A TODAS LAS MADRES

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A TODAS LAS MADRES 

Cuando una mujer es madre le  cambia la vida, su tiempo y su forma de pensar todo por sus por sus hijos.Ser madre es  dar todo tu corazón y entregar tus fuerzas cada día para sacar a tus hijos adelante y enseñarles a vivir.

Es tener una razón de ser para el resto de tu vida. Querer aprovechar y exprimir cada momento al máximo. Tener sentimientos encontrados al ver cómo tus hijos crecen, sintiendo dicha y nostalgia cuando avanzan dando pasos de gigante por la vida.

 Si hay un amor que podamos llamar verdadero es el amor sincero de una madre, un amor que a su vez es eterno e infinito. En realidad ser madre implica seguir los pasos de unos pequeños maestros, los hijos, hasta que se hacen grandes; pues con solo existir y sin saberlo los hijos les enseñan a amar de manera incondicional.

Ser madre es saber que  nunca más vas a  estar sola en el pensamiento, pues una madre siempre piensa doble: por sus hijos y por ella. Una madre se siente tremendamente afortunada porque sabe que sus hijos son el mayor tesoro que podría alcanzar a tener.

La maternidad no es sonreír siempre, sino también llorar a mares. Requiere muchas noches de insomnio fundiendo a la almohada en un ahogante abrazo. Son un sinfín de preocupaciones; horas de correr tras sus hijos;  soportar las  peleas y tolerar con toda la paciencia del mundo la infinidad de sinsentidos que tiene la vida.

A una madre le duele más que a nadie decir NO a sus hijos, castigarlos, medir sus fuerzas, verles caer, abandonar sus sueños o desaprovechar sus capacidades… Pero conoce la importancia de los límites y pretende que sus hijos los aprendan.

Una madre no puede vivir por sus hijos pero sí procura compartir lo máximo con ellos. Por eso, una madre intenta cada día coser unas alas enormes y ligeras que permitan a sus hijos volar muy muy alto.

Una madre quiere que a sus hijos les vaya todo bien en la vida, pero también quiere que haya tormentas y aprendan a navegar en alta mar. Sabe que sus hijos tienen que pasear de la mano de sus demonios, liberarse de las cargas y tropezar mil veces con la misma piedra.

Ven mejor que nadie los defectos en sus hijos pero, sin embargo, los aceptan y nunca los esconden. Saben si sus hijos no están bien con solo mirarlos, puesto que las madres son las más expertas detectoras de emociones.

 

UN SOL QUE NUNCA SE OCULTA

Carlos Benítez Villodres

Málaga (España)

Una madre, manantial de amor y dulzura, desde que concibe a su hijo, se da cuenta de que es capaz de hacer cualquier cosa por un mundo al que le está dando la vida. En ese mundo ella pone a cada instante todo su amor, sus ilusiones, sus esperanzas…, es decir, su propia vida. Por otra parte, una madre, desde que es consciente que alberga en su seno a un hijo, cambia su vida, su tiempo y su forma de pensar. Por ello, da cada día todo su corazón y entrega todas sus fuerzas para sacar adelante y enseñar a vivir al hijo. “En el momento en que un niño nace, refiere Rajneesh, la madre también nace. Ella nunca antes había existido. La mujer existía, pero la madre, nunca. Una madre es algo absolutamente nuevo”. La conexión entre madre e hijo se genera con el contacto, con la mirada, con el amor… Hay momentos clave, como tras el parto, que todas las hormonas de la madre están preparadas para generar esta conexión con el bebé.

            Cuando algo tan grande como un hijo llega a la vida de una mujer, es necesario que ésta abandone o renuncie a algunas cosas que ocupan un espacio necesario en la vida de cualquier madre, tales como: Renunciar a escuchar a todos, a la pulcritud y al orden extremo, a la baja autoestima, a tener siempre la razón, a poner barreras, a que su corazón continúe dentro de ella, es decir, una madre acepta que su corazón ya no vive en ella, sino en ese bebé al que, de repente, ama y amará para siempre, porque su corazón ya no es suyo, es de esa personita.

El amor maternal es tan maravilloso, tan sumamente magnífico e inigualable, que, además de enseñarnos vivir, nos enseña a cultivar nuestra vida, a enriquecerla, a abrir nuevos caminos…, porque es el sentimiento más puro y generoso y exuberante que una mujer posee en su alma. Una madre también enseña a sus hijos a ser fuertes y libres, dignos e íntegros, a amar al prójimo como a ellos mismos … “El amor de una madre por un hijo, dice Agatha Christie, no se puede comparar con ninguna otra cosa en el mundo. No conoce ley ni piedad, se atreve a todo y aplasta cuanto se le opone”.

El amor auténtico, verdadero y sincero es el que una madre siente por sus hijos. Este amor este es infinito e inmenso, profundo y sin límites; además, él “es el combustible, manifiesta Marion C. Garretty, que permite a un ser humano normal hacer lo imposible”. Precisamente, son los propios hijos quienes enseñan a amar a la madre de manera intensa e incondicional. Una madre por siempre vive y piensa no sólo por ella, sino también por sus hijos. Igualmente, una madre se siente la mujer más afortunada porque sabe que sus hijos son el mayor tesoro que podría alcanzar a tener en esta vida.  

A una madre le duele más que a nadie, incluidos los hijos, decirle “no” a ellos, verles cómo fracasan o son vencidos, cómo abandonan sus sueños y aspiraciones y caminos o desaprovechan sus capacidades. Sólo ella conoce la trascendencia de los límites de cada uno de sus vástagos, por consiguiente, lucha férreamente para que ellos los aprendan y sean conscientes de los mismos.

Obviamente, una madre quiere que a sus hijos les vaya todo bien en la vida, pero también quiere que sepan bandearse victoriosos ante tempestades rabiosas, así como ser excelentes navegantes sobre mares serenos o encrespados. Ella siempre está dispuesta a ayudarles cuando ellos caminan junto a sus diablos, llevan cargas sumamente pesadas o tropiezan un sinfín de veces con la misma piedra, ya que “ser madre dice Linda Wooten es aprender acerca de las fortalezas que ella no sabía que tenía, y enfrentar los temores que no sabía que existían”. Por todo lo expuesto, una madre conoce mejor que nadie los defectos de sus hijos, pero los aceptan y jamás lo ocultan. Con sólo mirarlos sabe perfectamente si sus hijos están bien o no. Además, se siente responsable de todos los problemas que arrastran sus hijos. Por eso, ella lleva en su alma dichas tramas o asuntos espinosos y sin resolver. Ciertamente, ello es una labor de suma generosidad, ya que a veces por estos motivos sacrifica sus objetivos, sus aspiraciones y sus actividades personales, sin embargo, entrega de forma desinteresada y comprensiva y mágica su amor y su vida a los que encienden constantemente su corazón y sus ansias de vivir dignamente. Ante esta visión de la madre, Santa Teresa de Calcuta le manifiesta a ella que “Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño.  Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo…, en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”, como siempre perdurará en los hijos el amor de la madre, que, mientras éstos vivan, será causa de consuelo, apoyo, consejo, enseñanza, incluso después de que ella se ausente de este mundo.

¿De dónde saca la madre su fuerza para que sus hijos sean mujeres y hombres buenos? ¿Cómo es que la madre mientras más envejece se hace más bella y ama aún más de lo que ya ha amado? ¿Cómo logra la madre ser tan sumamente perfecta y cómo consigue lo que se propone? ¡Oh manantial de donde fluye ese amor total y generoso de madre! “Ningún lenguaje. Manifiesta Edwin Hubbel Chapín, puede expresar el poder y la belleza, el heroísmo y la majestad del amor de una madre”. Además, ella es una luchadora por naturaleza. Por consiguiente, los hijos deben reconocer el esfuerzo que la madre hace por ellos, mientras los enseña a que nunca hay que rendirse ante nadie y ante nada. Es evidente que una madre cada día lucha denodadamente por sus hijos. Por ello, sus vástagos deben ofrecerle a su progenitora su presente y su futuro, sus esfuerzos actuales y venideros y sus ganas de hacer las cosas bien.

POEMAS A LA MADRE  EN ESPAÑOL Y PORTUGUÉS

TÚ, MADRE
Antonio Camacho Gómez

Eres más fragante que la perdida
y suave flor de la región ignota;
más pura que la azucena cándida,
y tan bella como estrella remota.

Eres templo divino de virtud
donde se rinde culto al sacrificio;
manantial inagotable de salud;
el altar sumo del sagrado oficio.

Tu nívea frente la suave tersura
regaló a fino loto milenario,
y a la nieve concedió su albura.

Dios te adorno con la gracia divina
que purifica cual un incensario,
y a todos los humanos ilumina.

Del libro FLORES Y ABROJOS 

AMOR DE MADRE
Carlos Benítez Villodres

Contigo, madre, voy, sobre este mundo
de sueños, ilusiones y quebrantos,
rebosante de látigos y llantos,
sembrando amor hasta en lo más profundo

del tierno ruiseñor que hace fecundo
el corazón estéril de esos cantos
anclados en el fondo de los acantos
espinosos cual ebrio vagabundo.

Contigo, madre, voy con los tesoros
de mi vida por campos insonoros
que obedecen al grito establecido.

Mas tu amor, madre, colma de esperanza
al niño que conmigo siempre avanza,
aunque yo sea ya un eco sin nido.

DIA DAS MÃES

Ary Franco  (O Poeta Descalço)

Minha saudade é eterna, irreversível,
Porque sei que jamais voltarás.
Teu sonhado retorno é impossível
Convivemos felizes muito tempo atrás.

Sinto falta de teu afetuoso carinho,
De tuas zangas sempre amenas,
De tua mão firme pelo meu caminho.
Queria-te de volta por um momento apenas.

Cobrir-te-ia dos beijos que deixei de te dar,
Acariciaria tua linda cabeleira branca,
Completaria as frases que não pude terminar,
Acataria teus conselhos de forma mais branda.

Para a palavra Mãe não existe rima…
Discordo dessa afirmação com fervor!
Por toda a existência, a vida nos ensina
Que a palavra sublime e certa é amor!

Na esperança de um retorno, doce ilusão,
Em meio a dias tristonhos, lembro-me dela.
Consola-me saber, com toda convicção,
Que um dia tornarei a estar com ela.

A MI MADRE

 Madre de mi corazón
primer amor de mi vida
es mucha la desazón
que me causo tu partida

Hace llorar a mis ojos,
tu ausencia que me lastima
de tu presencia hay antojos
y el dolor me desanima.

¡No me olvides madre mía
allá en el cielo lejano,
recuerda cuando dormía
con caricias de tu mano!

Las flores ya no perfuman
porque ahora no las cuidas,
hoy sus colores se esfuman
y hasta se ven abatidas.

El jardín está muy solo
marchito como mi alma,
no ha brotado el gladiolo
y se ha secado la palma.

Las paredes están mustias,
las ventanas se han cegado,
por culpa de las angustias
que tu partida ha causado.

Dile a Dios que te permita
acercarte a nuestra casa,
para contarte en mi cuita
el dolor que me traspasa.

Más que nunca tu recuerdo
cada día que se marcha,
en este camino lerdo,
hace del calor escarcha.

Madre soy porque hija fui,
y también seré extrañada,
cuando me aleje de aquí
hacia mi última morada.

Espérame madre mía,
que hasta ti sabré llegar,
una luz será mi guía
para poderte encontrar.

Y en el éter misterioso,
volveremos a abrazarnos
en un instante glorioso
¡para ya nunca alejarnos!

Marga Mangione

15 de octubre de 2011
 
Enviado por el Dr. Ernesto Kahan
en respuesta a mi poesía:

Marga hija, madre,
y poeta soberana.
¡Ay si pudiera la tuya
saber de tus andares!
De la grandiosa hermosura
de tus líricos cantos
y del amor de tus pares.
Entre llegada y partida,
entre alegría y quebranto
en tú, mi hermana y yo
unidos en poesía
entre recuerdos y llantos
con perfumes y caricias
así se va la vida
así te voy abrazando…

SER MÃE

Eugénio de Sá

Ser mãe é ser projecto venial
É ser matriz, ser actriz principal
No preito à vida qual Deus o previu.
Ser mãe é dar-se ao filho por inteiro
Umbilical trajecto prisioneiro
Do amor maior que a sorte já esculpiu.

Ser mãe é ser versão imaculada
D’uma mulher-amor nele consagrada
À génese maior da criação.
Ser mãe é tudo, é nada; é ser raiz
É sofrer, é tremer, é ser feliz
Amar só por amar, com coração.

Ser mãe é ser consciência verdadeira
É luta permanente a vida inteira
É árvore-guarida protectora.
Ser mãe é consagrar-se ao bem maior
É tudo dar sem espera de penhor
Que a espera assim seria redutora

 

LA MADRE DE UN TRAIDOR

Sollozando una madre suplicaba
todo fuera un mal sueño esa traición,
de su hijo sin pensar su mala acción
que a Jesús con un beso lo entregaba.

Su tragedia y dolor la atormentaba,
amaba de Jesús la fiel razón,
seguidora del santo corazón
su hijo Judas también la traicionaba.


Un viernes doloroso para el mundo
temblaba el Universo de dolor
por Cristo Redentor crucificado.

Un mal agradecido en un segundo
olvidó la amistad y el santo amor.
¿Se arrepintió? ¡No sé! Murió ahorcado…

Cristina Olivera Chávez (México)

 

SONETO PARA SOPHIA IRENE

                                    (minha mãe)
Minha mãe, tão adorada,
toda  feita de  carinho,
continua  madrugada
no ocaso do meu caminho!

Minha mãe  é  tão amada
que chego a pensar- Sozinho,
meu coração, não diz nada,
se aquece no antigo ninho!

Eu queria,  mãe querida,
para  ti, a  ETERNIDADE,
pois tu és a própria vida,

que  eu desejava perene,
mas que é ,hoje, só saudade,
minha mãe, Sophia Irene!!!

Delcy Canalles
Brasil

MADRE

Nunca olvides el consejo
que en vida dejó tu madre
si quieres llegar a viejo
y que en tu mente taladre.

Respeta a tu madre en vida
no tengas que arrepentirte
por DIOS serás bendecida
y serás luz antes de irte.

La madre es como una estrella
que nos guía en el sendero
entre todas la más bella
se agiganta cual lucero.

Cuando fue madre María
no tuvo cuna su niño…
alabó a DIOS de alegría
y lo arropó con cariño.

Una madre es el regalo
más hermoso y más preciado
rodeado viene de un halo
dulcemente perfumado.

Libia Beatriz Carciofet

HOMENAJE A MI MADRE

Madre mía…
qué puedo ofrecerte
en el limpio altar de tu memoria.
Quizá el fuego perfumado de la flor
que esplende en antiguos oquedales.
Mieles rubias de los altos colmenares
de la infancia.
La gema que habita como un ídolo callado
el corazón de la piedra.
Un manojo de flores de los campos
o un racimo de uvas rezumantes…

Llenaré mis alforjas vagabundas
de secretos trinos de pájaros salvajes
que moran en el árbol eterno de la vida.
Empaparé mis pies de espumas ambarinas
y descolgaré del mar de las estrellas
aquélla con tu nombre
para coronar la albura
de tus sienes bendecidas.

Teresita Morán de Valcheff

MADRE

                                                    
En plenitud  vivía cada día.
Sabía luz  había
en sus limpias pupilas
para alejar los miedos de las sombras.

MI MADRE
Era como un árbol
de generosa copa
refugio seguro
en los sobresaltos
en las alegrías .
Un  manantial de campanas
de su corazón brotaba.

MI MADRE
Sabía tejer con hilos de miel
extraídos de la trama del cielo
para que transitáramos senderos de luz.
Pero un día…  partió lentamente.

MI MADRE
Retorna a veces a mi sueño
allí me narra  los cuentos
que escuchaba de niña
y deja su presencia inconfundible
en su fragancia a nube y a jazmín.

Nilda del C. Guiñazu

                                                                 

CUANDO SE NACE MUJER

Cuando se nace mujer
se nace madre.
Cómo hizo Dios?
Es un ser divino
lleva en sí
el milagro absoluto de la vida,
el sol de la ternura,
el infinito mar de la paciencia,
la luna azul desvelada
sin horarios.
Nacen maestras sin igual de vida,
soportan embestidas, dolores, sacrificios
mientras sus manos tejen lanas
que abrigarán de amor a ellos, hijos
de su sangre, de su amor, del universo
hijos…
Por eso bendita sea la mujer
constructora de vidas, de sueños,
pobladora de mundos donde el amor
es el eje central de la existencia.
Es la dueña del misterio de la vida.

Titi Otazu

A MI MADRE

Madre: Altiva en el pensamiento
de cualquier hombre bien nacido
labradora afable, dulce y buena
abriendo surcos en tierra anochecida.

De mirar siempre calmo y sereno
gratitud infinita en ondas de fragancia.
Estás siempre perfecta en mi corazón
como un intocable lecho de rosas.

En ti reposa mi ser reconfortado.
Recordando la caricia nueva bendecida
ascendí a tu cumbre radiante de esperanza
y allí  me  enseñaste a contar estrellas.

Hoy siento tu palabra llena de luz
nítida en belleza como tu rostro
te pido en regalo  la infancia otra vez
que me acunes en tus brazos, canta para mí.

Déjame soñar en tu regazo sin tiempo
muéstrame el mundo feliz a tus pies
quédate un instante y seca estas lágrimas
cúbreme  madre con la devoción de tu amor.

Carmen G. Lucero de Palma


Cronología de una ausencia. (Fragmentos)

Dedicado  a la mujer que fuiste y siempre serás.

21 de marzo de 2014

Le he tarareado una canción a mi madre para que duerma en paz; le he hablado de otros cielos, de otros lares, de los reencuentros y de la alegría. Le he abierto las ventanas de su casa para que huela a sol y para que sus plantas no extrañen su presencia. Le he dicho que todos la queremos y que han venido su familia y amigos a saludarla. Y le he entregado mi corazón para que lata junto al suyo por toda una eternidad.

17 de abril de 2014

Hoy los cielos están tan bajos que podríamos tocar las nubes con las manos. Celestes y grises, platinadas y violáceas, derrapan por doquier como pompas de jabón. El día está callado y las nubes bajas y he extrañado a mamá… Le he enviado mi amor entre las pompas, fugaces nubes de otoño y he esperado…ningún sonido, solo el hueco en el alma!

21 de agosto de 2014

Me he preguntado: y ahora, quién espantará mis sombras?! Quién cobijara mis miedos, los pequeños, los de todos los días, y los grandes también. No éramos de grandes elocuencias, veníamos de Universos diferentes y la Vida se encargó de desorbitarnos un poco más, aún. Sin embargo tu Presencia me nombraba las cosas de este mundo, como aprendí a nombrarlas desde niña y ahuyentaba fantasmas, disipaba las sombras… Y te he extrañado, mama, te he extrañado…

19 de octubre de 2014

Mi madre, tu madre, las madres, todas las madres que subyacen en la conciencia colectiva de la mujer, esa fuerza creadora colosal, ese ímpetu ancestral cósmico, por la transformación de la consciencia universal hacia un mundo develado donde prevalezca el amor hacia todo ser viviente y la búsqueda permanente de autoconocimiento, como modo de conocer y comprender a los demás. (A la Diosa, que es la Madre)

(La cronología se extiende hasta el 24 de marzo de 2017)

  Zarzamora
Adriana Isabel Morán


 MADRE

Cómo quisiera regresarte,
oh…¡Cuánto!
Que se regocijen mis oídos
con el cántaro sonoro, dulce
y vibrante de tu voz,
que se alegre mi alma con la sonrisa generosa y lista,
con el diálogo abierto y despierto,
con el entusiasmo y la garra,
con el temple, con el sol.

Cuando a la distancia
y desde tu lugar, te veo
con mis ojos desgarrados, mis sueños mutilados,
el desaliento volcánico
y las esperanzas quebrantadas
me pregunto:
¿de dónde sacabas fuerzas tú?.

Nunca me lo cuestioné
sólo me regocijé
y era tan natural…
Eras un derroche de luz aún en las tinieblas,
eras néctar en la hiel.
Y en el témpano. Oh Madre sólo tú eras calor.

Hoy mi sangre te reclama,
te rescata del pasado
y mis versos son cadenas
que te traen junto a mí
Madre…quiero imitarte.

Roselvira Soda 

ZAMBA DE  ABRIL

Se marchó en el otoño
como las golondrinas
se apagó con la luna
de este Abril, casi opaco.

Era como la zamba
con vueltas y pañuelos
alegre como el vino
triste como el olvido.

Se quedó junto al árbol
que plantó en primavera
y no dejó que nadie
se posara en sus ramas.

Cubiertos de rocío
quedaron los retoños
con violetas y espinas
esparcidas en los dedos…

Cuánto pesa la pena
cuando llega descalza
y se queda en la esquina
a morder el silencio.

ALDO JAVIER CALVEYRA
 Círculo literario Letras del Andén
                                            Villa Mercedes, San Luis, R. Argentina                                        

 

AL REENCUENTRO CON MI MADRE
Jaime O. Solís Robledo

Te recuerdo ahora mamá
con pasajes hermosos y tristes
que mas de cincuenta años
no han podido borrar.

Vamos por un estrecho camino
rodeado de árboles enormes
con largas y gruesas lianas
que de ellos cuelgan, lo que
despierta mi inquietud para buscar
al Tarzán de mis sueños infantiles.

En lo brumoso del recuerdo
paréceme la ruta hacia el recóndito poblado
adonde vos ibas en busca de tus padres
en visitas frecuentes y amorosas.

Tu paso es rápido mamá
y obliga a que mis pies descalzos
resientan el filo de las piedras.

A veces me rezago para extraer alguna espina
que se ha clavado en uno de mis pies
y tengo miedo de que no pueda alcanzarte.
Mi timidez impide decirte lo que pasa.

Es largo, muy largo el camino mamacita,
pero mis ansias de cruzar el ancho rio
que precede al pueblito, renuevan en mi alma
el deseo de seguirte.

Me gustan los mimos de mi abuelo Atanasio;
tengo miedo a los regaños de mi abuela Baudilia,
el uno me consiente y la otra por todo me regaña.

Hoy, envuelto en las tristezas
de mi extraviado camino,
te recuerdo madre querida
sin poder evitar mis lágrimas,
porque vos caminaste mas rápido que yo
y ya no pude alcanzarte

quedándome extraviado
enmedio de una selva de autos y cemento,
 acero, metralletas y pistolas,
drogas, egoísmo y corrupción.

Vos sabés que adonde te encontrés,
habré de llegar nuevamente a tu regazo
para que me envolvás con tu rebozo,
me cargués en tu espalda
y ya no me soltés nunca.

Chilpancingo,Gro. México

DE TU MANO

Madre, hoy te debo este mantel, sin pan;
vacío de tazas rebosantes de ternura y rezongos
de tu voz….oscurece.

¡Si supieras el frío que esta tarde deambuló por mi casa!
Los niños murmuran en la sala, delicias infantiles,
que ya no encajan en mi tamaño ser.

Pero aún me siento niña, porque me hace falta
aquella vieja cocina, donde humeaba el pan 
de tu cansancio, porque murió el camino que 
recorrí de tu mano.

Madre, que importa si ya pasó el verano con su música;
el invierno también suele regalarnos flores.

INGRID ZETTERBERG

 

“Plegaria a mi Madre.”

(Lamberto Ibárez Solis).

Hilaria madre mía; aún no te vayas; no me dejes;
acompáñame con tus ojos abiertos titilantes,
arrópame con tus brazos para siempre;
no es tiempo de partir todavía; sé perseverante.

Estoy solo madre mía; me haces mucha falta:
tus manos, tu voz, tu fuerza de gigante;
eres árbol, un roble, un gran mar
que bulles, eres fuerza penetrante.

Ya no está mi padre con nosotros;
carecemos de su y su ternura;
de su energía y figura dominante,
de sus manos de sus ojos ordenantes.

Laya, Madre mía; dale luz a mis ojos
a este mundo oscuro, a mis noches blancas
a mis noches pesadas; a estos párpados abiertos
a este insomnio permanente y prolongado.

Lléname de tu suerte… de tu suerte ennoblecida;
líbrame de este pesado silencio que me ata y que me mata,
ven y cabalga conmigo en mis noches de zozobra;
seca mis ríos que descienden lentamente.

Ábreme tu corola roja; tu Luz eterna bendecida,
dame tu poder, tu temple, tu diáfana sonrisa;
tus dientes blancos de gitana taciturna;
tu gran talento erguido y sin quebrantos.

Camina conmigo mi lucero refulgente;
cántale a mi silencio  quejumbroso, cántale
a este cerebro confuso y angustiado;
a este mar  turbulento y ofuscado.

Madre mía; sangre de mis venas ya sin sangre.
¿Por qué tuviste que partir? ¿Por qué te fuiste?
Y me dejaste tan solo… con mi eterna angustia;
escogiste mis brazos, mis manos madre para partir.

Ahí se me acabó mi mundo; mi vida entera; mi todo…
te llevaste mis pies desnudos; mi cuerpo completo;
el cuerpo que tú pariste mi Madre; el que tú defendiste
como leona herida y alimentaste con tu calostro cálido.
hoy como a diario veo tu foto de mujer hermosa;
coronado de aureolas brillantes que te cubren siempre;
coloqué tu cirio blanco encendido fosforescente, limpio;
lleno de luz, la luz que te acompaña permanente.

Tu foto gigante me regaña siempre… con tus regaños;
tus regaños amables; tu foto que me bendice en mi jornada;
tu rostro blanquecino de linda adolescente enamorada
y cada catorce de enero cumples años mi madre amada.
Hasta mi muerte y más allá te amaré madre mía… siempre.

Zihuatanejo, Ixtapa, Guerrero, México.

¡¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!!

Con amor y devoción
a las madres en su día
vengo yo con alegría
a darles mi bendición.
Va con todo el corazón
a las madres del portal
y a todas en general
en España o Venezuela
acá les escribo a vuela
y no en forma individual…

La de México u Honduras
de Paraguay o Argentina
se llame Lola o Cristina
todas son unas dulzuras.
Son dechados de ternuras
luchadoras y capaces
acertadas, suspicaces
de poca equivocación
son brujas por intuición
aguerridas y sagaces…

Algunas, ya se nos fueron
pero no del todo idas
pues sus llamas encendidas
esas que nos condujeron,
nos recuerda que dijeron
en su momento oportuno
que jamás fue inoportuno
sus palabras siempre sabias
unas veces cascarrabias
más, por siempre orientando a uno…

Dios te dé sus bendiciones
todos decimos a coro
¡ERES MADRE UN GRAN TESORO!
Y apreciamos tus lecciones.
Mil besos a borbotones
recíbelos este día.
Día lleno de alegría
de querencia y gratitud
¡Un brindis a tu salud!
Amándote en demasía

 

Ángela Desirée Palacios/ Venezuela

MADRE

I
Amiga mujer y Madre
Dios te creó bendecida
dibujare en el encuadre
¡gracias! por darme la vida

II
Mi MADRE la más hermosa.
la más grandiosa en ternura
del mundo la más preciosa
nadie como tu, “criatura”

III
“ Madre” las mujeres son
regalo del universo
que llena mi corazón,
para ti mi mejor verso.

IV
De la Madre eterno el día,
para siempre festejarla,
de mi, difícil sería
con honor no celebrarla

V
Madre de total entrega.
para ti mis pensamientos
desde cielo a tus pies llega
¡Angelicales acentos!

VI
Madre, adoro tus momentos
que innovaron de mi vida,
con los infantiles cuentos.
Tu eres del amor vestida.

VII
Madre, guíame a surcar
tu infinita reflexión
que me supiste educar
para amarte con pasión.

VIII

MADRE la época desmoño
y llévame de la mano
en invierno o en otoño,
en primavera o verano.

IX
MADRE Joya incalculable
tiene el brillo que ilumina
desde tu mirada amable
sin la zarza que lastima

X
MADRE, es Dios quien te Bendice
con derroche de su mano
y tu pincel poetice
el arcoíris anciano.

 Rafael Mérida Cruz-Lascano/Guatemala

4 comentarios en “A TODAS LAS MADRES”

  1. Felicitaciones a todos los poetas, sus obras son bellísimas, pero en particular, el poema de Eunate me llegó al alma, al recordar que mi madre también disimulaba la tristeza, con la sonrisa en sus labios dibujada. Gracias por publicar mi poema!

    Responder
  2. He disfrutado de cada uno y todos los poemas en honor a la Madre, se me han caído las lágrimas por las que ya no están y nos miran y sonríen desde las estrellas.En un cielo inescrutable ya está escrito el día y la hora de la partida pero los hiijos no nos resignamos nunca a perderlas y en el altar del alma las tenemos para adorarlas siempre, siempre.
    Gracias Eunate por publicar los poemas del Círculo Literario Letras del Andén, de Villa Mercedes, San Luis, R. Argentina.

    Responder
  3. Gracias querida Cristina y colaboradores por haber fundado y editado esta bella Revista LunaSol donde nos encontramos con las obras de tantos poetas amigos y otros que aprenderemos a conocer a través de sus obras.

    Responder
  4. Cada poema tiene su encanto, cada poeta su candor y estirpe, todos juntos, un homenaje a esa mujer que se hace madre… Gracias por permitirme compartir este espacio con uds. y publicar mi humilde homenaje a mi madre, tan significativo para mí. Me han hecho lagrimear de emoción!!! Gracias Teresita por invitarme a participar!

    Abrazo fraterno para todos.

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