ALEGRIA RELATOS EN ESPAÑOL Y PORTUGUÉS

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Enero 2.019  nº 15 

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COLABORAN: Carlos Benitez Villodres ( España ) Eugenio de Sá ( Portugal ) 


LA ALEGRÍA
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

La palabra “alegría” viene del latín alacer, alacris (rápido, vivaz, animado). De ahí provienen también los vocablos “alegre”, “alegrar” y “alegro” (a través del italiano allegro.

            A la emoción o al sentimiento que siente una persona cuando alguien o algo le ocasiona dicha o placer se le denomina alegría. En la mayoría de los casos, la alegría se manifiesta con ademanes, hechos o palabras: “¡Qué inmensa alegría me causó tu llegada a mi casa!”, “me dio mucha alegría saber que estuviste con mis padres”, “lo que más alegría me proporciona es que ya soy profesor de instituto”.

            Ciertamente, podemos considerar a la alegría como un estado anímico que no solo lo experimenta la persona que tiene este sentimiento positivo, sino que también se asienta en la esencia de los seres humanos que viven, en el entorno, del individuo alegre.

            Desde siempre, ciertas personas actúan de tal manera que sus acciones les proporcionan alegría. Esto también se suele observar en los animales. Si un individuo está alegre, su gato, o su perro, o su hamsters… también están sumamente contentos, ya que un sinnúmero de clases de animales siente las mismas emociones que el ser humano: miedo, esperanza, alegría, tristeza, enfado, ira, etc.

            Un sinfín de realidades nos proporcionan alegría: la salud, el amor, un almuerzo o cena familiares, tener un puesto de trabajo, vivir dignamente, gozar de una buena posición económica…

            Todos sabemos que el vocablo opuesto al de alegría es la tristeza. Un nacimiento trae consigo una gran alegría para la familia, sin embargo, la muerte de un ser querido colma nuestra alma de tristeza, de pena, de desasosiego…

            Asimismo, se ha evidenciado que la alegría repercute positivamente en la salud. Cuando una persona está alegre, su cerebro libera endorfina, una hormona que acrecienta la vitalidad y disminuye los dolores y, en cierto modo, las penas y las inquietudes.

            La ansiedad y la angustia y el estrés son estados anímicos contrarios a la alegría, ya que nos hace ser más lábiles y vigorizan o acentúan los dolores. Esto puede suceder en situaciones difíciles o imposibles de controlar, pero todo depende de la voluntad más o menos frágil de la persona, que no puede evitar que acontezcan ciertos hechos posibles de solucionar, en definitiva, el ser humano debe estar siempre alegre, aunque se halle en situaciones embarazosas, pues cualquier acaecimiento es posible de solventar por muy complicada que este sea. No olvidemos nunca que la alegría no se espera, sino que, al ser un compromiso con nosotros mismos, la llevamos dentro de cada individuo. Tampoco debemos olvidar que, si estamos alegres o tristes, ello repercute en las personas de nuestro entorno, así como que la alegría nos hace más productivos, vivir una vida con sentido, afianzar metas mucho más prometedoras.

            (Claribel) Clara Isabel Alegría Vives (Estelí, 12 de mayo de 1924 Managua, 25 de enero de 2018) fue una escritora, poeta, ensayista, traductora…, que hasta en su apellido paterno fue “Alegría”. En el VII Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua), se le homenajeó en reconocimiento a su carrera como escritora. Claribel fue una mujer muy alegre, y en sus escritos aparece un sinfín de veces el vocablo “alegría”.

            Existen varias obras, principalmente musicales, que llevan el término alegría en sus títulos, como son las siguientes: el poema “Oda a la Alegría“, escrito en el siglo XVIII por el autor alemán Friedrich Schiller; el “Himno Europeo“, que representa al Consejo de Europa y a la Unión Europea, a menudo se asocia con esta palabra; una canción llamada “Himno a la Alegría“, del cantante y compositor español Miguel Ríos; dentro de la Sinfonía nº 9 de Beethoven, el cuarto movimiento se conoce como “Himno de la alegría“; la novela de José García Illa llamada “Un himno a la alegría“, etc.

            La alegría se exterioriza por todo el cuerpo en especial en cara, ojos (más abiertos) y boca, dibujando una sonrisa o expresando dicha emoción con una abierta carcajada. Igualmente, se dilatan la musculatura del pecho de la garganta y de las cuerdas vocales, como signos claros del bienestar de la persona alegre. “Gran ciencia es ser feliz, refiere Ramón Pérez de Ayala, y engendrar la alegría, porque sin ella, toda existencia es baldía”.

            Según Ekman y Friesen, en el ser humano se consideran tres clases de alegría: la auténtica o sentida, que surge de forma natural y espontánea, la falsa, donde no se corresponde la expresión con el sentimiento, y la cínica, con la que se manipula la expresión de alegría para soterrar otros sentimientos: tristeza, o miedo, o enfado.

            Es evidente que la alegría surge desde lo más profundo de nuestra esencia. Este sentimiento nos colma de tranquilidad, bienestar y amor. “La juventud es el paraíso de la vida, manifiesta Ippolito Nievo, la alegría es la juventud eterna del espíritu”. Sí, porque la alegría es una emoción básica, primordial, que posee una función adaptativa, al igual que otros sentimientos nobles.

            La alegría fomenta el equilibrio entre la mente y el cuerpo, y nos permite recuperarnos de los sinsabores, de las heridas, del estrés de la vida diaria.

            Existe un consenso social. A la hora de responder a determinadas preguntas: “¿Cómo estás?”, “¿Cómo te va?”, solemos utilizar una única palabra “bien”, cuando en realidad muchas veces no es así. Parece que existe una obligación de estar dichosos constantemente, o al menos de mantenernos a salvo de dar explicaciones.

            Quien congela los sentimientos, considerados como negativos, también esto le afecta a los positivos. ¿Por qué? Porque al realizar, lo que acabo de exponer, nos mostramos mucho más vulnerables ante cualquier situación no deseada, ya que los primeros afectan, en gran parte, a los segundos. Ahora bien, si esa vulnerabilidad es reconfortada, por una o más personas, puede ser “fuente de alegría”.

            Por otra parte, la alegría nos proporciona el llamado “bienestar psicológico”. Este sentimiento positivo no es obligado ni proyectado, sino que surge de forma natural y no dominado. Él nos impulsa a compartir parte de lo que tenemos con las demás personas que marchan, como nosotros, por los caminos de la vida. Además, la alegría favorece la cohesión social, es decir, es un vínculo, entre los seres humanos, que nos ayuda a procrear nuevas conexiones y, al mismo tiempo, a fomentar la fusión comunitaria. “No hay alegría mejor, dice Henry F. Hoar, que la que mejor alegría que se crea en nuestro espíritu y la difundimos entre los demás”.

            Asimismo, la alegría acrecienta la paz interna; es una fuerza en constante movimiento; permite emprender nuevos proyectos, nuevas esperanzas, nuevas ilusiones…, facilitando la energía para encaminarnos hacia nuestras metas; permite contactar con otras emociones placenteras, es decir, nos activa el hecho de “estar presente en cada cosa que llevemos a cabo”: experimentar los pequeños placeres cotidianos, fomentar la dulzura y la curiosidad por nosotros mismos, para expandirlas  en los demás y por el mundo que nos rodea. Ello hace que nos sea mucho más fácil la introspección y la extrospección.

 

“AS DIABAS”
( da série Pedaços de Vida – memórias da juventude )
Por: Eugénio de Sá

Teria eu uns seis anos de vida e minha mãe levou-me, como fazia amiudadamente, a visitar a minha avó. Todos vivíamos em Algés; eu e os meus pais numa rua já no limite desse arrabalde de Lisboa, e os meus avós maternos numa vilazinha denominada “Matias”, em homenagem à benemérita família que a mandara construir com altruístas intuitos de alojar algumas famílias pobres. O local, embora modesto, pela sua configuração poderia ser comparado a um actual condomínio, embora aquele a que me refiro sempre estivesse aberto e sempre acessível aos moradores e visitantes.

Ora, aproveitando a minha visita, a avó Virgínia sempre me pedia que fosse “ao recado” – com então se dizia – à loja do senhor João. Dessa vez não se tratou de ir comprar uma quarta de café ou de açúcar (as habituais 250 gramas), ou outro qualquer artigo de consumo diário lá de casa. Nesse dia o pedido da minha avó foi diferente: “Olha Manel”, disse-me ela; “vais ali à casa da vizinha Carlota e pedes-lhe emprestados quatro ovos, que eu logo lhe pago com outros. Mas olha lá, com cuidado, hein, não os vás partir”.

Acontece que a tal senhora Carlota, ela e as duas filhas, por nada deverem à beleza, haviam ganho uma alcunha láem casa. As minhas tias, com a irreverência própria da sua juventude, chamavam-lhes as “diabas”.

Agora imagine-se a cena; eu bato à porta da senhora Carlota e, com a inocência própria da idade, digo: senhora Diaba, a minha avó pede-lhe que lhe empreste quatro ovos que ela logo à tarde devolve. Estranhei a forma desabrida como fui atendido, mas lá voltei com os ovos para casa.

Claro que desabafei ao entregar o tal recado e contei o que se havia passado, repetindo o pedido formulado, sem omitir o trato dado à senhora Carlota.

Primeiro ouve um silêncio, depois a minha avó, apreensiva e corada, exclamou: que vergonha, Manel, então tu foste chamar isso à vizinha?!
Entretanto, a minha mãe e as minhas tias desataram às gargalhadas.
E eu cada mais vez baralhado já não sabia se havia feito mal ou bem.
Isto, os miúdos….(sorriso)

4 comentarios en “ALEGRIA RELATOS EN ESPAÑOL Y PORTUGUÉS”

  1. 1)Carlos Benítes Villodres: «LA ALEGRIA»: Parece que escreveu tudo da alegria! Essa contagiante palavra, que nos mantém
    Felizes, com humor contagiante, à mostrar bom humor e otimismo! Uma maneira de ter mais dinamismo e saúde que
    nos faz merecedores de muitos momentos de entusiasmo, tornando mais leve o convívio do dia a dia!Parabéns e obrigada!

    2) Eugénio, «DIABAS»: tão bem descrita por vem de encontro ao meu entendimento do que seja essa palavra tão
    bonita e especial, que acrescenta ânimo e vontade de seguir pelos caminhos que no dão entusiasmo, os caminhos que
    trilhamos dia a dia … com alegria também nos inspiramos à contar estórias que a vida conta…adoro ouvir esses inocentes pedaçosde vida que são ternas… Parabéns por esse relato da alegria que surge do cotidiano!

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  2. Alegria sentimento que me toma por inteiro quando vejo e sinto a beleza de um texto como este de Carlos Benites Villodres: uma belíssima ode a ALEGRIA! Parabéns! Obrigada pela Alegria!

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  3. Eugénio, com alegria li teu texto cheio de ternurenta saudade da tua infância. A saudade comanda a memória dos tempos. Lindo! Doces lembranças alimentado a saudade! Obrigada! Parabéns meu terno Amigo

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