POEMAS AL MAR

 

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JUNTO AL MAR
María Sánchez Fernández (España)

Se me fue la ilusión entre las alas
de aquél pájaro azul que me habitaba
pintando terciopelos en mi alma
y poblando de música mi cielo.

Se me fue navegando entre las nubes
derramándose en lágrimas de nieve
que apagaron los fuegos que abrasaban
las verdes sementeras de mi adentro.

Se me fue compañera de los vientos
que levantan sus bríos a los mares
y doblegan palmeras hasta el polvo.
No es bueno levantar y doblegar.

Ya la luna no quiere ser espejo
que refleje mi oscura soledad.
No quiere ser el lago donde calme
mi sed, que es pobre brizna de un rescoldo.

Hoy lloro junto al mar de aguas doradas
como una ola perdida, enajenada,
que ha olvidado su rumbo y su partida
y arriba en la bonanza de la arena.

El sol va descendiendo, enardecido,
en un grito de rojos que se encienden,
más sus hogueras mueren lentamente
con el dulce morir de mis latidos.

EL MAR
Hildebrando Rodríguez
Mérida-Venezuela, 28 de agosto del 2018
Poema Hildebrandino con Doble Rima

La vista se me recrea, en ese mar con hechizo
que es el nido movedizo, de los peces que Dios crea.
La visión se regodea, en ese espacio profundo,
con la redondez del mundo, mostrada en el infinito
y al verme tan pequeñito, en la humildad me difundo.

Siempre luce en movimiento y con olas muy activas,
diligentes y festivas, porque así las quiere el viento.
Muy adornadas las siento, coronadas de blancura,
con espuma que procura, desvanecerse en la arena;
siendo su visita amena, aunque pierden su figura.

Las olas nada las frena, sin importar el tamaño
y corren como en rebaño sin que nadie las entrene.
Al desplazarse conviene que lleguen hasta la playa
porque es así como ensaya el lavado de la arena
que repite en forma plena diariamente y no desmaya. 

El bello mar es la fuente, de los frescos alimentos
que los humanos contentos, casi usamos diariamente.
No se requiere simiente en el mar para sembrar
pues vamos a cosechar de manera diferente,
con lo que ingenie la mente y sirva para pescar. 

Son infinitas las vías, que nos brinda el ancho mar
para poder navegar, en las noches y en los días.
Aumentan las alegrías, cuando vamos a viajar
y queremos descansar, del trabajo rutinario,
que practicamos a diario, para nuestro bienestar.

Con rutas establecidas, el mar sirve en el transporte
y es muy útil el aporte, en las rutas preferidas.
Apliquemos las medidas que nos den seguridad;
y será una realidad establecer relaciones,
entre todas las naciones, para la felicidad.

 

TANKAS DESMESURADOS
LIANA FRIEDRICH , Argentina

Entre nosotros, el cielo y el infierno
 no hay otra cosa que la vida,
 que es la más frágil de todas las cosas.
Pascal

1
La canción de la muerte
puede quitarte dulcemente la vida
con su aliento cómplice…

Su nombre es “Eutanasia”:
sinónimo de agonía  sin sufrimientos.
2
Engendro agusanado,
que surgió de la crisálida
del poder más ostentoso:

Esa es la soberbia divina…
La que nos juzga y nos condena de por vida.
3
              La decisión de vivir en la luz
–desechando la sombra de la parca-
constituye nada más que una equivocación.

Es que nos gusta, de última,
el sabor de la sangre (y su cálido olor dulzón).
4
Sucede que el mar nunca retorna
para lamer las mismas playas…
Se echa sobre la arena blanca,

sin dejar más rastro
que un collar de nácar…
5
El rumor del oleaje
se acostumbra a la voz humana
y  guarda la sombra de nuestros muertos,

aherrojando su fiebre proteica
en la oscuridad heterocromía del lecho.
6
Un plato vacío aún sigue esperando
sobre la mesa de la humanidad.
Debajo de él, una nota dice,

con letra temblorosa, casi desfalleciente :
…“Ayúdenme”.
7
¿Por qué existen ciertas preguntas
que deben ser respondidas, y otras, permanecer
 como estigmas, torturándonos por toda la eternidad?

¿Ese será el precio de la duda?
¿Acaso podremos soportarlas, sin herirnos?
8
Es necesario que le demos
la espalda a tantas dudas,
y  poner “manos a la obra”:

Recordemos que los laberintos
tienen siempre una salida hacia la luz.
9
El tiempo es el fuego en el cual nos quemamos.
Pero la pasión también es enemiga de la precisión.
En cambio, el invierno, con su frío,

nos encapsula, nos reconcentra,
volviéndonos aún más egoístas.
        10      
Lograr objetividad:
Ese es el llamado “efecto cero”…
(¿No se enfría la sangre tan sólo con pensarlo…?)

Si embargo nunca es tarde para sorprendernos ante lo inesperado…
Siempre debemos conservar una mente alerta.
11
Todos los días vivimos ciegos,
Precipitándonos vertiginosamente a tierra,
como aves heridas de muerte…

El destino es lo que ignoramos de nosotros mismos.
Y lo que vivamos, revela nuestra propia naturaleza.
       12
Lo fundamental es tener ideas,
pero no ser ideólogos.
Porque las ideas son libres;

no pueden ser encorsetadas
dentro de estancos paradigmas finitos.
13
Insistir siempre en cuestionar lo incuestionable…
Confié en la sabiduría, seguí su consejo. …¡Y así me fue!
Por eso odio las fechas definitivas:

Ellas no nos permiten
deshacernos de las obligaciones.
14
Paisaje de silencios.
Inquieta presencia se revela, sigilosa.
Algo se agita, oculto en tus ojos:

Es el recuerdo de un sueño
que asomaba apenas, en las flores tempranas…
15
Hay cosas que hierven dentro de uno…
Por eso se hace necesario luchar con los fantasmas
que duermen en el subconsciente…

para descubrir  la fuerza oculta
de todos los sueños con los que Freud alucinaba.

FUERZA DESBOCADA
Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez
Mérida-Venezuela

Siempre mueve la marea, todas las olas de mar,
como el amor al besar, que nos deleita y recrea.
Quien ama siempre desea, que su fuerza prepotente,
se desborde del consiente y entre en lo subliminal,
para que sea celestial, lo que disfrute su mente.

No es estático el amor, por el contrario, se mueve
y como siempre le llueve, pierde a veces su esplendor.
Otras tantas con furor, modifican sus modales
y con fuerzas magistrales, se riega por donde quiera
como bella primavera o funestos invernales.

Tanta lágrima vertida, nos ha salado hasta el mar
y eso nunca va acabar, mientras exista la vida.
La dicha está distribuida, como una compensación
para que la situación, neutralice sus vivencias,
acumulando experiencias, que le dan sustentación.

Todo tiene sus contrastes, en actitudes terrenas;
abundan  cosas amenas, pero también los desastres.
Entremezclados con lastres, aparecen complacencias,
pero también las demencias, del ambiente terrenal,
que borran lo racional, cuando privan emergencias.

El mar de la poesía, es inmenso y placentero
y si bañarme en él quiero, lo intentaré con porfía.
Cuando escucho melodía, trascendente y armoniosa,
la vida siento preciosa y el ambiente se refresca,
haciendo que siempre crezca, la figura victoriosa.

EL MAR, LA MAR
Carlos Benítez Villodres ( España)

Diálogo con el mar desde mi estrella
rebelde que acaricia su oleaje
con sus crestas de plata y su mensaje
para el hombre que en él deja su huella.

En sus aguas intrépidas destella
la savia del amor en homenaje
al lucero que vive, con coraje,
en el cuerpo vital de una centella.

El mar, la mar a veces es amigo
y a veces, encrespado, es enemigo
del hombre que desea ser abrazo.

El mar, la mar es un bello diamante
que ilumina los besos del amante
y los protege en su jovial regazo.  

CANTO AL MAR
Irene Mercedes Aguirre (Argentina)

Soneto  marino

Detenida en tu orilla bosquejo ese poema
de inacabable verso que abraza   tus totales.
Deslizo las palabras con pinceladas tales
que acuden presurosas ,   fonema tras fonema.

Ruedan entre las olas de espumosos caudales
mis  atrevidas letras. Ingrávida diadema
con  que corono y honro   la majestad extrema
de un espacio inasible de míticas señales.

Me sumerjo en tu lecho,  decidida  y atenta.
Borboteo del agua   que en mi boca confunde
el alga y el detrito, el ahogo y el  sueño.

Asciendo a superficie donde el alma me alienta
¡a buscar el tesoro de un saber que difunde
tu milenaria magia  de líquido  diseño!

¡ OH, MAR…!
Angelina Sara Vaca (México)

¡ Oh, mar que destrozaste mi ilusión
llevándote en tus aguas mis anhelos;
deshojaste una rosa en floración
causándome desdichas y desvelos.

En tu lecho tan negro y tan sombrío
se quedaron mis sueños de otros tiempos;
en mi cálido pecho entró tu frío
y tofo se llenó con tus lamentos.

Me engañó tu color tan cristalino
y el encanto que tienen tus ocasos;
yo me sentía errante y peregrino
y quise descansar entre tus brazos.

Pero al tocarme tú, sentí tu frío
y el alma me estalló en mil pedazos;
no quiero ya mi pecho tan vacío,
necesito el calor de otros regazos.

En el mar tumultuoso que es el mundo,
sólo encontré desdichas y desvelos;
olvidé que si quiero amor profundo
es preciso voltear hacia los cielos.

OMNIPOTENCIA
Hilda Augusta Schiavoni
( Argentina)

Mar que gimes
bajo el cielo estrellado
y te estrellas
contra mil barcos.

Océano que muges
frente a tantas playas
de aspecto calvo,
gritas ante mi presencia
y sigues aullando
cuando soy ausencia.

Te retuerces bravío
y con estridente poderío
con tus voces proclamas
la omnipotencia de Dios.

EL MAR DE LAS HORAS
Lola Benítez Molina ( España )

Me hallo en el mar de las horas perdidas
a la espera de ser besada por tus estrellas.
Una brisa me acaricia, en el fulgor de la noche,
sin saber que está en mis manos ser liberada.

Ya me asolaron múltiples naufragios.

Cuando este recuerdo tuyo encalle
y las olas me lleven a un nuevo rumbo irreconocible,
el vuelo emprendido me elevará
para arribar a un insólito sueño.

En ese lugar desconocido
me esperarán los escritores inmortales,
y Neruda me susurrará, con amor,
las palabras que un día tú quebrantaste.

VIEJO MAR
Washington Daniel Gorosito Pérez

El mar luce la misma nobleza
que las monedas antiguas.

El mar habla, entre otras lenguas,
con los signos que arroja en sus orillas,
narrando historias inimaginables.
El mar no sigue un tiempo
que lo aprisione en las horas de un reloj.

El mar pertenece al ámbito
de los tiempos eternos.

El viejo mar vive,
y llora en la espuma de sus olas

 AL MAR
    Nelly v.b.forni de marina ( Argentina)

Cuántas  cuántas veces
tercos y claros los ojos de tu espuma
          llegan
a mis pies en su ir y venir
          espero
los tríos últimos de hileras de olas
que rompen sus gritos en la orilla
          vaivén interminable
a veces embravecido  furioso  violento
cuando la luna avergonzada
          enrojece
al anunciar la ira del viento que te empuja
y ella se mira en tus aguas revueltas donde
           brilla
su haz tembloroso  iluminado
en el preludio de la tormenta
           se borronean
las estrellas y la luna por los vidrios
empañados de las nubes y el camino
del oleaje malón en la noche alta
desbocado  delirante  enardecido
             machaca
estrepitoso contra la costa sumisa
ella te encierra pareces un pájaro cautivo
sofocado entre fronteras terrestres
             buscas
extenderte te alzas agitado alterado
             necesito
tu calma  tu canto  tu ondulación
escuchar el rítmico redoblar de la marejada
              que me trae
la secuencia de la vida inexplicable
viajera suspendida  entregada
al decisivo destino que llama.-  

MAR
Antonia Russo (Argentina )

El murmullo de tus olas
 resuena en mis oídos
cuando por las noches
no encuentro a mi alma.

Lo infinito de tu horizonte
 aparece sutilmente
 en mis pupilas cerradas
 embriagadas de insomnios.

El frío contacto de tu ser
 recorre mi cuerpo
cada vez que me asaltan
lejanas nostalgias.

Las partículas salobres
de tu agua inquieta
 inundan mi boca
de besos lejanos, eternos.

Y el aroma extraño
entre tibio y fresco
de tu piel dormida
descansa en mi aura.

EL MAR, LA GAVIOTA Y YO
Libia Beatriz Carciofetti ( Argentina)

El mar, la gaviota y yo junto al paisaje
trío perfecto para una oda delirante
el mar con su furor espeluznante
y el ave que no deja que la alcance .

Las olas que golpean mis pies
y su olor a sal me sabe al aire
en el que la gaviota va dejándome
las manos extendidas y anhelantes .

Viajera ¡Que no daría yo por ser un ave!
guiar a los marinos navegantes
ponerme dos nubes en las alas
y echarme a volar sin que me atrapen .

Te miro desplegada y quiero aquietarme
pero, no puedo ¡Me urge en la sangre!
un deseo vivo, cual fuerte vorágine
de que me escuches y vengas a buscarme .

Propongo que emprendamos vuelo
si no me resistes puedes regresarme 
¡ No me niegues este sueño delirante!
de ser en tu vuelo acompañante.

Enséñame solamente a remontarme
sobrevolar las alturas, y ya en el aire
mirar desde arriba como el hombre
y la mujer en sus miserias se debate .

Quiero mantenerme, blanca y pura
como tú  ¡oh gaviota incomparable!
que viniste en esta tarde calurosa
a las costas de esta playa a visitarme.

Te miré a los ojos, me miraste
y hubo, una química  incomparable
tu cuerpecito temblaba entre mis manos
y al extender tus alas me amarraste .

Aquí te esperaré todas las tardes
soñando que a volar tu me enseñaste
el oleaje traerán los pececitos
y con ellos volveré a alimentarte .

Curiosos mirarán nuestros reencuentros
y yo sentiré que circula mi sangre
las dos bailaremos en la playa
la danza que conmigo tu estrenaste .

OLAS DEL PACÍFICO
Mae de la Torre ( Ecuador)

Quienes son ustedes
Que van y vienen
Me quedo quieta y aturdida
Ante su juego inadmisible.

Se retraen con la aurora
Dejándome a solas.
Avanza el día.
Retornan con tibieza
Intento atraparlas
Asumo que las tengo.

Descanso en la arena
Me abriga el sol de la tarde.
Por la noche
Ustedes se han ido.

De centinela, fría la luna
Como un témpano.
Prefiero viajar con las olas
A despertarme con el viento.

Sin embargo espero
Confinada en mi desvelo
Es decisión de las olas
Que les encanta este juego.

 Y EL MAR
Jerónimo Castillo ( Argentina)

Ese mar con el que sueñas
lamiendo el agua tus pies,
tiene piedras de corales

y veleros de papel

Son las olas un murmullo 
que renace cada vez,
y a cada golpe de espuma
sientes pena de querer.

Tu brazo sigue apoyado
al musgo de la pared,
mientras el viento salino
quiebra de a poco tu piel.

En la arena las conchillas
milenios dicen tener,
y partidos caracoles 
añoran su nitidez.

No quieres medir el tiempo,
ni sabrías cómo hacer,
de lo que lleva tu brazo
apoyado a la pared,

porque le viste marcharse
bajo un labrado oropel,
para dejarte esperando
tal como yo te encontré.

CÍRC.  LITERARIO LETRAS DEL ANDÉN, VA. MERCEDES, S. LUIS,  ARGENTINA

EL MAR
Teresita Morán Valcheff

Soy el coloso total de los comienzos
nada era antes que yo
sólo el Verbo latiendo en las tinieblas
para partir con espada de relámpagos
mi primitiva forma
y despeñar la Luz por los abismos
sosegando el furor en mis arterias.

Soy el espejo de lunas trashumantes
que nacen de mis aguas renovadas
en milagro acuñado por los dioses.

Soy el carro para el fuego de los soles
que se inmolan simulando vida
el crisol de nacarada arborescencia
inviolado por las voces abisales   
la pradera sin fin donde cabalga el viento
y se arrodillan las mareas
en eterna reverencia ante mi trono.

Soy el principio y el fin.
Mis labios besarán la tierra entera
en la hora postrera de los hombres. 

            

                         ARENAS DE SAL                           
Carmen G. Lucero de Palma
                             
Osada lumbre blanca de misterio y color
en la distancia uniforme del espacio infinito
el festín de esmeraldas en esplendor furtivo
con destellos de espuma la marea fugaz.

Románticas gaviotas festoneando la orilla
o en fugaz posada acariciando la popa
del barco que parte en lento horizonte
sorbiendo las ansias que orienta su timón.

El azul cielo y su mundo de luz eterna
instante  desplegado en admirable quietud
aromando el aire entre espumas traviesas
carocolas que acarician su lecho en la playa.

Música profunda este mar que contemplo
solemne sueño en blancas arenas de sal
días y noches augustas para el Dios inmenso
suspiro de versos en  diáfanas olas encendidas.

NOMBRO EL MAR
  Yamida
 
Reverencio el sonoro misterio de las aguas,
infinitud azul, que conocí en la infancia,
móvil y amorfa marea, espuma blanca,
salpicada de arenisca áspera.-

Indefinible aroma a océano me abarca,
viene a mi desde lejos en oleadas,
la sal diseña un margen en la playa,
salobre gusto en mi boca, el mar me alcanza.-

Es posible imaginar a la distancia,
fascinantes países de habla extraña,
exóticos parajes y culturas vastas,
armonías, ropajes, rituales y viandadas.-

Y entre ellos y yo, el mar me alcanza,
apacible o encrespado el mar me habla,
para narrar historias antiguas y fantásticas,
de Neptuno o Poseidón, ninfas o humanas,.-

Yo lo escucho anhelante, no hacen falta,
pupilas que perciban,¡ no hacen falta!,
¡bendito mar que tus mareas me regalas,
voy a usar ésta…mi voz, para cantarlas.-


                                                                   
SOY EL MAR
 Nilda del C. Guiñazú
                                                                         
Soy historia viviente.
 Nací entre  montañas y valles.
Llevo en mis entrañas
la fuerza de los dioses  tutelares.
En mi cuerpo se tejen  historias mitológicas.

Por mis aguas navegaron los remos de Argos.
Fui  el mar de Ulises y  cuantos otros.
Despertaba  temor…
los marineros  surcaban  mis  cauces
protegidos  de  grandes mascarones .

Soy un viejo mar  con antiguo lenguaje
lleno de misterios  insondables, 
ocultos  bajo las aguas en las noches eternas
de mi  cuenca  abisal

Soy un clamor profundo, indomable
dentro de un cielo ahogado de grises.
Monto en cólera, desato al viento
bajo la sinfonía de gruñidos y lamentos,
 de lágrimas  pletóricas  de sal.

Llega un tiempo de bonanza, la brisa me calma
y riela  en la movible serenidad  marina.
La noche trae las estrellas
que tiemblan…como
pupilas ardientes,
y el cristal de la luna
se inflama y levanta mi cuerpo
en apretadas olas.
Dios me dio un lecho
con algas de colores ,
y la gracia de ser el capitán ,
el marinero y , conducirte a seguros puertos.
Jorge Luis Borges, yo soy  todo  eso,
¡ SOY EL MAR!

 LA COSTA DE AUSTRALIA
Titi Otazu

El mar tiene un poder indescriptible
un misterio insondable
tiene colores, contiene vidas,
 es un universo en el universo.

La armonía de las cosas bellas y cada mañana
nos brinda la fuerza de su contenido
y en sus horizontes nace y muere el sol
paisaje  tan bello, conmueve el mirarlo.

Tiene voz bravía cuando sopla el viento
se yerguen en olas sus oscuras aguas
y tiene el secreto de hablar con la luna
ser cómplice de cosas sin contar ninguna.

Es mágico y frío. Transparente y cálido.
tiene mil  enigmas que son inviolables
y nos da permiso de cruzar su espacio
y llegar a puertos que jamás soñamos.

 Cuidado con la furia del mar enojado
arrasa violento no tiene reparos
es un buen amigo cuando está calmado
feroz al momento de las tempestades.

Hoy lo miro sereno, mojando la orilla
enfriando la arena donde dos castillos
juguetes de niños, quedan olvidados,
al caer la tarde del mar que besaba
la costa de Australia.

 

MAR DE OLVIDO
Aldo Javier Calveyra

Soy aquel que te observa
sonreír en la playa
y rozar los desnudos
cristales de la arena.

El que bebe los sueños
de cobres y zafiros
y diagrama un oblicuo
pentagrama en el aire.

Soy quien nada en los brazos
de un sol desprevenido
y camina provisto
de una espada de luna.

Soy el mismo  que junta
caracolas de nieve
y riega los jardines
con pétalos de espera.

Quien llena crucigramas
de una sola palabra
y coloca en sus ojos
cien nubes de rocío.

Soy la misma persona
el de la misma esquina
quien compra diccionarios
con las hojas en blanco.

El que entrampa palomas
en la plaza del barrio
y las suelta de espaldas
en el mar del olvido.

AL MAR
   Roselvira Soda
Acaricias mis pies y subes lentamente. 
El sabor de tu esencia es un llamado 
y es seductor el aroma que destilas.
Con suavidad,  trepas mi costado y 
yo me dejo invadir.
La sangre se estremece,
el corazón ha comenzado su galope
y me atrevo,
me hundo en tus entrañas
hasta sentir el poder de tus abrazos.
Me entrego confiada y temerosa,

estudio tus actos,
mido tu furia.
Casi jugando, pretendes dominarme. 
El placer tiene una voz grave y cavernosa 
Sonrío agitada y te provoco 
Te alejas , 
te acercas dominante, 
me arrastras, eres mi dueño.
Extasiada, me yergo nuevamente
para esperar tus arrebatos
El tiempo se detiene,

El sol se inclina al horizonte
y yo me recuesto en la arena
a saborear la sal de tu pasión.
Acaso la felicidad puede estar hoy en otra parte?