EDITORIAL

 

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enero  2.020  nº 27
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AL SERVICIO DE LA PAZ Y LA CULTURA HISPANO LUSA

Hoy vamos a tocar un tema que a todos nos interesa. Educar a nuestros niños en La tolerancia y en la Paz

La tolerancia es fundamental en el camino hacia la paz, un valor que considero básico enseñarles a nuestros hijos y nietos desde que son pequeñitos, pues a la vez engloba otros valores muy importantes como el respeto, la empatía, la indulgencia y la aceptación.

Tanto en sus relaciones con otros niños como con los adultos, el respeto hacia las ideas, actitudes y opiniones de los demás es una enseñanza para toda la vida. Sin importar la edad que tengan, hemos de enseñarles a respetar las opiniones de los demás, aunque no estén siempre de acuerdo con ellas. No enfadarse al escuchar opiniones contrarias, e incluso transmitirles que ellos pueden dar su opinión siempre, por más que sea distinta a la mayoría, siempre que lo hagan con respeto.

No es fácil, sobre todo si son pequeños, ya que es un concepto que les cuesta distinguir. En las situaciones más cotidianas, en casa, en la calle, en el colegio, podemos ir «practicándolo» con ellos.

No queremos hijos que giren la cabeza cuando alguien necesite ayuda. La solidaridad podría definirse como dar apoyo a causas o intereses de los demás, y la idea de contribuir a un todo. Un concepto que, aunque es un algo abstracto de comprender para los niños, podemos transmitírselo a través de situaciones cotidianas, tanto en el cole como en casa. Desde compartir una merienda con compañero hasta ayudar a un anciano a cruzar la calle, cualquier ocasión es buena.

Y por último, una de las enseñanzas más importantes: educar con el ejemplo. Somos el espejo en el que se miran nuestros hijos y de poco sirven las palabras si nuestros actos no son congruentes con ellas. No podemos pedirles que practiquen la paz y la no-violencia, que no peguen y que resuelvan los problemas a través del diálogo si nosotros no lo hacemos con ellos y con el resto de la sociedad.

No olvidemos que …Sin educación no hay tolerancia, sin tolerancia no se alcanza la paz  

Hoje vamos abordar um tema que a todos interessa; educar as nossas crianças na tolerância e em paz.

A tolerância é fundamental no caminho que leva á paz, um valor que considero básico é o de ensinar aos nossos filhos e netos desde que são pequeninos, pois que ao mesmo tempo engloba outros valores muito importantes, como o respeito, a empatia, a indulgência e a aceitação.

Tanto nas suas relações com outras crianças como com os adultos, o respeito pelas ideias, atitudes e opiniões dos demais é uma aprendizagem que os vai dotar de bons princípios para toda a vida. Sem importar a idade que tenham, temos de ensiná-los a respeitar as opiniões dos outros, mesmo que não estejam sempre de acordo com elas. Não se enfadarem ao escutar opiniões contrárias, e inclusivamente transmitir-lhes que eles podem dar sempre a sua opinião, mas por mais que seja diferente da maioria sempre o façam com respeito.

Não é fácil, sobretudo se são pequenos, já que é um conceito que lhes custa distinguir. Nas situações mais correntes no quotidiano, em casa, na rua, no colégio, podemos ir praticando com eles. Não queremos filhos que voltem a cabeça quando alguém necessite de ajuda. A solidariedade poderia definir-se como dar apoio a causas ou interesses dos demais, e a ideia de contribuir para um todo. Um conceito que, ainda que seja algo abstracto para ser compreendido pelas crianças, podemos transmitir-lhes através de situações quotidianas, tanto na escola como em casa. Desde partilhar uma merenda com um companheiro até ajudar um idoso a atravessar a rua, qualquer ocasião é boa.

Y por último, um dos ensinamentos mais importantes: educar com o exemplo. Somos o espelho em que se revêem os nossos filhos e de pouco servem as palavras se os nossos actos não são concordantes com elas. Não podemos pedir-lhes que pratiquem a paz e a não-violência, que não reajam mal e que resolvam os problemas através do diálogo, se nós não praticamos isso com eles e com o resto da sociedade.

Não esqueçamos que… Sem educação não há tolerância, sem tolerância não se alcança a paz.

8 comentarios en “EDITORIAL”

  1. Nada es más claro ni más edificante que este editorial, queridos hermanos de Aristos Internacional. La educación doméstica es el mejor camino para que los niños se tornem adultos, respetadores y pacíficos. Las escuelas les propiciará los conocimientos para su desarrollo social y profesional, pero lá família les dará los valores morales y espirituales para una vida feliz, en el hogar y en el mundo.
    Gracias, hermanos por este oportuno Editorial.

  2. Saludo con gran afecto el mensaje de nuestra queridisima Directora de Aristos Internacional quien de manera precisa y concisa nos alienta a cultivar los valores a temprana edad.
    Definitivamente el mundo será un lugar mejor para coexistir sembrando buenas actitudes de concordia y pacificación, enalteciendo las buenas costumbres y transmitiendo a las nuevas generaciones manifestaciones de amor, de paz, de respeto al bien común.
    Celebremos el despertar cada dia, cargados de optimismo y «Hagamos el bien… Sin mirar a quién»

    Reciban fraterno abrazo do quiera que se encuentren.

  3. Excelente tu comentario querida Eunate. Sobre todo el final. Según mi criterio que concuerda exactamente con el tuyo, al niño hay que hablarle y explicarle pero principalmente darle el ejemplo. Si las palabras no concuerdan con nuestros actos mal puede el niño comprender lo que se pretende de él. Como siempre atinadísimas tus palabras. Te felicito. Elsa Lorences de Llaneza.

  4. LA TOLERANCIA SOCIAL

    Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud. Edmund Burke

    Tolerancia es sabiduría
    en sociedad con valores
    donde no existe agonía
    ni sombras de malhechores.

    La tolerancia es virtud
    cuando hay reciprocidad
    mas si muestra laxitud
    es fatal debilidad.

    La tolerancia es un crimen
    que cometen gobernantes
    contra los pueblos que oprimen
    por premiar a maleantes.

    El respeto a las creencias
    y acuerdos con semidioses
    no deben ser de indulgencias
    a los crímenes atroces.

    El perdón si no hay justicia
    en cortes enajenadas
    es cultivar la sevicia
    en mentes desadaptadas.

    La paz jamás se consigue
    en medio de impunidad
    del malvado que persigue
    el poder sin dignidad.

    Quien siembra el odio y rencor
    en medio de tolerancia
    será cual lobo aullador
    que mata con arrogancia.

    La tolerancia social
    es represa silenciosa
    que al rebosar su caudal
    se convierte en peligrosa.

    30 de agosto de 2019. Momentos cuando la tolerancia social, de la gente y especialmente de los medios de comunicación, con los malvados ha llegado a un punto peligroso para la democracia y la paz de las naciones libres.

  5. Que maravilloso espacio, gracias por ser y estar.
    La palabra los necesita y los que creemos en ella, mucho más.
    Desde Cali Colombia y mientras el mundo gira en torno a la hecatombe, acá con terquedad, sembramos semillas en forma de versos y abrazos de poemas.
    Gracias desde un corazón latinoamericano por hermanarnos desde esta magnífica revista.
    Con admiración
    Jenny Cabrera
    CASA DE POESÍA CALI
    TALLER DE POESÍA SEMILLAS DE JUVENTUD SIGLO 21

  6. La más grande enseñanza acerca de la tolerancia, la dio Cristo en el episodio de la mujer adúltera: «El que se crea libre de pecado, que arroje la primera piedra». Esta virtud solo puede aprenderse en el hogar. El problema es que el hogar está casi desaparecido; está siendo reemplazado por un lugar donde se come y se duerme, pero no se da formación moral. Y «moral» es concepto que ha sido reemplazado por «el libre desarrollo de la personalidad». Ya no aumentan en número los jóvenes virtuosos sino los jóvenes drogados y suicidas.
    Palabras como las del editorial de Eunate Goikoetxea nos trae nuevamente al calor del hogar donde el amor, la tolerancia y el respeto son los valores verdaderos.

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