ARTÍCULOS Y CRÓNICAS ,ENSAYOS SOBRE LA CORRUPCIÓN

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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

 

COLABORAN: Leonor Ase de D´Aloisio (Argentina).-Hugo L Bonomo (Argentina).- Carlos F.Pérez de Villarreal (Argentina).María del Pilar Conde Rivera.(México).-Lidia Dellacasa (Argentina).-Graciela Elda Vespa (Argentina).- Prof. Antonio de las Heras (Argentina).-Jorge B.Lobo Aragón (Argentina).- Manuel Llaneza Blanco (Argentina).- Teresita Moran Valcheff (Argentina).-Carlos Pérez de Villarreal (Argentina).- Amanda Patarca (Argentina).- María Sánchez Fernández (España). Jaime Suárez Ávalos ( México ). César J. Tamborini Duca (León España)

 

¿Tiene fecha de nacimiento la corrupción?
Leonor Ase de D´Aloisio
Argentina

La  corrupción ocupó su espacio desde la creación del mundo,   era como un integrante más en la esfera, su actuación comenzó con la tentación a los primeros habitantes del Edén.  A partir de ese primer hecho corruptivo se inauguró el destino  del hombre en la tierra dejando de lado,  ya que perdió los designios,  que el creador le había concedido al darles ese lugar para habitar. Génesis (3. 1,14)   Desde los albores de la creación.    La  corrupción, trabaja hábilmente  para destruir.

En la medida que la población  crecía  en  él planeta, se mantuvo y sigue activa,  a veces camuflada más,  siempre al acecho.  A medida que fue avanzando el tiempo,  mientras el mundo se fue  multiplicando  también lo hizo la corrupción. Este lastimoso acontecimiento se ha dado en un paralelismo similar en todos los  ámbitos  a nivel mundial. Sería muy denso detenernos en los distintos momentos de su actuación a lo largo de los siglos.

Por tanto vamos a situarnos  en esta época de pandemia, por la que el mundo en su totalidad está  atravesando.   Es  notable como la corrupción trepa en cada comunidad destruyendo lo que en muchos casos se fue logrado con el esfuerzo y trabajo de todos especialmente, de  los más humildes. La corrupción no tiene contemplaciones es ciega, muda y sorda, avanza arrasando con todo en beneficio de su propia avaricia.  Tendríamos mucho más para desmenuzar sobre este tema. No lo voy a hacer por dos motivos: sería ser reiterativo sobre sus miserias y  humildemente creo que el tema no lo amerita.

Antes de finalizar  voy  a pensar en voz alta  y  con una mano en el corazón

Tal vez esta pandemia,  que nos flagela vino en silencio  invitándonos a un cambio en lo personal,  a todos y cada uno de los seres humanos.  En  silencio  hagamos nuestro  examen de conciencia,  modifiquemos actitudes equivocadas que ayudan a que  la corrupción siga  instalada en los seres humanos, tentando nuestros  instintos a continuar pensando egoístamente en el propio beneficio. Sería bueno, muy bueno, que este vapuleo sirva como señal de que estamos haciendo algo mal,  esta situación tan dolorosa se  irá definitivamente sólo,  cuándo ese cambio se logre,  si observamos con detenimiento  las distintas facetas que ha tenido,  en estos más de dos años de transito mundial, nos daremos cuenta que cada vez que se menguó su existencia y el humano se sintió un poco libre trató de volver a sus costumbres  anteriores olvidando al CREADOR y sus MANDAMIENTOS.    El desorden  y la desobediencia, la prepotencia y el engaño, el odio y la violencia, no nos llevan a buen puerto. El amor es sólo el puente que debemos tender uniendo fronteras haciendo que reine al fin la PAZ tan buscada  y quede en cada corazón  en cayada, bajo un mismo cielo y un sol para todos.           

CORRUPCIONES
Hugo L. Bonomo

Argentina

Definición: La corrupción consiste en el abuso de posiciones de poder o de confianza, para el beneficio particular en detrimento del interés colectivo, realizado a través de ofrecer o solicitar, entregar o recibir bienes o dinero en especie, en servicios o beneficios, a cambio de acciones, decisiones u omisiones
Sinónimos: corruptela, depravación, perversión, vicio, prostitución, envilecimiento, deshonestidad
Antónimos: honradez, integridad

Solo dos relatos para simplificar, evaluar y dimensionar como la corrupción más onerosa y dimensionada por el pueblo, puede ser la corrupción que menos incidencia tiene en el progreso de un país. 

Vamos a plantear las cosas importantes que rigen el comportamiento de los habitantes en distintos países del mundo, y la influencia  del fútbol.

En ese sentido, se dice que, en pocos años, van a desaparecer los campeonatos mundiales de fútbol, ya que los países más poderosos, no van a poder participar, porque sus futbolistas más destacados, provienen de países subdesarrollados; que solo está autorizados a representar a su país. Los países importantes, no producen futbolistas, están ocupados en cosas más importantes: la cultura y el desarrollo, por ejemplo.

Mientras tanto, produce náuseas el comprobar que es habitual, y el pueblo lo internaliza y acepta como lógico, que cualquier club ofrezca millones de dólares por jugadores de fútbol, y los campeonatos y partidos se multipliquen en forma exponencial, en armonía con el crecimiento de la pobreza y la desnutrición infantil, que aumenta por millones, y antagónicamente a la educación, que no se prioriza como corresponde, y esa aberración, en muchos países, parece importar menos, mientras transitan, tristemente, su vida cotidiana.

¿Ocurre en todo el mundo? ¿Es lógico, natural y aceptable? No. En Japón, a pesar de la devastación total que produjo la bomba atómica, los escolares eran reunidos en cualquier descampado, para no perder un día, en el proceso educativo. Aquí, sin bomba atómica, pero con la expansión, y la influencia, de la falta de valores, que rige el rumbo de la política y de la mayoría del pueblo; se priorizan los casinos, la diversión, la ausencia de la cultura en los medios de comunicación, y todo lo que sea educación sigue un rumbo monumentalmente antagónico al festival futbolero.

¿La culpa es solo de los mercaderes del fútbol? Es probable, pero, dijo un futbolista lúcido; “Respecto a la sociedad, cobro una burrada. Algo irreal”. Y fue tan impactante, real y lógica su declaración, que la publicaron todos los medios.

Y escuchamos que un padre, le ataba la pierna derecha, a su hijo, para que jugara al fútbol y sea zurdo. Es real que hay gran cantidad de padres que piensan, y  se ilusionan con el futuro de sus hijos, solo siendo jugadores de fútbol. ¿Sería posible una generación de futbolistas zurdos que saquen adelante un país?

Mientras tanto, escuchamos a un comunicador, integrante de un programa de la tele, decir que Maradona es el héroe máximo argentino.

Es llamativo, y esclarecedor, que, casi todos los deportistas, que practican una disciplina, que no sea fútbol, sean estudiantes, profesionales o se ganen la vida trabajando en alguna actividad, que no es un juego. Lo físico; es temporal. Lo intelectual; no.

El otro relato, que tiene que ver con el tema planteado, se desarrolla en una de las tantas escuelas existentes en el universo, donde también existen diferencias sustanciales.

En algunas de ellas, en las reuniones plenarias, muchos docentes plantean programas del primer mundo, citando a Javier Echeverría, un educador y escritor español, que está planteando, desde el siglo pasado, el proceso educativo en un entorno distinto, en donde la relación “no es presencial, sino representacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico, sino asincrónico, y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados por diversos países.”

Puede ser el futuro de un país evolucionado.

En la escuela que yo conozco y creo que en muchas escuelas humildes, lo primero que hace falta son sillas, pupitres, aulas habitables, baños como la gente, etc., y a partir de allí, lograr un ámbito propicio para desarrollar cualquier tipo de actividad educativa que se pretenda implementar eficazmente, antes que sea tarde.

Vivir en comunidad no es vivir sin normas, límites o ejemplos válidos que sirvan para tomar conciencia de los deberes, roles y responsabilidades a que están obligados cada uno de los participantes necesarios para un diálogo genuino, educativo e integralmente enriquecedor. El umbral de la escuela no establecía un límite con la calle. No podemos seguir alucinando con ideales místicos, mientras a nuestro alrededor los alumnos se degradan día a día por la ausencia de normas, ejemplos claros y escalas de valores que les permitan una veraz toma de conciencia acorde con la realidad que le toca vivir y el mundo futuro, con el que se van a enfrentar.

Pienso que la escuela se debe cimentar sobre valores fundamentales y elementales; como el concepto de patria, el respeto a los símbolos y el ejemplo de próceres que hicieron posible la república y, prioritariamente, en la evaluación del ámbito formativo, el orden, el respeto, la responsabilidad y de una realidad constructiva, que les haga valorar y respetar una escala de valores.  Cuando ingresé a la escuela, no había timbre ni campana, porque la directiva era; libertad responsable. El resultado era un caos. No se izaba la bandera y, cuando se hizo, los alumnos ni se sacaban la gorra, y, ante un reclamo, la dirección me comunicó que la supervisora le había dicho que estaba bien. Los alumnos no tenían idea de la letra del himno nacional, y terminaban sus estudios secundarios sin saber leer ni escribir correctamente. No hablemos de razonar.

Ante la irresponsabilidad e indiferencia de las autoridades, muchos de los docentes eligen ser solo empleados, y los alumnos pasan a ser la materia prima que genera el sueldo, nada más.

Y estas, a título de ejemplo, pueden ser dos corrupciones que acompañan a gran parte del mundo civilizado. Una de ellas en pos del dinero y contando con la adhesión y complicidad voluntaria de miles de hinchas de fútbol que aportan dinero para que unos pocos millonarios insensibles e irresponsables, con el apoyo del poder, se enriquezcan. Los hinchas de fútbol; son eso, y lo seguirán siendo.

Estos miserables, que tienen asegurada su entrada, forman parte de una porción de cada país que, voluntaria y gustosamente, aportan su dinero para mantener al caudal de corruptos que permanecerán indefinidamente.

Cada individuo que trabaja como educador; cuenta, anualmente con miles de niñas, niños y jóvenes, que no aportan su adhesión, ni voluntad, para ir a la escuela, pero dependen, para la formación de su voluntad y elección, que la persona que tienen delante para forjar su conocimiento; haya elegido ser empleado o educador, hasta la edad de su  jubilación.

Escuchamos a sectores educativos, y recordamos:

“Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o el uso de misiles de largo alcance solo se requiere de un bajo nivel educativo, ignorancia de su historia y que sus estudiantes hagan trampas en los exámenes y ante cualquier barrera que encuentren en la vida.”

El colapso de la educación es el colapso de la nación”.

¿Cuál es la corrupción más maligna y perjudicial?

Cuestioné la Ley Federal de Educación, una experiencia que muestra lo que sucede cuando se importa un modelo extraño a una realidad, defendida a ultranza por la dirección.

Falta eficiencia y ecuanimidad en quienes deben determinar el derrotero de la educación en el país, y su política y directivas deben comprender a las escuelas privadas y públicas para implementar una enseñanza igualitaria en todos los educandos. No es posible que la excelencia educativa básica dependa de las posibilidades económicas, ni que las escuelas funcionen bien o mal, según la eficiencia de las personas que las dirigen.

La falta de dimensión y conciencia de los educadores, que no internalizan que  la falta de educación es el colapso de la nación, hace que el ejercicio de la docencia, se convierta en un trabajo más.

Mi concepto sobre la educación se basa en la tangibilidad de las falencias y se implementa en función de la realidad circundante. En el primer mundo pueden funcionar filosofías místicas, como la de Buber, pero nuestra realidad exige conceptos, como los del Dr. Horacio Sanguinetti, ex rector del colegio Nacional de Buenos Aires, uno de las pocas instituciones educativas que funcionaron bien en el país, y que sobre los procesos educativos actuales, dice:

“-Así es; todo el proceso apunta a que el chico no tenga ni premios ni sanciones. No hay más amonestaciones. Todo es diálogo, tratar de explicar…

El ser humano no funciona así. Funciona, sí, con el diálogo, la convicción, el libre saber dónde está el bien y dónde está el mal, pero, además, cualquier sistema multitudinario, como es la educación formal en las escuelas, tiene que tener un reaseguro en las sanciones. Si no, suprimamos el Código Penal, levantemos los semáforos y toda forma de coerción, porque es eso, justamente una coerción, lo que se intenta ejercer con toda norma.”

El caso es que según los informes Pisa (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) entre 2000 y 2009, Argentina cayó de 418 a 398 puntos, es decir descendió 20 unidades, y hoy es el segundo peor ubicado – Puesto 62 de 63 países, además de ser el país con mayor ausentismo del mundo.

Se terminaron las amonestaciones, quedar libre, repetir, el cuadro de honor. Ahora se habla de bajar las notas para elevar el nivel de ignorancia, lograr la inclusión, y que todos se sientan iguales. Pienso que todo puede resumirse en dos frases célebres;

Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría. Salomón. Lo que a nivel argento, este viejo dicho puede traducir: El mejor negocio del mundo es comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree que vale.

Y Robespierre, dijo: El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes. Y Enrique Santos Discépolo, lo adecua a nuestra realidad.: “Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un chorro que un gran profesor…

El 60 % de los alumnos, no termina la escuela secundaria. El 40% que lo hace tiene problemas de aprendizaje. Se realizó una evaluación del nivel de aprendizaje de los alumnos; concurrió el 40 %. Los padres son responsables de sus hijos menores. Los docentes en desacuerdo con la evaluación a los alumnos, y rechazo total a que se los evalúe a ellos. También hay porcentajes de ausentismo y días de clase. Mientras tanto, la educación ocupa los últimos lugares, a nivel internacional.

Los padres son incapaces de hacer que sus hijos estudien. Los gremios docentes anteponen sus intereses a la educación y al futuro del país, y los chicos crecen forjados por la realidad que los modela.

El estado debe asumir una firme actitud patriótica que garantice la educación y brinde a los menores un cierto marco de contención y respaldo para desarrolla una vida futura digna y una comunidad progresista.

Estos ejemplos tienen que servirnos para tomar conciencia de la realidad, y rescatar valores genuinos, para vivir una vida que sirva de ejemplo a nuestra descendencia, y aporte a la construcción de un futuro país que esté más cerca de la ecuanimidad, la justicia, la educación y la cultura, objetivos que se pueden lograr, solamente, haciéndonos cargo de nuestra responsabilidad, aportando trabajo, y teniendo, absolutamente claro, que un país se construye con un pueblo culto, lúcido, solidario y pensante, que utilice la cabeza y no los pies.

¿Sería posible una generación de futbolistas zurdos que saquen adelante un país?

 LA AUSENCIA DE VALORES
Autor : María del Pilar Conde Rivera.
México

La sociedad ha dado como consecuencia la corrupción , la forma de pensar y de actuar es distinta en muchos aspectos de la vida cotidiana .
Respecto a la educación en México nuestros gobernantes , han tratado de que esté derecho se distorsione y se crean reformas ; que solo benefician a una clase social pudiente
, Nuestro país posee grandes reservas naturales y aún así , son explotadas en diversos países a través del mundo…como el agua de las presas que afecta directamente la economía agrícola ; escasean los alimentos necesarios de la canasta básica.
Se sufren sequías , surgen conflictos y grupos de protesta , desde mucho tiempo atrás se elaboran estatutos a espaldas del pueblo mexicano …para encarecer precios y falta de alimentos.
El desinterés por los deportes no se fomenta desde niños , y esto hace que los atletas no cuenten con recursos ni apoyo de ninguna índole.
A los de la clase privilegiada sólo les interesa obtener riqueza y los pueblos a través de la historia ; esperan un gran cambio.
Los maestros dentro del aula no podemos distorsionar la verdadera situación, a los jóvenes que desean un cambio radical .
Solo nos resta formar guerreros con almas de acero.
Logramos con disciplina y amor que sueñen con proyectos de vida diferentes , transformando sus mentes para que se operé un cambio …que no exista en su diccionario la palabra corrupción .
Demos oportunidad de que la juventud del futuro tenga ética para gobernar , con el corazón y la mente , no sólo por el deseo de lograr tener una mejor posición a costa de los demás .
Otorguemos también a la mujer el mismo derecho que al hombre , ya que son iguales para desempeñarse como entes sociales a través de la historia.
Cambiemos mentes y lograremos tener una sociedad fuerte en creencias , proyectos y sueños en beneficio de la humanidad .
Permitamos que la mujer ocupe puestos clave para gobernar y crear magia …con su inteligencia y perseverancia .
Veremos su huella indeleble a través del tiempo , usemos la palabra ya que es el arma más poderosa que tenemos .
Forjemos desde niños a los hombres que algún día tendrán al país en sus manos .
Solo así existirán sociedades fuertes y llenas de esperanza.
Sin credo y raza pregonemos la igualdad , respetando las diferencias sociales a través del universo .
Busquemos obtener las cosas que deseamos …sin opacar el brillo de los demás y lanzemos con fuerza un grito de paz e igualdad en muchos aspectos .

LA TRAMA GLOBAL
Lidia Dellacasa de Bosco
(Argentina)

Etimológicamente la palabra corrupción deriva del latín corruptio: acción y efecto de destruir o alterar globalmente por putrefacción; también acción de dañar, sobornar o pervertir a alguien. Para los clásicos romanos, significaba alguna clase de alteración negativa. Resulta notable que el uso más antiguo del vocablo es el de la muerte de los seres vivos. De acuerdo con esta interpretación, la corrupción puede ser considerada el opuesto de la generación de vida.

Como una de las consecuencias funestas de la globalización, la trama siniestra de la corrupción se ha extendido en el mundo generando múltiples efectos destructivos y de tensión internacional.

Paulatinamente, como los tentáculos de un monstruo invisible, este fenómeno avanza socavando los cimientos de las sociedades y hoy ya no existen regiones, países ni continentes que no padezcan sus consecuencias. Se trata de una realidad multifacética que abarca las más diversas dimensiones: sociales, políticas, económicas… Sin reconocer límites, afecta tanto a grupos numerosos como a personas individuales. El problema se acentúa en tanto las prácticas corruptas no parecen ceder ante los esfuerzos de quienes intentan vanamente combatirlas.

En el ámbito político-social, la corrupción impacta negativamente en la estabilidad institucional y ocasiona un persistente desgaste  de las instituciones republicanas y de los Estados, como así también de las relaciones interpersonales. La pérdida de legitimidad democrática que experimentan muchos gobiernos, la polarización y los enfrentamientos destructivos por el poder, la ineficiencia burocrática que incide negativamente en la vida de los ciudadanos, son sólo algunos de los problemas políticos y sociales que se atribuyen a los efectos de la corrupción.

Paradójicamente, las nuevas tecnologías de la comunicación y la informática, han acrecentado el impacto de numerosas prácticas corruptas. En el plano económico, por ejemplo, el nuevo sistema financiero opera a través de una red electrónica internacional que desencadena múltiples interrogantes acerca de cómo regular, controlar y evitar posibles fraudes informáticos.

La realidad de esta trama global demuestra que la corrupción se vale de los paraísos fiscales, el robo encubierto y el lavado de dinero, los sobornos a políticos y empresarios, la malversación de fondos relacionada con millones de activos estatales en manos privadas, la existencia de monopolios, la evasión impositiva, la licitación de grandes obras civiles que en numerosas ocasiones no son terminadas o muestran graves falencias constructivas , la privatización de empresas estatales, etc., para nutrirse de los recursos nacionales e internacionales tanto públicos como privados.

Si se aborda el tema desde una óptica predominantemente social, se advierte que la corrupción impacta como factor determinante de escenarios de extrema pobreza que padecen numerosas regiones del planeta. Altas tasas de mortalidad infantil, analfabetismo, deficiencias en los sistemas educativos, conflictos entre las diversas jerarquías sociales, alarmante desarrollo del narcotráfico, la inseguridad, la trata de personas; luchas por el poder y los beneficios personales, confirman la etimología de la palabra. La corrupción produce daños muchas veces irreparables: perversión, alteraciones negativas en la vida de los seres humanos. De manera real o metafórica existe una concordancia actual con el uso más antiguo del vocablo: la muerte de los seres vivos, lo opuesto a  la generación de vida.

Lamentablemente, en la realidad latinoamericana abundan ejemplos de corrupción de diversa índole. Basta recordar las numerosas quiebras fraudulentas de empresas o el vaciamiento de las mismas por sus directivos; partidos políticos o sindicatos utilizados como propiedad privada para beneficio de sus dirigentes; amplios sectores sociales sometidos  por necesidades básicas insatisfechas al dominio de quienes detentan el poder de turno; pérdida paulatina de las formas republicanas de gobierno y el ejercicio de una justicia independiente. Estos escenarios van acompañados por actitudes de resentimiento, odio, ambición desmedida por el poder que corrompe, degrada al ser humano y cobra vidas.

De este modo, la trama siniestra de la corrupción a niveles globales va engendrando casi inadvertidamente pequeñas acciones de corrupción en la vida cotidiana, en los vínculos familiares, en la falta de ejemplaridad por parte de quienes deben inculcar honradez y probidad.

Por todo lo expuesto resulta urgente repensar esta forma solapada de “pandemia”  desde una visión ética y humanitaria que permita emprender acciones colectivas de anticorrupción. El mundo global debe enfrentar sin demora esta empresa que nos compromete a todos en beneficio de la paz, la solidaridad y la construcción de sociedades más justas, libres y honradas.

– LA CORRUPCIÓN
Graciela Elda Vespa
Argentina

            Dejó pasar el tren dos veces antes de subir al que había elegido. Desde niño supo que se quedaría con ese hermoso edificio de la ciudad donde vivía esa anciana de mucho apellido y medio excéntrica. ¡Claro que ella no se daría cuenta de la maniobra!

            Todo comenzó el día que su tío que trabajaba como sereno en el edificio del casino le contó la historia. Doña Primitiva es viuda y sin hijos. Viene de una familia de rancia estirpe. Siempre la lleva el chofer a una casa de campo que tiene en las afueras. Ella va con su caniche. No tiene familia y a mí me llena de billetes para que la cuide cuando sale.

            En el verano, antes viajaba en un auto descapotado a un lugar hermoso de la costa. Me contaba que el único problema era la arena que con el viento solía meterse por todos lados. Me pidió que le consiguiera una acompañante y la charlé a la muchacha que vive en el tercero “C” que es una aprendiz de bailarina. Ella encantada se fue con la señora y cuando regresó, venía que parecía había tocado el cielo con las manos. Le había regado hasta un abrigo de piel de zorro nuevo que ella ya no usaba. Ahora que cumplió los ochenta está más sola y enferma. Yo te digo es un tesoro en bruto la vieja.

            Así comencé a pensar cómo podía meterme en su vida. Doña Primitiva debía haber nacido en algún lugar y según comencé a investigar estuvo casada con un hombre muy adinerado que adoraba viajar. A veces ella no lo acompañaba. Para averiguar mejor fui al registro civil. Allí me presenté como ayudante de su notario. Les inventé una historia y el viejo carcamán que atendía por no molestarse en trabajar un poco más, me puso en las manos un montón de papeles sobre la vida y haberes de la señora. ¡Claro que le deslicé unos cuantos billetes! Y  ni me hizo firmar el cuaderno de entrada.

            Así me enteré que tenía tres departamentos en pleno centro, alquilados por monedas y que sus inquilinos le enviaban con el chofer, un viejo que se caía a pedazos.  Ella no los conocía. Supe de los campos en Chivilcoy y de unas minas en San Luis que según decían los papeles eran de oro, sí, tenían oro. Luego de sacar fotocopias de las escrituras, le agradecí en nombre de la señora Primitiva Méndez de Petrichelli, y me subí a un taxi. Llegué a la pensión y me puse a estudiar los ventajosos escritos.

            Pensé en inventar una vida nueva para mí. Yo era el hijo “bastardo” del viejo Petrichelli. En un viaje se había enamorado de una bella cantante y me había concebido sin que ella supiera. Me inventé un nombre bien tano y luego de averiguar, me dieron el nombre de un oficinista que por unos cuantos pesos me haría una partida de nacimiento en calle Uruguay. Me inventé una fecha aproximada de un viaje que mi tío le había preguntado a ella cuándo viajó a Europa y luego de varias idas y vueltas, porque el tipo no era ningún tonto le pagué el doble y me dio una nueva historia donde yo era hijo “ilegítimo de don Aurelio Petrichelli”.

            Dejé pasar unos meses y me presenté con la anciana. Me había comprado un traje de marca, zapatos “gamuza”, camisa de seda y hasta pasé por una peluquería de fama.

            Cuando llamé al departamento, salió el chofer casi ciego y me miró con cara de asombro. -Soy el hijo de Aurelio Petrichelli, y quiero hablar con la señora Primitiva.- Casi se cae de culo.

            Me llevó a un anticuado living y allí, apoltronada con el caniche que me ladraba feroz, estaba la mujer. Me hicieron tomar un té en vajilla de porcelana que en mi vida había usado. Le hablé de “papá” y le pedí mil disculpas por venir a arruinarle la paz de su vida… pero ella estaba feliz. ¡Hasta me encontró parecido al difunto!

            Yo le conté que una vez me había llevado a conocer la casa de la playa, claro, por mi tío sabía como era. Él, tenía un excelente detalle por la muchacha del 3ª “C” y entonces se secó unas lágrimas y me comenzó a contar historias de la casa. Yo me moría por dentro de risa.

            Volví con bombones y flores y me fue dando cada día más confianza. Me dijo que pensaba que por fin los bienes quedarían en la familia y que no le importaba que fuera de una escapadita de su marido que era un santo.

            Tuve que inventarme un viaje de trabajo y por supuesto con mi tío, nada. Él, recibiría su buena parte de lo que yo me quedaría. Llamé a un abogado conocido al que le pagué con la escritura de uno de los departamentos cuando Primitiva se fuera de este mundo. Firmó totalmente feliz, la pobre vieja. Un día que fui a comer con ella estaba hecha harapos porque su chofer se había muerto. Entonces ahí mismo me regaló el “Mercedes”.

            Cuando cumplió los ochenta y tres, le dio un derrame y mi tío la encontró muerta en el departamento. El caniche a su lado le lamía las manos leñosas y frías. Lo saqué de ahí y la chica del 3ª “C” se lo llevó. Enterré a mi” Madrastra” y me instalé en el departamento. Un amigo que se hizo pasar por abogado y escribano, sacó a los inquilinos del departamento que me quedaba y el otro se lo di al falso abogado. De un día para el otro fui dueño de campos casas y hasta del chalet del mar. Mi tío ahora vive como un “bacán” y yo acepto que nadie podrá demostrarme que hice, porque la corrupción de los oficinistas no me puede inculpar nada. Ellos caerían conmigo y como están bien Untados… todos están felices.

LA BANALIZACIÓN DE LA CONDICIÓN HUMANA EN LA ACTUALIDAD
Por Antonio Las Heras.
Argentina

Indica el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) que “banal” es algo “trivial”, “común”, “insustancial”. “Común” en el sentido que es algo que no merece especial atención. De manera que, en principio, lo banal pareciera algo del orden opuesto a la condición humano que tiende o – para decirlo con mayor precisión, debiera tender – a generar humanos únicos e irrepetibles. Empero, no es eso lo que encontramos en la actualidad donde una uniformidad globalizada es lo imperante.

Se trata de un fenómeno único en la Historia de la Humanidad pues abarca desde recién nacidos hasta ancianos arrastrando con ellos a niños, adolescentes, jóvenes y adultos. El instrumento utilizado para este logro está constituido por la televisión y el ciberespacio. La herramienta es la privación del uso del tiempo por parte de cada individuo. ¡Allí está la causa por la que tanta gente sostiene que le parece que el tiempo pasa más rápido! Mas no es así. De lo que se trata es que le están manejando su tiempo llevándolo a tomar decisiones basadas en deducciones erróneas. La primera de ellas – y muy evidente – es que – a través de los insistentes estímulos que recibe desde la televisión y el ciberespacio – la persona asume actitudes y hace cosas que no ha pensado, que no necesita y que – en más de una ocasión – ni siquiera le sirven para su progreso intelectual o espiritual, ni mejoran a la comunidad.

Si fue cierto que la Ciencia y la Técnica sustituyeron a los dioses durante el Siglo XX, en este Siglo XXI se ha operado un nuevo cambio, y reina un único dios que es la posesión de bienes materiales; para decirlo de manera más adecuada: la inacabable lucha por la acumulación de bienes materiales. Esa tarea obliga a desatender aquellas que fueron siempre esenciales para el cumplimiento de la condición humana como lo es tener tiempo suficiente así como la serenidad necesaria para pensar, deducir, buscar los conocimientos y saberes necesarios sobre un tema antes de definirse al respecto. Tener tiempo para uno mismo en la soledad reflexiva, para la contemplación que abre a la proacción creadora y – no menos importante – espacio suficiente para la conversación. Llegado a este punto, adviértase que escribí “conversación” en lugar del término que desde fines del siglo XX se puso de moda que es “charla.” Volviendo al DRAE, charla es una conversación sobre temas triviales e intrascendentes. O sea, banalización. Tanto se ha extinguido el humano acto de conversar – ese al que los filósofos griegos atribuían la mayor riqueza de la ancianidad – que hoy proliferan los humorismos sobre que la gente se reúne en torno a la mesa pero cada quien sigue atento a los mensajes que – desde su celular – recibe o envía. A más, hay quienes se sinceran explicando que por mensaje de texto pueden comunicar cosas que cara a cara no podrían.

La necesidad de contar con objetos materiales por la acumulación misma llega a tal punto que ni aún quien cuente con el dinero suficiente para comprar cuanto desea podrá darle utilidad ya que para él los días igualmente tienen 24 horas. Serán sus asistentes, secretarias y empleados de mayor confianza quienes aprovechen parte de esos bienes. Los cuales tendrán la característica peculiar de tales, que es la de caer en pronto desuso. Se esconde una conducta psicopatológica, autodestructiva, en ésta forma que se está utilizando de construir la estructura sociocivilizatoria.

Para alcanzar su concreción en cuanto persona cada humano necesita tiempo dedicado a sí mismo. Allí viene a nuestra mente la obra de Santo Tomás de Aquino (1) cuando enseña que la pobreza ayuda para la buena contemplación porque quita muchas preocupaciones que pueden impedir la serenidad que es tan necesaria ese fin. No se trata de pobreza leída como la falta de lo necesario sino de estar dispuesto a la carencia de lo superfluo. Tal inexistencia guía necesariamente hacia concreciones que jerarquizan la condición humana.

En marzo de 2016 se hizo en Dubai el Foro Mundial de Educación y Habilidades (Global Educacion & Skills Forum) (2) donde quedó en evidencia que la universidad allí imaginada era aquella que sólo respondía a los requerimientos del mercado laboral; una formadora de futuros empleados acordes a las necesidades empresariales. Surge, así, de inmediato, una distorsión más provocada por este proceso de banalización. La universidad que deja de cumplir su función característica y varias veces centenaria que es la de formar pensadores libres, gente dispuesta a la crítica racional, a la producción de conocimientos nuevos, capaces de aportar otras formas de comprensión a la sociedad actual. La autonomía del conocimiento brilló por su ausencia en este foro mundial. Se produjo el debate, pero los disertantes no tuvieron respuestas para este aspecto central de la educación superior.

          Traemos este ejemplo por su característica de reunión mundial; pero alcanza con ver los avisos que en la Argentina suelen aparecer desde hace años promocionando carreras universitarias para darse cuenta que la competencia – salvo honrosas excepciones – es por atraer a un alumnado que al egresar pueda conseguir empleo más rápido.

Esta banalización generalizada de la condición humana conlleva acciones impensables hace sólo algunas décadas. Entre éstas la más evidente es una inusitada e intensa presencia de lo que Carl G. Jung denominó el Arquetipo del Paraíso Perdido. Simbología ésta que remite al deseo – vinculado al Arquetipo del Puer Aeternus – de inmortalidad o, más propiamente, de la eterna juventud. La Fuente de Juvencia hoy no hay que buscarla en peligrosas selvas o riesgosas montañas como hicieron algunos europeos en los tiempos de la colonización de América. Ahora se encuentra en el quirófano del cirujano plástico o en el botiquín donde se atesoran medicamentos de los que se esperan milagrosos efectos. Ya no se trata de acudir al bisturí para eliminar la marca de una herida de guerra o provocada por un accidente. Ahora lo que se busca – y que no es sino otra manera de acumular lo innecesario – es modificar la figura externa – el Arquetipo de la Máscara – con procedimientos quirúrgicos, químicos y similares. Lo importante es engañarse y engañar. Esto forma parte de lo que algunos estudiosos han llamado la conversión del humano en “artefacto” producido por la técnica. Sobre esto Nicolás Mavrakis (3) escribe:

“Desde una perspectiva filosófica, una de las conclusiones de Peter Sloterdijk es que si los hombres son ´artefactos´ producidos por la técnica que ellos mismos han elaborado, la pregunta sobre el sentido de lo humano no puede excluir – como hacía Heidegger – la pregunta sobre el sentido de la ciencia. Pero eso es, también, lo que ante los inminentes descubrimientos de la neurociencia, la genética y la física habilita una puerta abierta a toda clase de manipulaciones, una ´irrupción en la cámara de los secretos de la naturaleza´ en la que los hombres se vuelven ´técnicos de lo monstruoso´”.

Jung entrevió que la civilización a la cual él pertenecía se hallaba en un proceso que podía llevar a esta trivialización de la condición humana. E indicó la manera en que puede evitarse. Aunque no fue para nada ingenuo al respecto. Expresa Jung (4):

“La individuación es una unificación consigo mismo y al mismo tiempo con la Humanidad, que al fin y al cabo también es uno. Una vez asegurada la consistencia del individuo, está garantizado que la acumulación organizada de los individuos en el Estado, incluido el Estado provisto de la mayor autoridad, ya no dará lugar a una masa anónima, sino a una comunidad consciente. El presupuesto imprescindible de esto es la elección consciente y libre y la decisión individual. Sin esta libertad y autonomía del individuo no hay comunidad verdadera, y, como tenemos que decir, sin esa comunidad el individuo fundado en sí mismo y autónomo no puede prosperar a la larga. Además, la personalidad autónoma es el mejor servidor del bien común”.

Reitero una de las frases. “El presupuesto imprescindible de esto es la elección consciente y libre y la decisión individual.” Elección consciente y libre producto de una decisión individual requiere la condición previa de un pensador bien formado capaz de entender qué le es propio y qué cosas le están siendo inducidas por estímulos externos. Sobre lo que nos está refiriendo Jung es la necesidad del pensador que lo hace ejerciendo su libertad. Y la libertad exige alejarse lo más posible del lugar de la comodidad. Esa comodidad tan meneada en estos tiempos, que siempre aparece próxima, casi alcanzable, pero nunca lograda.

“La comodidad es la carcelera de la libertad” expresó alguna vez el presidente John F. Kennedy.

Y Santo Tomás de Aquino, en De Veritate, hace de esto casi ochocientos años, dejó bien en claro que “toda la razón esencial de la libertad depende del modo de conocimiento.” Ese “modo” es el tema a que cada quien debe atender si su intención es no dejarse cubrir por las grises y mediocres aguas de la banalización de la condición humana. Por eso, para finalizar, una vez más recurrimos a Tomás de Aquino: “Si el juicio de la facultad cognoscitiva no está en poder de alguien sino que es determinado desde fuera de él, tampoco el apetito estará en su poder, y por consiguiente tampoco el movimiento u operación.”

CORRUPCIÓN
Dr Jorge B. Lobo Aragón
Argentina

Las sociedades tienen esencias que es necesario mantener para su vida, para su permanencia, para que siga siendo satisfactorio pertenecer a ellas. Características relacionadas con sus costumbres, con sus tradiciones y, sobre todo, con la moral. A la pérdida y al falseamiento de estas conductas es a lo que en general llamamos “corrupción”. Lamentablemente hemos vivido en esta bendita Argentina y observamos en el mundo muchos años de corrupción. Digo corrupción en general, refiriéndome al peculado, la coima, el soborno, el cohecho, la mentira como acostumbrada norma. Las dádivas interesadas y pervertidoras. Una corrupción generalizada en casi todas las sociedades, pero que resalta, se hace más notable y es más dolorosa en los ámbitos de la administración pública, de los gobernantes y, peor aún, de la justicia. Se dice que corrupciones hubo siempre como si eso fuera suficiente justificativo y motivo convincente para que nos allanemos a tolerarlas. Es claro que sí: desde que Adán comenzó a pecar los hombres le hemos heredado su naturaleza pecadora; pero que seamos proclives a cometer faltas no significa que debamos ser condescendientes con quienes dan mal ejemplo, se roban los dineros que la comunidad necesita, se enriquecen administrando los favores que el estado otorga indebidamente, niegan la justicia por favorecer a privilegiados. En una década a la que por las públicas inmoralidades se la ha calificado de infame, un legislador sorprendido en un cohecho, de vergüenza se suicidó. Había infamia, pero subsistía la vergüenza. Podría pensarse que ahora, para peor, con pandemia incluida, hasta con las vacunas se negocia o existe enorme sospecha en todo el planeta.  La vergüenza ha desaparecido, y que por lo tanto las sociedades  -desvinculada de la moral, del bien, de la verdad- se desbarrancara hacia vapores putrefactos. Una tendencia ligada a la modernidad, y que por lo tanto aparece como irresistible, como inevitable.  Se van descubriendo con las redes sociales y el periodismo libre, aspectos de la delincuencia que hasta hace unos  años nos hubieran parecido inaccesibles, pues hubiéramos pensado que un enorme poder oculto conseguiría mantenerlos bajo su manto de oprobio. Se está mostrando  permanentemente lo que vengo sosteniendo desde hace décadas,  que existen mafias y que la droga es una realidad. Que a la corrupción hay que atacarla en sus madrigueras; que se puede reaccionar contra los males imperantes; que mientras queden magistrados probos no todo está perdido; que vale la pena golpear las puertas con vigor e insistencia;  que hay que perseverar en la lucha por el bien, pues la maltrecha moral pública puede ser restaurada si las sociedades reaccionan con la energía que las circunstancias reclaman. Por eso sostengo que el político o el funcionario que nos está gobernando deben ser juzgados con muchísima mayor severidad que los que se dedican a otras actividades. Está en boca de todo el concepto de que nadie es culpable mientras el juez no lo condene. Está  bien, así debe ser, pero sólo en materia criminal, cuando se acusa de delitos. Las inmoralidades, como la mentira, el engaño, el aprovechar la ignorancia, la buena fe o el descuido de los demás, no son delitos tipificados por el código, por lo tanto nunca un juez va a condenar esas faltas. Sostener que alguien es inocente porque la justicia no lo condene conduce a un error que desgraciadamente se generaliza. Los inmorales, los que transgreden las normas de corrección, son culpables, muy culpables. La sociedad ha establecido penas para los que cometen delitos y no para los inmorales, ni menos para quienes apliquen preceptos de una ética ajena a la sana doctrina.  Hay una razón más fuerte que los obliga con mayor rigor que a los demás prójimos, y es que la vida pública se suele tomar como ejemplo, como modelo de las conductas privadas. El que se siente inclinado a largarse por un mal camino puede razonar: ¿por qué no voy a hacer esto yo, si legisladores, gobernadores, presidentes, ministros, hacen cosas peores.  Los pueblos, el mundo que en su mayoría son decentes, desean una sociedad austera, limpia, honesta. Lo único que podría dar resultados es que ese mismo pueblo. Los estados vigilen la moral de sus políticos y los condene con energía y severidad. Por los delitos, si los hubiere, sí, que intervengan los jueces y que actúen como sea su deber; pero por las inmoralidades, sobre las que la justicia no tiene jurisdicción, debe ser el pueblo, los estados,  la opinión pública, la que se pronuncie cada vez que haga falta y con todo el rigor correspondiente.

LA CORRUPCIÓN
Manuel Llaneza Blanco
Argentina

Dice la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su definición de este flagelo:
La corrupción es una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro de consecuencias corrosivas para la sociedad. … La corrupción es un factor clave del bajo rendimiento y un obstáculo muy importante para el alivio de la pobreza y el desarrollo.
Es la más acertada y descriptiva enunciación de esta verdadera calamidad, que asola sociedades, países, religiones, políticas, relaciones…y un largo etc., ensombreciendo los tiempos que nos toca vivir.
No hay capa de la en la que no esté presente afectando clase, condición, categoría, jerarquía y estado en todos sus estamentos.
¿Cabe preguntarse cuál es el origen de esta tragedi
Suponer que únicamente es un producto de la civilización moderna sería un craso error. Existe desde el inicio de nuestra historia, y ha llegado hasta nuestros tiempos.
A poco que se investigue, se la encontrará documentada, en distintos tipos y formas entre los egipcios, griegos, romanos, mongoles y un largo etc. Además, muchas otras civilizaciones que sería largo enumerar, y no es el objeto de este breve resumen.
El humano es por naturaleza ambicioso y poco conformista, necesita cada vez más cosas (poder, dinero, cariño) y nunca es suficiente
Esta condición es un factor preponderante, que en algún caso aporta a la descomposición del individuo, cuando en pos de lograr determinados objetivos, utiliza medios despojados de toda ética para obtenerlos.
Las profundas crisis de valores, son generalmente partes muy importantes en los pueblos y naciones con altos niveles de esta endemia.
Podría pensarse que esta maldición que nos acompaña desde el comienzo, tenga que ver con algo genético transmitido desde nuestros ancestros a través de generaciones, sin embargo, queda claro que el ser humano no nace malo ni corrupto, quien lo corrompe es el entorno en el que vive y se desarrolla, si éste es presa de falta de frenos morales en ese y otros aspectos.
La corrupción es una elección para conseguir un determinado objetivo, y quien se deja arrastrar por ella lo elige libremente, seguramente con influencia del entorno en la que vive y pretende desarrollarse.
Las consecuencias son devastadoras en todos los campos y actividades en los que toca, destruyendo sistemáticamente los principales fundamentos de la comunidad.
Al corrupto solo le importa su propio bienestar, y carece de la empatía, la moral, y el respeto por sus semejantes.
Por último, suele creerse impune ante la justicia, a la que también trata de corromper.

LA NIÑEZ EN UN MUNDO SIN CORRUPCIÓN
Teresita Morán Valcheff
Argentina     

    En un mundo  herido por  la corrupción, que a pasos agigantados se apodera de casi todos los  espacios donde se desarrolla la existencia humana, desintegrándolos, la infancia es la tierra fértil y virgen donde en los ámbitos de la familia y en la escuela debemos sembrar semillas de no violencia, de concordia, de solidaridad, honradez y amor y respeto al prójimo, sin discriminaciones de ninguna índole, sin especulaciones individualistas, solo pensando en darle a esa niñez que empieza a transitar el arduo camino de la vida, las herramientas útiles y apropiadas para que en ese andar vaya tapizando con hechos positivos, enmarcados en los supremos valores del Bien, la Verdad y la Belleza, la senda de la paz. Es difícil pero no imposible edificar ese mundo de unión y armonía con todos los seres que  pueblan nuestra bendita tierra, hogar de todos los seres que la habitamos.

       El hombre con su accionar equivocado ha roto el maravilloso equilibrio del Universo, ocasionando graves e irreparables daños en el medio ambiente, depredando los recursos no renovables, fomentando la cultura del odio y la separatividad, el individualismo a ultranza, la ambición sin límites, el apego desmedido a los bienes materiales, en desmedro de los espirituales, el comercio vil de armamentos y maquinarias de guerra con su secuela de muerte, desamparo, hambre y destrucción.

      Los educadores, escritores, artistas y líderes sociales tenemos un papel fundamental para lograr el cambio de paradigmas y el salto cualitativo que juntos deberemos dar en pos de la construcción de ese Mundo Nuevo, donde la corrupción no se adueñe de todos los espacios, para que las actuales y futuras generaciones vivan más felices, en paz, justicia y libertad.

CORRUPCIÓN
Por Carlos Pérez de Villarreal
Escritor – Periodista
15 de julio de 2021

Es muy probable que la corrupción haya existido siempre, pero tuvo su expansión en los tiempos contemporáneos a nivel internacional, en la década del 90 del siglo pasado.

Probablemente el proceso de democratización, cada vez más creciente; una explosión demográfica que no para de crecer; las Tecnología de Información y la Comunicación (TIC) y la manera como la ciencia avanza, sean las causas de ello.

Hoy sabemos que no existe ningún país sobre la tierra que no sufra esta enorme realidad que tiene mil caras. Un fenómeno complicado cuyas causas son aún más complejas y desgraciadamente con un elemento esencial para su desarrollo como el factor humano, parece no ceder, por el contrario, se acentúa.

Se lo ha estudiado, de manera tal que podemos enumerar ciertas características, como pueden ser la falta de tácticas y mecanismos institucionales para garantizar la transparencia en el ejercicio de funciones públicas; el abuso de poder manifestado por posiciones selectas en instituciones públicas y privadas, que permiten obtener beneficios personales o grupales, o la inseguridad en la legalidad que sanciona estos actos. La corrupción se manifiesta así de múltiples maneras, favoreciendo la obtención de beneficios para sectores desnaturalizados.

A nivel político ha permitido el debilitamiento de las fuerzas políticas de muchos países, favoreciendo el desequilibrio institucional por la generalización de que no son creíbles, perdiendo legitimidad y dando la oportunidad a la polarización del poder.

Las tecnologías que se han desarrollado en gran escala, han permitido circunstancias de dolo nunca vistas. Desde el punto de vista económico, la operatividad de un sistema financiero mundial, ha permitido fraudes informáticos a gran escala, descalabrando finanzas de todo tipo. La irrupción de paraísos fiscales, la evasión impositiva, la privatización de organismos estatales esenciales para cualquier nación, la licitación fraudulenta de obras, consiente este tipo de prácticas que degradan la naturaleza humana.

Desde el punto de vista social, la pauperización de la sociedad es un factor importante en los contextos de extrema pobreza que sufren grandes poblaciones mundiales. Esto ha llevado a luchas intestinas entre diversas jerarquías sociales por obtener favores y bienes personales, dando lugar a un proceso de corrupción en distintas capas sociales

Ante esta realidad innegable, debemos poner en práctica los valores éticos de la humanidad, la responsabilidad, honestidad y solidaridad que también nos son característicos. Es allí donde intervienen estamentos internacionales en un ejercicio colectivo anticorrupción. La organización de la Naciones Unidas (ONU) ha implementado diferentes foros con la participación de gobiernos, empresas privadas y la sociedad, tomando decisiones en forma conjunta ante esta amenaza. Es así que la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, fue formada por noventa y cinco países en 2005, cobrando relevancia su accionar, declarando el 9 de diciembre como “Día Internacional Anticorrupción”.

Como corolario, podríamos decir que nosotros como escritores y periodistas, debemos otorgarle a la escritura y la literatura un papel importante, transparentando la información y reflexionando con nuestros escritos sobre la importancia que tiene el tema, brindando la posibilidad de irradiar a nuestra sociedad los valores éticos y morales que conlleva dentro de sí misma.

CORRUPCIÓN Primera Parte.
Dra Amanda Patarca
Argentina

(Generalidades) (Asociaciones de ideas para llegar a su significado categórico).

La palabra (cualquiera sea) proviene de su concepto, concerniente a una idea original genuina, pura; que nombra y además establece.

El objetivo de lo puro que la palabra nombra, fundamenta los “por que” de su existencia. Decimos los “por que” porque éstos pueden ser muchos, incontables tal vez, atento a que se refieren a hechos, cosas (derivadas de los hechos), personas y seres vivos. Cada palabra será la encargada de llevar, al estudioso analizador de la misma, a su objetivo exacto intrínseco, o sea: al “por que” (motivo o razón fundacional) de su nacimiento como “palabra que nombra”. Y de su desliz hacia disciplinas relacionadas, necesarias para cubrir otros objetivos, se llegará a la concreción de una acción virtuosa que lo cumplirá, o a una acción viciosa que lo torcerá -dirigiendo la trayectoria, del camino a seguir, hacia otro lado-, llevando, al que accionaba, hacia otro punto, llegando, éste, al detenerse, a otro objetivo; a otro o a ninguno.

El desliz espúreo, conduce a lo incorrecto. Pero a la acción  siempre la dirige la intención del ser humano. Y la existencia de intención sucede, cuando el pensamiento del que dirige la acción fue pergeñado para la concreción de esa acción y aceptado por su conciencia -la que juzga razonando para hacerlo-. Y sin olvidar, teniendo en cuenta en el momento de concientizar, la cantidad de diferentes objetivos que una misma palabra nombra al referirse, ésta, a hechos, cosas, personas o seres vivos.

A partir de la relación de estas ideas podemos llegar, más fácilmente, a la siguiente conclusión: La cantidad de diferentes hechos de corrupción existentes, en las distintas disciplinas activadas dentro de una sociedad, relacionadas con cosas, hechos, personas y seres vivos, cuya responsabilidad puede recaer sobre  aquellos que accionan, se concretan, siempre, porque, en esos referidos hechos,  el desliz que separa, a la palabra (que la nombra significando, ej. niña.) del objetivo puro, inicial (fin concreto y categórico), para el cual la costumbre establecida (consuetudo) lo convino, no se cumplió. Descartamos aquí el estudio de lo ocurrido por motivos naturales y tecnológicos (sanción automática).

Sabemos que el tiempo erosiona la Tierra, sobre toda su superficie. Y corroe a las cosas, que son producto de los hechos de los seres humanos. Y, también, a estos últimos, junto a todos los seres vivos. Al desliz del objetivo puro de la palabra que nombra y establece, producido de manera no intencional, con fundamento se lo exime de ser considerado como naturalmente concretado, atento a que la intención requiere aceptación consciente. Y cuando eso ocurre, por comprobarse existencia de intención, el derecho (creación humana) actúa y sanciona, cuando aparece la figura jurídica del delito. Y aquí comienza a hacerse real y a engrandecerse, para quedarse claramente iluminada, en algunos casos, la corrupción política, de la cual, por existir ya concretadas y testimoniadas varias versiones, consignaremos solamente el intento de su  definición. Eso así, porque a la comprensión, debido a la  asociación de las ideas expresadas ya aquí, respecto del  “objetivo puro” del “para qué” y su desliz (hacia otras regiones), estaría cumplida, ampliamente.

Corrupción Política (descripta como panorama observado desde una visión abarcadora de la Política ideológica), sería, entonces: La desviación de un objetivo puro a un objetivo utilitario, movido por  y a favor de funcionarios del Estado, organizado y sostenido éste, en su origen, para el logro del bienestar de sus súbditos, a la vez aportantes y sostenedores de su  erario; soporte económico-estructural del mismo. Desviación que redundará en perjuicio de ese mismo Estado, en razón de su merma constante de lo que constituye su institucionalidad. Contando con la connivencia de algún empresariado interesado en la resolución de sus negocios, con formulismos políticos de extraño linaje. Y siempre en perjuicio del súbdito, aportante del dinero de los impuestos, parte integrante del erario público, al cual esos especiales funcionarios recurren para la concreción exitosa de ese tipo de negocio.

LA INJUSTICIA SOCIAL
María Sánchez Fernández
Úbeda Jaén España

 Si la Política es el Pueblo; es la Sociedad formada por todos, sin amos y sin esclavos, ¿por qué nos empeñamos en degradarla con el vil comportamiento del más fuerte?

Siempre ha habido clases sociales. El poderoso ha sometido a su manera paternalista al más humilde, al más pobre. Solemos protestar y quejarnos ante las injusticias cometidas contra la dignidad del más débil que siempre es el más humilde, el que trabaja por un ridículo salario (si es que por fortuna lo tiene) pero siempre acabamos agachando la cabeza con sonrisa benevolente ante el poderoso, por muy corrupto que sea, porque nuestra ceguera servil nos impide ver esa corrupción. Después vienen las revueltas, pero siempre, siempre, sufre y pierde el que menos fuerza tiene. Esta es la sociedad en que siempre ha vivido la especie humana. ¿Pero dónde está la dignidad del ser humano?

¿Y qué es la dignidad? Diremos que la dignidad es el alto valor que se conceden a sí mismas todas las criaturas que pueblan el mundo. La dignidad es el valor más alto del ser humano. Si algún día la pierde caerá en el negro pozo del servilismo. Todos estamos hechos de la misma materia. Dice un proverbio chino que la sociedad humana es como un gran tablero de ajedrez. Al final, cuando termina la partida, tanto el rey como el peón terminan en la misma caja.

A veces el pueblo llano se manifiesta reclamando sus derechos, porque legalmente los tiene, pero pocas veces es escuchado. Solamente piden salarios dignos con los que poder llegar a fin de mes. Los mayores, que han cotizado durante su larga vida laboral, piden una pensión que los haga personas dignas, sólo eso, que no es mucho pedir, ya que tienen todo el derecho. Las altas esferas prometen pero todo se queda en promesas o en unas míseras migajas. El pueblo no pretende perder la cordura en sus valientes manifestaciones, lo que pretende el pueblo es no perder su sagrada dignidad.

¡¡Qué felices debían de vivir los hombres de las cavernas o de las selvas vírgenes que cazaban y pescaban para comer!! Cogían los frutos que la naturaleza les ofrecía. Se cubrían con las pieles de las piezas que cazaban. No había problemas. Eran sociedades civilizadas a su manera que todo lo que tenían lo repartían entre ellos porque eran dones recibidos de la altura, quizás de los antepasados que velaban por ellos. Después se comerciaba en especie, cuando hubo hermanamiento con otras tribus, pero más tarde se inventó el dinero ¡ay!, el dinero que trae la ambición por el poder y la gloria. La causa de tantos problemas en el mundo. El olvido de las necesidades ajenas.

El dinero es poder que corrompe. Quien más tiene más quiere. Es una ambición sin límites que domina al poderoso. Abusa de su poder sin mirar la miseria que puede afectar a miembros de su comunidad.
Yo le diría a voz en grito:
No abuses de tu poder en enaltecerte y enriquecerte.
Despliega ese poder en favorecer a tu prójimo.

Copia de un correo enviado hace ya varios años.
Profesor Jaime Suárez Ávalos
México
Distrito Federal a 8 de mayo de 2 015
Sra. Aída Ruiz
Candidata a Diputada  Local II Distrito

     Reciba un saludo respetuoso.

          Nuestro país atraviesa por un largo periodo de estancamiento y los ciudadanos resentimos está muy desagradable situación. Hace años envié algunas propuestas para la Reforma Judicial y, aunque me contestaron dándome las gracias, creo que ninguna de mis ideas fue aceptada. 

     Por lo tanto, deseo hacerle algunas sugerencias, (las mismas que envié a los encargados de la “popular” reforma judicial) y que ahora como candidata a diputada, tal vez le parezcan interesantes.   

     Vivo pendiente de los acontecimientos de nuestra patria, y estoy seguro de que, para la gran mayoría de los ciudadanos, es evidente la necesidad urgente de tomar medidas para aminorar los efectos negativos de la delincuencia, aliada a la ambición de los malos mexicanos.

     Considero que los tres principales problemas que propician la existencia y el incremento de la delincuencia son: corrupción, leyes inadecuadas y pobreza.

     Para lograr una considerable disminución en los índices delictivos de nuestro país es necesario, ante todo, modificar las leyes con pertinencia, de modo que, sin perjudicar a los inocentes, se pueda castigar a los culpables con la suficiente energía y rapidez para detener su carrera delictiva; algo muy importante que se lograría sería disuadir a quienes tengan la intención de delinquir.

     Es muchísimo lo que se tiene que hacer, pues hay corrupción en todos los ámbitos de la sociedad; desde la educación (terrible), el comercio formal e informal, la burocracia, etc. Por lo mismo es necesario comenzar por lo más perjudicial, lo más corrupto, y de allí atacar en forma descendente, hasta llegar a aquello que nos parece insignificante.

     Los grandes y pequeños delincuentes siguen en sus conductas equivocadas porque saben que nadie los va a castigar pues no hay denuncias, o porque tramitan un amparo o porque compran al juez o éste, por miedo, los dejará sin castigo. Pero si tienen la mala suerte de ser encarcelados, saben que saldrán en poco tiempo. Si permanecen un periodo largo disfrutarán de múltiples beneficios, tales como una celda con más comodidades que la casa de muchos  que están libres, tales como: refrigerador, televisión, visitas conyugales, alcohol y drogas, etc.  Además, existe la posibilidad de seguir controlando a sus bandas delictivas desde el interior de la prisión.

     Ante esta ofensiva realidad (para la sociedad mexicana), ¿quién va a temer caer en manos de la justicia?

     He aquí las principales propuestas de solución.

  1. Los delincuentes que sean condenados por faltas mayores, perderán todos sus bienes (casas, cuentas bancarias, carros, ranchos, joyas, etc.). El dinero que se les decomise será utilizado siempre para crear fuentes de empleo en las zonas de nuestro país done más se necesite.
  2. Quienes pierda su libertad por condena judicial tendrán que ganar sus alimentos por medio del trabajo (el que no trabaje que no coma).
  3. La inocencia o culpabilidad deberán demostrarse en un plazo no mayor de una semana, quien resulte culpable no tendrá derecho a ningún amparo ni libertad bajo fianza (los juicios largos sólo sirven para enriquecer a jueces y abogados).
  4. La reclusión será en un terreno de 100 hectáreas, mínimo, que tenga agua y esté totalmente aislado, sin posibilidad de evasión.
  5. En dicho lugar habrá inicialmente una cantidad suficiente de aves y ganado menor para que los que quieran puedan sobrevivir con el producto de su trabajo.
  6. No realizará el gobierno gasto alguno para su manutención, salvo el que se refiere a vigilancia desde el exterior.
  7. g) Los responsables de administrar, dirigir y vigilar el centro de reclusión deberán ser ciudadanos capaces y honrados a toda prueba, y serán vigilados constantemente para evitar que caigan en la corrupción. La posibilidad de ser recluidos en el mismo sitio sería un motivo de mucho peso para mantenerlos firmes en sus convicciones.

   Serán encerrados en esta prisión los reos que a continuación cito:
 1.- Asesinos.
2.- Secuestradores
3.- Narcotraficantes
4.- Violadores
 5.- Tratantes de blancas
6.- Comerciantes de pornografía y prostitución infantil
7.- Ladrones con violencia
8.- Ladrones “de guante blanco”
9.- Funcionarios corruptos
10.- Traficantes de influencias
11.- Jueces o autoridades que protejan a los antes mencionados 
12.- Apátridas

     Es preciso recordar que parte del problema radica en el sistema carcelario mexicano, que, por estar mal planeado y administrado, propicia que quienes están presos, en lugar de tener oportunidad de reformarse, por gusto o por necesidad, se ven envueltos en una vorágine que los impulsa más hacia el delito. En las cárceles hay inocentes condenados injustamente, están revueltos delincuentes ocasionales con malhechores profesionales; hay extorsiones, torturas, abusos, asesinatos… y nada se puede hacer al respecto mientras no haya cambios desde arriba.  

     Los edificios de las cárceles actuales serán arreglados para que allí permanezcan los delincuentes menores. Estos también deberán trabajar para mantenerse.

    Se legislará para que estas últimas cárceles funcionen como verdaderos centros de readaptación. Es preciso evitar la corrupción a toda costa. Se necesita un grupo seleccionado que supervise el buen funcionamiento de estas instituciones y tenga la capacidad de sancionar a quien actúe fuera de la ley en el ejercicio de su trabajo (director, vigilantes, médicos, psicólogos, maestros, intendentes, etc.)

      Al principio costaría mucho trabajo, pues nuestra sociedad está corroída hasta los huesos, pero si se actúa con mano firme, los mensajes que recibirán quienes viven de la delincuencia serán tan claros, que pensarán mucho antes de cometer otro delito.

      Sé que los cambios no dependen sólo de usted y su partido, pero tienen la oportunidad de trabajar para el bien común en los puestos que puedan ganar a través del voto popular.  Ojalá que estas propuestas sean útiles y muy pronto se puedan dar los cambios necesarios en todos los ámbitos de la justicia mexicana

 Le agradezco la amabilidad de su atención.
     Profr. Jaime Suárez Avalos

EL DISCURSO CORRUPTO
César J. Tamborini Duca
León

La corrupción no consiste solamente en dar o recibir prebendas a cambio de favores, la corrupción también está en las palabras, en el discurso, cuando éste se utiliza con mendacidad y manifiesta intencionalidad de incidir en las ideas de las personas –oyentes o lectores- haciéndolas partícipes del pensamiento negativo.

Un caso muy actual es el estado de excepción causado por la pandemia, durante el cual los gobiernos europeos (no sólo éstos, también en otros países del mundo entre los cuales incluyo la R. Argentina) obtuvieron poderes en sintonía con la gravedad de la situación.

Esto fue aprovechado por los “corruptores de ideas” para rasgarse las vestiduras y arremeter contra los gobiernos que –según ellos y los crédulos receptores- atentaban contra la libertad, contra la Constitución, contra el “modus vivendi” de la sociedad establecida por las costumbres de siglos.

En definitiva, la cuestión es oponerse que para eso existe la palabra oposición. En el caso del COVID 19 se pudo advertir cómo arremetían contra las mascarillas por considerarlas innecesarias pese a la opinión de los epidemiólogos. O contra las vacunas, haciéndolas objeto de qué se yo cuantas afecciones futuras; o que eran un invento de la industria farmacéutica para ganar dinero (cosa que hacen, indudablemente, pero ésta es otra cuestión a desterrar en la medida que los gobiernos se atrevan).

Los ‘falsos epidemiólogos’ reunidos en grupos de opinión, llegaban a afirmar “no se vacunen porque la vacuna producirá esterilidad” (afirmación que me llegó de una persona amiga muy inteligente, lo que no hace más que confirmar cómo calan en la sociedad los mensajes negativos), aseveración efectuada al inicio de la investigación lo cual hacía imposible prever sus posibles beneficios o perjuicios, cuando aún no se habían cumplido las etapas requeridas para su aprobación. ¿Adivinos, futurólogos? Simplemente, corruptores del pensamiento.

¡Pero si aún hay quienes se creen (contra toda evidencia) el cuento ‘que la Tierra es plana, o que el Papa Francisco, un dechado de coraje y de virtudes, aboga por el comunismo! resulta evidente que una parte de la humanidad si bien evolucionó al compás de los bienes materiales, en lo que hace al pensamiento crítico su cerebro aún se encuentra en la edad de piedra.

Lamentablemente las redes sociales son cómplices mayoritarias a través de la difusión de las “fake news” permitiendo así la perpetración de la pos verdad, cuando deberían ser precisamente y por su amplio alcance, el medio más efectivo para desmontar la corrupción ideológica.

No todo vale; tratar de obtener pequeñas ventajas, por ejemplo partidistas, sacando de contexto el accionar de un gobierno en determinada cuestión, es corrupción política: se miente a sabiendas para obtener un beneficio aunque con esa mentira se perjudique a un sector de la sociedad. Lo llamativo en estos casos, es que no presentan un plan alternativo ¿por qué? Porque lo que en realidad se busca es dividir al contrario.

Es posible la existencia de un componente masoquista que hace al individuo más asequible al negacionismo, aceptar el mensaje negativo en lugar de ser receptivos a esa frase de Mohamed bin Rashid al Maktum, Emir de Dubai: “Fomentar el comportamiento positivo contribuye a mejorar la calidad de vida y lograr la felicidad de la sociedad”.

 

 

 

 

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