar de que nadie se enferme en la familia.

 Ha sido un año de muchas pérdidas de amigos, de seres queridos y conocidos, que aunque no eran en sí nuestros amigos siempre nos brindaban su sonrisa cuando nos atendían en los restaurantes, el super, la farmacia y lugares que frecuentamos. Que en pocos meses se han esfumado por decirlo así y los cuales nos han dejado una gran tristeza y un sentimiento de culpa por no haber podido hacer nada por ellos tan siquiera visitarlos.

Entonces pensamos que está pasando porque todo ha cambiado nuestro entorno, nuestro mundo en general, en todos los aspectos de nuestros días y nos vemos diferente. En nuestro área los carros no se mueven,  la gente está todos en sus casas, nadie sale a trabajar, los niños no van a la escuela y la alegre algarabía de la tarde cuando ellos corrían y jugaban ya no la escuchamos. Solamente vemos algunos que sacan sus perros y otros que hasta a los gatos le han puesto correas para sacarlos a la calle y tener una excusa para salir.

Entonces nos decimos ¿Qué pasó con nuestro mundo?, ¿Que lo paró de esta manera? Y nos damos cuenta que una enfermedad que a todos nos ha tocado, diremos un virus o plaga en verdad no sabemos de qué se trata, sólo sé que mi nuestras vida la ha modificado. 

 El ir a la calle se ha transformado en un gran lujo, solamente salimos por extremas necesidades. Nuestra vida antes de afuera se ha transformado en una vida dentro de nuestro hogar, creo que casi todos hemos decorado, pintado y arreglado lo que por años no habíamos tenido tiempo de hacer y nuestros armarios parecen de exhibición. Tan siquiera tenemos mucha relación con los vecinos, hablamos de balcon a balcon. Y entonces cuando pensamos qué frágil  es nuestra vida,¿ Que pronto todo se termina?, muchos de los que ayer estaban sanos hoy están muertos. ¿A dónde vamos? si esto no se termina y al parecer se tomará un gran tiempo porque vemos que se aplaca. Y de pronto de nuevo  regresa,  pero todo tiene un porqué. A lo mejor es una lección para hacernos mejores personas, para que seamos más humilde, que aprendamos amar más a los nuestros, en fin parece un experimento social.

Muchos no se quieren cuidar como es necesario, no quieren oír lo que los científicos dicen, quieren hacer lo que creemos conveniente, sobre todo los más jóvenes que no le temen a nada, pero ahora las cosas han cambiado ya muchos jóvenes están enfermando y también muriendo y sin tener cuidado lleva la enfermedad a su casa, a sus abuelos, a sus padres, a sus hermanos, por un ratito de fiesta lo cambian todo.

A quién tenemos que culpar son muchos de nuestros gobiernos, que sabiendo lo que ocurriría y se lo callaron y no dieron la voz de alarma como era debido, se creyeron Dioses, creyendo que se iba acabar muy pronto y no se ocuparon de tomar las medidas necesarias, invirtiendo dinero y tiempo en lo que nos hará verdaderamente falta, como medicamentos, respiradores, personal,etc.

¿Qué ha pasado? Que lo que era una simple gripe según el de más poder, en nuestro país, el más ignorante, el que no cree en los científicos ni doctores, ni lo que estaba pasando en otros lugares, fue creciendo como una bola de nieve tan grande que ya no hay espacio ni para enterrar a nuestros muertos, no los podemos despedir, darle ese último adiós tan necesario para la familia. Te lo entregan en una cajita como si fuera algo sin valor. Y lo peor es basado en la terquedad de alguien que hasta sugirió que tomáramos clorox para curarnos. 

Entonces cuando me pregunto ¿cuándo se va a parar? ¿cuando va a dejar de hacernos daño? ¿cuando nuestra vida de nuevo tomarás su rumbo normal? ¿cuando mis hijos podrán venir y  abrazarlos como lo hacía antes? Ellos tienen miedo, vienen de la calle, de una ciudad llena de contagios y piensan que pueden traernos algún daño y es por eso que nos visitan de lejos, sin tan siquiera entrar a la casa y  cuidando de que no nos falte nada para que no tengamos que salir.

 Extraño a mis amigos, Amén de mi  familia, a todos aquellos con los cuales compartía y que nos llenaron de alegría. El ser humano no puede vivir solo, necesitamos de otras personas que les alegren su día, y siempre veo como cada día estamos más alejados, solamente nos mantenemos unidos y nos vemos gracias a la tecnología, con el teléfono, los mensajes, la computadora  y una adiós desde lejos.

Hoy sólo salimos al jardín, si lo tenemos en nuestro patio y nos sentamos a comer, ahora que es verano sólos en la mesa del fondo, no podemos tener muchas personas a nuestro alrededor,  como sucedía hasta hace unos meses que nuestros fin de semana era compartiendo con la familia y amigos.

Y entonces me pregunto ¿Qué hizo nuestro presidente? ¿Qué ha hecho nuestro gobierno? ¿En qué se fue el tiempo que perdieron?, si todo hubiéramos actuado rápido esto no hubiera llegado a la magnitud que hemos tenido. ¿Cómo ha pasado esta horrible pesadilla? Ahora sólo tenemos que pedirle a Dios que nos dé salud que nos deje concluir este tiempo y ver qué nos traerá los meses venideros, ya no pedimos dinero, viajes, ni lujos, todo eso en estos momentos ha pasado a la historia, lo único que pedimos es salud, fuerza y mucha paciencia porque sin ella no vamos a poder sobrevivir tantos meses de encierro. 

Qué injusta es la vida todo es ver que ahora estemos vivos, mañana ya solo Dios dirá. Esperemos que cuando todo esto termine los humanos seamos más creyentes, un poquito más compasivos y amorosos entre nosotros mismos, con los animales y con nuestra madre naturaleza.

1 comentario en “ARTÍCULOS Y RELATOS DEMOCRACIA Y COVID 19”

  1. Dr. Rafael Mérida Cruz Lascano. Querido compañero de Aristos, quiero hacerle llegar mi pésame y decirle que lo acompaño en su dolor. Lo peor que tiene esta enfermedad es la soledad espantosa que tiene que pasar el enfermo y su familia. Un verdadero castigo pienso que irremontable. Hago votos para que el Señor le de el consuelo eterno y que su señora descanse en Paz. Ella, no le quepa duda, está en el mejor lugar. Mil bendiciones.

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