ARTICULOS Y NARRATIVA SOBRE LA TRATA DE PERSONAS

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Julio 2.020  nº 33

La Dirección no se responsabiliza de las opiniones expuestas por sus autores. 
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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

 

COLABORAN:

Leonor Ase de D´Aloisio-Buenos Aires -( Argentina)-Dr. Carlos Benítez Villodres (Málaga-España).-Antonio Camacho Gómez (Argentina).-Pilar Conde.( México).-María Elena Camba. (Argentina).-Lidia Dellacasa de Bosco (Argentina).-Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón ( Tucumán-Argentina).-Elsa Lorences de Llaneza (Argentina ).-Gustavo Páez Escobar (Colombia).-Dra. Amada Patarca (Argentina) Roselvira (Argentina)

TESTIMONIO DE UNA TRATA
Leonor Ase de D´Aloisio
Pergamino – Buenos Aires – Argentina

Año 2012
En una ciudad ubicada en el plano de la provincia capital de una pujante nación, funcionaba un local clandestino que al parecer nadie controlaba su propietario, acaudalado terrateniente disfrutaba del negocio de la trata sin ser molestado.
Contaba con un equipo de hombres y mujeres que se ocupaban de salir a la casa en las regiones empobrecidas intelectualmente y económicamente, marginados en todos los aspectos, aún así soñaban con salir de esa miseria construir una vida nueva, una familia, un trabajo digno, educación, identidad…
Ethel contaba con 16 años y sólo sabía cortar leña para el fuego, su madre desbordada de necesidades cocinaba lo que su compañero cazaba o pescaba en el río cercano.
Estando la joven en su tarea atando la leña, se le acercó una mujer muy bien dispuesta elegante y bien vestida. Entablaron una conversación en la que en muy pocas palabras la pituca señora dedujo la situación de la joven y le ofreció llevarla con ella a la granciudad prometiéndole un buen trabajo en quehaceres domésticos. Ethel regresó a su casa entusiasmada. Contó lo sucedido en el monte y dijo que probaría a ver si tenía suerte que esa mujer le cambiara la vida.
Su madre no de muy buen grado, no intentó retenerla al fin allí, en el monte no tenía nada que ofrecerle además de su pobreza y de la falta de recursos para salir algún día de esa situación. Siempre fue así en el monte.
A su llegada a la gran ciudad la joven quedó deslumbrada, todo era nuevo nunca había salido del monte y ni si quiera tuvo oportunidad de ver algo en televisión no tenían corriente eléctrica, ni radio, ni nada que se parezca. Poco le duró ese goce de conocer tanta belleza, entró al salón con la que creía su amiga, que la condujo a una trastienda donde la penumbra se pintaba de cuerpo entero.
Comenzó a darse cuenta que algo raro pasaba, quiso interrogar con preguntas que nunca fueron contestadas, todo eran órdenes en pocas palabras. Al día siguiente se corrió el telón completo y pudo saber cual sería en más su trabajo,
lloró todo el día pero al llegar la noche tuvo que maquillarse vestirse con ropas prestadas de mucho brillo y poca tela, le recomendaron como debía comportarse porque de allí dependía se estadía ya que nunca volvería a su pueblo pues no dispondría de dinero. Allí viviría, con la manutención completa le comunicaron, también le recomendaron ser fiel por su conveniencia. En los días siguientes se fue haciendo amiga de otras víctimas como ella. Todas tenían historias parecidas, y hacía tiempo que estaban allí secuestradas, no les permitían salir… las vigilaban continuamente.
Con el paso de los meses casi llegando al año un día en que el cliente que atendía le hizo algunas preguntas Ethel se animó y habló; le contó su historia, y la pena que sentía porque su familia ignoraba lo que le estaba pasando, de saberlo le dijo: ya habrían venido a buscarme, hubieran hecho una denuncia… estoy sufriendo mucho por ellos y
por mí estoy devastada dijo y se desmayó… el hombre trató de reanimarla, después se fue con una promesa, ella ya no creía en nada ni en nadie más bien temía por su suerte. Roberto era abogado y sabía cómo hacer las cosas y las hizo.
En la semana siguiente hubo un allanamiento con la presencia del fiscal y el Juez de turno, se llevaron a las víctimas detuvieron a los encargados del local y todo el equipo. Cuando avanzó la investigación se dio la orden de detención para el propietario delnegocio, para el acaudalado terrateniente que hasta ese momento gozaba de total impunidad.
Se terminó la fiesta, tuvo que rendir cuentas por el daño causado a tantas inocentes. Las chicas una vez realizado el control de salud de cada una, fueron regresadas a sus hogares. Ethel quiso buscar a su salvador, fue imposible nadie supo o al menos no se dio a conocer la identidad del denunciante.

LA TRATA DE PERSONAS
Carlos Benítez Villodres
Málaga -España

Por trata de personas se entiende la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la  recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder, o de una situación de vulnerabilidad, o a la concesión o recepción de pagos, o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación.
Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.
La trata de personas es un problema mundial y uno de los delitos más vergonzosos que existen, ya que priva de su dignidad a millones de personas en todo el mundo. Los tratantes engañan a mujeres, hombres y niños de todos los rincones del planeta y los someten diariamente a situaciones de explotación. Si bien la forma más conocida de trata de personas es la explotación sexual, cientos de miles de víctimas también son objeto de trata con fines de trabajo forzoso, servidumbre doméstica,mendicidad infantil o extracción de órganos.
La explotación de seres humanos puede ser sumamente lucrativa para los grupos delictivos organizados. El delito de trata de personas, conocida también como “la esclavitud moderna o del siglo XXI”, es un delito que violenta la dignidad, la integridad, la libertad y todos los derechos fundamentales del ser humano, que a la vez constituye una de las actividades más rentables a nivel nacional e internacional.
En la trata de personas, el ser humano es visto por parte de los tratantes, como un objeto que puede ser comprado y vendido una y otra vez y del cual se beneficia una tercera o terceras personas. Es un delito que afecta al ser humano de manera psicológica, moral y física y que encuentra potenciales víctimas, principalmente, en los niños, niñas, adolescentes y mujeres, es decir, los tratantes consideran a las personas meras mercancías, objetos que pueden ser explotados y comerciados para lucrarse con ellos. En Europa, la mayoría de las personas condenadas por trata son hombres, si bien la proporción de mujeres que la ejercen es bastante mayor, si se compara con las que perpetran otros delitos, ya que algunas pandillas consideran que las mujeres son más eficaces para atrapar víctimas ganando antes su confianza.
La discriminación en materia de derechos económicos y sociales es un factor decisivo para que determinados individuos sean más vulnerables que otros a la trata de personas. La repercusión de la discriminación da lugar a opciones vitales más pobres y más reducidas. A su vez, esta falta de opciones puede aumentar la vulnerabilidad de las niñas y las mujeres a ser objeto de tráfico, en comparación con los hombres, especialmente en determinadas circunstancias y en el marco de determinados grupos nacionales o étnicos. Por ejemplo, las niñas y las mujeres de grupos minoritarios, las que viven en la pobreza, las que están en situaciones de conflicto o posconflicto, pueden afrontar un riesgo mayor de ser objeto de la trata de personas.
Muchas de las prácticas vinculadas a la trata de personas están prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH) de los Derechos Humanos. Un sinnúmero de personas que es objeto de este tráfico contrae deudas con sus explotadores y terminan en una situación de servidumbre por deudas, en la cual la deuda se usa como instrumento para dominarlas y explotarlas. Esta práctica está prohibida por el DIH, al igual que el trabajo forzoso, la esclavitud, la servidumbre, la explotación sexual de los niños, el matrimonio forzoso, las modalidades serviles del matrimonio, el matrimonio infantil, la prostitución forzosa y el proxenetismo, prácticas que suelen estar vinculadas a la trata de seres humanos.
Las principales causas de la trata y tráfico de personas son: pobreza, desempleo y falta de oportunidades, situación de violencia, bajo nivel de educación, etc. Las consecuencias las podemos resumir en los siguientes puntos: muerte, abuso o violencia, patologías graves, deterioro físico y psicológico, embarazos no deseados, prostitución, dependencia de sustancias, tales como el alcohol, las drogas, una vida indigna, explotación laboral, etc.
Millones de hombres, mujeres y niños son víctimas del tráfico de personas, dentro y fuera de sus países. Son muchas las personas que caen en manos de redes criminales que las explotan, tanto laboral como sexualmente, arrebatándolas su libertad.
La trata de personas es la esclavitud contemporánea, pero sin cadenas. Prácticamente, todos los países del mundo están afectados por la trata de personas, ya sea como país de origen, de tránsito o de destino de las víctimas. El tráfico de personas está adquiriendo dimensiones espantosas, especialmente en zonas de conflicto, donde las mujeres son usadas como esclavas sexuales para recompensar a los combatientes y los niños son convertidos en soldados para propagar el miedo.
Cada ser humano es una persona libre, sea hombre, mujer, niña o niño, y está destinado a existir para alcanzar el bien de todos en igualdad y fraternidad. Toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas, sin importar su sexo ni edad, son iguales, y que no reconozca que gozan de la misma libertad y dignidad constituye un delito grave de lesa humanidad.
A pesar de los denodados esfuerzos de muchos, el tráfico de personas, la forma más extendida de esclavitud en nuestro siglo XXI, continúa siendo un flagelo atroz y está presente a gran escala en muchos países del mundo, como ya hemos referido. A las víctimas se las oculta en domicilios particulares, en establecimientos ilegales, en fábricas y en campos, tras puertas cerradas, en el seno de familias, en viviendas y en muchos otros sitios, y todo esto ocurre, tanto en las ciudades como en las aldeas y los barrios marginales de las naciones más ricas y más pobres del mundo. En la actualidad, la situación está agravándose.
Existe hoy día una necesidad contundente e innegable de poner fin a la trata de personas y a todas las formas de explotación, en particular la prostitución, el trabajo forzado, la extracción ilegal de órganos humanos y la utilización de menores para la venta de drogas y la producción de material pornográfico, sobre todo en Internet.
Como ya hemos manifestado, la trata de personas configura una de las más graves violaciones a los Derechos Humanos y a las libertades fundamentales, y es a su vez producto de una privación, principalmente, de los derechos económicos, sociales y culturales.
El acelerado avance transnacional de este delito provoca la reacción de la comunidad internacional, que expresa su preocupación y necesidad de adoptar medidas para prevenir y sancionar la trata de personas y garantizar protección a sus víctimas. Es evidente el involucramiento de los hombres, como principales promotores, consumidores, agresores y generadores de las dinámicas que la activan, sostienen y reproducen. Sin embargo, niños, jóvenes y hombres adultos pueden ser también víctimas.
El 30 de julio es el “Día contra la Trata de personas”, un crimen complejo con dimensiones nacionales y transnacionales, cuyas características cambian constantemente, y las particularidades de los casos varían de acuerdo a distintos factores.

LA TRATA DE MUJERES Y DE NIÑAS
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

La trata de mujeres para explotarlas sexualmente continúa in crescendo en la segunda década del siglo XXI. Este aberrante tráfico aporta anualmente a los hombres-depredadores más que el tráfico de armas y de drogas, ambas unidas en sus beneficios. Por consiguiente, es la primera actividad ilegal más lucrativa del mundo. Esta explotación sexual, bajo condiciones inhumanas, la llevan a cabo los traficantes mediante el engaño total a las chicas procedentes de Europa del sureste y del centro, pero sobre todo de Albania, Bulgaria, Lituania y Rumanía. Por otro lado, las naciones de destino son: Estados Unidos, Alemania, Japón. Holanda, Francia, España, etc.  África es sobre todo un continente emisor de personas traficadas dentro del propio continente y a Europa occidental. Nigeria es el principal país de origen de las víctimas.

En Asia, las personas traficadas suelen permanecer en el continente, aunque un sinnúmero de ellas es llevado a las naciones más prósperas de Europa. Proceden principalmente de China y la India.

Los estados ex soviéticos como Bielorrusia, Moldavia, Rusia y Ucrania son los principales países de origen de las víctimas, que van hacia Europa occidental y América del Norte.

En cuanto a Oceanía, Australia y Nueva Zelanda son los destinos de personas traficadas procedentes sobre todo del Sureste.

De Hispanoamérica, vienen mujeres y niñas de México, Colombia, Ecuador, Haití, etc.

En todos los países mencionados de salida, una parte muy significativa de la población sobreviven bajo el umbral de la pobreza más extrema. Los traficantes captan a sus víctimas a través de falsas agencias matrimoniales o de empleo, prometiéndoles mejores condiciones de vida, pero acaban por venderlas para la prostitución y para todo lo que esta conlleva.

            Las proporciones internacionales que alcanza el tráfico de seres humanos, en especial mujeres y niñas, es comparable a la esclavitud. Este fenómeno, que golpea principalmente a grupos humanos en condiciones de extrema necesidad, es facilitado por la falta equitativa de recursos, de bienes y servicios, por la pobreza, el hambre, el desempleo, analfabetismo, inacceso a fuentes de recursos, migraciones y desplazamientos en conflictos políticos y armados.

El tráfico de personas cubre el mercado de la explotación sexual, tanto la prostitución como la pornografía y otras formas de esclavitud sexual, así como el trabajo forzado en condiciones de esclavitud, la integración a asociaciones ilícitas o reclutamiento por parte de grupos armados procedentes de Eslovenia, Kosovar, Serbia, etc. Las personas traficadas enfrentan constantes atropellos a sus derechos, malos tratos, extrema crueldad, palizas cruentas y otras tantas vejaciones hasta incluso el asesinato de la mujer o niña que no cumplen lo que los depredadores humanos las reglas por ellos establecidas.

El tráfico de mujeres y niñas para su explotación sexual es un comercio altamente lucrativo, como ya escribí en un parágrafo anterior, y con escasos riesgos para sus organizadores, pero ultrajante para los millones de mujeres y niñas explotadas bajo condiciones de esclavitud en la industria del sexo, forzando a estas a mantenerse en situación de clandestinidad. Las principales corrientes de este negocio ilegal fluyen desde los países en vías de desarrollo hacia los más prósperos.

Las víctimas que son objeto de tráfico suelen encontrarse, fuera de su hogar, aisladas y sin comunicación con las demás personas, incluso entre ellas tienen prohibido, por los proxenetas, seres malnacidos, hablar.

La trata encuentra impulso en la demanda de cuerpos de mujeres y niñas en la industria sexual, alimentada por una oferta de mujeres, a quienes se les niegan los derechos y las oportunidades. En muchas ocasiones, parece que se olvida que, en la industria del sexo, se trafica con seres humanos para satisfacer la demanda de los compradores, que son hombres-fieras sanguinarias, en su mayoría. La insaciable demanda de mujeres y niñas para explotarlas sexualmente por hombres, sin conciencia ni escrúpulos, es lo que determina que el comercio sexual sea tan lucrativo.

Las condiciones de la explotación sexual constituyen una violación de los derechos humanos, solo basta con observar las formas que tienen los proxenetas para ejercer su control. Estos retienen los pasaportes de las víctimas y se los revenden a unos precios abusivos, acto que deja a las mujeres, en una posición de vulnerabilidad, especialmente a las que han entrado en el país de una forma ilegal. Los traficantes no permiten que las mujeres abandonen la prostitución hasta que hayan saldado sus deudas, y en muchos casos, estas crecen por efecto de los cargos de alojamiento y manutención. Esta situación hace que dependan de los traficantes para disponer de comida, dinero, vestimenta y atender el resto de necesidades. Además, estos emplean todo tipo de amenazas y violencia.

Las víctimas son captadas en su país de origen, transferidas por regiones de tránsito y explotadas en el país de destino.

Existen dos modelos de redes. Por una parte, los grupos con estructura jerárquica y fuerte disciplina interna que suelen compatibilizar esa actividad con otras como el tráfico de drogas, armas o inmigrantes y los secuestros. El segundo tipo lo forma un núcleo pequeño de dirigentes con otros grupos “asociados”. Se dedican en exclusiva al tráfico de seres humanos y son extremadamente violentos.

Latinoamérica se ha vuelto un vivero habitual de las víctimas de estas redes criminales. Los países de destino son principalmente Europa y Estados Unidos, si bien se ha constatado que Brasil, Colombia, República Dominicana y México también reciben mujeres.

Los países centroamericanos se han convertido en una zona de destino de explotación intrarregional. Algunos países como Nicaragua, El Salvador y Honduras son el origen del tráfico, mientras que México, Guatemala y Costa Rica son el destino de las víctimas.

El tráfico interno concentra principalmente a la población infantil y adolescente, o a madres solteras jóvenes. El promedio de edad varía entre los 9 y los 17 años.

LA COSIFICACIÓN DE LA MUJER 
Por Antonio Camacho Gómez.
Santa Fe -Argentina

Si el femicidio es un acto horrendo por sus características que superan el simple asesinato para agrandar todo lo imaginable en materia de perversión- en la República Argentina muere una joven cada veinticuatro horas, no obstante las advertencias de los medios de difusión masiva, de penalidades y recursos gubernamentales-, la trata de personas constituye una realidad de miseria moral que, al revés de aquél, involucra en múltiples casos a quienes tienen la obligación de impedirlo. Es decir, a la propia policía, incluso a funcionarios de mayor rango, sin descartar al ámbito judicial. En este sentido no hay que sorprenderse si tenemos en cuenta que ese cúmulo de bajezas, de malvados instintos, de intereses dinerarios tienen en el mundo tal repercusión que es considerado el delito más rentable detrás del tráfico de armas y del narcotráfico. Para dar una idea voy a poner un ejemplo doméstico ocurrido hace poco tiempo en la ciudad santafesina de Rafaela. En esta urbe de particular desarrollo fue descubierto un grupo de proxenetas que merced a la explotación que comento poseían lujosas propiedades y tierras por sumas multimillonarias.

Resulta extraño que nadie se haya percatado de lo que sucedía, aunque debemos también tener en consideración los temores que implican las denuncias cuando se desconfía de las propias autoridades.

La variedad de circunstancias y las motivaciones en el tema de referencia son de un tenor inquietante tanto acá como en los diversos países del orbe. ¿Por qué? Pues porque, en no pocas ocasiones, son las mismas madres, en concubinato o no, por instigación o escasez de fondos para subsistir, las que entregan a sus hijas en manos de los malvivientes.

No podemos obviar, por otra parte, a gente poderosa de la política y las más diferentes actividades lucrativas de alto nivel que son abastecidas, término atroz, de menores por los crápulas que se mueven cómodamente en grandes hoteles; fastuosas residencias y lugares donde impera la discreción y el anonimato. O bien la recurrencia a datos personales ficticios de unos y de otros. 

Más allá del manejo de esas criaturas en ámbitos de postín, lindas y bien presentadas en cuanto a vestimenta y arreglos atractivos, participando de alguna ganancia y llevando una vida aparentemente favorable por el lógico interés de sus explotadores, se encuentran las menores desgraciadas que son forzadas a desempeñarse tan inicuamente. Una veces huyen  de las naciones a las que pertenecen a causa de la guerra o adversidades cuando lo han perdido todo, hasta la familia, para caer en esas redes de delincuentes siempre vigilantes; otras abandonan sus hogares por cuestiones de padres mal llevados o incomprensiones propias de la edad. Y sin tener medios para mantenerse son presas fáciles de los miserables en cuestión,  terminando muchas veces en prostíbulos miserables. Pero están, a sí mismo, las que, influidas por las vistosas chicas de la televisión o los llamados por Internet, deseosas de figurar en el modelaje o la farándula son atraídas por promesas de farsantes que las utilizan para sus nefastos fines cuando dejaron casa, pueblo o ciudad para concurrir a bien montados engranajes. Que les deforman una realidad ultrajante, cuando ya es tarde para arrepentirse y dar un paso al costado.

¿ Qué hacen los gobiernos? Poco y nada. De vez en cuando, alguna redada, algunas detenciones para conformar a una sociedad, en parte indiferente. Mientras tanto, el mundo gira y gira y la infame trata de personas sigue adelante. 

EL CASO DE ALIKA
María Elena Camba
-Argentina-

La trata de personas es algo inconcebible en cualquier época. Pero más aún hoy, en un mundo globalizado donde la información está a disposición de todos y nadie puede ignorar lo que está ocurriendo delante de nuestros ojos. El comercio del cuerpo humano, tanto de niños como de adultos debe ser prohibido en cualquier sociedad y constituye una de los mayores delitos que puede cometer un ser humano, privar a otro de su libertad, sojuzgar, torturar, traficar con sus órganos, violar. Tantas mujeres son engañadas y parten a desempeñar trabajos que creen honestos, las trasladan a otros países, las prostituyen, les cambian su identidad y quedan a merced de sus captores, a veces con la connivencia de las mismas autoridades del lugar. Organizaciones criminales que operan en distintos países y que se ha acentuado más en la actualidad con la pobreza y la situación de indefensión de tantos exiliados que huyen de sus países por cuestiones políticas, raciales o religiosas. Tantos niños que quedan sin padres y se convierten en mercancías al mejor postor.

Hoy me gustaría como Argentina referirme a casos que se dieron en nuestro país, en particular a Alika Kinan. Fue explotada sexualmente desde sus 18 años y recién después de su rescate en 2012 comprendió qué era la trata de personas. En un fallo histórico, logró llevar a juicio a sus captores, ganarlo y probar la connivencia del Estado con el delito. Hoy es referente del movimiento feminista contra la prostitución y explotación

Así cuenta su historia:

Dentro del imaginario social tenemos instalado que si no sos secuestrada no podés llegar a ser víctima de trata. En el año 1995 a mí me captaron en una situación de extrema vulnerabilidad, de mucha pobreza. Mi madre se había separado de su marido, nos fuimos a la casa de mi abuela en Cruz del Eje y ella se fue a Buenos Aires a buscar trabajo. Nosotras, con mi hermana seis años menor, mientras tanto, no teníamos qué comer. Entonces dejé el último año de secundaria y me fui a Córdoba capital a buscar trabajo. Dándose cuenta de la situación que yo estaba viviendo me captaron ahí mismo. Una piba,

Claudia, vino y me ofreció ir a la inauguración de un bar en Tierra del Fuego: ¿Por qué no te venís al Sur que van a inaugurar un boliche nuevo y vas a ganar un montón de plata?. Y yo no tenía que comer e irme de esa casa donde no había ni siquiera agua corriente. No lo pensé mucho y no hice muchas preguntas. Me habían mandado un pasaje de avión y estaba viajando a un lugar que resultó ser Ushuaia, el fin del mundo.

En Tierra del Fuego me reduje literalmente a lo que ellos necesitaban que fuera y me convertí en una cosa, un producto. Entrábamos a las 11 y media de la noche y no se sabía hasta qué hora, porque ellos decían que se cerraba a las 5 o 6 de la mañana, pero si había tipos todavía, cerraban las puertas del boliche

y adentro seguía. He llegado a salir a las dos de la tarde. Me convertí en una máquina de hacer plata para ellos, porque no era para uso propio. Claudia te llevaba a pasear por el casino y te marcaba a los que estaban ganando para que fueras a acercárteles, a mostrarte.

Yo venía de muchas ausencias familiares y afectivas y con un amor propio bastante destrozado, entonces ellos entraron en mi vida cubriendo esas ausencias y ocupando lugares muy importantes en mi adolescencia. Yo confiaba mucho en ambos, en Pedro y Claudia, los veía como mi padre y mi madre. Vinieron a ocupar figuras de cuidado y protección sin que yo pudiera hacer foco sobre todos los abusos de poder que ellos estaban ejecutando sobre mí. Las mujeres que llegan a las redes de trata son mujeres hambreadas, jovencitas que vienen de pasar violencias o violaciones intrafamiliares y ellos se aprovechan. Es muy complejo deshacerse de eso y ver como un explotador a quien te saca de eso que vos estás viviendo. Crees que mejora tu situación haber llegado con ellos y en realidad sos utilizada de las peores maneras en que puede ser utilizada una mujer, un ser humano, que es la esclavitud.

Cuando la rescataron le costó darse cuenta de la situación en la que estaba. Se seguía sintiendo en deuda con sus explotadores. Una psicóloga fue la que la hizo reaccionar y decidió declarar en contra de ellos.

Alika dice: -Yo los quería. Estaba en el juicio y sentía una gran culpa por estar declarando en contra de ellos. Cuesta mucho alejarse emocionalmente de estas personas que creíste que eran tu familia. A Pedro los domingos le gustaba que comiéramos todas juntas, imagínate la perversión de ese delincuente. Hacía el asado como si fuera una figura paterna e invitaba clientes, amigos de la casa. Te destruye la autoestima porque la propia persona que dice ser quien te cuida, te explota. Las maneras que tienen las redes de trata son perversas porque hoy no hace falta secuestrar. No estamos en Bosnia o en Ucrania, que las tenés que secuestrar y drogar durante dos meses en una casa en un descampado. No, hay sutilezas mucho más complejas y métodos psicológicos para poder llegar a la víctima y que sienta cierto agradecimiento hacia la red de trata y hacia el proxeneta.

Alika fue explotada en la Patagonia por casi una década. Luego, creyendo que dejaba atrás la prostitución, viajó a España engañada por su ex marido, que parecía ser el príncipe que la sacaba del infierno y resultó ser el proxeneta que la metió en un prostíbulo de Barcelona y que la violentó a ella y a las tres hijas que tuvieron. La tenía cerca como su esclava personal.

Aplastada por los abusos y las violencias, Alika se convenció de que, para proteger a sus hijas y subsistir, debía volver al Sur argentino, donde estaba la única opción de vida que le parecía posible. Dejó a sus hijas con su familia en Córdoba y volvió a atender a más de 30 hombres por noche, a perder más de la mitad de lo recaudado, a sufrir constantes descuentos, a vivir prácticamente cautiva, al consumo de drogas y a exponerse a las peores violencias. Volvió a vivir con la música de fondo hasta octubre de 2012, cuando la clausura del “le abrió la puerta hacia la verdad y le permitió rearmar su vida. Un año después, en 2013, Alika volvió al Sur para buscar justicia.

Cuando la psicóloga le preguntó: ¿Si tu abuela, tu madre y vos fueron prostitutas? ¿Cuál pensás que puede ser el futuro para tus hijas? Y ahí Alika reaccionó, se decidió a declarar contra sus proxenetas. Pudo acceder a información de la trata. Leyò sobre las diferentes leyes de trata y se identificó con todas esas violencias y decidió luchar por la búsqueda de los derechos de todas esas mujeres que sufren lo mismo que ella padeció.

Alika Kinan se reconoce sobreviviente y feminista, pero, además, abolicionista, es decir, una ferviente militante de que el trabajo sexual no es un trabajo. Su recuperación fue muy difícil, al principio no soportaba las caricias de sus hijos o su pareja por el rechazo que la prostitución le había dejado del contacto físico, sabe que su caso es especial y que, a pesar de que se sintió poco acompañada después de su rescate por el Estado, sus seis hijos y Alfredo; compañero de vida;, fueron su principal sostén.

En la vida pública, Alika dedica su vida al activismo y trabaja en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) como directora del “Programa de estudio, formación e investigación sobre Trata de Personas”  ;. En su mundo privado, su hija mayor está comenzando la carrera de Derecho y le está dando el gusto a su madre de ver con sus ojos que ese destino que parecía forjado se torció a su favor.

No todas las mujeres tienen la posibilidad de salir de ese círculo enfermizo que las llevó a semejante sojuzgamiento. Pero la capacidad de resiliencia de Alika logró que pudiera transformar su vida y luchar por tantas otras mujeres que padecen lo mismo que ella.

MUJERES VALIOSAS
Pilar Conde

México

Por tiempos inmemoriales , se recuerdan en la historia ataques al feminismo de mujeres sin raíces de familias disfuncionales sin valores y sin sueños , mariposas sin color la diamantina del mundo nunca alcanza a darles brillo.Por más que sufren y gimen …mujeres en el desierto y en el jardín de la flor
Problema de continentes en donde hombres desalmados , petulantes  y engreídos se enriquecen a su costa , están indefensas su necesidad apremia , pensando que la mujer no tiene valor alguno , las deslumbran con engaños en los tugurios del orbe , donde pierden sentimientos marchitan su cuerpo y alma .Y como guiñapos humanos  deambulan por las calles , deseando ser el lucero , ser el sol,  quizá la luna .

Las mujeres somos dueñas del silencio , damos vida con encanto regalamos alas nuevas…entregamos ensoñación , nos parecemos un poco a los árboles del bosque ,
Abrigamos con la sombra y compartimos los frutos .
Si encontramos un ser grandioso que camine a nuestro lado , pregonamos por las noches frases bellas y silentes que tocan muros , ventanas y llegamos al estanque
Donde los sapos y ranas  , con el croar como canto componen celestiales melodías ,el mar rompe con sus olas la quietud de ese momento .

Mujer somos valiosas no permitas que te ultrajen , valórate  se tu misma , grita con el viento y forma arcoíris en el universo etéreo.


LA MIRADA DE PILI

Lidia Dellacasa de Bosco
Argentina

 

La primera vez que escuché su voz fue un sábado. La calle aún dormitaba en un silencio apenas rasgado por algunos sonidos lejanos. En la ruta cercana, el rumor del tránsito, semejante a un avispero, por momentos decrecía hasta la nada.

   La voz gritaba algo, una palabra que al principio no lograba descifrar. A medida que se acercaba alcancé a distinguir una frase repetida, persistente… siempre el mismo tono. La voz se aproximaba por las veredas desiertas y me mantenía expectante. Hasta que se hizo más nítida y escuché el pregón monótono: ¡Pan caserooo!…Calentito el pan casero…

   Me asomé a la ventana y lo vi. Era un muchacho que arrastraba un carrito cargado de panes. Aunque ninguna puerta se abría a su paso, él continuaba la marcha con una decisión que me conmovió, quién sabe por qué…

   Poco a poco, los vecinos le fueron tomando confianza a aquel vendedor que se exponía al frío cortante de las mañanas invernales y al sol estival que reverberaba en el asfalto. ¡Aquí, Joaquín!, lo llamaban con un gesto amistoso cuando ya supieron su nombre. Me dicen Joaco, aclaraba él, siempre sonriente.

  Con el paso de los meses, en una especie de amistad callejera, supimos que vivía con su hermana menor y su madre. Ella amasaba los panes cada día para sobrevivir con dignidad a la pobreza que empezó a acosarlos cuando el padre los abandonó en silencio. Joaquín dejó la escuela para que pudiera seguir estudiando su hermana Pilar, la Pili, como él la nombraba desde el cariño.

   El día que la madre comenzó a hacer pastelitos, la Pili se ofreció a ayudarlo en la venta. Le brillaban los ojos negros de sólo pensar que podría salir del barrio humilde y recorrer otras calles con Joaquín. Al principio, él no aceptó la idea, quizás por un secreto temor que no se atrevió a revelar. Después, la insistencia de Pili terminó por convencerlo. Bueno, pero solamente de tarde, cuando no vas a la escuela. Vos llevás la canasta con los pasteles y yo el pan. Y no te alejás de mi camino, ¿de acuerdo? Ella asintió con una sonrisa feliz que ahondaba los hoyuelos de sus mejillas adolescentes…

   La primera vez ocurrió una tarde de otoño, cuando ya regresaban ofreciendo las últimas mercancías. Pili se alejó de su hermano que estaba vendiendo unos panes y dobló en una esquina desconocida, atraída por las casas altivas, tan distintas de las de su barrio que lindaba con los campos agrestes. En ese momento, la llamaron desde un auto. El conductor y la mujer que lo acompañaba le compraron los últimos pastelitos de la canasta y cuando ella ya se volvía feliz en busca de Joaquín. le preguntaron su nombre. Pilar, dijo ella, pero me dicen Pili. Los compradores quisieron saber si siempre andaba por allí. Para otra vuelta de pastelitos, piba, explicaron, y ella les contó confiada cómo ayudaba a su hermano mayor en la venta que les permitía vivir. Mientras, hablaba, sin advertirlo en su inocencia transparente, la mirada del hombre recorría su cuerpo esbelto de niña que inauguraba la adolescencia. La despidieron sonrientes, con un gesto cariñoso de la mano en alto.   

   Varios días después volvió a ver a la pareja que pasaba lentamente en el mismo auto. Ambos la saludaron tocando la bocina y ella se sintió secretamente feliz de ese gesto que sentía la integraba a un mundo que no le pertenecía.

  Cuando ya el otoño se había despojado de sus ocres, un atardecer los sorprendió en un laberinto de calles que separaban lujosas quintas de fin de semana. Joaquín le dijo que debían apurarse aunque la venta ese día no estaba completa. Mientras preparaba los panes para una mujer que lo había hecho pasar al jardín, Pili reconoció el auto de la pareja que hacía unos días le había comprado los pastelitos en otro barrio. La mujer la llamó con la mano desde el otro lado de una plazoleta agreste y la niña cruzó entre los arbustos para llegar hasta los que creía seguros compradores. Cuando su hermano regresó a la vereda no la vio y una tensión de alarma se encendió en su interior. ¡Pili…Piliiii…!! ¿Dónde estás? Nadie respondía a su llamado cada vez más persistente. El grito familiar de ¡Pan casero! quedó atrás y sólo resonaba el nombre de la niña, recorrido por un temblor de miedo y lágrimas apenas contenidas.

   Joaquín corrió por las calles que un cielo nublado con presagios de tormenta llenaba de sombras. Preguntaba en cada casa donde veía gente, pero sólo una mujer supo decirle que creía haber visto a una chica acercarse a un auto que conducía una pareja. ¿Cómo era? ¿La escuchó decir algo?…Un aluvión de preguntas a las que la dueña de casa únicamente pudo responder que era una chica de unos trece años, de cabellos oscuros y crespos. Eso me pareció, porque ya estaba medio oscuro y cerré la ventana.   

   Cuando llegó sin fuerzas a la casita familiar, estalló en un llanto incontenible y se abrazó a la desesperación de su madre. Esa misma noche, en medio de la lluvia despiadada, hizo la denuncia en la comisaría. Lo enardeció la excesiva calma indiferente con que anotaron el nombre de su hermana y le dijeron que quizás había ido a casa de una amiga. Mañana la buscamos… si no aparece antes, le prometieron.

   No hubo un mañana de reencuentro. Joaquín seguía recorriendo las calles de la ciudad que ahora le parecían un orbe hostil. Preguntaba por Pili a todos los que cruzaba en su camino. En su desesperación hizo rústicos carteles con la foto de ella y los pegó a los árboles y los postes de alumbrado.

   Varios días después, leyó el horror en los titulares de los diarios: Desaparecen dos mujeres jóvenes sin dejar rastros. Una de ellas es menor de edad. La policía las busca intensamente. Probables víctimas de la trata de blancas.  

   En la alta noche  de otoño Joaquín no puede dormir. Han pasado dos años desde que vio a Pili por última vez. Ya nadie la busca. Ël dejó la venta de pan casero y ahora es peón de albañil. Su madre agoniza de angustia en el silencio de la casita humilde.

   En alguna parte, muy lejos del barrio donde nació, Pili mira a sus captores con el terror en los ojos oscuros. Ya agotó todo el llanto y sólo reza bajito, para que no la castiguen.

   En ese mismo instante, Joaquín busca en el cielo de abril una estrella. En el resplandor tenue que le recuerda la mirada de Pili sueña su regreso. Unas lágrimas silenciosas le nublan la visión del abrazo que quizás nunca sea y el pensamiento atroz de la maldad de los seres inhumanos que han olvidado  a Dios.       

 

LA TRATA DE PERSONAS
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón
Tucumán-Argentina

Hay, sin dudas, una alarmante proliferación del crimen, al margen de que los índices estadísticos muestren su aumento o alguna disminución. La actual generación está en deuda con el derecho. A través de los siglos se han ideado formas de controlarlo que han dado resultados más o menos satisfactorios. En la actualidad no se sabe, no sabemos, cómo se habrá de combatirlo para reducir su alarmante peligro sin crear un estado policial ni afectar el derecho a la defensa y a la presunción de inocencia. La sociedad adopta criterios permisivos, rechaza la censura, favorece el hedonismo, abandona los altos ideales como programas de vida, se ríe de la pureza, sé farsa de lo sublime, desconfía de los heroísmos, desecha los esfuerzos, se inclina hacia el jolgorio, elige lo fácil. Tomamos esas posturas porque se nos da la gana, porque estamos en nuestro derecho de hacerlo, porque cada cual tiene su criterio para elegir el camino hacia su felicidad. Pero no debe resultar sorprendente que en la medida en que la humanidad desprecie las virtudes, proliferen los vicios, los delitos y los crímenes. Existen evidencias concretas de redes de tratas de personas a nivel Mundial. Familias, padres, hermanos e hijos que tuvieron que enfrentarse en soledad a una mafia reinante, si, reinante, porque no solo se encuentra muy difundida sino que también impera en amplios sectores de nuestro orbe, y jamás alcanzo los alarmantes niveles que adquiere en la actualidad, y lo que es peor, el grado de resignación, de tolerancia y hasta de paciente aceptación con el que se la ve en estos día. Nihil novi sub solé (no hay nada nuevo bajo el sol). Las mafias, el crimen ejecutado por organizaciones tenebrosas, la delincuencia armada de estructura tácticas apelan a la corrupción como uno de sus implementos más eficaces. Hay  quizás demasiada pobreza, una pobreza acompañada de la desesperanza de conseguir un trabajo digno. La pobreza, la penuria extrema, el hambre, pueden llevar al robo, a ese tipo de robo que es plenamente justificado cuando tiene como objeto la supervivencia. Pero la ola criminal que se advierte no parece responder a esas extremas necesidades, sino a la desaprensión, a la desvergüenza, a la falta de normas, al extravío, a la droga. La generalización de la pobreza, producida por el desempleo, la pandemia y el encierro puede influir, quizás, avivando la ola de asaltos y de crímenes. Pero los delitos no son acicateados directamente por la pobreza que se expande, sino más bien por organizaciones ilícitas que asolan  de manera permanente. Es fácil señalar a la pobreza como culpable de los delitos. Pero lo que más alarma es la proliferación del crimen en gente con medios de vida, el delito encarado por desapego a las normas tradicionales de conducta, los robos por las simples ansias de pasarla bien. La actuación de mafias. Se podrían citar muchos casos notables de este tipo de delitos pero no vale la pena, porque bien los conocemos y los recordamos. La culpa no es de la pobreza sino de la desfachatez, del hedonismo, de la trapacería, de la impunidad. Sin embargo los sembradores de Paz, algo podríamos  hacer para combatir el flagelo de las tratas, coadyuvando con nuestras publicaciones para difundir y alertar sobre esta plaga que aumenta como un virus.  Hoy estamos ante modalidades desconocidas, asociaciones ilícitas y bandidos que, sin motivos para odios ni furias, porque si , matan, secuestran y trasladan a sus víctimas, gratuitamente, como si fueran objetos de desperdicios. Pareciera que llevados por su insensible desenfado o por la inconsciencia de la droga. Estos profesionales del delito resultan los más peligrosos. Entre la gente cunde el criterio de que deben renovarse los códigos para que la delincuencia sea más castigada, para que cometer un delito sea motivo de una pena severa, para que el rigor de la ley proteja al inocente y conmine al malhechor. De todas maneras el debate sobre esta mafia nos alerta: El Mundo en momentos de enormes dificultades encerrados, en cuarentena con una pandemia que extiende sus garras a límites insospechados, esta ante la evidencia cierta de mafias que extiendan su poderío hasta ciertos  sectores de la sociedad que debieran mantenerse inconmovibles. El día mundial contra la trata fue proclamado en el año 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas   y es una grave violación de los derechos humanos, en donde todos los países del mundo están afectados por el horrendo tráfico. Esa explotación incluye la sexual, los trabajos y servicios forzados, las practicas análogas a la esclavitud, la servidumbre y extracción de órganos. Logremos que  nuestras denuncias  se inserten en la opinión pública, poniendo también  a la prensa y los medios de difusión a nivel mundial en estado de constante vigilancia. La construcción de la paz nos obliga a unirnos frente a los dolores profundos fruto del delito y la perversión. No podemos permitir que la violencia se asiente  en nuestra sociedad  y en el mundo en general; tenemos el deber de proteger a las víctimas, y esa es una obligación como prójimo y cristianos. Transitemos por la senda del perdón y la reconciliación. Es que necesitamos imperiosamente sembrar paz y amor en este mundo tan asediado por una crisis humanitaria y sanitaria sin precedentes.

LA TRATA DE PERSONAS 
Por Elsa Lorences de Llaneza
Argentina

  El tema de hoy de la Revista Aristos es la “Trata de personas”  Un buen tema que, sin embargo para mí es muy doloroso porque en mi país hemos vivido varias veces la desaparición de niños, jóvenes y no tan jóvenes que  casi nunca se vuelven a encontrar o en la mayoría de los casos aparecen lamentablemente muertos .

   Niños pequeños arrancados de las manos de sus padres. Jóvenes mujeres que salieron a bailar y nunca más aparecieron. O como la de este caso que elegí para exponerlo y que lamentablemente se convirtió en antológico y del que todavía habla la prensa del país.

    En el año 2002, una joven de una provincia de la República Argentina, salió de su casa para ir al médico y nunca regresó. El caso fue relacionado con la Trata de Personas y la prostitución forzada. En este caso fueron identificados varios sospechosos.

   Según las investigaciones aportadas, la joven fue secuestrada para utilizarla en una fiesta sexual, el que se piensa sería su primer destino de explotación. Afortunadamente de esto loga escapar, pero la vuelven a atrapar. Una prostituta contó que pasó por manos de un proxeneta que a los dos días la vendió en $2.500 (año 2012) a depravados de otra provincia Argentina.

No quiero entrar en cuestiones de leyes porque no es mi profesión, pero en el año 2013 (pasaron once años), terminó el juicio que condenó a los imputados, pero esta joven nunca apareció.

   Lo que quisiera resaltar es la acción de una madre desesperada y ejemplar. La buscó sin bajar los brazos. Viajaba a todos los lugares donde alguien le comentaba que había una persona parecida a su hija. Se metió en todos los prostíbulos disfrazada y logró realizar un mapa de la trata de personas, salvando a muchas chicas pero sin poder, lamentablemente, encontrar a su hija.

   En el año 2007, la  señora impulsó la Fundación que lleva el nombre de la hija y que brinda asistencia integral y gratuita a familiares y víctimas de la trata de personas, la cual ha logrado liberar a varios miles de mujeres.

   Mi deseo es recordar a Marita Verón, la joven desaparecida y  pedir que, en donde esté, reciba la fortaleza de Dios. Y hacer un homenaje a su madre: Susana Trimarco, con toda la admiración que siento por ella y pedirle que nunca baje los brazos porque hay mucha gente que necesita de ella.

   La Fundación que ella  impulsó se llama “María de los Ángeles”. Dios quiera que nunca más se tenga que usar, porque eso querrá decir que estos casos no volverán a repetirse.

 

PASAPORTE AL INFIERNO
Por: Gustavo Páez Escoba
Colombia

Lady Johanna Bárcenas Alzate nació en la ciudad de Pasto, Colombia. Trasladada la familia a Cali, allí terminó el bachillerato. Vivía en una casa modesta del barrio Nápoles con su mamá y su hija, a quien tuvo a la edad de 15 años y sufría el síndrome de Down.

Ellas tres eran las integrantes de la familia y sufrían una difícil situación económica. Al no contar con la presencia del jefe del hogar, a Lady Johanna le tocó hacer el oficio del hombre, aunque de manera precaria, ya que no estaba preparada para ejercer una posición rentable. Con el tiempo se volvió vendedora de perfumes, oficio que aunque le dejaba algún rendimiento, no le proveía una subsistencia digna. En esta actividad conoció la miseria de las calles y sufrió hambres y tristezas.

Un día apareció con la noticia de que viajaba a China a traer mercancías. Lo cual parecía razonable. Esto fue en proximidades de la Semana Santa. No suministró mayores datos, pero se mostró optimista con el plan que traía entre manos. Dejó traslucir que ganaría buen dinero, ya que los productos chinos tenían mucha demanda y le permitían obtener buenas utilidades.

Lejos estaba Ana, su madre, de sospechar que su hija se había metido en negocios oscuros. A paso lento y cercada por las necesidades, la vendedora de perfumes había llegado a la mafia de las drogas. Esta se encargaba de entrevistar a mujeres que como ella, bajo el apremio económico y la ilusión de ganarse una buena cantidad de dinero, aceptaban cargar en sus cuerpos pequeñas remesas de cocaína y otras sustancias ilícitas. Así, ingresó a la triste condición de “mula”, halagada por el ofrecimiento de treinta millones de pesos que le hizo un ciudadano español, miembro de ‘Los Comba’, por transportar dos kilos de coca a China.

Él le garantizó que esa actividad era segura. Mientras tanto, la mujer repasaba su penuria, con una hija enferma y con necesidades agobiantes que no lograba atender.  Y aceptó el papel de “mula”. Creyó que también ella, como otras que realizaban el mismo oficio, “coronaría” cada viaje con los jugosos pesos que le reportaría su labor.

Como primer paso, adquirió ropa interior dos tallas más grandes que las que usaba. Los miembros de la organización la asesoraron en el trámite del pasaporte y los otros requisitos del viaje. En Sao Paulo (Brasil) recibió unos pantis llenos de coca, la que no sería detectada debido a su recubrimiento con látex, según se lo explicó la persona que la contactó. Ella no entendía nada de eso, pero estaba tranquila. Y feliz por poder solucionar por ese medio sus ahogos económicos.

En China vino a abrir los ojos a la realidad, cuando la Policía sospechó que algo encubría, debido al poco equipaje que llevaba y a la insuficiencia de los 1.000 dólares que portaba para pagar la estadía de diez días en lujoso hotel cuya tarifa era de 325 dólares diarios. Una agente intuyó que cargaba droga y le ordenó quitarse el abrigo, lo que puso al descubierto los dos kilos de coca camuflada en su ropa íntima.

Llevada a la cárcel, argumentó que le llevaba un millón de pesos al dueño de la remesa. Esto le evitó la pena de muerte, pero fue condenada a cadena perpetua. En China el tráfico de narcóticos se castiga con medidas muy rígidas. Otras 67 colombianas estaban presas por el mismo delito. De ellas, varias serían ejecutadas, otras estaban sentenciadas a cadena perpetua  y las demás pagarían cárcel entre 15 y 25 años.

Así terminó Lady Johanna su sueño y arruinó su existencia. Ojalá este caso dramático sirva para alertar a otras mujeres ingenuas que al igual que ella se dejan sugestionar por los espejismos de los paraísos artificiales y caen en los precipicios de la fatalidad.

LA PROSTITUCIÓN COMO ACTIVIDAD PRINCIPAL INVOLUCRADA DENTRO DE LA TRATA DE BLANCAS
Dra. Amada Patarca
-Argentina-

En la República Argentina, en principio, LA PROSTITUCIÓN no es considerada delito. Su ejercicio constituye tan sólo una falta o contravención, la que podría ser sancionada con penas mayores sólo cuando el caso tratado involucre a prostitutas mayores de edad y se encontrara, además, unido coincidentemente a un escándalo. De atenernos a esta realidad, meramente superficial, podría no llegarse a entender por qué, el delito denominado trata de blancas -íntimamente ligado a la prostitución en la mayoría de los países de occidente se encuentra entre los calificados»de magnitud» por oponerse, el hecho que constituye su accionar, a la normativa del Iuris Gentium. Derecho de gentes que resguarda lo que, de modo más moderno hoy designamos también con el
nombre de»los derechos humanos». Y es precisamente por esta razón que el delito de «trata de blancas» ha llegado a ser considerado -por lo repugnante de la situación planteada al concretarse- un delito tan sancionado, nacional e internacionalmente como lo fue y sigue siendo el genocidio. Sucede que la puesta en marcha por parte del tercero -mentor/ organizador/ empresario- del negocio contenedor del ejercicio de la prostitución de personas, por lo general una o más mujeres ajenas al mismo, fue y sigue siendo, aunque actualmente con variaciones en las antiguas formas de desenvolvimiento, tan reprobada y mal vista, por las sociedades civilizadas del mundo entero, como para que la definición de su concepto comprenda, de una manera cabal, no sólo la explicación del hecho (acción en sí) sino, además y coincidentemente,la valoración -dikelógica- emitida,respecto del mismo.
El ejemplo estaría dado sólo con la simple mención de los adjetivos, tácita o materialmente establecidos y utilizados siempre para calificar tanto al concepto de la trata de blancas como al de proxeneta, inseparable de aquella. A saber: Es proxeneta quien (el repugnante ser humano que…) vive parasitariamente, subviniendo a sus necesidades con el producto de la prostitución ajena. Ahora bien, por las palabras «repugnantes» b(adjetivo calificativo) y » parasitariamente»(adverbio que singulariza una acción, caracterizándola de una manera específica) las cuales, a su vez, se relacionan con una valoración subjetiva, se infiere, sin posibilidad de equivocación alguna, que la trata de blancas por constituir una explotación subrepticia, utilitaria e indefinida en el tiempo,forma parte de las actividades denominadas inmorales ya que el vivir o energizarse a expensas del trabajo o esfuerzo de otro ser humano no constituye acto positivo, ninguno. Penado por la ley, hoy en día no sólo es inmoral sino delictivo.
Veamos, entonces: Cuando algunos varones (aunque excepcionalmente también mujeres) adoptando una forma parasitaria de vivir en perjuicio de cierta clase de mujeres (las prostitutas), para facilitarles a estas el ejercicio de su tarea, consistente en actos reiterados de comercio sexual con terceros, una vez iniciadas en tal actividad, privándolas de su libertad, les niegan el derecho de ser consideradas y tratadas como personas, nos encontramos en presencia de la actividad delictiva denominada por todos los habitantes de los países civilizados, » TRATA DE BLANCA”.
Nota I): Para establecer alguna precisión al respecto, debemos tener presente que el término » hombre»corresponde tanto al que detenta las potencias desarrolladas, como al que no llega a detentarlas y que el término «persona»corresponde, siempre,al ser humano cuyas potencias se encuentran ya desarrolladas.
Nota II) No trascendió aún como lacra social la trata específica de negros y/o de blancos víctimas -de sexo masculino- con miras a la explotación económica del negocio carnal -sexual- concretado merced al ejercicio, por parte de estos, de la prostitución como actividad continúa, constante y reiterada, entablada con terceros clientes, quienes, a su vez, abonan por ello un precio. Pero si trascendió la trata de niños de ambos sexos, como forma de sometimiento, relacionado con dicho fin.
Entonces, como consecuencia de todo lo hasta aquí expresado y a propósito del análisis que hemos encarado y estamos desarrollando, debemos remarcar una observación que consideramos esencial, como para conseguir con ella demostrar el carácter absolutamente antijurídico de esta actividad que por lo compleja suele tomar parte a su vez en una considerable cantidad de variadas causas, todas delictuales. Y esa observación es esta: Si a primera vista pareciera que el consentimiento valido de la mujer capaz eximiría, dentro de la entidad o empresa formada al efecto, de la responsabilidad personal, individual y unilateral que al explotador/proxeneta dentro de ella compete, una mirada dirigida con más detenimiento nos indica otra cosa: que la palabra » trata o trato»  nos conduce por aproximación a la palabra convenio, del cual la prostituta no forma nunca parte, razón por la cual al calificarlo con la característica de «sui generis «, la significación que su concepto establece se encontraría cercana a: unión de voluntades entre varones contratantes cuya concreción, tácitamente formulada, garantiza, » siempre»  el cumplimiento del objetivo propuesto: el de lucro. Sin otorgarse, al respecto, la más remota posibilidad de interposición de algún tipo de excepción. Mecanismo: El ofertante, como si se tratara de una mercadería de uso corriente dentro de un circuito comercial, expone a la consideración y apreciación del posible comprador a la mujer ya señalada como la encargada de ejercer el referido comercio carnal con clientes cotidianos, de trato continuo o circunstancial.
Clientes que habrán de abonar el servicio requerido coincidentemente con la concreción del mismo y en dinero efectivo. Luego, sin permitirle a la » pupila» (nombre acordado dentro del » trato»  para referirse a ésta) discusión alguna en el regateo, por considerársela, también a ella, simple objeto de la transacción, le asignarían un precio cierto, la mayoría de las veces, sin ella enterarse. Tampoco se entera  de que, a partir de ese momento, se encontrará, conminativamente obligada (sujeta) a colaborar con la empresa. Empresa que relativiza  en más o en menos su «sueldo», según las circunstancias. Al adjudicatario, llamado a partir de ese día » proxeneta » o » macró » lo moverá, entonces, un único fin específico: el de administrar las ganancias obtenidas por la prostituta de «su» propiedad y ajena al acuerdo, amasadas o elaboradas con la practica continua y reiterada del acto sexual por parte de ella, realizado con el cliente de turno, con manejo de la profesionalidad requerida, según lo establezca el nivel en el cual su propietario la ubique. Y todo esto es así aunque en algunas ocasiones otorgaran al observador la posibilidad de asegurar que los desplazamientos efectuados por estas mujeres dentro de su entorno habitual, son llevados a cabo por ‚éstas en completo estado de libertad. La profesionalidad manifiesta,referida siempre a actos sexuales efectivizados con distintas personas cada vez es, precisamente, lo que constituye el objeto esencial de este negocio, organizado brillantemente y siempre como actividad lícita, para conseguir disimular sus aviesas y escondidas intenciones. Pero, es precisamente el ofrecimiento oneroso de momentos íntimos lo que, degradando la actividad sexual así convenida, transforma este ejercicio tornándolo inmoral, es decir no recomendable por la mayoría.
Y es, precisamente, la parasitaria tarea del proxeneta, de administrar en provecho propio el dinero proveniente del ejercicio de la prostitución ajena, la causa por la cual esta actividad adquiere, peligrosamente, la idiosincrasia de la figura delictual, no sólo dentro del ámbito interno de nuestro país, sino también, internacionalmente. Y algo más al respecto: Aunque algunos clientes se comporten como pacientes necesitados de algún tipo de alivio para su salud quebrantada por falta de mujer, en el momento oportuno (no olvidemos que el ejercicio del sexo, constituye, para la mayoría de los seres humanos, un imperativo manifiesto y categórico), indudablemente, la prostitución, explotada de manera individual o por interpósita persona, constituye, en una simple y primera instancia, una mala o inmoral costumbre aunque se encuentre emparentada, a primera vista, con la locación de servicios. Es que, además, el ejercicio constante, por parte de la mujer sometida a esta esclavizada manera de vivir y con un único motivo, el económico, lleva inexorablemente a la degradación de la dignidad de la persona que de esta forma vive. Repitiendo fatigosamente y muchas veces hasta la extenuación, durante toda una jornada, ese acto sexual obligatoriamente impuesto, con el único fin de acrecentar, siempre un poco más, las arcas de quien detenta el dominio de amo y señor sobre esa mujer, sometida a su pesar, muchas veces por ignorancia. Los procedimientos utilizados por los propietarios -proxenetas- que administran su negocio como verdadera empresa comercial, suelen formar parte del mejor estilo mafioso. Drogas, juego, prostitución y alcohol, constituyen, sin lugar a dudas, los cuatro pilares sostenedores inobviables de este tipo de emprendimiento.
Y a esos procedimientos se refirieron ya, tanto Albert Londres, en el año 1927; Francisco Ciccotti en 1932, poco tiempo después, como también Gerardo Bra en 1982 y Jorge Silvio Colotto, en 1988 entre tantos otros.
Estos con descripciones precisas de los hechos sociales ocurridos realmente en las pocas expresadas y con protagonistas verídicos de las muchas ciudades involucradas, se ocuparon de explicar -para que no persistiera en el común de la gente la ignorancia relacionada con esa materia- no solo el cómo de ese proceder conjunto sino, además, el porque‚ de la peligrosidad que la misma entraña.

NOTA I: La trata de esclavos: Es la tendiente a procurar por su intermedio, conminativamente, mano de obra gratuita (o relativamente barata). Es considerada delito contra el Derecho de Gentes aunque el fin de esa trata o trafico sea acrecentar la productividad, dentro de una región determinada cuando la mano de obra libre se encuentra escasa. La falta de libertad en el aportante de horas de trabajo y el lucro obtenido merced a dicho aporte, a distribuir solo entre los tratantes firmantes del acuerdo, luego de evaluar, estableciéndole un precio a la capacidad laborar del elegido, constituyen las dos razones esenciales constitutivas de este delito.

NOTA II: La trata de blancas: Es la tendiente a procurar, por su intermedio, satisfacción sexual a aquellos que, con el simple pago de un canon a quien posibilita el contacto (imposible para estos de otra forma), colaboran sin el menor peso de conciencia para que la red contenedora de la macabra trilogía (proxeneta- prostituta- cliente) se transforme en indestructible. Por las características de actividad conminativa que esta última, intrínsecamente, conlleva, la Trata de blancas ha sido, también, elevada a la categoría de delito contra el Derecho de Gentes. Creemos que con la sola explicación efectuada mediante las notas precedentes, relacionadas con las dos figuras delictivas allí referidas, se posibilita, sin más, la toma de conciencia de la total y definitiva equiparación de ambas. Y todo eso junto, nos obliga a pensar algo más todavía: que con la puesta en marcha de la figura delictiva relacionada en ultimo termino -la trata de blancas- se ha conseguido, desjerarquizando a la mujer en lo atinente a su rol sexual específico -relacionado, este, con el goce natural que con ella se consigue- imponerle un cruento, rápido y por demás drástico descenso. Tomado desde el altísimo sitial, conseguido dentro de la escala de valores, establecido para ella por la vida, desde el inicio mismo de los tiempos. Es que el ejercicio de ese tipo de actividad, considerada, por lo servil, tan decadente como oscura, ha quedado relegada, al conseguir despojar de su humana dignidad a la atrevida persona que la ejerce, en una posición de rango aún más bajo que la detentada por un jornalero estibador o un juntador cuadrillero.
La miseria que destruye todo y profana hasta los templos en donde se acomoda para soñar de vez en cuando, consiguió, al menos, un protagonismo el que, a juzgar por lo que aún se ve, no va a ser dejado de lado, fácilmente.
Tanto a la explotación internacional de la prostitución -trata de blancas- como a la explotación internacional de la esclavitud -trata de esclavos- las que, en esencia, son la misma cosa, no se las llega a contrarrestar solamente con convenciones internacionales. Para neutralizar estos dos flagelos, como así también otros -menos o tan graves como los dos primero citados- a las convenciones, sin duda, habría que complementarlas, siempre, con una buena dosis de cultura y educación, suministrada en especial por las autoridades de los gobiernos, a las posibles víctimas, como positiva fórmula limitante y/o neutralizante de actitudes negativas. También habría que suplementarlas ayudándolas con el aporte de algo que la experiencia de siglos nos indica como lo mejor: con la apertura indiscriminada de un buen número de fuentes de trabajo, lo que equivale a decir: con manantiales de dinero logrado legalmente y de manera sana y natural, para hacer frente a una de sus inobviables obligaciones: los gastos atinentes a seguridad social. Podría, también y por último, contrarrestarse a la drogadicción y a su actividad complementaria -el tráfico de drogas- suministrándoles a las futuras víctimas y victimarios, por qué no -personas todas con latente posesión de estado emocional confuso- la misma medicina. Y decimos esto, de ayudar para contrarrestar el mal que con las acciones descriptas y ambas tratas se causa, por cuanto en dichas convenciones, la mayoría internacionales, el texto, redactado, casi siempre, en el mismo lugar donde se firma, suele no coincidir, en lo atinente a la significación de sus conceptos, ni con los tenidos en cuenta en el lugar de concreción de las acciones que sirvieron de base para generar el lejano nacimiento de la respectiva convención, ni tampoco con la significación de los conceptos encerrados dentro del tipo legal característico y preciso de las mismas. Y afirmamos todo lo aquí referido, atento a que sabemos no solo que a las acciones se las conjuga con palabras que, a su vez, toman parte de un texto dicho en algún idioma, sino además que, por lo general, suele otorgársele a los términos utilizados en la conjugación, una significación conceptual no siempre coincidente con la significación conceptual de lo establecido mediante la letra de dicho texto. Todo así, habida cuenta de la disparidad de criterios lógicos puestos en juego por los involucrados en el caso o hecho, en razón de la distancia. Distancia con la que se logra, además, diversidad de circunstancias.
La trata de blancas se perfecciona, entonces, cuando un hombre -el llamado proxeneta- consigue las rentas – ganancias económicas por este anheladas, usufructuando del canon abonado por el cliente en forma directa a la pupila o indirectamente a él, atento al dominio que sobre la prostituta ejerce desde que consiguió el convencimiento por parte de esta de la importancia y bondades de su labor. Y a partir de ese instante, una vez consolidado el negocio entre ambos, debe  conseguir hacer uso del mejor de los medios para que su » pupilas «no pretenda cambiar de «protector «.Suministro de drogas, golpes y hasta torturas de variadas formas constituyen las naturales y corrientes herramientas de dominación conocidas dentro de ese ambiente.

La peligrosidad del acceso a ese mundo ya ha sido puesto en evidencia. Sin embargo no ha sido posible erradicar este flagelo pese a los esfuerzos realizados por los legisladores y las medidas tomadas dentro del  ámbito jurisdiccional nacional, con la sanción de normas materiales o interjurisdiccional, con la firma de tratados, convenciones y/o la sanción de normas de conflicto, con las cuales, derecho penal en medio, se consigue la solución de los problemas internacionales jusprivatistas, generados. No olvidemos que la trata de blancas se refiere al tráfico de personas cuando a las pupilas o prostitutas en actividad se las cambia de destino trasladándolas a otros lugares -léase, también a otros países- como positiva fórmula de castigo o de instalación del miedo por el exilio obligado y el coincidente uso, hasta el abuso, en ciertos casos, del rigor. El meollo que torna ilícita esta despareja e indignante asociación de perfil laboral, con marcados visos fraudulentos de apoyo, se encuentra en las consideraciones expresadas. La Constitución Argentina y la legislación civil y comercial vigente, por medio de todo su articulado nos informa, de una manera por demás precisa, que una asociación lícita no podrá  contener objetivo inmoral alguno y la trata de blancas, por las razones expuestas, lo tiene y de sobra.

EN LA PROFUNDIDAD DEL MAR
Roselvira
Argentina

El sol había decidido esconderse esa mañana; regresaba de una noche horrible. Abrió la puerta de su casa y sintió un poco de alivio, aunque se sabía presa. Era imposible escapar de la explotación a la que era sometida. Laura entró y se desvaneció sobre el sillón de la sala. Cerró los parpados y una lágrima comenzó a brotar despiadadamente, quiso recogerla con su dedo índice, pero le fue imposible ya que esa lágrima venía encadenada a otra…y otra…y otra. Las pestañas intentaron levantarse, pero fue peor todavía, ya que un caudaloso río fluía con más presión.
– Tendré que quedarme con los ojos cerrados, de lo contrario quedaré toda mojada, haré una inundación. .. Se tocó la ropa y comprobó por la humedad que el problema era grave. Como pudo llegó hasta el baño, se recostó dentro de la bañadera, colocó el tapón y se quedó pensando si desde allí podía recoger los retazos del ayer, antes de que aquella bestia le robara su alegría y su inocencia. Ya el agua salada le cubría casi todo el cuerpo.
Sí, se dijo a sí misma con convicción, desde aquí lo lograré. Y una sucesión de imágenes comenzaron a desfilar, algunas le incrustaban espinas en la piel, casi no lo podía soportar, pero no podía huir sin abrir los párpados y adónde se iría
en esas condiciones. El sol ya comenzaba a brillar y Laura no lo podía ver.
-Algún día se detendrá- pensó.
-Ya ni puedo moverme
-Quién me robó la ilusión?
Casi al final de este último pensamiento y en forma simultánea, tomó con sus
dedos el tapón de la bañadera y lo levantó. Al fin logró abrir los párpados y
pudo sonreír
Estaba en la profundidad del mar.

 

2 comentarios en “ARTICULOS Y NARRATIVA SOBRE LA TRATA DE PERSONAS”

  1. Leonor, tu relato es crudo y revelador, espero que sea verdad en cuanto al desenlace y que los culpables hayan recibido un castigo merecido. Saludos.

    Responder
  2. Habiendo tomado conocimiento del artículo escrito sobre TRATA DE PERSONAS del amigo y colega escritor, Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón, y unos días antes de su publicación en ARISTOS, le escribí el siguiente email reflexivo sobre el tema. Aprovechando la ocasión para saludar y felicitar al conjunto de colaboradores que, ut supra, nos dieran a conocer sus apreciaciones y puntos de vista sobre tan difícil como traumático asunto.
    Por lo demás, mi correspondencia con Lobo Aragón, como sigue:

    De: Adrián Néstor Escudero
    Enviado: domingo, 12 de julio de 2020 23:59
    Para: Jorge Bernabé Lobo Aragón
    Asunto: UN ESCRITO DE ALTO NIVEL CRONICAL PERIODÍSTICO – RE: «La Trata de personas»

    Muchas gracias, querido Bernabé por este escrito de alto nivel cronical periodístico.

    Hay un gran talento de tu parte para concretar estos frutos que nos revelan con claridad y precisión argumental, el enfrentamiento entre los Valores y Disvalores que compiten (aunque el Valor no compite, sino más precisamente, está al servicio desprendido y cooperativo de la Humanidad con desprendimiento generoso) por el alma del hombre.

    El problema de la trata de personas es tan antiguo como memoria tengamos de la historia humana. La más evidente y brutal ha sido la desconsideración del nativo originario de cualquier continente como Ser Humano: Colón mismo, alentado por los nuestros Padres Jesuitas, se animó no obstante los prejuicios de la época a demostrar la Humanidad de quienes eran considerados una exótica clase animales sin inteligencia, voluntad y libertad, y capacidad incluso y a través de sus particulares místicas, de intuir la presencia de lo inefable como Poder Universal.

    En el medioveo el mercadeo de esclavos entre poderosos y dominados, tanto de hombres como de mujeres, niños y niñas, estaba a la orden del desatino o ignorancia evolutiva. En la portentosa Nueva York del siglo XIX, edificada bajo la sangre y muerte escandalosa de irlandeses y británicos enfrentados y afincados durante el periodo de colonización, muestra a niñas y mujeres esclavizadas por el sexo o por el trabajo sin medida o derechos elementales y congruentes a la dignidad humana absolutamente conculcados (vgr.: El Día del Trabajador, nacido a la postre de un horrendo sacrificio femenino)… O recordemos a las «seleccionadas mujeres coreanas» como «mujeres de consuelo» coaptadas para satisfacción de los soldados japoneses durante la IIa. Guerra Mundial… O los atropellos norteamericanos en Vietnam (una costumbre de los pueblos militarizados el que preñar a las mujeres de los pueblos conquistados, con un doble carácter: indignar a los vencidos y comenzar la estrategia de repoblación de los reinos capturados)… Etc., etc.

    Y hoy en día, ni qué hablar: toda la telemática y sus redes informáticas puestas al servicio de bandas que proveen de carne fresca a las clases dominantes de países sin -y hasta con, lamentablemente- conocimiento del Dios Verdadero. Vemos por ejemplo a Pakistán, China, Japón, Corea del Norte y otros países asiáticos donde los harenes y concubinatos lujuriosos siguen a la orden del día. Países nórdicos y la exultada París, tan venerados por su alto nivel económico o su riqueza cultural, paseando en sus calles Rojas a las boquitas pintadas contratadas o forzadas a ejercer el más antiguo de los oficios: la prostitución. Una tarea que asuela hasta la más pequeña de las aldeas que florecen, como comunidades humanas, en este Mundo (no todo) impiadoso y éticamente descontrolado.

    Hay centenares de estadísticas sobre la aberración humana que significa, contra pureza y dignificación evolutiva del ser humano, la Trata de Personas. Trata de Personas adherida como un cáncer apestoso en un Mundo aliado al Caos, la Mentira, la Corrupción y la Desacralización de la vida para la Vida. Y pareciera que los sistemas de control de la seguridad (policiales y de inteligencia) no contribuyeran demasiado a difuminar fronteras e islas o refugios de los criminales tratantes. La responsabilidad política de todos los gobiernos del Mundo deja mucho que desear no solo en la prevención, sino en la represión activa y oportuna de estos delitos aberrantes y de lesa humanidad.

    Hoy domingo 12 de Julio 2020, precisamente, el Evangelio de la Buena Noticia del Dios amante que viene a los suyos a demostrarle la grandeza de su Amor, nos recuerda que un sembrador salió a sembrar… A sembrar su semilla de bondad, belleza, justicia y verdad para esparcirla en la tierra, sin excluir a nadie… Pero si el hombre no quiere ni Dios Amor puede… Y las espinas, las piedras y los falsos atajos de las armas, las drogas, el alcohol, el cigarrillo y los placeres impuros de la carne, vuelven cada vez más desérticos a las tierras fértiles (y sus promesas) que se necesitan para edificar la Humana Fraternidad entre los hombres. Hombres que en forma de maravillosas criaturas planetarias, desea su Amoroso Creador rodear de providencia, misericordia, compasión, comprensión, perdón y redención hasta el último instante de la experiencia terrena, como semillas y frutos para un destino de eterna trascendencia.

    En fin… Más allá de algunas diferencias de búsquedas entre nosotros, apreciado Bernabé («Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen»), hacia la perfección de nuestro Encuentro con las Verdades de Fe, Esperanza y Caridad Divinas proclamadas por Jesucristo, el Cordero de Dios que quita el pecado, el error y la ignorancia del Mundo, entiendo que la Fe Verdadera, la Fe en el Dios Verdadero, nos mantiene unidos, como hermanos en dicha Fe crucificada por Jesús, la Palabra por la cual se hicieron todas las cosas, la Palabra viva que se hizo hombre; y cuyo Espíritu Santo es quien hace hablar y comprender, en lenguas distintas y senderos diferentes, la Unicidad de su Mensaje de Salvación para todos los hombres de buena voluntad que habiten en este planeta o en cualquier otro sitio inimaginable del infinito y trascendente Universo creacional.

    Fuerte abrazo en la Luz Crístico-Mariana, como católicos, apostólicos, romanos, pero siempre prudentes (astutos) y mansos como nos quiere Jesús, en un Mundo de lobos disfrazados de corderos, y en donde el Innombrable no repara en vestir hasta los propios hábitos de algunos sacerdotes (del ayer y del hoy: los modernos pedófilos y pederastas cuyas andanzas cierta porción de la Iglesia ha contribuido a silenciar) (como cercanos Obipos ya nacidos a la Misedricordia divina que fueron Vicarios de Cristo den mi ciudad; o el indefendible y confeso bisexual y pederasta Alejandro VI-Borja, acérrimo enemigo del Rey Fernando, el Católico), para atentar contra la inocencia de los que estamos llamados, para nuestra bienaventuranza, a ser como niños.

    Claras son en tal sentido las anécdotas en la vida de San Juan María Vianney sobre la astucia demoníaca para ganarse a los «sapos negros» que, por entonces, poblaban los claustros parroquiales y vaticanos: y si de transparencia fuera, habría que preguntarse el porqué de tantos secretos bien guardados a esta altura en los archivos en la sede de los Vicarios de Cristo (En tanto «… el Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza»), en tanto que nuestro Manso y Humilde Salvador prescribiera: «No se enciende una lámpara para colocarla bajo una mesa…», y «Solo la Verdad nos hará libres»). Por cuanto allí donde se proclame más la Fe, más agitará Satanás sus poderosos tentáculos de Hidra venenosa griega o astuta Serpiente de nuestro iluminado Génesis hebraico-cristiano.

    Ora et labora (investiga, reflexiona, comprende, fundamenta y luego… escribe).
    Paz y Unión Fraterna.

    Adrián.-

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